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sábado, 25 de octubre de 2014

Simon & Garfunkel - DVD: The Concert In Central Park.


Aunque durante muchos años circuló oficialmente en su versión en VHS, el aquí comentado es la versión en DVD. Y es que estamos ante uno de los conciertos mas famosos de su tiempo. Celebrado el 19 de Septiembre de 1981 en el famoso parque urbano de la ciudad de New York, The Concert In Central Park es un documento imprescindible y un buen reflejo de la grandeza de la música que Paul Simon y Art Garfunkel crearon durante las décadas de los sesenta y setenta. Ante mas de medio millón de espectadores, el dúo repasa las canciones mas relevantes de su repertorio, alguna que otra versión ajena y varias joyas de sus carreras en solitario.

Lo primero que llama la atención es el carisma que desprenden los dos juntos. Art, ataviado de un chaleco negro y vestido de vaqueros es todo expresividad. Paul, siempre mas introvertido, se muestra alegre y mas "hablador" de lo normal. Su look de americana sobre camiseta blanca causó furor en la moda de la época. Hay que recordar que esta actuación supuso la primera reunión en vivo del dúo y ante los ojos de su público desde su famosa ruptura once años atrás y con la salvedad de unas actuaciones conjuntas y benéficas en 1974. Solventadas muchas diferencias personales, la relación que ambos expresan en el escenario es la de respeto y atención mutua. Hay instantes en que se observa cierta camaradería entre ambos a través de evidentes sonrisas y guiños de satisfacción cómplice. Atrás quedaban los años de desencuentro y de distanciamiento.


El concierto en sí se enmarcaba dentro de una serie de eventos de carácter anual en la ciudad de New York. Desde hacía un tiempo venia celebrándose cada año y en el mismo lugar, conciertos de carácter multitudinario (y gratuito) con grandes estrellas de la música en cartel. Gente como Elton John o Barbra Streisand ya habían congregado a multitudes ante el escenario. Pero nada comparado con lo logrado por Paul Simon y Art Garfunkel en esta ocasión. Tanto uno como otro, tenían ciertas reservas respecto a su poder de convocatoria (sobre todo Paul, que había sufrido recientemente el fracaso comercial y artístico en asistencia a sus conciertos con su proyecto de película/disco de One Trick Pony), pero todo temor quedó disipado cuando delante de la pareja se congregaron mas de medio millón de entusiastas seguidores, suponiendo todo un récord para la época. Curiosamente, sería el mismo Paul Simon quien diez años después, superaría ese récord aglutinando a 750.000 personas en su famoso Concert In The Park de 1991.

Los días previos a la celebración del evento (por el que ambos se embolsaron jugosas cantidades de dinero) reaparecieron las tensiones y los viejos fantasmas entre ambos artistas cuando comenzaron los ensayos y la preparación del formato de concierto/repertorio. Mientras la compañía (con el beneplácito de Art) proponía un concierto en solitario de Paul para al final del mismo, salir Art como "invitado estrella" a compartir escena con su compañero en las canciones mas populares del dúo, Simon se negaba en rotundo por considerar que esa opción le otorgaba un cartel de telonero de Art que no estaba dispuesto a tolerar. Ademas, Garfunkel quería un concierto sin arrope externo de percusiones y demás, algo mas puro y escueto como en sus recordados conciertos de los sesenta. Paul, de nuevo se mostró contrario a esa idea, y puso como condición el poder contar con su banda habitual y dotar a la actuación de una instrumentación mas rítmica y rica, como venía haciendo en sus albumes en solitario. Al final tanto la compañía y promotores cedieron, y Paul ganó esa batalla.


Aunque no son pocos los seguidores del dúo que no consideran esta actuación todo lo brillante que debía haber sido, no deja de ser una hermosa puesta en escena a través de un repertorio único y de la mano de dos interpretes irrepetibles. El escenario, muy coqueto, simulaba la azotea de un clásico edificio del centro de New York y tanto las luces ténues como el entorno arbolado dan al concierto un ambiente muy especial. Como señala el mismo Simon en el concierto: "Bienvenidos a un concierto entre vecinos". Ni que decir tiene que canciones como Mrs Robinson, The Sound Of Silence, Bridge Over The Troubled Water o Homeward Bound suenan impecables y bellísimas. Pero quizás, me quedo con las extraordinarias versiones de AmericaScarborough Fair, que sencillamente, me dejan sin aliento. El dúo también incorpora versiones de temas ajenos como el clásico de los Everly Brothers Wake Up Little Susie que versionaban en sus inicios, o una emocionante A Heart In New York, con un Garfunkel en estado de gracia.

Pero lo mas atractivo del concierto para un seguidor de Simon, como quien esto escribe, es la inclusión generosa de varios de los primeros clásicos del repertorio en solitario del pequeño genio de New Jersey. Ademas, en muchos de ellos, acompañado en las voces por el propio Garfunkel, dando a esos temas nuevos e interesantes matices. Entre ellas, American Tune, la ácida Me and Julio Down by the Schoolyard, o la marchosa Late In The Evening. Por supuesto, también hay momentos para que ambos actúen en solitario y mientras Paul se guarda para si la extraordinaria Still Crazy After All These Years, Art nos asombra con una interpretación de April Come She Will abrumadora. El momento mas tenso de la noche lo protagoniza un espectador cuando salta al escenario (no se sabe muy bien a que) mientras Simon canta en solitario el verso "On a cold December evening, I was walking through the Christmas tide, When a stranger came up and asked me, If I'd heard John Lennon had died..." de la canción (ese día estrenada) The Late Great Johnny Ace. Solo con ver la cara de susto de Simon y recordar lo ocurrido a pocos metros de allí apenas nueve meses antes, a uno se le ponen los pelos de punta. En definitiva, un concierto que sigue siendo todo un acontecimiento, incluso, treinta años despues de su celebración.


miércoles, 7 de mayo de 2014

Top 10: Las giras mas importantes del rock (2 de 2).

