martes, 28 de octubre de 2014

New Radicals - Maybe You've Been Brainwashed Too


Corría el año 1998 cuando el primer y último álbum de los New Radicals salió al mercado. Quizá alguien recuerde el hit mundial You Get What You Give, por aquel entonces sonó sin parar en emisoras de radio y cadenas de televisión. Aquella canción me cautivó a pesar de las pintas de su cantante, tanto es así que muchos años después decidí hacerme con el álbum para saber de primera mano si aquel único éxito de los New Radicals había sido un golpe de suerte o una pequeña muestra del gran talento que encerraba. Me llevé una agradable sorpresa, ya que, a pesar de sus evidentes defectos, Maybe You've Been Brainwashed Too es un gran trabajo repleto de pop rock con múltiples referencias a los clásicos.

Una pena que la inconstancia de Gregg Alexander pusiera fin a los New Radicals apenas un año después de su triunfo a nivel mundial. Y es que la historia de este grupo no es la típica del One Hit Wonder de manual. New Radicals no desapareció porque su segundo álbum fracasara en alcanzar las mieles del éxito, lo que ocurrió fue que su líder decidió cortar por lo sano de la noche a la mañana. Después de You Get What You Give, su segundo single escalaba posiciones en los rankings de varios países cuando Alexander anunció que lo dejaba todo porque ese estilo de vida no iba con él. 


Gregg Alexander antes de los New Radicals

Cualquiera de nosotros se lo habría pensado dos veces, pero sólo es necesario un vistazo rápido a su biografía para descubrir que Alexander fue un bala perdida desde que tuvo uso de razón. Conflictivo desde sus primeros años en la escuela, consiguió el dinero para comprarse un cuatro pistas robando las limosnas del cepillo de la iglesia. Se cuenta también que, aún siendo un adolescente, viajó por los Estados Unidos hasta llegar a Los Angeles e intentó conseguir un contrato discográfico colándose en las oficinas de los promotores utilizando la táctica de saltar encima del escritorio y cantar sus canciones a capella. No sé si todo esto será verdad, pero el resultado final de todas aquellas extrañas peripecias terminó con la publicación de dos álbumes que pasaron sin pena ni gloria: Michigan Rain de 1989 e Intoxifornication de 1992. En 1994 apoyó a su novia Danielle Brisebois en la publicación de su álbum debut Arrive All Over You. Las canciones para New Radicals se fueron gestando mientras iba de acá para allá hasta que la discográfica A&R le dio luz verde. En realidad, decir New Radicals es decir Gregg Alexander, ya que aquellos que le acompañaron en la grabación del álbum eran músicos de estudio entre los que curiosamente se encontraba Rusty Anderson (músico de Paul McCartney desde 2001). Después de abandonar el proyecto New Radicals en la cresta de la ola, Alexander se mudó a Londres donde ha producido y compuesto canciones para músicos tan variopintos como Ronan Keating, Enrique Iglesias, INXS, Hanson, Texas o Carlos Santana. No sé si alguien recordará un tema tan conocido como The Game Of Love, single de Carlos Santana y Michelle Branch tras el éxito mundial de Supernatural. Fue compuesta por Alexander y parece un descarte del álbum que nos ocupa.

Me está quedando una entrada demasiado larga, así que voy a ir al grano. Maybe You've Been Brainwashed Too es un disco de finales de los noventa con muchas referencias al pop rock clásico, al funk y al soul de los setenta. Los críticos del momento hablaban de la forma de cantar de Gregg Alexander estableciendo influencias tan válidas como Prince o Mick Jagger. You Get What You Give es el buque insignia del álbum, si tenéis veintitantos o treinta y pocos estoy seguro de que coincidiréis conmigo en que nos encontramos ante un clásico moderno de brillante factura. Si alguien se decide a sumergirse en el resto del álbum, descubrirá que la cosa no queda ahí. Mother We Just Can't Get Enough es un tema funk increíble, Jehovah Made This Whole Joint For You era otro single con gran potencial y Flowers es una preciosa canción de guitarras con un sublime estribillo.


