sábado, 18 de mayo de 2013

Dos X Uno: The Beatles - The White Album

No sé si esta entrada dará lugar a una nueva sección, pero es lo suficientemente interesante como para que nos apetezca repetir su planteamiento en futuras entregas. Lo que haremos en Dos X Uno será resumir dobles álbumes históricos en un sólo vinilo, recopilando y ordenando de nuevo las canciones para dar lugar a un álbum sencillo con el material que consideremos más aprovechable.

Huelga decir que los dobles álbumes, aún firmados por grandes leyendas del rock, suelen contener material en exceso del que buena parte suele ser campo de pruebas en el que el músico suele experimentar. Por este motivo, los discos dobles suelen diluirse en su excesiva propuesta, de manera que una buena poda podría servir para descubrirnos debajo de tanta maleza el álbum que pudo haber sido y no fue. En esta sección vamos a sacar las tijeras para reescribir la historia, suponiendo según nuestro propio criterio como podrían haber quedado aquellos dobles emblemáticos de haber sido publicados en el formato estandar de un sólo álbum. Puede que el resultado contente a muy pocos, pero será curioso para aquellos que quieran atreverse con una versión reducida del White Album de los Beatles o el Physical Graffitti de Led Zeppelin, por poner dos ejemplos. Vamos a empezar por el White Album de los Beatles, no porque aquí seamos muy beatlemanos (que lo somos), sino porque es quizá el doble al que mejor podría sentarle el uso de las tijeras.


Me gustaría en primer lugar hablar sobre porqué los Beatles publicaron en 1968 el único doble de toda su carrera. Tras terminar Sgt. Pepper, el grupo se encontraba en un estado mental condicionado por el elevado consumo de drogas. De ahí que cuando volvieron al estudio para trabajar en su nuevo proyecto, sólo tuvieran la suficiente fuerza creativa para un doble EP titulado Magical Mystery Tour. Lo que salvo al grupo de este estancamiento en el que cayeron fue curiosamente conocer al Maharishi y tomarse unas vacaciones en la India. Aquel viaje a un lugar tan alejado ayudó a que el grupo saliera de toda aquella nebulosa mental provocada por el LSD. Esa liberación y el aburrimiento de las clases sobre meditación provocó que se lanzaran a componer canciones a un ritmo vertiginoso. A su vuelta, el grupo se reunió en casa de George Harrison para poner en común el nuevo material del que disponían, encontrándose con un total de 24 nuevas canciones para el nuevo proyecto. Era demasiado material de partida, que además iría aumentado durante los próximos meses en los que grabarían el White Album. La urgencia por liberarse de ese exceso de material y las tensas sesiones de grabación desembocarían en la idea de publicar un doble álbum para así quitarse de una sola vez dos de los discos que debían a EMI por contrato.

El único que podía hacerles recapacitar era George Martin, pero su insistencia en condensar el mejor material en un sólo vinilo no sirvió de nada. En 1968, y después de todos los logros conseguidos, los Beatles se veían infalibles y presuponían que cualquier álbum publicado bajo su nombre sería un rotundo éxito. Estaban en lo cierto desde un punto de vista estrictamente comercial, pero uno de los efectos colaterales a la publicación del White Album fue dividir a la crítica musical como nunca antes había ocurrido con ninguno de sus trabajos. Las críticas negativas se centraban en la falta de unidad entre las canciones y acusaban al grupo de desviar la atención sobre el convulso clima político y social con canciones dispersas que trataban asuntos triviales. Por otro lado, las críticas positivas alababan su capacidad para abarcar varios géneros y continuar mejorando en cuanto a composición. Esa división inicial de opiniones se ha tornando con el transcurso de las décadas en una corriente de pensamiento común que califica al White Album como obra maestra indiscutible, aunque puede que el pozo cultural que los Beatles han dejado desde su separación tenga mucho que ver con ese consenso. Un buen ejemplo de esa unanimidad cristalizó en 2003, cuando la revista Rolling Stone publicó un ranking con los 500 mejores discos de la historia del rock situando al White Album en el nº 10.


Uno de los primeros bocetos para la cubierta del álbum, cuando aún se llamaba A Doll's House

Es difícil encontrar a estas alturas una crítica objetiva que valore el White Album de los Beatles en su justa medida sin tener en cuenta la etiqueta de intocable que tanto críticos como aficionados se han encargado de colgarle a perpetuidad. Quizá una de las opiniones más recientes y acertadas que hablaba sin tapujos de las luces y sombras de este doble álbum sea la que ofreció Ian McDonald en su libro Revolución en la Mente:

Con sus contrastes de humor, sus astutas secuencias tonales y sus inteligentes empalmes, este doble álbum de noventa y cinco minutos es una obra maestra en cuanto a programación. Sin embargo, tan experta presentación no puede ocultar el hecho de que la mitad de los temas sean pobres, comparados con la obra anterior del grupo, o que muchas de sus letras sean poco más que el perezoso otear de bajeles de un grupo de reclusos consentidos. [...] Los Beatles tenían intención de llamar a su nueva obra A Doll's House [...] se trataba de un título adecuado para este desván musical de diferentes cosas, algunas encantadoras, otras siniestras, muchas teñidas de recuerdos de la infancia, todas absortas en los mundos interiores de sus autores. En esta música hay un malestar secreto, que traiciona la agitación bajo la impertérrita fachada del grupo. Las sombras se ciernen sobre el álbum a medida que va progresando: el lento atardecer de la carrera de los Beatles.