Tras el repaso a los puestos del diez al seis, llegamos al Top 5 con las cinco giras mas importantes de la historia del rock. Insistimos en que cada uno puede tener las suyas y que es posible que hayamos cometido algún error imperdonable por dejar de lado alguna otra, pero estas son las que son y no las que podrían haber sido. Vamos allá.

5. Bruce Springsteen: Darkness On The Edge Of Town Tour 1978.


Si debemos quedarnos con una gira que definiera al mejor Bruce Springsteen, tengo muy claro que debemos viajar a 1978. Antes ya había hecho historia con la gira de Born To Run y aquel memorable concierto del Hammersmith de Londres (disponible en DVD oficial), pero la gira de presentación de su cuarto album y tras un período de litigios legales con su ex-manager, puso a Bruce en la cima de los artistas de rock en escena. Desde esa cima no ha vuelto a bajarse aunque en los últimos años sus espectáculos se hayan convertido en acontecimientos mediáticos donde lo importante es lo extra-musical y no lo meramente musical. Aquí en cambio, las interpretaciones de las canciones de su entonces, reciente repertorio, son irrepetibles. Ademas, muy acertadamente, Springsteen decidió enfocar esa gira en teatros y arenas de 2.500 a 4.000 personas con pocas excepciones para lugares de mayor aforo. La gente tenia hambre de Bruce y este no solo no les defraudó sino que sembró la semilla para la megaestrella que vino después.

Visiónalo en: Live In Houston de la caja Darkenss On The Edge OF Town.

4. The Beatles: First American Tour 1964.


Nada volvió a ser igual tras el desembarco de los cuatro de Liverpool en el Aeropuerto de New York en Febrero 1964. Esa visita del grupo mas grande de la historia, destrozó por completo todos los parámetros por los que era conocida la música popular. Audiencias televisivas históricas, histeria colectiva, etc... Sin duda, uno de los instantes mas relevantes a nivel social y mediático de todo el siglo XX. Los Beatles entraron por la puerta grande en EE.UU y la gira que siguió a ese momento, ha quedado como el ejemplo mas palpable de la mayor revolución musical que se recuerda. I Want To Hold Your Hand, repertorio inaudible ante los gritos de la muchedumbre, Ringo girando con su batería, Lennon y sus movimientos espasmódicos, la sonrisa permanente de Paul, etc.... Dos años después se cansaron de ese ritmo de vida y dejaron de disfrutar sus propios conciertos. Pero eso no quita para que todos y cada uno de nosotros hayamos deseado alguna vez haber podido estar ahí por un instante.

Visiónalo en la Caja de DVD The Beatles Anthology

3. David Bowie: Ziggy Stardust 1972/1973.


Llegamos al podium con la gira de presentación de los albumes Ziggy Stardust And The Spiders From Mars y Aladdine Sane de David Bowie en 1972 y 1973. Esta gira supuso un antes y un después en la concepción escénica del rock. Nadie se había atrevido a tanto en aquella época. Dos años en los que David Bowie reinventó el rock no sólo en estudio sino también en escena. Todo eran elementos nuevos. La androginia, las estrafalarias vestimentas, la pintura facial, el aire teatral y marciano de su personaje, la creación inaudita de un alter-ego, etc...Aquellos que vieron aquella gira in situ, se transformaron para siempre.

Visiónalo en la película Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

2. The Rolling Stones: American Tour 1972.


La gran gira del exceso. Aquella donde lo de ser una estrella del rock cobra sentido y con la que los Stones marcan la pauta en cuanto al rock and roll way of live se refiere. Aviones privados, groupies, orgías, drogas, etc...y mucho del mejor rock and roll que se haya podido escuchar nunca. Es la gira de presentación del Exile on Main Street ni mas ni menos. Ademas, con el bagaje reciente de discos tan antológicos como Sticky Fingers, Let It Bleed o Beggar´s Banquet. El abc del rock, para entendernos. La icónica lengua stoniana brilla mas que nunca, y los espectáculos se suceden noche tras noche. Musicalmente, la banda sonando mas autentica que nunca, y con un Mick Taylor tocando el cielo. En el 73 repitieron la experiencia americana en varios países de Europa dando como lugar varios de los conciertos mas memorables de su carrera. Si los Rolling Stones son considerados la banda mas grande del rock and roll es gracias a giras como esta.

Lo puedes disfrutar en el documental Ladies and Gentlement: The Rolling Stones.

1. Bob Dylan: World Tour 1966.


Sinceramente, la gira que Bob Dylan y The Hawks (luego The Band) hicieron por Reino Unido en 1966 debe ser considerada la gira mas importante de la historia de la música popular. Concebida en si misma como gira de presentación de las obras maestras Highway 61 Revisited y Blonde On Blonde, todo lo que hayas podido leer sobre ella, se queda corto. El punto de arranque del rock tal y como lo entendemos. La mecha que encendió todo y que posibilitó que el rock evolucionara desde las brasas de un folk que ya agotaba su propuesta, y que ademas elevaría a Dylan a la figura de leyenda. Es la gira del "Judas!" y del "I Don´t Believe You. You are a liar". La gira de los abucheos y de los desprecios a un repertorio avasallador: "Play it fuckin loud". Aquellos conciertos acabaron por hacer explotar los cerebros del publico mas purista que ya intuía lo que se les venia encima en las segundas partes. Pero era el peaje que Dylan debía de pagar para poder orientar su carrera hacia otros horizontes. A partir de entonces, ya nada volvería a ser igual. El rock ya había sido perfeccionado para siempre.


Lo puedes ver en el documental de Martin Scorsese No Direction Home y escucharlo en el imprescindible Bootleg Series Volumen 4.

jueves, 1 de mayo de 2014

Top 10: Las giras mas importantes del rock (1 de 2).

El tema de los conciertos no ha sido un tema que hayamos tratado de forma muy recurrente en el blog. Y la verdad, no sabemos las razones. Quizás porque hemos priorizado mas los discos o los análisis exhaustivos de determinadas carreras. Pero no ha sido algo premeditado. Sirvan por tanto estas dos entradas, para repasar las que servidor considera las diez giras mas importantes de la historia del rock. Y porque estas y no otras? La principal razon sería la importancia histórica que tuvieron en su momento y el impacto mediático que conllevaron. De alguna manera, son giras sin las que no podríamos entender la escena del rock en el siglo XX. Algunas fueron muy influyentes, otras fueron musicalmente brillantes, otras con una puesta en escena apabullante y todas ellas, históricas por igual. 