New Radicals al completo. Alexander, el de la gorra calada

El resto del álbum se va desarrollando manteniendo el tipo en todo momento.¿Cuáles son sus defectos? En primer lugar, la estética que lo envuelve está un poco trasnochada. Ya desde la portada ver a Alexander con el gorro calado en plan "i don't mind" tira mucho para atrás. Cualquier anglo que escuché el álbum se dará cuenta de que está plagado de mensajes políticos y sociales, poco creíbles por la estética de la que hace gala. El título del álbum, "Quizá a Ti También te Han Lavado el Cerebro", es también de una prepotencia inaudita. Si juntamos todos estos ingredientes, puedo entender que alguien se resista a dar una oportunidad a este álbum a pesar de sus innegables virtudes musicales.

Escucha New Radicals – Maybe You've Been Brainwashed Too en Spotify

sábado, 25 de octubre de 2014

Simon & Garfunkel - DVD: The Concert In Central Park.


Aunque durante muchos años circuló oficialmente en su versión en VHS, el aquí comentado es la versión en DVD. Y es que estamos ante uno de los conciertos mas famosos de su tiempo. Celebrado el 19 de Septiembre de 1981 en el famoso parque urbano de la ciudad de New York, The Concert In Central Park es un documento imprescindible y un buen reflejo de la grandeza de la música que Paul Simon y Art Garfunkel crearon durante las décadas de los sesenta y setenta. Ante mas de medio millón de espectadores, el dúo repasa las canciones mas relevantes de su repertorio, alguna que otra versión ajena y varias joyas de sus carreras en solitario.

Lo primero que llama la atención es el carisma que desprenden los dos juntos. Art, ataviado de un chaleco negro y vestido de vaqueros es todo expresividad. Paul, siempre mas introvertido, se muestra alegre y mas "hablador" de lo normal. Su look de americana sobre camiseta blanca causó furor en la moda de la época. Hay que recordar que esta actuación supuso la primera reunión en vivo del dúo y ante los ojos de su público desde su famosa ruptura once años atrás y con la salvedad de unas actuaciones conjuntas y benéficas en 1974. Solventadas muchas diferencias personales, la relación que ambos expresan en el escenario es la de respeto y atención mutua. Hay instantes en que se observa cierta camaradería entre ambos a través de evidentes sonrisas y guiños de satisfacción cómplice. Atrás quedaban los años de desencuentro y de distanciamiento.


El concierto en sí se enmarcaba dentro de una serie de eventos de carácter anual en la ciudad de New York. Desde hacía un tiempo venia celebrándose cada año y en el mismo lugar, conciertos de carácter multitudinario (y gratuito) con grandes estrellas de la música en cartel. Gente como Elton John o Barbra Streisand ya habían congregado a multitudes ante el escenario. Pero nada comparado con lo logrado por Paul Simon y Art Garfunkel en esta ocasión. Tanto uno como otro, tenían ciertas reservas respecto a su poder de convocatoria (sobre todo Paul, que había sufrido recientemente el fracaso comercial y artístico en asistencia a sus conciertos con su proyecto de película/disco de One Trick Pony), pero todo temor quedó disipado cuando delante de la pareja se congregaron mas de medio millón de entusiastas seguidores, suponiendo todo un récord para la época. Curiosamente, sería el mismo Paul Simon quien diez años después, superaría ese récord aglutinando a 750.000 personas en su famoso Concert In The Park de 1991.

Los días previos a la celebración del evento (por el que ambos se embolsaron jugosas cantidades de dinero) reaparecieron las tensiones y los viejos fantasmas entre ambos artistas cuando comenzaron los ensayos y la preparación del formato de concierto/repertorio. Mientras la compañía (con el beneplácito de Art) proponía un concierto en solitario de Paul para al final del mismo, salir Art como "invitado estrella" a compartir escena con su compañero en las canciones mas populares del dúo, Simon se negaba en rotundo por considerar que esa opción le otorgaba un cartel de telonero de Art que no estaba dispuesto a tolerar. Ademas, Garfunkel quería un concierto sin arrope externo de percusiones y demás, algo mas puro y escueto como en sus recordados conciertos de los sesenta. Paul, de nuevo se mostró contrario a esa idea, y puso como condición el poder contar con su banda habitual y dotar a la actuación de una instrumentación mas rítmica y rica, como venía haciendo en sus albumes en solitario. Al final tanto la compañía y promotores cedieron, y Paul ganó esa batalla.