En definitiva, se desprenden de las palabras de Ian McDonald que quizá George Martin tenía parte de razón cuando insistió en que debían publicar un trabajo de un sólo disco con el mejor material del que disponían. Ya nada se puede hacer al respecto, pero tranquilos... 45 años después, MIMS se presta para reescribir la historia y ofreceros ese hipotético décimo trabajo de los Fab Four que podría haber sido y no fue. La metodología a seguir es muy simple: en primer lugar, vamos a sacar las tijeras para quitarnos de encima el material sobrante que, según nuestro criterio, no debería formar parte de ese álbum único y mejorado. Una vez nos hemos quedado con los temas más destacables, pasamos a secuenciarlos de forma que no sobrepasen la duración establecida para cada una de las caras de un vinilo estandar. Para finalizar, cambiamos un poco la secuenciación de canciones para hacer la escucha mucho más equilibrada.  Y... voila! El resultado final es el que sigue, a ver que os parece:


Fake del hipotético álbum realizado por un servidor con mucha paciencia

A destacar que Helter Skelter cerraría el álbum como ya hicieron en su día otros temas como A Day In The Life o Tomorrow Never Knows. En el vinilo, la cara A abarcaría los cortes del 1 al 7 con una duración total de 21:10, mientras la cara B contendría del 8 al 14 con una duración total de 23:34.

12 comentarios:

Beatles dijo...

Imposible aceptarlo.
De todas maneras el corte es el que tiene que ser 7-5-2.

Aún así felicidades por el trabajo.;)

HARI dijo...

Es la historia de siempre: discos dobles que pueden quedarse en sencillos y discos sencillos que podían quedarse en singles.

La altura a la que volaban The Beatles en el 68 (comercialmente, creativamente y lisérgicamente) les permitía hacer esto y mucho más.

El Blanco tiene sus "irregularidades" como lo tiene cualquier otro de sus discos. A mí lo que más me descompone es el desorden más que la calidad de los temas.

Luis de Vigo dijo...

Dear prudence nunca debe aparecer de segunda me parece un error de Martin en un disco bastante deslabazado, tu también la pones de segunda, ese tema sería perfecto para cerrar la cara A, pondría While My Guitar Gently Weeps de segunda y así de bote pronto se me ha hecho muy raro no encontrar Savoy Truffle que es uno de los mejores temas del disco sacaria Long, long, long de inmediato, y la del mono ¿donde está la del mono?, si no te gusta Imagine tendrías que sacar Yer Blues y meter la del mono, que era la que más me gustaba de todo el disco cuando tenía 14 años. Claro que ahora que no hay vinilos está bien el disco sin recortes, hoy día no lo tocaría nunca , en su momento si tenía que haber salido un solo vinílo, ahora no hay necesidad cuantas más canciones aparezcan en el cd mejor, a mi me chiflan los bonustracks, será por ese afan filatélíco que tengo para lo que me gusta y porque hoy día el orden no importa, ya no tiene mucho sentído, se ha perdido el buen gusto.

PPK dijo...

¿"I Will" y "I´m so tired" a la papelera?
Cualquiera de estas dos estaría en mi "White album" single antes que "Martha my dear" o "Long, long, long". Anque también podríamos hacer un apaño: Publicar el disco que propones y sacar un single con "I´m so tired" y "I will" como caras A y B, respectivamente. Así están John y Paul.
Solo un apunte más. Habéis cogido el patrón estándar (número de canciones, duración, orden...) de un disco beatle de los 60, pero habéis pasado por alto una variable, indiscutible hasta ese momento: ¿cuál es el tema de Ringo en este álbum? No habéis contado con eso. Yo propongo, "Good night", para cerrar, por supuesto.

Manuel J dijo...

Beatles: Todo esto es imaginar un pasado paralelo, sé que es difícil de aceptar. JJ, no entiendo lo del 7-5-2 por muchas vueltas que le doy.

HARI: Es curioso que no te guste el orden de los temas, cuando casi todas las críticas dicen que lo que salvó este disco fue su genial secuenciación. Gracias por comentar.

