miércoles, 16 de abril de 2014

Mark Oliver Everett - Cosas que los Nietos Deberían Saber


Este libro siempre me produjo mucho interés, aunque no sabía muy bien de que iba. Tengo amigos aficionados a la música de Eels que hablaban maravillas de él, pero me desorientaba una portada tan extraña y hasta hace poco desconocía la música que hacia el tal Mark Oliver Everett. Ahora que ya he escuchado algunos discos de Eels, el amigo Bruno aprovechó para pasármelo mientras almorzábamos en el Puerto de Santa María. Tras terminarlo esta misma tarde tengo que decir que me ha tocado muy hondo y que merece la pena hacerse con él, no sólo para los aficionados a la música de Mr. E, si no también para cualquiera que quiera conocer una conmovedora historia de superación personal ante horribles adversidades.

Cosas que los Nietos Deberían Saber es un libro extraño en el género de la literatura rock, ya que nos ofrece la descarnada biografía de un músico en la que quizá lo menos importante sea precisamente la música. La vida de Mark Oliver Everett es digna de ser plamada al papel y es de agradecer que se haya tomado la molestia de hacerlo cuando, a todas luces, parece una persona reservada y carente del ego necesario como para escribir una biografía con tan solo 42 años. El libro comienza en su edición en castellano con una presentación de Rodrigo Fresán en la que el susodicho te cuenta de pe a pa los hechos más importantes del libro a modo de resumen. Se podría considerar que reventarte lo que vas a leer en un libro desde el mismo prólogo es una maniobra bastante torpe, pero este libro es valioso, no por la historia en sí, si no por la filosofía vital que su autor va destilando en sus páginas acerca de superar los malos momentos en la vida y continuar hacia delante a pesar de todo. Mr. E narra además su peripecia vital de una forma tan ingeniosa que saca casi sin proponérselo la sonrisa al lector en cada página. Cuando llegan los terribles momentos que ya se anticipaban al principio, el lector los vive de una forma más intensa al verlos desde la óptica del propio autor . De hecho, tengo que confesar que en cierto momento del libro se me escaparon algunas lágrimas, porque me vi desbordado ante lo que se estaba contando. Y advierto que yo soy de los que pocas veces llora viendo películas y nunca hasta ahora leyendo libros.


Antes dijimos que el aspecto musical no era lo más importante, pero cualquier fan de Eels podrá disfrutar de una pormenorizada descripción de la génesis de sus discos hasta Blinking Ligths And Other Revelations. Toda su carrera musical hasta 2005 se encuentra reflejada en estas páginas, aunque entretejida y ligada con el transcurrir de la vida del protagonista. Desde los tímidos comienzos musicales al conseguir su primera batería siendo un niño hasta la falta de entendimiento con la discográfica de turno para sacar adelante y publicar cada uno de sus trabajos. Por otro lado, también resulta muy interesante un libro en el que el mismo músico te va desvelando sus pensamientos a la hora de tomar cada decisión profesional: su motivación para cruzar el país e irse a la Costa Oeste con el objetivo de buscar fortuna, lo que supone para él crear música como terapia para enfrentarse a la cruda realidad o el retrato vital previo a la génesis de cada álbum gracias al cual podemos entender porqué cada nuevo trabajo suena como suena. De esa forma, además de acompañar a Mr. E en su intenso drama personal, el lector tiene la oportunidad de involucrarse en la evolución musical de Eels disco a disco.

Al final del libro, el propio autor espera que no sea necesario escribir una segunda parte, ya que eso significaría que no le ha ocurrido nada tan grave como para publicar tan temida secuela. Te quedas con las ganas de estrecharle la mano y desearle lo mejor. En cualquier caso, lo que Mr. E ha sido capaz de plasmar en este libro es algo que pocos escritores saben hacer. Si alguien decide comprarlo después de leer esta reseña, descubrirá una apasionante historia de la que podrá extraer interesantes reflexiones. No en vano, una de las mejores frases del prólogo y que aparece en la portada del libro es la siguiente: "El mejor libro de autoayuda que no intenta ayudar a nadie pero que lo consigue casi sin proponérselo".