Aunque no son pocos los seguidores del dúo que no consideran esta actuación todo lo brillante que debía haber sido, no deja de ser una hermosa puesta en escena a través de un repertorio único y de la mano de dos interpretes irrepetibles. El escenario, muy coqueto, simulaba la azotea de un clásico edificio del centro de New York y tanto las luces ténues como el entorno arbolado dan al concierto un ambiente muy especial. Como señala el mismo Simon en el concierto: "Bienvenidos a un concierto entre vecinos". Ni que decir tiene que canciones como Mrs Robinson, The Sound Of Silence, Bridge Over The Troubled Water o Homeward Bound suenan impecables y bellísimas. Pero quizás, me quedo con las extraordinarias versiones de AmericaScarborough Fair, que sencillamente, me dejan sin aliento. El dúo también incorpora versiones de temas ajenos como el clásico de los Everly Brothers Wake Up Little Susie que versionaban en sus inicios, o una emocionante A Heart In New York, con un Garfunkel en estado de gracia.

Pero lo mas atractivo del concierto para un seguidor de Simon, como quien esto escribe, es la inclusión generosa de varios de los primeros clásicos del repertorio en solitario del pequeño genio de New Jersey. Ademas, en muchos de ellos, acompañado en las voces por el propio Garfunkel, dando a esos temas nuevos e interesantes matices. Entre ellas, American Tune, la ácida Me and Julio Down by the Schoolyard, o la marchosa Late In The Evening. Por supuesto, también hay momentos para que ambos actúen en solitario y mientras Paul se guarda para si la extraordinaria Still Crazy After All These Years, Art nos asombra con una interpretación de April Come She Will abrumadora. El momento mas tenso de la noche lo protagoniza un espectador cuando salta al escenario (no se sabe muy bien a que) mientras Simon canta en solitario el verso "On a cold December evening, I was walking through the Christmas tide, When a stranger came up and asked me, If I'd heard John Lennon had died..." de la canción (ese día estrenada) The Late Great Johnny Ace. Solo con ver la cara de susto de Simon y recordar lo ocurrido a pocos metros de allí apenas nueve meses antes, a uno se le ponen los pelos de punta. En definitiva, un concierto que sigue siendo todo un acontecimiento, incluso, treinta años despues de su celebración.


miércoles, 22 de octubre de 2014

Tweedy - Low Key

El nuevo proyecto de Jeff Tweedy, en el que está acompañado por su hijo Spencer, ha sido bautizado con el originalísimo nombre de Tweedy. Acaban de publicar su primer trabajo titulado Sukierae, del cual el primer single es esta Low Key (el vídeo es bastante largo, la canción empieza en 1:50).

domingo, 19 de octubre de 2014

Prefab Sprout (4 de 10): From Langley Park To Memphis


Una vez afianzado un estilo propio, gracias al cual consiguieron darse a conocer cosechando alabanzas por parte de la prensa especializada, el siguiente paso del grupo fue apostar por potenciar su faceta más comercial lanzándose sin tapujos a la conquista del mercado americano.

From Langley Park To Memphis enseña sus cartas desde el título, ya que Langley Park es el pueblo del condado de Durham del que el grupo es originario, mientras Memphis hace mención a la ciudad capital del country en el estado de Tenessee. Si queremos más referencias sobre el deseo de conquistar los Estados Unidos, sólo tenemos que analizar canciones como Cars And Girls, que hace referencia directa a Bruce Springsteen, mientras The King Of Rock'N'Roll fue escrita desde la rendida admiración de Paddy por el inmaculado pop de otro icono cultural americano como Michael Jackson. La referencias no se paran aquí, ya que The Venus And The Soup Kitchen se mete en un género tan americano como el gospel y Hey Manhattan es un guiño en toda regla a la isla de Nueva York.

Teniendo en cuenta esas ganas de ampliar horizontes, resulta extraño el paréntesis discográfico de tres años entre su predecesor y el álbum que nos ocupa. Más si tenemos en cuenta la cantidad de canciones acumuladas de las que Paddy disponía ya en la época de Steve McQueen. Todo tiene una explicación y, en este caso, el retraso se aclara si tenemos en cuenta que el grupo grabó entre medias un álbum completo llamado Protest Songs que fue finalmente archivado en beneficio del potencial que veían en los nuevos temas compuestos para From Langley Park To Memphis. Ya hablaremos de Protest Songs en la próxima entrega sobre el grupo, ya que saldría a la luz en 1989 como el cuarto álbum oficial de su discografía.