10. Pink Floyd: The Wall Tour 1980/81.


Es quizás la gira mas megalómona que se ha hecho nunca. Claro que posteriormente hubo giras mucho mas espectaculares y masivas, pero el espectáculo de The Wall marcó un antes y un después en las giras de rock. Y también en la propia historia del grupo, que acabó arruinándose tras consumar todas las fechas del tour. Una gira enfocada en cuatro únicas ciudades: New York, Los Angeles, Dortmund y Londres. Cada una de las cuales albergaron varias noches de conciertos únicos en su puesta en escena y con la presentación de uno de los discos de rock mas excesivos de la historia. El espectáculo era en si mismo una bendita locura: el concierto empezaba con el grupo en escena, libre de cualquier adorno, y a medida que el concierto avanzaba, un muro de enormes proporciones se construía delante de la banda, que al final del concierto, quedaba invisible ante la audiencia, separada esta por dicho muro. Años después, Roger Waters repetiría la idea, recuperando económicamente mucho de lo perdido en 1980. 



9. The Rolling Stones: World Tour 1981/82.


Si preguntáramos a cualquiera de los asistentes a los conciertos celebrados en el Vicente Calderón de Madrid en Julio de 1982, cómo recuerdan aquellas noches, no dudaríamos en incluir esta gira de los Stones como una de las mas legendarias del rock. Y así lo hacemos. Considero este tour como la gira que marcó a muchas de las mas masivas que se organizaron en los ochenta y noventa. Una gira de estadios y arenas descomunal a nivel de asistencia, grandes escenarios y espectacularidad. Han pasado mas de treinta años y la tecnología en los conciertos de rock ha evolucionado de una manera increíble y ahora cualquier pelele lleva luces y aparatos audiovisuales en sus conciertos, pero en 1982 nadie se atrevía a tanto. Los Stones ademas volvían a lo grande, con un disco (Tattoo You) muy exitoso y con una gran energía. Lo peor, las impagables rodilleras de jugador de fútbol americano de Mick Jagger

Lo puedes visionar en el documental: Let´s Spend The Night Together (1983).


8. Bob Dylan: Rolling Thunder Revue 1975/76.


Tengo muy claro que Bob Dylan, ha sido y es, el artista mas importante y relevante de la historia del rock. Y no solo por su incomparable carrera discográfica sino por su esencial concepción escénica e interpretativa. Quizás, la Rolling Thunder Revue de 1975-76 sea la que mejor defina a Bob Dylan. Una gira que quedaba muy lejos de los espectáculos masivos con The Band celebrados dos años antes, y que presentaba a un Dylan mas carismático que nunca y liderando un combo de compañeros de viaje impagable: Roger McGuinn, Joan Baez, Mick Ronson, etc....Todo ello, bajo una concepción del espectáculo absolutamente diferente a lo que hasta entonces se había conocido. Todos participaban con canciones propias, cambios de set constantes, apariciones sorpresa, etc...Y con unas interpretaciones asombrosas de muchos clásicos dylanianos. Aquí empezó a cobrar importancia la constante transformación de las canciones por parte de su autor, que se ha convertido en marca de la casa y que lo ha llevado hasta nuestros días a través de otra gira que podría estar aquí por méritos propios: la Neverending Tour.

Escúchalo en: Hard Rain (1976) y en el Bootleg Series Volumen 5.


7. Led Zeppelin: American Tour 1973


Sin ser un rendido admirador de la música de Led Zeppelin, si considero al grupo inglés como uno de los mas grandes de la historia del rock, y con un papel fundamental en la evolución del directo. Desde que irrumpieron con su primer album y se convirtieron en la banda de rock mas exitosa de su tiempo gracias a sus siguientes discos, los directos de Led Zeppelin adquirieron caracter de ceremonia rock por parte de tus miles de seguidores. La gira norteamericana de 1973 fué la que significó para el grupo su punto mas álgido a nivel interpretativo, y es considerada por sus seguidores mas fieles como la cima del grupo. Solo hace falta escuchar cualquier interpretación de aquellos conciertos para darse cuenta del poder y la magnitud que adquiría su música en los grandes escenarios. 

Para el recuerdo queda el imprescindible documental The Song Remains the Same.


6. U2: Zoo Tv Tour 1992/93.


El que esto escribe, fué testigo de esta gira con dieciocho años y tengo muy claro que es el concierto o el concepto de concierto que ha marcado todo lo que ha venido después. U2 giraban con su mejor album, el fantástico Achtung Baby, y Bono todavia estaba mas pendiente de cantar que de otras cosas. Musicalmente resultaba abrumador, y el grupo, mas valiente que nunca, defendía las nuevas canciones y los nuevos sonidos con total convicción. Igualmente, la mezcla de aspectos visuales con los teatrales (donde Brian Eno tuvo mucha de la culpa), daba al concepto una dimensión irresistible. Dos años dando vueltas al mundo con un espectáculo que metia a U2 en la liga de los grandes escenarios, aunque años antes ya habian triunfado a lo grande pero bajo un prisma mucho menos ambicioso. Zoo Tv Tour es la gira, para servidor, mas importante de los últimos veinte años. Y eso no se lo puede quitar nadie a U2.

Visiónalo en el DVD: Live in Sidney 1993.


sábado, 8 de junio de 2013

The Concert for Bangladesh




El otro día me sorprendí al leer que aquel concierto que montó el bueno de George a beneficio de la gente Bangladesh (en realidad fueron dos conciertos, pero da lo mismo) había sido elegido por Rolling Stone como el mejor directo de la historia. Uno, que pese a ser beatlemaníaco no es tonto del todo, dicha elección le dejó cuando menos perplejo. Entonces recordé una crítica que escribí hace unos años a propósito de este concierto en el foro de Liverpool.es (a todos los efectos un walking dead de la red). Y he querido recuperar este texto para el blog.

