martes, 2 de julio de 2013

Tres discos: Django Django, Benjamin Gibbard & Devendra Banhart

Django Django - Django Django:

Este álbum con tan extraño título apareció de forma sorpresiva en todas las listas que la prensa musical especializada dedicaba a los mejores trabajos musicales publicados en 2012. Hablamos del álbum debut de una banda londinense cuya opera prima ha cosechado muy buenas críticas desde su salida al mercado. Yo me enfrenté a este disco con ciertas reservas, ya que no sabía en que género se enmarcaba y tampoco tenía ganas de escuchar música electrónica o experimentos extraños. Respiré aliviado cuando, después del instrumental que abre el álbum, me encontré con una colección de canciones que podrían enmarcarse dentro del pop, pero con ciertos matices. Y digo esto, porque Django Django desarrolla una música que se ha apuntado al carro de los ritmos africanos tan en boga últimamente (como ya hicieron The Drums, por ejemplo) y en la que la parte vocal de sus canciones guarda cierta semejanza con el canto tribal ya explotado por Animal Collective. A pesar de todo, el marcado carácter pop de sus canciones nos hace olvidar el envoltorio para disfrutar de un álbum que, para el que esto suscribe, ha sido una de las sorpresas menos previsibles de lo que llevamos de 2013.


Benjaming Gibbard - Former Lives:

Increíble pero cierto, el lider de Death Cab For Cutie se ha lanzado en solitario con un álbum que no tiene nada que envidiar en orfebrería pop a discos publicados bajo el nombre de la banda que lidera como Plans o, el último hasta la fecha, Codes And Keys. Me pregunto que pensaran los otros miembros de Death Cab For Cutie al descubrir que Ben Gibbard se basta y sobra él sólo para sacar al mercado un álbum tan impecable como este Former Lives. O igual no debo preguntarme esas tonterías, ya que pueden dormir tranquilos al ver la poca repercusión que ha tenido este álbum a pesar de su innegable calidad. Supongo que la marca Death Cab For Cutie se ha forjado un nombre estos últimos años y siempre venderá más que un trabajo publicado bajo el nombre de su desconocido líder y compositor. De hecho, yo no sabría de esta escapada de Ben Gibbard en solitario de no ser porque escuché una de sus canciones en uno de los programas del podcast de Fran G. Lara que se publica con regularidad en el blog del Misantropo en el Pais de los Sueños. En cualquier caso, es una gozada sumergirse en el luminoso pop de Teardrop Windows, disfrutar de un tema tan bien construido como Lily o admirar la hermosura pop de un brillante juego de palabras en el estribillo de Lady Adelaide.


Devendra Banhart - Mala:

Me gusta Devendra Banhart, pero nunca lo había disfrutado plenamente debido a esa exuberancia y dispersión creativa inherente en sus trabajos discográficos. Y es que, hasta ahora, sus discos se me hacían demasiado largos y heterogéneos como para poder apreciarlos de una sentada. Entre Mala y su último trabajo hasta la fecha han transcurrido la friolera de cuatro años, el lapso de tiempo más largo sin publicar desde que se estrenara con su álbum debut en 2002. Viéndolo con perspectiva, ese lapsus en su discografía parece haberle sentado de maravilla, ya que con este Mala ha formalizado su propuesta musical hasta crear uno de los trabajos más contundentes de todos los que ha publicado hasta la fecha. En este nuevo álbum ha prescindido de las típicas canciones de relleno para firmar una colección de temas que conforman una obra sin fisuras y disfrutable de principio a fin. Me gustaría destacar la tríada de temas Never Seen Such Good Things / Mi Negrita / Your Fine Petting Duck, el último de ellos con un cambio de ritmo hacia la mitad que nos hace pasar de un pseudoplagio al Baby It's You de The Shirelles a un tema con base electrónica que podría ir firmado por los mismísimos Daft Punk.