El cambio de última hora terminó por ser la decisión acertada, ya que el álbum del que hablamos representa el mayor éxito comercial del grupo a nivel mundial. Tan sólo es necesario pasarse por youtube para comprobar que la mayoría de vídeos sobre Prefab Sprout versan sobre este disco: videoclips, conciertos, actuaciones en programas de televisión, etc. Cualquiera que tenga más de treinta años recordará el bombardeo en televisión con Paddy McAloon y su media melena cantando Cars And Girls mientras Wendy Smith murmuraba sus frases estelares. A mí me fascinó esta canción con tan solo nueve años y, volver a escucharla en M-80 mucho tiempo después, me hizo profundizar en su discografía hasta considerarlos a día de hoy como uno de mis grupos de cabecera.

From Langley Park To Memphis está considerado por norma general un escalón por debajo de Steve McQueen a pesar de su fama internacional alcanzada. Estoy de acuerdo en que el balance global no deja tan buenas sensaciones como su predecesor, pero su escucha se hace más agradable gracias a una adecuada sencuenciación de temas. El tercer álbum de Prefab Sprout no tiene las canciones divididas entre las dos caras del álbum como ocurría en Steve McQueen, alternándose todas ellas de forma magistral.

Ahora toca hablar de las canciones y me gustaría aprovechar para reivindicar varios temas poco conocidos, pero imprescindibles, que apenas se prodigan en recopilatorios. Enchanted es la primera sorpresa para cualquiera que escuche el álbum por primera vez. Hablamos de un corte con estrofas de mucho encanto adornadas con un gran trabajo en las segundas voces. Nightingales es una de las grandes baladas ocultas de su autor que, aunque pueda pecar de candorosa por las campanitas que la adornan, atesora algunas de las melodías más dulces de su carrera. El tercero en discordia es The Golden Calf, un tema que a base de guitarrazo limpio intenta sacar músculo para demostrar que Prefab Sprout son capaces de facturar algo más que pop preciosista. No consigue aparentar contundencia, pero nos deja una canción con madera de clásico que lamentablemente no gozó de mucha popularidad. Nancy (Let Yout Hair Down For Me) es un agradable medio tiempo que pone el broche de oro al tramo final. Una canción que, sin encontrarse a la altura de las anteriores, posee cualidades de sobra para que los fans del grupo puedan apreciarla como merece.



En cuanto a las canciones más conocidas, me gustaría decir que tanto I Remember That como Hey Manhattan! me han parecido siempre las menos agraciadas de todos sus éxitos. Melódicamente son intachables, pero pecan de un sonido demasiado almibarado. Por otra parte, Cars And Girls es una de las canciones pop más perfectas de los ochenta y, si me apuran, del siglo XX. Quizá me nublan el cerebro los recuerdos de mi infancia, pero me sorprende lo bien que ha sabido envejecer durante los últimos treinta años. El diálogo entre McAloon y Smith en los estribillos sigue siendo memorable, la intro posee uno de los comienzos más originales y rompedores de la música pop y cada punteo de guitarra está colocado en el lugar adecuado. The King Of Rock'N'Roll, por su parte, sigue siendo a día de hoy el Ob-La-Di Ob-La-Da de su cancionero, un tema tan liviano como cautivador y pegadizo.

Para terminar, me gustaría dejar un pequeño apunte sobre el frenético ritmo de trabajo en el que el inquieto líder del grupo se encontraba a mediados de los ochenta. No sólo compuso y grabó dos álbumes tan radicalmente distintos como Protest Songs o From Langley Park To Memphis, sino que entre medias sacó inspiración para componer canciones destinadas a un álbum navideño del que a día de hoy sólo se conoce el título de uno de sus temas: The Madman On The Roof. El disco iba a llamarse A Symphony of Snowflakes y fue creado según su autor para que todo el mundo pudiera cantarlo. A día de hoy aún sigue inédito.

Escucha Prefab Sprout – From Langley Park To Memphis en Spotify