La verdad es que el concierto me decepcionó. Al verlo en vídeo, me refiero. El álbum no está mal, no es para tirar cohetes pero ni tiene mal sonido (ni más ni menos que el de la mayoría de grabaciones en directo de aquella época) ni las interpretaciones son malas (la guitarra de Clapton demasiado “chillona” para mi gusto, pero en fin). Es más, cuando lo compré hará cosa de quince o veinte años lo trillé hasta cansarme. Quizá eso tengo algo que ver, que me lo sepa de memoria le quita gracia al asunto. Pero me temo que no van por ahí los tiros. 

Partamos de la base de que la realización es digna de televisión local de Zambia (y eso tirando por lo alto). No me refiero, ya lo dije antes, a la calidad de la imagen, sino a las imágenes en sí mismas: los encuadres son malísimos, las cámaras nunca enfocan al protagonista de ese momento… ¿Tan raro es querer ver al que canta? ¿O al que toca el solo de guitarra? Pues de eso nada de nada. 

 
Un problema menor viene heredado de mi nula simpatía hacia el “muro de sonido” de Spector. Y es exactamente lo que tenemos en este concierto: tocan todos a la vez, con la única excepción de Dylan (probablemente es que no quedara en el escenario ningún enchufe libre, quién sabe). Nos encontramos con dos baterías, cuatro guitarras eléctricas, tres acústicas (los Badfinger castigados en el rincón), dos bajos, un piano, un órgano y el coro de la parroquia de al lado de casa de Billy Preston (¿¿¿a nadie se le pasó por la cabeza meterle un tiro al de la pandereta???). Habrá a quien le guste el muro de sonido, pero no es mi caso.

Pero mi mayor decepción vino al ver la actitud de los músicos. El pasotismo reinante, vaya. No se ve que ninguno de ellos disfrute, que se lo esté pasando bien sobre el escenario. Es un poco “seamos profesionales, chicos” como si no quisieran estar allí. 


George le pone algo de empeño, pero siendo realistas le falta ese puntito de carisma (o llamémosle de la manera que sea) no ya para hacer vibrar al público, sino al menos para engancharlo; no es de extrañar que su gira estadounidense del 74 fuera un fracaso. Ringo en su papel: sentado al fondo, dándole a los tambores con eficiencia y saludando afable cuando le presentan, pero poco más. No sé si mencionar a Klaus: por muy alemán que uno sea, la cara de cabreo que tiene es para dar muuuucho miedo. Y qué decir de Eric Clapton, con su look de el-de-en-medio-de-los-chichos, que parece que fue porque no tenía nada mejor que hacer (en realidad nadie le esperaba ya por allí cuando apareció), porque no es que se le vea muy por la labor; de hecho diría que toca sabiéndose tan pero tan sobrado… que se queda corto. 

 
En el otro extremo y, por poco, salvando los papeles tenemos a un Leon Russell un tanto inexpresivo (no se destaca por ello) pero mostrándose a gusto, sobre todo en el Jumping-Jack-Flash; su versión tiene fuerza y ritmo para hacer moverse al respetable. Dylan, dentro de su parquedad, está en su papel: sabe que su mera presencia basta para que el público se entregue y es eso justamente lo que consigue. Desde el primer tema hace suyo el escenario y se impone su carisma (justo lo que le falta a George o a Eric); destaca sobre los demás muy sobradamente.

Y dejo para el final lo mejor, lo más destacable del concierto. Lo que, a otros tan tontos como el que esto escribe, haría rememorar este concierto por encima de mitos, música o canciones: me refiero claro está a Billy Preston y su baile espasmódico. El Epilectic dance deberían haberlo llamado. Es el único momento del concierto en que se ve que disfrutan tocando o, al menos, viendo a Billy moverse.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Concierto de Fleet Foxes en Barcelona

El pasado domingo 27 de noviembre se subieron al escenario de L'Auditori de Barcelona los chicos de Fleet Foxes. Como era de esperar, la expectación que despiertan los de Seattle se tradujo en un lleno hasta la bandera; el público, entregado, disfrutó con verdadera pasión del recital que estos leñadores barbudos tuvieron a bien ofrecer.


Abrieron la noche los californianos Vetiver, con resultado desigual. Lo cierto es que no suenan nada mal: el suyo es un folk-pop intimista y elaborado, de bonitas melodías que seducen a uno casi sin pretenderlo. El problema estriba en lo repetitivo de la propuesta, que a la tercera canción ya aburre. Comentaba el líder de la banda, Andy Cabic, que acostumbrados a salas pequeñas, al verse en un escenario como el de L'Auditori pensaron ampliar su repertorio acústico; nada que objetar, salvo que por insistencia se hizo demasiado pesado. Aún así su actuación tuvo sus momentos, como sucedió con temas como Hard to Break o Wonder Why. No lograron calentar al personal, eso es cierto, pero ayudaron a crear la atmósfera idónea para el plato principal de la noche.

Pasadas las diez de la noche se apagaban las luces para dar paso a Fleet Foxes, quienes en la penumbra del desnudo escenario comenzaron su recital con los acordes y ritmos tribales de The Plains / Bitter Dancer. Desde el primer momento deslumbraron con sus prodigiosas voces: la de Robin Pecknold (solista) desde luego, pero no se quedan atrás las armonías y segundas voces de Christian Wargo (bajo) y Joshua Tillman (batería). Sinceramente, antes de verlos dudaba que fueran capaces de reproducir en directo los juegos vocales de sus discos, pero me llevé una grata sorpresa con ellos. Una completa delicia.

Y como no podía ser de otra forma desgranaron sus dos álbumes (Fleet Foxes y Helplessness Blues) y su EP (Sun giant) casi por completo: no llevé la cuenta en este concierto, pero echando un vistazo a los setlists de eventos anteriores veo que suelen tocar en torno a la veintena de canciones de un total de veintiocho temas que tienen editados hasta la fecha.


