lunes, 21 de julio de 2014

¿Debería Bruce Springsteen aprender de Bob Dylan?

Desde hace ya unos años, Bruce Springsteen me tiene muy descolocado (desmotivado?). Le he visto nueve veces en directo, le escucho y sigo fielmente desde que tengo quince años y hasta le estreché la mano en el momento rock mas inolvidable de mi vida, pero creo que poco a poco su carrera actual me está dejando de interesar. Ha perdido misterio. Ha perdido sustancia. Ha perdido ese nosequé tan autentico que tenia incluso en 1993 (si, en esa época aun era muy grande). Y con esta entrada, comparándole con el gran maestro, solo pretendo hacer ver la realidad antagónica de los dos compositores americanos (junto a Neil Young, of course) por excelencia. Porqué esa distancia entre uno y otro en estos tiempos? Que ha pasado por el camino? 


Realmente Dylan y Springsteen nunca fueron lo mismo, mas allá de que Greetings From Asbury Park recuerde al Dylan de Another Side. Era lógico. Todos crecen a la sombra del genio de Duluth. En 1975 Born To Run disparó a Springsteen a un estatus privilegiado y con su carrera posterior hasta Tunnel Of Love, pudo llegar a alcanzar la proeza del Dylan de los 60 y 70. En los noventa ambos se perdieron y ambos se encontraron, pero en el nuevo siglo se han convertido en dos artistas antagónicos. Mientras Dylan ha logrado un estado de madurez creativo pletórico (Time Out Of Mind, Love and Theft, Modern Times, Tempest...), Springsteen ha envejecido su formula de la mano de fallidas producciones, falta de canciones esenciales y mucha sorbreexposición. Uno se ha renovado a su manera y ante la admiración perpetua de seguidores como servidor. El otro se ha marchitado fruto del querer estar siempre en la pomada cuando lo que siempre mas me atrajo de el, era su perfil mas bajo, mas terrenal. Repasemos y comparemos sus etapas desde los ochenta....

Años 1980-1989: Dylan continua en plena etapa cristiana. Saved y Shot Of Love me encantan pero hoy dia, pocos los recuerdan (injustamente). Con Infidels vuelve a entregar nuevos clásicos y recupera a parte de la audiencia perdida entre los sermones de giras recientes. Pero a mitad de década, encuentra un camino sin retorno con albumes fallidos, falta de inspiración y una afición a la botella que casi acaba con su carrera. Para alivio de todos aparecen los Travelling Willburys y Daniel Lanois (Oh Mercy) y le dan un poco de aire en forma de crédito artístico ante las nuevas generaciones. Bruce arrasa desde 1980 con su gran obra cumbre: The River. Su prestigio como artista de directo sube como la espuma gracias al boca a boca. Nebraska afianza su figura de músico autentico y de culto, pero Born In The USA lo lleva a las televiones de todo el mundo gracias a una colección de temas impoluta. En 1986 todo el mundo quiere ser SpringsteenTunnel Of Love baja la intensidad pero es el colofón perfecto a una década triunfal. No se puede hacerlo mejor. Punto para Springsteen.


Años 1990-1999: Dylan continua con su Never Ending Tour (iniciado en 1988), atravesando etapas gloriosas con otras menos recordadas. Empieza flojo con Under The Red Sky pero gracias a dos discos impecables de versiones de viejos clásicos (Good As I Been To You y World Gone Wrong) se encuentra así mismo, se autoreafirma y sella en 1997 uno de los mejores discos de la década: Time Out Of Mind. Tras ese trabajo, su figura vuelve a brillar como antaño, actúa ante el papa, gana los Grammys que se le debían y relanza su carrera. Bruce decide romper con la E Street Band para entregar dos discos incomprendidos pero necesarios (Human Touch y Lucky Town). Sigo defendiendo esa etapa y al Springsteen sin la E Street Band. Tras el previsible fracaso comercial, gana un Oscar, graba un album minimalista (The Ghost Of Tom Joad) y reunifica a la banda de su vida en una gira que presentaba una antología impecable de temas inéditos (Tracks).  Empate técnico.