domingo, 13 de abril de 2014

Traduciendo a Dylan: Like A Rolling Stone

Retomamos hoy una sección algo abandonada los últimos meses. El principal motivo para dejarla en barbecho durante tanto tiempo ha sido que se nos colara el extenso Top 20 acerca de las canciones inéditas de Dylan. No era cuestión de saturar a nuestros lectores con una sobredosis del genio de Duluth, aunque la verdad es que también me daba algo de miedo abordar un tema tan emblemático como Like a Rolling Stone, canción de la que se han escrito libros enteros (y si alguien no se lo cree, que le pregunte a Greil Marcus). Espero a pesar de todo hacerlo medianamente bien y redactar algo conciso sobre lo más importante que se ha escrito sobre el tema.

Empezamos como siempre por el principio, cuando Dylan recibió la inspiración para componerla. Según cuenta Paul Williams en el primer libro de su trilogía sobre el músico, después de publicar Bringing It All Back Home y promocionar aquel álbum por el Reino Unido, Dylan se encontraba en una encrucijada creativa. Se veía incapaz de componer nuevas canciones e incluso se planteó abandonar su carrera en aquel punto. Al volver a su país, comenzó a escribir un largo poema de varias páginas (diez o veinte, según la fuente) a partir del cual comenzó a cristalizar la canción. Cuando se habla de que Dylan resumió aquel largo texto en las cuatro estrofas de Like a Rolling Stone, se supone que la canción logra captar la esencia musical de aquello que Dylan había escrito. Con aquel ejercicio de síntesis compositiva, Dylan logró reinventarse y salir de aquel atasco creativo que le impedía seguir sacando nuevo material.


Al Kooper y Bob Dylan

Like a Rolling Stone fue tocada por Dylan las primeras veces en un ritmo de 3/4 al piano, pero poco a poco fue evolucionando a su forma final en un ritmo de 4/4. El tema fue registrado en el estudio bajo la producción de Tom Wilson y contó con la participación de músicos tan destacados para darle su forma definitiva como Mike Bloomfield y Al Kooper. De hecho, la osadía de Al Kooper para situarse en el órgano sin que nadie se percatara cuando apenas sabía tocar ese instrumento fue un hecho fortuito que terminó siendo en beneficio para el tema, dando a Like a Rolling Stone esas largas notas de órgano tan características que parecen ir con algo de retraso respecto al resto de instrumentos. Según Howard Sounes, la discusión entre Dylan y el productor Tom Wilson acerca de si el órgano debía o no terminar en la mezcla final provocó una especie de cisma que terminó con la relación profesional que ambos habían mantenido hasta ahora. De hecho, el resto de temas de Highway 61 Revisited sería registrado con otro productor, Bob Johnston, el cual trabajaría con Dylan en sus siguientes álbumes.

Like a Rolling Stone es un punto de inflexión no solo para la carrera de Dylan, sino también para la música en general. Con sus seis minutos de duración desafiaba la longitud normal de un single para la radioformula y con su temática misógina y vengativa también rompía con los ligeros temas que hasta entonces se trataban en la música popular. El tema influyó en músicos contemporáneos como los Beatles y sembró una semilla en aquellos que estaban por venir como, por ejemplo, Bruce Springsteen. La canción dejó una enorme huella en la cultura popular y aún a día de hoy es reivindicada por su autor como una de las mejores canciones que ha escrito nunca. A comienzos del presente siglo, varias publicaciones musicales como Uncut o MOJO colocaban sin discusión Like a Rolling Stone como la mejor canción del último siglo.