Algunos de los momentos más aplaudidos fueron The Shrine / An Argument (sobrecogedora interpretación de Pecknold, y espectacular coda final con el saxo distorsionado), Bedouin Dress, White Winter Hymnal y Raged Wood (cómo iba a faltar su tema más emblemático, aunque en vivo lo interpretan levemente diferente), Blue Spotted Tail (delicioso entremés), Montezuma o Mykonos. Lo cierto es que puede decirse que los de Seattle son más que flor de un día, y que se han afianzado y reafirmado como uno de los mejores y más visibles exponentes de la escena folk internacional.

Recuerdo que tras la publicación de su segundo trabajo, el mencionado Helplessness Blues (que el amigo Beatles analizó en esta entrada en su blog Sexo, drogas y rock and roll es el lema de mi generación), la primera escucha me llevó a pensar que la fórmula se había agotado, que poco podían ofrecer; sucesivas escuchas de este trabajo me hicieron darme cuenta de mi error: tras el deslumbrante debut difícilmente podían superarse, pero este trabajo está a la misma altura del primero, y la banda no se conforma con repetirse y buscan ampliar sus horizontes. Siendo fieles a su propuesta, son ambiciosos y no dudan en seguir avanzando, con paso firme y pausado.


lunes, 5 de septiembre de 2011

TOP 5 Conciertos que me defraudaron

Como ya adelantamos en la anterior entrada, me dispongo a enumerar aquí los cinco conciertos que más me han defraudado.

5. Dani Garuz (DA)

Siendo totalmente honestos no puedo decir que este concierto me defraudara, porque no esperaba nada de él. Realmente es que no solo no conocía nada suyo (de lo cual me alegro), sino que ni siquiera sabía que iba a tocar aquella noche. Lo que ocurre es que el señor Garuz aparece en esta lista por tener el dudoso honor de ser el suyo, casi con toda seguridad, el peor concierto al que he ido en mi vida. Un aplauso.

"El siguiente tema también lo compuse sentado en el wáter"

Allí que estábamos en Cádiz para ver a The New Raemon, dentro de los conciertos del Mirador Pop 2009, y nos encontramos con que el primero en subir al escenario fue un canijo vestido de cowboy, lo más parecido a un Howard Wolowitz texano que te puedas imaginar. Con su SG en ristre y una banda que iba y venía como el Guadiana (inexplicablemente, en la mitad de los temas Dani se quedaba solo en el escenario, y ponía una caja de ritmos), empezó a cantar uno tras otro sus temas... a cada cual más absurdo. Casi no recuerdo ninguna canción, pero aquel estribillo que decía "me gusta correrme / es cojonudo / correrse es lo mejor" se me ha quedado grabado a fuego en mi mente. Para más inri, acabando el concierto empezó a hacer piruetas, y lo cierto es que también recuerdo que medio se quitó la camisa, aunque puede que esto último solo sea fruto de las pesadillas que aún me causa.



De todo ello me quedó un profundo trauma que aún envenena mis sueños; pero más grave aún es el caso del amigo Manuel J, quien desde entonces es declarado fan de Dani Garuz, como demuestra esta entrada.

4. Mando Diao

Aunque sus últimos trabajos no me gustan nada, sus dos primeros discos, Bring'Em In y Hurricane Bar, me siguen pareciendo muy muy buenos. Así que cuando me enteré que en la primavera de 2009 venían de gira acompañando a Franz Ferdinand no dudé en ir a Atarfe para verlos.


"Oh, no eres tú mi cantaaaar..."

Lo cierto es que no sé a quién culpar por el desastroso concierto de aquella noche: no sé si es que la banda toca tan horrorosamente mal (aunque solo sea por llevar 15 años juntos, les concedo el beneficio de la duda) o es que los señores de la mesa de sonido tenían las manos ocupadas en otra cosa y no atendían a sus obligaciones. Aún dando como más probable la segunda hipótesis, el hecho es que aquel concierto fue poco menos que un martirio: un sonido totalmente saturado, con la compresión a tope, no se distinguía ningún instrumento, las voces apenas audibles, cada músico parecía ir por su lado... De lo peor que he escuchado en mi vida. Si a eso sumamos que su repertorio va en franca decadencia y que el cantante, como todo el mundo sabe, en directo canta menos que un grillo pisado, tenemos el cuadro hecho.



Tan solo viendo que la mayoría de su audiencia eran jovencitas adolescentes nos queda claro: como ya sospechábamos, Mando Diao solo son un grupo de suecos que vienen a presumir de guapos y hacer posturitas.

3. New Order

En el Summercase de 2006 los de Manchester eran cabeza de cartel y habían generado una tremenda expectación... a la que no supieron responder en mi opinión.


New Order: reformas en general, presupuesto sin compromiso

Sí, estamos hablando de un grupo mítico, con clásicos imprescindibles (quieras o no, escuchar en directo Regret o Bizarre love triangle emociona), todo lo que quieras. Pero cuando llega el momento de retirarte lo mejor es darte cuenta y tener los arrestos para hacerlo, todo lo que no sea eso supone manchar el nombre y devaluar los méritos de la banda. Que no es un problema de edad, ojo, ya que cuántos ejemplos podemos encontrar de grupos y músicos que siguen a pie del cañón siendo mucho mayores. No es eso, es más un tema de actitud: daba la impresión de ser una banda que iba con el piloto automático, o casi que sin él siquiera; sin motivación alguna... El coro del hogar del jubilado de Villajoyosa le echa más huevos al asunto.



En mi opinión, y visto lo que vi, de los batacazos mayores de los que yo haya podido ser testigo.

2. Josh Rouse

El principal atractivo que tenía para servidor la primera edición de la Monkey Week (a la que ya hicimos referencia cuando hablamos de Kitty Daisy & Lewis), era la actuación de este cantautor americano-valenciano.


Exacto, la misma carita se nos quedó a nosotros

En aquel entonces sus últimos trabajos publicados eran Country mouse city house y el recopilatorio The best of the Rykodisc years, y con ese referente acudí al festival. Pero qué sorpresa cuando nos encontramos que se dedicó, en gran parte, a desgranar temas de su siguiente trabajo aún no editado por aquel entonces, el infumable El turista. Con su castellano aprendido directamente de Doña Croqueta y esa bossanova a medio tiempo, el recital aburrió hasta a las ovejas. Tuvo un par de momentos decentes cuando se dignó a tocar a alguno de sus temas clásicos, pero nada más. Si a ello le sumamos que, por motivos de organización, su actuación se vio reducida a poco más de 45 minutos, os podéis imaginar con qué carita nos quedamos. Desde luego a este probe hombre no le ha sentado nada bien la dieta mediterránea.