Años 2000-2009: Dylan gana su Oscar y en 2001 lo borda de nuevo con Love And Theft. La madurez del genio es un hecho y vuelve a tener a todo el mundo a sus pies, como en 1966. Refuerza su interés ante los aficionados gracias a nuevas entregas de la Bootleg Series y revisiones de su catalogo. En directo se sigue mostrando imprevisible, diferente, y genial. Siempre por delante, aunque no le entiendan. Su voz se hace mayor y tira hacia lo crooner. Y le siguen mas triunfos (Modern Times). Bruce pega el gran bombazo con The Rising. Vuelve a los estadios de la gira del 85 y su nombre recupera todo el clamor popular. Se atreve a volver por los cauces acústicos (Devils and Dust), revisiona su cancionero e incluso el ajeno (We Shall Overcome: The Seeger Sessions). Hasta ahí muy bien. Incluso ofrece nuevas referencias de fondo como las cajas de Born To Run Darkenss On The Edge Of Town. Pero lejos de seguir con la linea de trabajo de sus mejores años, decide explotar al máximo su figura y empieza a aparecer en todos los medios de forma constante. Ademas, la pila creativa se le acaba y toma decisiones erróneas por intentar sonar moderno. Punto para Bob.

Años 2010-Actualidad:
Ambos siguen en la misma linea. Dylan incluso mas imprevisible que nunca y Springsteen mas cansado y repetitivo. Mientras el de Minnesota vuelve a demostrar que sigue en forma (Tempest), juega con nuestra imaginación gracias a esfuerzos tan curiosos como el disco de villancicos. En directo sigue siendo el mismo. Pierde audiencias en sus conciertos pero gana fieles en su religión. Dylan ya es eterno aunque cumpla años y años. El de Freehold actúa sin parar y suple con soltura bajas irreparables en el seno de la ya machacada E Street Band. Se agradece su entusiasmo y su energía juvenil, pero ya resulta repetitivo a ojos de muchos de sus seguidores. En estudio, en mi opinión, entrega el peor disco de su carrera (Wrecking Ball) y se adentra en un extraño callejón sin salida. Lo que antaño era perfeccionismo ahora es un todo vale que muchos no toleramos. Punto para Bob.


Así esta el asunto a dia de hoy. Y mientras uno actúa de la mano del presidente demócrata de turno, el otro hace anuncios para coches y lencería de mujer. Que tiene eso de diferente? Para mi, nada. Ambas cosas me parecen nobles y comprensibles. Así es el negocio...o no?



viernes, 18 de julio de 2014

The New Raemon - Discografía Oculta (1 de 2)

Estos días el facebook de The New Raemon ha estado algo agitado gracias a varias buenas noticias. En primer lugar, se va a publicar una edición de lujo de su álbum debut A Propósito de Garfunkel a cargo de BCore Disc. Hablamos de un trabajo imprescindible en cualquier colección de discos al que, dicho sea de paso, aún no hemos dedicado una reseña como merece. Cuando la escribí, el blog estaba dando sus primeros pasos y me parece recordar que no le dediqué más de un párrafo, así que dentro de unos meses haremos justicia a aquel álbum revisitandolo en su flamante edición deluxe. La otra gran noticia es que The New Raemon vuelve a publicar nuevo álbum después de Tinieblas, Por Fin de 2013. Aún cuando anunciaba su retirada el año pasado para descansar después de varios años bastante agitados, no tendremos que esperar más allá de principios de 2015 para disfrutar de una nueva remesa de sus canciones. Acaba de fichar por Meridiana y su quinto largo Oh, Rompehielos aparecerá el año que viene con BCore Disc.