Once upon a time you dressed so fine
Hubo un tiempo en que ibas muy trajeada
You threw the bums a dime in your prime, didn’t you?
En la flor de la vida arrojabas moneditas a los mendigos, ¿recuerdas?
People’d call, say, “Beware doll, you’re bound to fall”
La gente ya te avisaba: "Ojo, niña, vas a acabar mal"
You thought they were all kiddin’ you
Tú pensabas que bromeaban
You used to laugh about
Y te reías
Everybody that was hangin’ out
De todo bicho viviente
Now you don’t talk so loud
Ahora ya has bajado el tono
Now you don’t seem so proud
No pareces tan orgullosa
About having to be scrounging for your next meal
De tener que rebuscar tu próxima comida
How does it feel
¿Qué se siente
How does it feel
Qué se siente
To be without a home
Vagando sin hogar
Like a complete unknown
Por todos ignorada
Like a rolling stone?
Como un canto que rueda?
You’ve gone to the finest school all right, Miss Lonely
Si, doña Soledad, fuiste al mejor colegio
But you know you only used to get juiced in it
Pero no nos engañemos, te pasabas el día mamada
And nobody has ever taught you how to live on the street
Y nadie te enseñó a vivir en la calle
And now you find out you’re gonna have to get used to it
Y ahora te toca acostumbrarte a eso
You said you’d never compromise
Dijiste que jamás transigirías
With the mystery tramp, but now you realize
Con el vagabundo misterioso, pero ahora entiendes
He’s not selling any alibis
Que él no vende coartadas
As you stare into the vacuum of his eyes
Mientras contemplas el vacío de sus ojos
And ask him do you want to make a deal?
Y le preguntas si quiere hacer un trato
How does it feel
¿Qué se siente
How does it feel
Qué se siente
To be on your own
A solas en la vida
With no direction home
Sin hogar en tu destino
Like a complete unknown
Por todos ignorada
Like a rolling stone?
Como un canto que rueda?
You never turned around to see the frowns on the jugglers and the clowns
Nunca te volviste a ver el ceño de malabaristas y payasos
When they all come down and did tricks for you
Cuando acudían a hacerte sus números
You never understood that it ain’t no good
Jamás comprendiste que no conviene
You shouldn’t let other people get your kicks for you
Dejar que otros vivan en su piel tus emociones
You used to ride on the chrome horse with your diplomat
Montabas el caballo cromado con ese diplomático
Who carried on his shoulder a Siamese cat
Que llevaba un gato siamés al hombro
Ain’t it hard when you discover that
Debió de ser muy duro descubrir
He really wasn’t where it’s at
Que no era tan estupendo
After he took from you everything he could steal
Cuando te sopló todo lo que tenías
How does it feel
¿Qué se siente
How does it feel
Qué se siente
To be on your own
A solas en la vida
With no direction home
Sin hogar en tu destino
Like a complete unknown
Por todos ignorada
Like a rolling stone?
Como un canto que rueda?
Princess on the steeple and all the pretty people
Princesa en el campanario y toda esa gente guapa
They’re drinkin’, thinkin’ that they got it made
Que bebe convencida de su éxito
Exchanging all kinds of precious gifts and things
E intercambia preciosos obsequios
But you’d better lift your diamond ring, you’d better pawn it babe
Pero más vale que te quites y empeñes el anillo de diamantes
You used to be so amused
Te hacía mucha gracia
At Napoleon in rags and the language that he used
Aquel napoleón andrajoso y cómo se expresaba
Go to him now, he calls you, you can’t refuse
Ve ahora con él, te llama y no puedes rechazarlo
When you got nothing, you got nothing to lose
Cuando no tienes nada, nada tienes que perder
You’re invisible now, you got no secrets to conceal
Ya eres invisible, no tienes secretos que ocultar
How does it feel
¿Qué se siente
How does it feel
Qué se siente
To be on your own
A solas en la vida
With no direction home
Sin hogar en tu destino
Like a complete unknown
Por todos ignorada
Like a rolling stone?
Como un canto que rueda?

jueves, 10 de abril de 2014

Oasis - Veinte años despues (4 de 4).

La intención inicial era hacer un repaso a la carrera de Oasis en tres únicas entradas, pero finalmente, he creído interesante hacer referencia y comentar los discos que los hermanos Gallagher han ido grabando tras la separación del grupo y con ello poder estirar este monográfico sobre los de Manchester hasta una cuarta entrada. Creo que ademas, merece la pena comentarlos. 