Desde aquí pedimos que regrese a USA, y nos vuelva a regalar discazos como Nashville o 1972, o incluso el ya mencionado Country mouse city house.
1. Bob Dylan

Las víctimas del timo de la estampita no creo que se sientan más estafadas que yo cuando aquella noche salí de ver al señor Dylan cantar (bueno, digo cantar como bien podría decir graznar) en el estadio Chapín de Jerez en verano de 2008.


Dylan interpretando "Masters of War"... o "El emigrante". Una de las dos

Todo lo dicho un poco más arriba sobre New Order se puede aplicar aquí, solo que elevado a la quincuagésima potencia. Vaya tío sinvergüenza, cómo se está dedicando a pisotear su prestigio (allá él, para eso es suyo y puede hacer con él lo que quiera, como el gato del chiste), pero lo peor de todo es cómo se está cachondeando de los fans, con el beneplácito de muchos de ellos. "Es que él es así" decían algunos, "es que tienes que saber a lo que vienes" decían otros... No, si al final la broma me cuesta 50 euros y la culpa va a ser mía.

El hecho es que aquella tarde, tras horas de espera bajo un sol de justicia y un telonero de lo más soso (no recuerdo su nombre, es aquel al que atropelló el Neng con el coche), Dylan apareció en el escenario con el look de Juanito Valderrama. Sin decir ni una palabra al respetable ni mirar tan siquiera de reojo (lo juro, no miró al público ni un segundo, cantó todo el tiempo de perfil), hizo unas versiones irreconocibles de sus propios temas, y tal como vino se marchó; creo que en todo el concierto solo dijo una vez "gracias" y nada más, ni hola ni adiós. Nunca he visto más desgana ni mayor desprecio por el público, exceptuando a Mourinho claro. De no ser porque iba con Manuel J, un dylanita de pro, no hubiera sido capaz de reconocer la mitad de las canciones.



Actualmente, Dylan es única y exclusivamente para fanáticos, como los que tuve delante aquella tarde: habían asistido a los 8 conciertos de la gira en nuestro país, y los tíos de lo más contentos... ¡esto antes no pasaba!

sábado, 27 de agosto de 2011

TOP 5 Conciertos de los que no esperaba nada y me encantaron

No sé si es que estoy demasiado influido por Alta fidelidad, pero volvemos a la carga con otro TOP 5. En esta ocasión, de conciertos que disfruté como un mono aunque de antemano todo me indicara lo contrario; no significa que sean los mejores conciertos a los que he ido, ni mucho menos: con toda seguridad ninguno de los que aparecen aquí estarían en esa lista. Estaríamos hablando, mejor dicho, de sorpresas agradables. Próximamente aparecerá aquí mismo su reverso tenebroso: TOP 5 Conciertos que me defraudaron.

5. Pájaro Sunrise

Sí, ya sé: empezar el artículo con un grupo prácticamente desconocido no es lo más inteligente. Pero es por esto por lo que el lema de Music is my savior es "Enseña y entretiene": qué mejor que meter aquí a un grupo patrio al que además hacerle un poco de publicidad.


En abril de 2009 Vetusta Morla tocaba en Sevilla City y con toda la expectación generada a su alrededor, ya que en las anteriores visitas a la ciudad habían colgado el cartel de "no hay entradas" en cuestión de minutos, nos dispusimos a ver qué se cocía con el grupo revelación del momento. Como telonero, un tal Pájaro Sunrise abría el concierto; de él (porque luego nos enteramos que el grupo es tan solo el alter ego de Yuri Méndez, su compositor y cantante) tan solo conocía su primer trabajo, cuando aún era un dúo.

Seguramente a los allí presentes no les llamó demasiado la atención la actuación de Pájaro Sunrise, pero a servidor le encantó: acompañado solo de su guitarra acústica y los coros de una chica, Yuri demostró su buen hacer como compositor de
canciones íntimas con melodías exquisitas. Uno, que es de lágrima fácil y tiene debilidad por el pop íntimo, quedó encantado con lo que allí escuchó, y sin pensárselo dos veces se fue al puesto de merchandising y me hice con el Done/Undone, absolutamente recomendable.


Hace unos meses tuve ocasión de volver a ir a uno de sus conciertos, y de charlar un rato con él sobre música. Cuento esto porque, aquella noche, Yuri se comprometió a responder a una entrevista que le enviamos por email, y aún seguimos esperando. Así que si nos lees, Yuri, que sepas que estás en la lista negra xD

4. Akron/Family

De este concierto me seguiré arrepintiendo por mucho tiempo por haber llegado tarde. Y llegué tarde, acompañado del amigo Manuel J, porque precisamente no esperaba mucho de este grupo. FAIL



En el festival Territorios del 2009, en Sevilla, los platos fuertes eran Wilco y The Jayhawks, y con esa idea fuimos allí con tranquilidad y parsimonia, sabiendo que los Akron/Family estarían ya tocando, cuando no acabando su actuación. Llegamos cuando llevaban la mitad del repertorio, más o menos, y el espectáculo era impresionante. Vaya banda, de estas ocasiones que te preguntas si realmente hay solo tres tíos sobre el escenario. Lo que había escuchado en sus discos no me había llamado la atención; para ser sinceros, sí que lo habían hecho, pero en sentido negativo. Lo que en sus discos me resultaba rallante e insoportable, en directo era realmente apabullante.

Porque no solo se dedican a experimentar y hacer ruido, como yo esperaba: la versatilidad de estos tipos es increíble. Pasan del rock más experimental y descabellado al folk más delicado que hayas oído en cuestión de segundos. Y por cierto, vaya armonías a tres voces que se marcaron como broche final; no diré que son los nuevos CSN, pero por ahí andan... Siempre me quedará la duda de qué me hubiera parecido el show completo, pero imagino que sería igual de demoledor.



