lunes, 19 de agosto de 2013

MIMS Gran Reserva: Elvis Costello en cinco discos.

¿Elvis Costello en sólo cinco discos? Me parece aun mas difícil que escalar el K-2 andando hacia atrás. Misión imposible, pero lo intentaremos. Soy un fanático absoluto de este señor y de su obra. Por supuesto, tiene sus altibajos, pero de hasta sus momentos mas bajos (Goodbye Cruel World) soy capaz de extraer petróleo. Costello es así. Si pestañeas, te adelanta por la derecha. Un genio, un brujo, un maestro. De cara a esta lista de cinco discos, y a diferencia de otras ocasiones, ha pesado mas el estilo que Costello aborda en el disco que el éxito o la fama critica que pueda tener. Ha abarcado tantos estilos y tantos géneros a lo largo de su carrera, que es muy difícil decidirse por cinco únicos discos sin resultar injusto con el resto. Así que en este caso, vamos a abordarlo de esa manera. Algunos de ellos son incuestionables y responden también al gusto particular propio, otros en cambio, sin contar con tanta fama, son básicos para entender no solo la carrera de este músico sino su filosofía de trabajo y su peculiar forma de entender la composición.

My Aim Is True (1977).


El mejor comienzo imaginable. Con veintidós años y padre de un hijo de un año, Costello entrega una de sus colecciones de canciones mas incontestables. Este disco, sigue siendo un absoluto referente generacional de aquel movimiento que se denominó New Wave. Mas allá de esa etiqueta, My Aim Is True es quizás el album mas emblemático de su autor, en dura pugna con su sucesor, el también imprescindible This Year's Model. Canciones pop de tres minutos, letras abrasivas, actitud provocadora, ingenio y sobre todo, mucho talento. Nick Lowe a los mandos en la producción, y varias canciones destinadas a ser eternas en su cancionero: Waiting For The End Of The World, Welcome To The Working Week, Miracle Man, Red Shoes, Mistery Dance, Blame It On Cain, etc... Sobresale por méritos propios la extraordinaria balada Alison, quizás el tema mas conocido de su repertorio, y que nunca te cansas de escuchar. Un disco irrepetible.

También son imprescindibles dentro de este estilo: los eternos This Year´s Model (1978) y Armed Forces (1979).

Gett Happy!! (1980).


Get Happy!! marca el primer punto y aparte en la carrera de Costello. Con este disco, lleno de inevitables guiños soul de dos minutos, abre su abanico de estilos de una forma impecable. Amante irredento de la música americana y de la negra en particular, Costello se atreve a dar un paso mas allá en la composición y entrega un disco chispeante, atrevido y encantador. Canciones que suenan una detrás de otra sin descanso, con los Atracctions dando una de las mejores lecciones de su carrera, y unas melodías al alcance de muy pocos. Sobresalen Opportunity, la galopante King HorsePosessionMen Called Uncle (una de mis grandes favoritas de siempre), Riot ActNew Amsterdam, y las mas conocidas High Fidelity y la versión del clásico I Can´t Stand Up For Falling DownCostello brilla en un estilo antagónico al que practicaba hasta ese momento, aunque opta por mezclaros muy juicisoamente (los experimentos con gaseosa, como se suele decir) y da en la diana. Triunfo absoluto.

King Of America (1986).