Mientras Noel decidió labrarse una carrera en solitario y prescindir de cualquier vestigio de lo que fue Oasis, Liam mantuvo en nómina al bajista Andy Bell y al guitarrista Gem Archer para su nuevo proyecto, Beady Eye. Aquí está el resultado de todo ello en forma de tres discos y comentados de forma cronológica según su fecha de edición.

Beady Eye: Differnte Gear, Still Speeding (2011).


Pocos tipos han tenido (y tienen) tantos detractores detrás como los que tiene Liam Gallagher. Justa o injustamente, la figura del cantante principal de Oasis genera mucha controversia. Había cierta curiosidad y expectación ante la salida de este disco para poder constatar esa frase no escrita de "sin Noel no es nadie". En mi opinión, Liam solventa la papeleta bastante bien. Sin ser nada del otro mundo, si acaba dejando un buen sabor de boca en el oyente, tanto si eres fan o no del sonido clásico de Oasis. Beady Eye le ha permitido a Liam Gallagher dar rienda suelta y sin trabas a su universo de influencias, que a grandes rasgos, se reduce a Lennon y a los Beatles, pasado todo por un tamiz mas rockero. El album contiene temas compuestos por las tres cabezas visibles del combo, destacando a mi gusto, temas como For Anyone, Wind Up Dream, Bring The Light, Kill For A Dream o Beatles&Stones. Un disco mas que aceptable. 6.5/10


Noel Gallagher´s High Flying Birds (2011).

No cabe duda que las expectativas en el caso de Noel eran mucho mayores. Ser el alma mater compositiva de la mayoria de los himnos de Oasis le daba cierta credibilidad ante su primer larga duración en solitario. Despojado de la incómoda compañia de su hermano, Noel tuvo tiempo y recursos para poder entregar un album a la altura de esas expectativas, aunque a mi modo de ver se queda a medio camino. Siempre me gustó la voz de Noel en determinadas canciones de Oasis, pero tengo que reconocer que para un disco entero, acaba cansando un poco. Si algo tiene mejor Liam que Noel es la voz (algo que demostrará en su segundo disco con Beady Eye), y la de este ultimo resulta demasiado monótona cuando uno afronta la escucha relajada de este album. Igualmente, y en contra de lo que yo esperaba, opta por entregar una colección de canciones excesivamente sobrecargadas (sin llegar a los extremos de Be Here Now), melódicamente algo repetitivas (muchas de ellas herederas de la textura de cosas ya conocidas como The Importance Of Being Idle) y que escuchadas en conjunto, no acaban de seducir. En cualquier caso hay momentos muy disfrutables como If I Had Gun, la excelente (I Wanna Live in a Dream in My) Record Machine, el comienzo con Everybody´s On The Run o esa galopante What a Life. 6.5/10

Beady Eye: Be (2013).

Cuando nadie daba un duro por el futuro de Beady Eye pasada ya la novedad y curiosidad inicial, el año pasado entregaron el que es, a gusto personal, el mejor disco de un Gallagher al margen de Oasis y superior, en muchos de sus momentos, a varios de los discos del grupo de Manchester. Be me sorprendió gratamente desde la primera escucha. Y es que hacía mucho tiempo que no escuchaba al pequeño de los hermanos cantar tan bien como en este disco. Y no solo eso. Ademas, acompañándolo de varias canciones mas que notables, y en algunos casos, como en la extraordinaria (si, extraordinaria) Start Anew. Refuerzan las texturas psicodelicas (Don´t Bother Me es otra excelente pieza), optan por destacar la melodía por encima de la rotundidad de las guitarras de su album debut (deliciosa Iz Rite) y trabajan al detalle los arreglos (Flick On The Ginger, Second Bite Of The Apple, Soul Love). Sí, en el fondo es mas de lo de siempre (Lennon, Strawberry Fields...) pero esta vez lo visten todo con elegancia y buen gusto. Y a mi me encanta. 8/10