Luis de Vigo: No hemos tocado el trio de apertura por lo que le dije a HARI, todo el mundo alaba la secuenciación del White Album. Luego, tocar Back IN The USSR/Dear Prudence/Glass Onion es complicado. Aparte, me encantan los acordes de Dear Prudence abriendose paso detrás del motor del avión, yo los considero dos temas indisolubles. Sobre Long Long Long / Savoy Truffle es cuestión de gustos. Yo habría sido radical y habría quitado ambas por la inédita Sour Milk Sea, pero me parecía demasiado rompedor. La del mono, tengo que reconocer que no me gusta demasiado. Y en fin... han salido tan pocos temas, porque nos hemos basado en la duración de un vinilo por aquello del pasado paralelo. Si nos hubieramos basado en la duración de un CD nos habría servido con quitar cinco o seis temas. Si te gustan los bonus tracks, estamos preparando otra sección llamado "Momento Fan" o "Solo para Fans", donde hablar de temas inéditos y demás ;)

PPK: A mí también me ha dolido quitar I WIll y I'm So Tired, pero por duración no podían entrar en beneficio de otros temas. No podemos tocar Long Long Long, porque tienen que entrar dos canciones de George y Martha My Dear es una de mis debilidades. En cuanto a la cuestión Ringo, me niego a meter Don't Pass Me By o Good Night. Yo votaría porque cantara alguno de los temas de los otros: yo lo veo poniendole voz a Martha My Dear, por ejemplo.

No me negaréis que Helter Skelter al final es una genialidad. La veo tan rompedora (o casi) como A Day In The Life o Tomorrow Never Knows.

Luis de Vigo dijo...

Es verdad, I´so tired, ese tema es una obra maestra. Y Good Night es una joya oculta de corte standar de la que se han hecho más versiones que de Martha my dear por ejemplo. Yo si tuviese que hacer el disco en aquellos años sacaría dos en diferentes momentos con seis canciones por cara, vetaría algunos temas y pondría descartes trabajados que están presentes en la cara B de Abbey Road, o el Across the universe que también era de esa época de la India. Serían dos discos acojonantes y de más calidad que el Blanco que se convirtió en un albúm mítico por la calidad impresionante de muchos de sus temas y ser doble, pero que es más irregular que los anteriores o el propio Abbey Road. El problema de sacar los temas de Abbey Road para hacer un nuevo disco sería otra historia. Abbey road es una obra maestra.

Beatles dijo...

7 del jefe,
5 de su bajista y
2 de Harrison.
;)

liamskelter dijo...

Cambiaria algo , como meter la version electrica de "Revolution" por "cry baby cry" o "julia".

Pero bueno el disco es el que es y con altibajos y basuras incluidas como "Obladi Oblada" nos gusta igual xD

Beatlesque Pop dijo...

Muy buena selección aunque yo cambiaría Long, long, long por Piggies y añadiría I will después de un largo silencio tras acabar Helter Skelter (como los Beatles harían luego con Her Majesty :-))

bernardo de andres herrero dijo...

Dos que pondría I will y Im so tired en lugar de lonng long long y Yer blues Pero obviemente cada uno tendra su disco en mente. Podría ampliarse a 3x2 con Sandinista The Clash un excelente doble un irregular triple o 2x1 blonde on blonde que tiene algina flojita por mucho que sea Dylan

Mansion On The Hill. dijo...

LLego tarde Manuel, sorry. Me ha encantado el atrebvimiento y el trabajo detras de esta entrada.

Dificil hacer un disco unico del Album Blanco. Yo me quedaria con un disco y medio jejeje. Me sobran las que todos conocemos pero en mi caso, incluiria todas las que has señalado mas cosas como Good Nigth o Everybody´s Got Something...

Manuel J dijo...

Luis: Yo lo siento, pero no puedo con Good Night. Creo que las canciones que cantó Ringo son de lo peor del Blanco. Es muy interesante eso que comentas sobre que podrían haber salido dos discos más trabajados en lugar del batiburrillo del doble álbum que todos conocemos. Creo que con el White Album la jugada les salió demasiado bien para la dejadez que se les intuye en el estudio. Yo habría quitado mucho material sobrante para incluir canciones como Child Of Nature, Sour Milk Sea o Junk (por poner tres ejemplos), incluso esas canciones que nombras como Across The Universe o Mean Mr. Mustard que terminaron en discos posteriores. En cualquier caso, coincidimos en que le resultado podría haber sido muy mejorable.

Beatles: Cuando dices "... del jefe" y "... de su bajista", te contradices. Sabes que ambos son la misma persona en los Beatles xD

liamskelter y Beatlesquepop: Gracias a ambos por comentar. Yo no llamaría basura a Obladi Oblada, pero es cierto que es de las canciones que todo beatlemano suele renegar. Lo de I Will no estaría mal ;)

Bernardo: Lo del Blonde On Blonde es bastante peliagudo. Lo considero uno de los dobles más consistentes de la historia del rock, es difícil verle las costuras. En cualquier caso, igual le escribimos una entrada, porque mis compañeros de blog me han retado a ello cuando les propuse esta entrada sobre el White Album.

Mansion: Gracias por comentar, tío ;)