En unos meses pasan por Barcelona, igual voy a verlos si la economía lo permite.


3. Kitty Daisy & Lewis

En la primera edición de la Monkey Week (2009 en El Puerto de Santa María, Cádiz), tras un más que decepcionante Josh Rouse saltaron al escenario estos tres hermanos que me sorprendieron muy gratamente. Aunque su música no me llama especialmente la atención, escuché en su momento su debut por la atención que le dieron los medios, y lo recuperé cuando vi que actuarían en la MW. No esperaba mucho de ellos, y me ganaron para la causa.



Para empezar, su actitud fue impecable: no es que derrochen simpatía, pero supieron agradar al público con su buena disposición y presencia (¡Viva la marina! xD). El rollo revival resulta simpático, no sólo por sus indumentarias sino por todo lo que usan en directo: no me extrañaría nada que los instrumentos y accesorios tuvieran al menos 50 años de antigüedad, cuando no más. Pero lo más sorprendente es la versatilidad y polivalencia de los tres jovencitos: todos cantan y tocan todos los instrumentos con soltura, alternándose los roles con naturalidad y sobrado talento. Se ve que los padres de las criaturas (realmente no lo sé, pero sospecho que son los que acompañan a los niños en el escenario con guitarra y contrabajo) se encargaron de que aprendieran música.



Desde luego que estos chicos no inventaron la pólvora, pero sí que saben usarla. Recomendables.

2. Richard Hawley

Admito que no conocía a este tipo antes de que me enterara de que venía al festival Territorios de 2008. Me hice con un par de discos suyos (Lady’s Bridge y Coles Corner, ambos muy recomendables), y si bien ya descubrí en ellos a un crooner elegante y talentoso, fue en directo donde realmente me cautivó.



De hecho me sorprendió el hecho de que actuando en el mismo escenario tras Rufus Wainwright, Hawley arrastrara muchos más seguidores que el neoyorquino: imagino que es cosa de mi ignorancia, pero no me lo esperaba. Su repertorio es cuidado, elegante y completo, y sabe dar en cada momento con la tecla justa para enganchar al público. Pero lo destacable es el sonido: su directo es limpio, potente, arrollador… Interpreta, acompañado por su más que notable banda, con una precisión increíble; pero lejos de que ello signifique una actuación fría o mecánica, de hecho destaca su calidez e intimismo.



Detalle que me sorprendió: prácticamente cambia de guitarra en cada canción, no sé cuántas llegó a tocar en el concierto.

1. Travis

Allá por 2007, antes de que se hundiera en los abismos de la mediocridad, asistí al festival Eutopía en Córdoba con intención de ver por primera vez a Paul Weller. Tras la actuación del Modfather (que junto al genial Steve Cradock se marcó un concierto semiacústico de bandera) llegaba el turno de estos escoceses.



Aclarar que nunca me ha gustado Travis, y tan solo he escuchado entero uno de sus álbumes, el 12 Memories, por lo que mis expectativas al respecto eran menos que cero. Es más, pensé en marcharme para no perder las buenas sensaciones que me habían dejado Weller y Cradock, pero al final decidí quedarme y no me arrepiento en absoluto. Musicalmente hablando Travis no puede ofrecer mucho más de lo que apuntan en sus discos: pop agradable y sin muchas complicaciones, apto para todos los públicos y estómagos. Correctos sin más.

Pero si hay algo que marca la diferencia es la actitud de Fran Healy: no solo es que se entregue al 200%, sino que se involucra y se esfuerza de tal manera para conseguir que el público disfrute el concierto, que lo consigue a los pocos minutos. No recurre a trucos facilones de chistecitos, subir a alguien al escenario a bailar o similares, sino que transmite tanto optimismo y buen rollo que resulta difícil resistirse, aun cuando como en mi caso no me encontraba allí por voluntad propia. Healy busca y encuentra la comunión con su público, lo da todo, se esfuerza por que el concierto sea el mejor posible, que suene perfecto y que todos disfruten tanto como él. Y si además cierran tocando Flowers in the window haciendo un poquito el payaso, el éxito está garantizado.



No han conseguido que desde entonces escuche ningún disco suyo, pero sin duda volvería a verlos en directo porque sé que me lo pasaría en grande. Gracias Fran.

domingo, 19 de junio de 2011

Francisco Nixon - Cádiz (10/06/11) & Recopilatorio MIMS


La semana pasada disfruté en Cádiz de un concierto inolvidable de Francisco Nixón. Me enteré casi de rebote el día antes de que se produjera y, gracias a esta casualidad, he roto la maldición de no asistir a ningún concierto desde noviembre de 2009 que ya comenté en otra entrada anterior (no sé que habré hecho para recibir de nuevo el favor de los Dioses).

El concierto se enmarcó dentro del pequeño festival que lleva organizándose en Cádiz desde hace algunos años, Mirador Pop. Las actuaciones se sucedían en el Baluarte de la Candelaria entre el viernes 10 y el sábado 11 de junio con una distribución algo descompensada. Mientras el sábado actuaba el grueso del cartel, desde Sr. Chinarro a Triangulo de Amor Bizarro, pasando por Maika Makovski o La Habitación Roja, el viernes sólo estaban programados el bueno de Francisco Nixon y un grupo recién salido del horno llamado I Am Dive que hasta ahora sólo ha publicado un EP. No me saqué el bono de los 2 días, porque del sábado sólo tenía cierto interés en Sr. Chinarro... y a saber la fauna que se junta para escuchar a Triangulo de Amor Bizarro, grupo que me parece muy interesante, pero al que no podría aguantar en directo más de tres canciones seguidas.

La noche era bastante fría para ser junio y el recinto algo pequeño. De hecho, ahora comprendo porque Jeff Tweedy suspendió su actuación allí hace algunos años. No sé si le podrán sacar más partido en cuanto a localidades al lugar en cuestión, pero me parece que habría sido complicado conseguir entradas si el líder de Wilco se hubiera decidido a tocar allí. Ya me parecía extraño que Tweedy tocara en Cádiz, igual se hubiera forrado el hijolagranputa (homenaje a Paca Carmona)... o igual no, quien sabe.