También escribiremos sobre él llegado el momento (si el blog continúa existiendo), pero ahora me gustaría dedicarle una entrada a su música a pesar de que no hay material bajo su autoría publicado recientemente. Me acabo de dar cuenta de que hemos reseñado todos sus LPs, pero no hemos hablado de todo el material que ha ido publicando fuera de sus álbumes. Desde que existe The New Raemon hasta este momento ha sacado al mercado tres EPs, un álbum recopilatorio de EPs, dos álbumes en colaboración con otros músicos y varias canciones inéditas que han visto la luz como bonus tracks o en su cuenta de soundcloud. Me apetece mucho escribir sobre este material en el que hay un poco de todo. No hablamos de tres o cuatro temas desperdigados, ya que abarcaremos en total nada menos que treinta y ocho cortes publicados al margen del cuerpo principal de su obra.


EP - LA INVASION DE LOS ULTRACUERPOS 2008

La Invasión de los Ultracuerpos fue publicado únicamente en vinilo poco tiempo después de la aparición de su debut A Propósito de Garfunkel. Compuesto por cinco nuevos temas y una versión de Nueva Vulcano, hablamos de la continuación perfecta (o epílogo, como lo llaman en BCore Disc) a su primer álbum. Sucedáneos abre este trabajo de forma inmejorable. Un tema imprescindible en su repertorio que volvería a incluirse tal cual casi al final de su segundo álbum sin desentonar entre temas tan potentes como La Gran Caída o Variables. Mano Izquierda es la versión de Nueva Vulcano que mencionábamos antes, un corte sobresaliente que no suena discordante dentro del global a pesar de pertenecer a otro autor. Vale Por Todo lo Bueno es la maravilla que cierra la cara A, empezando casi en acústico y desembocando en unos vibrantes estribillos in crescendo. La cara B es más experimental y oscura, pero imprescindible para cualquier fan. Los tres temas se resuelven de forma magistral, aunque No Fastidies pueda parecer demasiado autocompasiva. Mi favorita es Tiembla Dublin con esa enigmática letra en la que no entiendes nada, pero gracias a la cual siempre quedarán Julia, Clara y Bernardo como enigmáticas figuras dentro de la imaginería de la música de The New Raemon. Sombrío es un cambio de tercio muy interesante. Estoy bastante de acuerdo con la definición que aparece en BCore sobre este tema: "un escalofrío de minuto y medio que expande los horizontes artísticos de la banda en un latigazo estremecedor".



EP - CUARESMA 2010

Cuaresma fue publicado también en vinilo después de su segundo álbum. Este EP se divide en dos partes bien diferenciadas, ya que la cara A contiene temas originales del propio Ramón y la B versiones de otros autores. La Mesa Redonda abre este trabajo recogiendo perfectamente el testigo musical de su segundo disco, aunque en mi opinión no ha adquirido con el tiempo la presencia que otros temas como La Cafetera o Sucedáneos han conseguido posteriormente. En cualquier caso, nos encontramos ante el corte más sobresaliente de Cuaresma escrito de su puño y letra. La canción que da título al EP no me termina de convencer, digamos que no me parece muy atractiva melódicamente. Nemesis II es una canción interesante por su reflexiva letra, portadora de esa faceta tranquila y depresiva que puntualmente va apareciendo en su producción. Y llegamos a la mejor canción de Cuaresma: Te Debo un Baile de Nueva Vulcano. Una versión desnuda que resalta las virtudes del tema original y que me hizo interesarme por el álbum Peces de Colores donde fue incluida por vez primera. El tratamiento acústico me parece todo un acierto, aunque también me gustó mucho cuando la tocó con Maga y Arizona Baby en San Miguel - Un Lugar Llamado Mundo. Las otras dos versiones cantadas en catalán no están nada mal, aunque palidecen un poco después de disfrutar de la fuerza de su predecesora.