lunes, 7 de abril de 2014

Passion For Acoustics - Transformer Man

Los que seguimos fielmente la trayectoria musical de Neil Young, sabemos que la década de los ochenta fue un período en el que el músico canadiense no ofreció lo mejor de si mismo. Las razones de aquel bache creativo, fueron muchas y variadas, y quizás en otra entrada valdrá la pena analizarlas. De aquella serie de discos fallidos, sobresale (ya desde su portada) el album Trans de 1982, sin duda, uno de los discos mas vilipendiados de su carrera. Junto a Landing On The Water (1986), estoy seguro que es el album del canadiense peor valorado por sus seguidores. Ahora bien, creo que se han cargado las tintas en exceso con aquel extraño disco, muchas veces sin saber valorar el estado emocional en que su autor se encontraba durante los primeros años de la década de los ochenta.

Neil con su hijo mayor Zeke en brazos.
La realidad vital que atenazaba a Young tras el nacimiento de su segundo hijo Ben, hizo que su obra editada durante aquellos años se resintiera y no estuviera a la altura de su legado de la década anterior. Recordemos que Young es padre de tres hijos, dos de los cuales (el primero y el segundo) Zeke y Ben, sufren parálisis cerebral, muy acentuada sobre todo en el caso del mas joven, Ben, fruto de la relación con su actual esposa, Peggy Young. Los médicos que atendieron aquella circunstancia, no podían creer que una situación tan especial se hubiera repetido en un mismo progenitor. De hecho, las estadísticas que entonces se manejaban era de un caso entre un millón. Neil Young sufrió aquella experiencia por duplicado, llevándole a un período de incomprensión y posterior depresión.

Todo un drama personal que afectó mucho al autor y que obligó a Young a dedicar sus esfuerzos a sus hijos en mucha mayor medida que a la música. Motivados por aquella situación, Peggy y Neil, crearon la afamada escuela Bridge School, un centro donde profesores y padres dedican todos sus esfuerzos a la atención, tratamiento y educación de niños en la misma situación de incapacidad e invalidez que los hijos de Young. Una escuela que también originó un festival de música de celebración anual por donde han pasado todas las mayores estrellas del rock. Una cita maravillosa de la que hace unos años se editó un fantástico DVD (que desde aquí recomendamos) recogiendo varias de esas actuaciones y un emotivo y hermoso documental sobre la escuela.

Neil con Ben, el segundo de sus hijos, ante la tierna mirada de Peggy.
Por otro lado, tampoco sus conflictos con David Geffen, dueño de la compañía Geffern Records con la que Neil acababa de firmar un jugoso contrato, ayudó a mejorar la situación. Años de indefinición musical, desorientación creativa y mucho sufrimiento en lo personal. De aquello nacieron discos como TransUn album extraño en sonoridades y con una producción que lastra muchas de las buenas ideas que contiene. Sobresale el uso del entonces novedoso Vococer. Un aparato que servia a Young como principal vía de comunicación con su hijo Ben y que al mismo tiempo distorsionaba la voz del usuario. La utilización de esta herramienta en el disco incomoda mucho su escucha, pero uno no puede desligarlo de la situación personal que entonces vivía Young y de alguna manera acabas por entenderle e intentas disfrutar de forma empática con las canciones.

De todas ellas, destaca por méritos propios Transformer Man. O mejor dicho, acabó destacando pero mas de diez años después de su inclusión en Trans. Young, en 1993, volvía a atravesar un nuevo período de gran creatividad, desvinculado de David Geffen y reimpulsado por las nuevas generaciones gracias a discos tan sobresalientes como Freedom o Ragged Glory. Y aprovechando la moda de los famosos y lucrativos MTV Unplugged, decidió rescatar y transformar esta olvidadísima canción en el repertorio que ofreció aquel día en los estudios del afamado canal de TV. Recogida en su edición en Cd, la versión que Young nos ofrece de un tema tan gélido como Transformer Man es una delicada pieza acústica, emotiva y ensoñadora, al estilo de las incluidas en su reciente album Harvest Moon. Sin duda, la pieza estrella de este recomendable album en directo y que logró que muchos echáramos la mirada atrás hacia aquel disco olvidado y fallido de 1982.