La actuación de I Am Dive me pilló algo desprevenido, es un dúo que realiza música cercana al ambient y que abusa de ese aparatejo que graba pequeñas partes para repetirlas en forma de bucle durante la canción (no sé como se llama, la verdad). Fueron un pocos fríos, no miraban al público y sólo hablaban entre ellos o se agachaban para pulsar botoncitos y pedales.

Francisco Nixon era, por supuesto, el plato fuerte de la noche. Si con I Am Dive el público andaba desperdigado bebiendo cerveza y charlando, con Fran nos apiñamos todos frente al escenario. Conseguí la primera fila con facilidad y creo que a mi izquierda se encontraba Linda Mirada. Bueno, lo creía entonces, pero ahora estoy más que seguro: acabo de descubrir en el blog de Francisco Nixon que efectivamente es su novia. Si no la conocéis, aquí podéis escuchar una canción de la chica en cuestión. Aviso que es un tema horriblemente pegadizo. Francisco Nixon ofreció un gran concierto haciendo un excelente repaso por todas las grandes canciones en castellano que compuso para La Costa Brava o en sus entregas en solitario. Me descubrió algunas que no le conocía (Olímpicos, Nadia...) y me sorprendí por la calidez que le da el acústico a muchos de sus temas.

Dejamos con esta entrada un homenaje en forma de recopilatorio, dedicado esta vez a las mejores canciones de Francisco Nixon en La Costa Brava. Que lo disfrutéis.

domingo, 17 de abril de 2011

2010 y la maldición de los conciertos

El año pasado lo cerré con la asistencia a cero conciertos. En otras palabras, creo que no veo un grupo en directo desde noviembre de 2009, cuando fui al de Love Of Lesbian en la Sala Q de Sevilla. Desde luego, no habrá sido por falta de oportunidades, como podrá verse un poco más abajo. En algunas ocasiones creo que la mala suerte ha jugado en mi contra, en otras lo he planeado todo perfectamente para caerme con todo el equipo a última hora... y también he de reconocer que la pereza me ha podido con grupos que en el fondo tampoco me hacían mucho tilín. He aquí la crónica abreviada de todos mis coitus interruptus de 2010, conciertos a los que me habría gustado ir, pero que no pudieron ser al final. Ojalá el año que viene pueda hablar mejor de 2011, aunque lo veo difícil como siga así la cosa...

The New Raemon

Donde: Sala Fun Club Sevilla Cuando: Abril 2010
Motivos para ir: Ha sido mi grupo favorito en castellano de estos últimos años.
Porque no fui: Los había visto en Cádiz y en el Puerto de Santa María el año anterior, así que me daba pereza verlos tan pronto una tercera vez.

Aaron Thomas

Donde: Sala Obbio Sevilla Cuando: Mayo 2010
Motivos para ir: Sus discos Follow The Elephants y Made Of Wood me parecen muy interesantes.
Porque no fui: La pereza me pudo, no es un músico que me toque la fibra sensible.

Los Planetas

Donde: Festival Territorios Sevilla Cuando: Mayo 2010
Motivos para ir: Otro de mis grupos favoritos. Me conquistaron a partir de su álbum Unidad de Desplazamiento.
Porque no fui: La entrada costaba demasiado al tratarse de un festival. Los otros grupos que tocaban no me motivaban.

Jeff Tweedy

Donde: Baluarte de la Candelaria Cadiz Cuando: Julio 2010
Motivos para ir: Todos, me gusta Wilco y el rollo que se trae Jeff Tweedy cuando toca en plan acústico.
Porque no fui: Suspendió el concierto un mes antes.

Patti Smith

Donde: Foro Iberoamericano de la Rábida Huelva Cuando: Julio 2010
Motivos para ir: Me gusta su música. La entrada a este concierto iba a ser uno de mis regalos de cumpleaños del año pasado.
Porque no fui: Fue tan de repente que no pude pedir el día libre en el trabajo.

U2

Donde: Estadio Olimpico Sevilla Cuando: Septiembre 2010
Motivos para ir: Por poco me convencen los fans de U2. Mi novia quería ver un macro concierto espectacular para variar.
Porque no fui: No me gusta U2, no los vería ni aunque tocaran en el salón de mi casa. El precio de la entrada era un pasote.

Andrew Bird

Donde: Monkey Week Cádiz Cuando: Octubre 2010
Motivos para ir: Un músico muy interesante. Me encantan sus discos The Misterious Production Of Eggs, Armchair Apocrypha y Noble Beast.
Porque no fui: Ese fin de semana me tocaba trabajar y reservaba los días libres para otras cosas. Al final llovió y se suspendió.

Lori Meyers

Donde: Sala Q Sevilla Cuando: Octubre 2010
Motivos para ir: Me gustó mucho Chronolanea, el resto de sus trabajos no tanto.
Porque no fui: Ya los había visto en el Festival Territorios de 2009. Esa misma noche venía a Sevilla un querido amigo de Menorca, así que la decisión estaba clara.

The Zombies

Donde: Aulario la Bomba Cádiz Cuando: Noviembre 2010
Motivos para ir: Un grupo legendario de los sesenta, Odessey And Oracle es uno de mis discos de cabecera. Son tan viejunos que seguramente no volveré a verles nunca más en directo.
Porque no fui: Problemas míos de salud a última hora.

Teenage Fanclub

Donde: Sala El Tren Granada Cuando: Noviembre 2010
Motivos para ir: Otro de mis grupos favoritos. Me encantan sus discos Shadows, Man-Made y Howdy!
Porque no fui: Me quedaba algo lejos e iba con el tiempo muy ajustado por motivos de trabajo. Tampoco me apetecía ir solo.

Pajaro Sunrise

Donde: Sala Zeppelin Club Sevilla Cuando: Diciembre 2010
Motivos para ir: Su álbum Done/Undone fue una de las grandes sorpresas del año pasado.
Porque no fui: Igual que Aaron Thomas, me gusta sin llegar a matarme. Ese fin de semana tenía planeado estar en otro sitio.