LP - EPES REUNIDOS 2010

Epés Reunidos es un recopilatorio que incluye los dos EPs anteriores y que obsequia al completista con ocho nuevos cortes, redondeando el total a veinte canciones. Ya que La Invasión de los Ultracuerpos y Cuaresma sólo habían aparecido en vinilo, Epés Reunidos consigue hacer accesible todo este material tan difícil de conseguir en una cuidada edición en CD. La portada será la última colaboración con Martín Romero, una seña de identidad que se perderá cuando aparezca Libre Asociación y que quedará para siempre unida a la primera andadura de The New Raemon. Los ocho temas nuevos ofrecidos en este álbum son en su mayoría versiones de otros artistas a cargo del propio Ramón y versiones de otros artistas sobre su propio material. El único tema nuevo de cosecha propia es ¡Retirada!, una interesante canción que no para de ir a más en su desarrollo y que sabe a poco al ser la única composición realmente novedosa. Mis temas favoritos de Epés Reunidos son dos versiones ejecutadas por el propio Ramón. La primera de ellas En Ningún Lugar de las Charades, que nos permite disfrutar de las voces de Isa Fernández y el propio Ramón al unísono. Una auténtica gozada. La otra canción, la mejor de todas las novedades de Epés Reunidos, es la versión de Silencio de Maga. Un tema vibrante en el que el propio Ramón da lo mejor de sí mismo, no sé la de veces que habré pulsado repeat en el reproductor para escucharla una y otra vez. Para terminar, me gustaría reseñar la versión de Manos de Topo a Sucedáneos con ese memorable final en el que Miguel Ángel Blanca parafrasea la última frase de La Cafetera con su temblorosa voz diciendo aquello de "Te has perdido cien domingas".




Continuará el 24 de julio con la segunda parte

martes, 15 de julio de 2014

10 canciones subestimadas de The Rolling Stones (2 de 2)

Memory Motel del álbum Black And Blue (1976)

Tras la marcha voluntaria de Mick Taylor, fué Ronnie Wood (ex-Faces) quien ocupó su lugar. Black And Blue (titulo que hace referencia a los moratones y marcas que quedan en la piel tras recibir unos azotes) es el primer disco donde el bueno de Ronnie aparece como miembro oficial del grupo. Un album que ya empieza a mostrar a unos Stones diferentes (juguetean con ritmos latinos, con el reggae) y alejados del sonido sucio y genial de su etapa mas reciente. Entre sus surcos, rescato la maravillosa Memory Motel. Una canción que curiosamente descubrí inicialmente en el album en directo de 1998 No Security (a dúo con Dave Matthews), y donde se nos presenta en una imponente versión, mostrando todo el poso emotivo que contiene. Cantada a medias entre Mick y Keith, Memory Motel es una de las mejores y mas grandes baladas de los Rolling Stones.


Faraway Eyes del álbum Some Girls (1978)

Unánimemente considerado el último album cinco estrellas de los Stones, Some Girls fue el resultado de uno de los momentos creativos mas importantes en la carrera del grupo. Míticas sesiones en los estudios Pathé Marconi de Paris, de allí se recogieron múltiples ideas que dieron como resultado este álbum genial y muchos otros descartes que nutrieron los álbumes siguientes así como la imprescindible reedición del disco en 2010 y que contiene piezas a la altura de las mejores canciones incluidas en el disco oficial. Nueva amalgama de estilos e ideas, se suele tender a olvidar que entre sus canciones aparece una joya de innegable sabor country como es Faraway Eyes. A pesar de la moda disco captada genialmente en Miss You o la sutileza de otras piezas como Beast Of Burden, Some Girls contiene mucho de la esencia rock de los Stones. Y Faraway Eyes lo demuestra. Una canción que perfectamente podría haber tenido cabida en obras maestras anteriores como Beggar´s Banquet o Exile On Main Street.



Worried About You del álbum Tattoo You (1981)

El disco que devolvió a los Stones a la primera página de las revistas del rock y posiblemente, su ultimo album de corte clásico. Impulsado por el exito de Star Me Up, Tattoo You recuperaba el brío perdido tras el pelín decepcionante Emotional Rescue de 1980, y descubría a la banda en plena forma ante las nuevas generaciones de consumidores de musica rock. Plagado de descartes de otros discos, Tattoo You suena sorprendentemente fresco y enérgico. Planteado de forma que la cara A mostrara las canciones mas exuberantes y con un tratamiento mas rock, la cara B contenía las piezas mas tranquilas y sentidas, donde para mi siempre destacó el increscendo genial de Worried About You. Una canción donde el falsete de Jagger domina la escena acompañado de unos compases a los teclados realmente atractivos. Ha sido recuperada ocasionalmente en directo. 