King Of America es, sin duda, el disco mas decisivo de la carrera de Elvis Costello. Aquel con el que rompió muchas barreras (autoimpuestas o no) y con el que dio eso que se suele llamar el salto definitivo de madurez. Por primera vez, se desprende de sus eternos Atracctions (aunque la deliciosa Suit Of Ligths esta grabada con su grupo de siempre) y de la mano del productor T-Bone-Burnett (con el que había formado un dúo) firma el album como The Costello Show. Ni rastro de su nombre artístico mas conocido. Muchos cambios, aunque el principal, sería el estilo que aborda en esta colección incontestable de canciones: el americana, el folk-rock o el sonido mas deudor de las raíces americanas. De cierto carácter semi-acústico, King Of America es el disco que Costello siempre quiso hacer pero no pudo. De hecho, con el album de versiones Almost Blue de 1981, ya dió algun aviso de por donde podrían ir los tiros a medio-largo plazo. King Of America es un disco brillante. Lleno de canciones deliciosas, delicadas, y tratadas con mimo. Brilliant Mistake, Our Little Angel, Little Palaces, etc... Aunque las piezas maestras hay que buscarlas en las emblemáticas Indoor Fireworks, American Without Tears, I'll Wear It Proudly, Jack of All Parades y Poisoned Rose. Piezas de una maestría absoluta en donde la áspera y personal voz de Costello llega a emocionar. El disco que le reconcilió con público y crítica al otro lado del Atlántico. Obra maestra.

También son imprescindibles dentro de este estilo: The Delivery Man (2004), otra lección de buena música americana, el album de género Secret,Profane & Sugarcane (2009) y el impecable National Ransom (2010).

Blood And Chocolate (1986). 


Confieso que he dudado hasta el último momento en incluir este disco (editado el mismo año que King Of America, ojo al dato) o decantarme por el impecable Imperial Bedroom . Al final, por eso del cariño, me he decantado por el primero, dejando de lado (y no por ello prescindible) el fantástico disco de pop excelso de 1982 y que tuvo sus continuaciones (con matices) en otras discos como Spike o Mighty Like a Rose. Pero confieso que soy muy fan del Costello mas artesano, mas rudo, mas rockero. Y Blood And Chocolate es uno de mis preferidos, para que engañarnos. Tras su apabullante lección de americana en King Of America, edita a los seis meses un album de reencuentro con los Atracctions. Y donde hubo fuego, aun quedan brasas, y el resultado es portentoso. Vuelve la mala leche, las canciones marca de la casa y esta vez, con un punto mas de sofisticación ganada con los años. I Want You es una de sus canciones definitivas, Uncomplicated un inicio muy expresivo (como en sus primeros tiempos), I Hope You´re Happy Now y Blue Chair pop de muchos quilates. Para mi, uno de sus mejores discos.

También son imprescindibles dentro de este estilo: el soberbio Trust (1981), Brutal Youth (1994), su ultimo disco con los Atracctions al completo, y el formidable y enigmático Momofuku (2008), una debilidad personal. 

Painted From Memory (1998).


No podemos pasar por alto la facilidad camaleónica de Costello y su capacidad para mutar en diferentes estilos y géneros. Es una de sus señas de identidad y uno de los aspectos que mas valoro en el y que de alguna manera le diferencian de casi todos los músicos de nuestro tiempo. Cuando en 1998 une fuerzas con Burt Bacharach, sorprendió a todo el mundo. El resultado de dicha colaboración, es a gusto personal, uno de los discos imprescindibles de su carrera. Inteligente siempre, supo tejer con Bacharach un sonido y unas canciones memorables, demostrando por si hacia falta a esas alturas, su pasmoso talento par salir triunfador de cualquier nuevo reto. La capacidad melódica de Bacharach con el talento y ojo clínico de Costello para las letras y la cadencia pop. Quien da mas? Todas, y digo todas, son autenticas gemas. De hecho, me cuesta mucho entenderlas por separado porque todas resultan tremendamente emotivas. Pero a destacar varias de mis piezas favoritas: la ya clásica God Give Me Strength, la emotiva I Still Have Another Girl, la elegante Toledo, la brillante Tears At The Birthday Party, o la misma Painted From Memory. Un album sorprendente de pop de cámara, puro y cristalino.

También son muy interesantes dentro del Costello menos conocido y mas imprevisible: The Juliette Letters (1993), coqueteando con la música clásica, el invernal y muy recomendable North (2004), muy del estilo de este Painted From Memory y The River In Reverse (2006), lujosa colaboración con su viejo camarada Allen Toussaint.