sábado, 12 de enero de 2013

The Beatles en el siglo XXI. La cara y la cruz (I)


Desde que el catálogo de los Beatles se vio expandido a mediados de los noventa con el proyecto Anthology, el lanzamiento continuo de nuevos títulos y reediciones que complementan o actualizan el legado del grupo no ha cesado. En ocasiones se ha partido de una idea necesaria y justificada, mientras que en otras se les ha visto el plumero del mercantilismo más cutre y oportunista. Con esta entrada, que llevaba meses queriendo escribir, me gustaría mostrar la cara y la cruz de esas nuevas incorporaciones al catálogo beatle haciendo referencia a dos discos antagónicos que se publicaron durante la pasada década y que representan la cara y la cruz de lo que se puede hacer con el legado de uno de los grupos más importantes del siglo XX.

LA CARA Y LA CRUZ


The Beatles - Let It Be... Naked

Aunque este álbum dividió a los fans del grupo en dos bandos irreconciliables, yo lo reivindico aquí como la publicación más necesaria para el catálogo del cuarteto desde el proyecto Anthology a mediados de los noventa. Creo que el hecho de que te guste este álbum o no, depende del valor que le des a esa palabreja llamada "autenticidad" de la que todos hacen gala en el mundo de la música. 

Aquellos que hablaban mal del Naked por aquella época esgrimían como argumentos que la propia concepción del álbum traicionaba los cánones de grabación honesta, ya que todo el sonido del disco era fruto de una brutal edición por parte de un grupo de jóvenes técnicos pertenecientes a los estudios Abbey Road. Y es cierto, las canciones se montaron en base a las mejores partes de diferentes tomas, cogiendo de aquí y de allá para acabar dando un resultado lo más pulido posible. Como he insinuado antes, la honestidad y la autenticidad en el mundo de la música resulta más una entelequia que otra cosa. Si juzgamos el proceso de edición en la música como poco honesta, nos estamos cargando también el trabajo de Phil Spector en el Let It Be de 1970 o el de George Martin y Geoff Emerick a partir de Revolver. Creo que aquellos fans o críticos que tiraron el Naked por tierra, lo hacían más por nostalgia que por defender esa supuesta autenticidad. En cambio, aquellos beatlemanos de nueva hornada como yo, que en el momento de la publicación del Naked andabamos por la veintena, nos inclinábamos más por recibir con los brazos abiertos esa nueva versión tan pulida y digna de un disco que hasta entonces había sido maltratado en su sonido. Otras voces dijeron que ni George ni John habían dado su consentimiento para el Naked, algo falso en parte ya que George había dado luz verde antes de morir. Lennon por supuesto no pudo dar su consentimiento, pero tampoco se escuchó a McCartney cuando se publicó el Let It Be original de Phil Spector en 1970, así que se podría decir que tanto el Naked de 2003 como el Let It Be de 1970 tienen el mismo grado de legitimidad.


Es innegable que Let It Be... Naked hace gala de un sonido muy cuidado, haciendo justicia a la que hasta ahora había sido la oveja negra en la discografía del grupo. Let It Be había sido un triste epílogo para la carrera del grupo, ya que mostraba a los Beatles totalmente desunidos y despreocupados del material que estaban grabando. Se disponía de muchas tomas para cada nueva canción, pero ninguna de ellas estaba a la altura de logros precedentes a menos que se echara mano de una edición casi quirúrgica. Spector tiró por la vía rápida envolviendo los temas que le vinieron en gana con su legendario muro de sonido, de hecho era su modo de trabajar y le venía genial para ocultar aquellas imperfecciones insalvables de la grabación original. Ni él ni Glyn Johns disponían de las herramientas necesarias por aquella época para hacer un trabajo digno con aquellas grabaciones tan descuidadas. Fue necesario esperar hasta 2003 para poder disfrutar de un Let It Be a la altura del resto de la discografía del grupo.

Hay que tener en cuenta que aquello de grabar sin recordings resultaba demasiado tedioso para un grupo como los Beatles que por aquel entonces ya no tenía nada que demostrar y que les autoimponía una disciplina férrea a la que no podían amoldarse, acostumbrados como estaban a que Emerick o Martin les sacaran las castañas del fuego cuando un tema se les hacía muy cuesta arriba desde el punto de vista técnico. En resumen, Let It Be nació desde un principio como un proyecto difícil de llevar a buen puerto, menos mal que gracias a los modernos editajes por ordenador utilizados en el Naked se ha conseguido salvar un material tan valioso para la posteridad.

Continuaremos en próximas entradas con la segunda parte, el disco que pondremos a parir.

4 comentarios:

PPK dijo...

Un matiz y una adhesión.
El amtiz es no son "uno" de los más grandes grupos; son "el" más grande grupo.
La adhesión: soy de los que recibió con alegría el disco tal y como lo concibieron sus autores, antes de que Spector le metiese mano.
Un saludo.

David dijo...

Jajaja...para qué voy a decir lo mismo que PPK..
Pero aunque coincido en el matiz. No me ocurre lo mismo en la adhesión.
Para mí, la oveja negra es Yellow Submarine... Y el Let it be spectoriano, sí vale...pero mira, tiene canciones tremendas y lo escuché tantas veces... De hecho, para mí no está nada descuidado y aunque sí, Phil pudo "traicionar" las intenciones de Paul.. jo! tengo por ahí el "Get back" que es como hubiera salido el original antes que el Let it be y... y eso que me gusta, ¿eh? (jaja)... Pero eso sí que tiene un sonido "crudo"... El de Spector suena mejor. Este me lo he puesto unas cuantas veces... Perooo...igual es por la costumbre de haber escuchado tantos años el de Spector.
Un saludo.
PD: Sobre la legitimidad y todo eso. Para mí los discos de los Beatles, son los que sacaron ellos cuando eran grupo... Y eso llega hasta el Let it be spectoriano. Puedo aceptar también el directo de la BBC ... Pero los Anthology, el Naked, el Love, la b.s.o de Yellow Submarine...exprimir la vaca, como se suele decir (y ya se ha exprimido tanto-tanto).

Bruno dijo...

Yo soy de los que también recibí entusiasmado este disco. Como ya comenté en la entrada sobre el sonido de los compactos frente a los vinilos, este fue el primer CD de los Beatles que realmente sonó bien. Que tuviera tanta o más producción encima que el Let It Be original es otro cantar, pero desde luego se agradece poder escuchar a los de Liverpool sin tanto artificio.

Por cierto, el segundo cd, que se llamaba algo así como Fly on the Wall o algo parecido, siempre me pareció que sobraba.

Muy interesante, Manuel, esperando la segunda parte con ganas.

Saludos.

revolver dijo...

Para mí, Let it Be (o Get Back, como iba a llamarse originalmente) es el resultado de la peor etapa de The Beatles. El desánimo, las peleas tras las tortuosas sesiones del Album Blanco, la continua presencia de Yoko, la incomodidad de las cámaras de cine, no estar en Abbey Road...No me gusta ese momento concreto...
Se recuperan canciones antiguas, falta inspiración y cohesión...No es un buen álbum, lo produzca quien lo produzca...Cubierto de sonido o desnudo, me da igual, no me gusta.