Slipping Away del álbum Steel Wheels (1989)

Siempre he tenido claro que esta deliciosa canción, cantada por Keith Richards, era la mejor y mas aprovechable de todas las incluidas en su disco de gran retorno Steel Wheels, de 1989. Una pieza de sabor acústico (el que le gusta a Keith) que descubrí en el imprescindible album en directo Stripped en 1995, donde aparece en toda su grandeza. Una de esas canciones en las que Richards, con su voz lastrada y cruda, emociona de verdad. Escuchándola en el album Steel Wheels, chirría ante tanta amalgama de sonidos exhuberantes y sobrecargados, pero extraida de ese contexto resulta en si misma una delicia. Realmente es una canción que inaugura una época donde Richards entregaría en cada disco de los Stones, una o varias piezas de este estilo pausado y sensible. Vale la pena rescatar otras como The Worst (del album Voodoo Lounge de 1995), o This Place Is Empty (del A Bigger Bang de 2005). 


Moon Is Up del álbum Voodo Lounge (1994)

Descubrí la música de los Rolling Stones con el recopilatorio Jump Back de 1993 y en paralelo, con este inmediato album de estudio de 1994. Dejando ese factor emocional a un lado, considero este disco como el mejor que han hecho los Stones desde Some Girls. Primero en el que ya no aparece Bill Wyman al bajo, siendo sustituido por el excelso Darryl Jones, Voodoo Lounge muestra a unos Stones eclécticos en cuanto a la variedad de estilos pero algo dispersos. Potentes e impecables en sonido pero alejados del poso sucio de sus grandes obras. En cualquier caso, nuevo album de "regreso" y que contiene mucho de lo mejor que nos han dejado en los últimos tiempos. Entre todas, siempre me encantó Moon Is Up. Digamos que es algo "diferente" a lo que esperas de un grupo como los Stones. Trabajo de producción impecable para una canción difícilmente clasificable en el catalogo Stone. Un ritmo pegadizo pero sorprendente, aprovechando la nueva incorporación de Jones y los nuevos impulsos creativos. No es la única, pero a mi es la que mas me gustó siempre.


sábado, 12 de julio de 2014

Prefab Sprout (1 de 10): Introducción

En julio de 2013 me di el capricho de hablar de una banda poco conocida, La Costa Brava, y repasar todos sus discos en un especial que abarcó varias entradas. Un año después voy a hacer lo mismo con un grupo cuyos primeros álbumes se remontan a los años ochenta y cuya música, al igual que la de La Costa Brava, tiene un hueco muy especial en mi corazón: Prefab Sprout. No sé si esto de escribir especiales sobre grupos va a convertirse en una costumbre anual, pero se me ocurren muchos nombres de grupos o solistas con los que podría entretenerme en los veranos de los próximos años.


Paddy McAloon, Wendy Smith, Marty McAloon, Neil Conti

Si nos remontamos a un año atrás, el especial de la Costa Brava estaba compuesto por una intro, varias entradas comentando sus álbumes y un epílogo en el que hablaba de lo que había ocurrido con los miembros del grupo tras su forzada disolución. En el caso de Prefab Sprout va a ser algo distinto, ya que las reseñas de sus discos se me han ido de las manos en cuanto a longitud y no puedo dosificarlas de dos en dos como en el caso anterior. Si el grupo de Paddy McAloon tiene publicados 9 discos de estudio, en este monográfico sobre su trayectoria vamos a hablar de cada disco uno por uno dedicando una sola entrada en profundidad a cada título. Esta entrada que estás leyendo ahora servirá como introducción antes de embarcarnos en la crítica de su primer álbum de estudio. De esa manera, una introducción y nueve reseñas hacen un número redondo de diez entradas con las que cubrir la discografía de uno de los grupos musicales más exquisitos del pop de las últimas décadas.

En cada entrega intentaremos hablar de la génesis del álbum enmarcándolo dentro de la historia de Prefab Sprout, de manera que podamos establecer cierta continuidad entre cada reseña. De esa manera, además de una crítica sobre el álbum en cuestión, podremos extendernos hablando de hechos circunstanciales como la publicación de un álbum recopilatorio o de otros proyectos discográficos coetáneos que nunca vieron la luz. Y nada más, después de este preámbulo comenzamos a hablar de la prehistoria de Prefab Sprout antes de la publicación de su primer álbum de estudio:


Paddy McAloon a principios de los noventa

Cuando se empieza a relatar la historia de un grupo musical, normalmente se habla de las infancias de los componentes del grupo en orden de importancia. En el caso de Prefab Sprout, el orden jerárquico está tan claro que nos vamos a centrar en exclusiva en la vida de Paddy McAloon, su incuestionable lider y único compositor dentro del grupo. Su hermano Marty, Wendy Smith o el bateria Neil Conti son meros añadidos que iremos nombrando una vez vayan entrando en escena.

Paddy McAloon nació y creció en una pequeña villa cercana a Newcastle. Su padre era propietario de una gasolinera y trabajó en ella en su adolescencia mientras compaginaba dichas obligaciones con la pertenencia a diversas bandas musicales. Sus primeros héroes musicales fueron Marc Bolan y David Bowie, aunque en una entrevista de hace varios años desveló que los momentos que lo impulsaron a convertirse en músico fueron escuchar a alguien tocar con una guitarra el acorde inicial del Pinball Wizard de los Who y escuchar a los Beatles cantando los coros de She Loves You.

Paddy no tardó demasiado en formar su propia banda y ponerle un nombre sin sentido alguno: Prefab Sprout. Según sus propias palabras: "El nombre no significa nada. Por ese entonces, todas las bandas tenían nombres recargados que no significaban nada, en esa época pensé que la profundidad recaía al unir dos palabras distintas". Otras fuentes, indican que Prefab Sprout surge de una mala interpretación por parte del Paddy adolescente de parte de la letra de la canción Jackson cantada por Nancy Sinatra y Lee Hazelwood entendiendo prefab sprout (brote prefabricado) en lugar de pepper sprout (brote de pimienta). Una vez el grupo se puso en marcha, Paddy se lanzó a componer de forma enfermiza, de manera que ya por 1978 disponía de canciones que irían apareciendo en sus discos de mediados de los ochenta como Bonny, Faron Young o Goodbye Lucille nº 1.


Portada del primer single de Prefab Sprout

Prefab Sprout estaba formado por entonces por el propio Paddy, su hermano Marty y un amigo de la escuela a la batería llamado Michael Salmon. Juntos grabaron el primer single del grupo, Lions In My Own Garden (Exit Someone), un extraño título cuyas palabras forman el acrónimo L.I.M.O.G.E.S. (nombre de la ciudad francesa donde vivía por entonces la exnovia de Paddy). Según Paddy: "Mi hermano Martin buscó cómo editarlo de forma independiente y Keith Armstrong, que trabajaba en una tienda de discos en Newcastle, lo escuchó. Nos fue muy bien gracias a aquella pequeña tirada, fue como nuestra llamada de atención al mundo. Aunque más que una compañía local que nos editase el disco, lo que realmente buscábamos entonces era un manager." La canción que dió el pistoletazo de salida a Prefab Sprout ya apuntaba maneras y los críticos aplaudieron su complicada melodia comparándolos con Steely Dan. Stuart Maconie, un periodista musical, describió Lions como "enigmático y melancólico, melódico y, por tanto, perfecto para un graduado en literatura en paro con problemas de pareja".

A partir de ahí, Prefab Sprout publicaría todos sus trabajos con Kitchenware Records, la nueva discográfica fundada por Keith Armstrong, el chico empleado de la tienda de discos que les ayudó con su primer sencillo. Wendy Smith se incorporaría a la banda en su segundo single, The Devil Has All The Best Tunes, y el resto de la historia continuará en la siguiente entrada en la que hablaremos largo y tendido sobre Swoon, su álbum debut.