viernes, 30 de noviembre de 2012

Peter Blake y la portada del Sgt Pepper's


Había conocido a The Beatles en 1963, en un concierto en Luton y más tarde en el hotel en Londres. John me preguntó si conocía algún club, y un grupo de los que estábamos nos metimos en un viejo jeep de la II Guerra Mundial y estuvimos en el Crazy Elephant y The Flamingo. Así que ellos me conocían, pero conseguí el encargo para hacer Sgt Pepper después de que Simon y Merika (más conocidos como The Fool) hubieran hecho un diseño. Robert Fraser, mi marchante, que era un buen amigo de The Beatles, les dijo "Esto solo será otro diseño, como una portada de Jimi Hendrix. ¿Por qué no buscáis un pintor?". Probablemente estuviera pensando en mi. Pero yo no quería hacer una pintura: te llevan mucho tiempo, es mejor un collage.


Me topé con la idea de esta banda de marchas militares. La cogí de mis conversaciones con The Beatles ya que ellos habían inventado este personaje del Sgt Pepper, con la idea de no hacer más conciertos como The Beatles: así que se sacaron esta Banda del Club de los Corazones Solitarios del Sgt Pepper, para que no pareciera que se trataba de ellos (aunque pronto se dieron cuenta que era imposible). Mi contribución en este punto fue imaginar una escena en la que hubieran acabado un concierto en un templete de un parque, y que fueran aclamados por una multitud de fans, que finalmente fueron este grupo mágico de recortables de tamaño real. Si este público se hacía con fotografías existentes podíamos utilizar a cualquiera que quisiéramos, desde Jesucristo en adelante. Para mi no era una postura arrogante, era más bien un concepto mágico: The Beatles estaban de hecho en la posición de prácticamente poder elegir quienes querían que fueran sus fans.

 Peter Blake en el set

Ellos habían pensado desde el principio que el Sgt Pepper fuera una carpeta doble y quedaba una de ellas libre, así que mi otra idea fue incluir un calcetín de Navidad o una bolsa de regalos con caramelos o algún juego dentro, pero fue descartada porque suponía un gran problema de producción y distribución. Yo ya había hecho algunos collages, influido por los trabajos de Joseph Cornell; de hecho había realizado algunos collages en los que representaba actuaciones circenses, y el público lo hacía con cualquier cosa que encontraba, como grabados o fotos.

El concepto de la multitud me remonta a cuando eres un jovencito, como un aficionado de fútbol. A menos que se trate de una manifestación, las multitudes normalmente están contentas. Así que la multitud de fans alrededor de The Beatles, ese dispar grupo de gente, se convierte en algo mágico. Yo incluso había pintado una escena de una batalla, donde había un balcón en la parte superior con famosos como W.C. Fields mirando, esos fueron los antecedentes del Sgt Pepper. Así que yo tenía en mente hacer más una obra de arte que una portada de un disco, algo así como una escenografía teatral. Debería haber sido un collage, pero tuvimos la oportunidad de hacer este experimento tridimensional: construí una pequeña plataforma, puse el bombo en el centro y las flores delante formando ángulo para que pareciera más grande, y The Beatles se subieron a su pequeño escenario.

Le pedí a The Beatles y a Robert (Fraser) que hicieran sus listas de quienes querían incluir entre su multitud de fans, y mi ex-mujer (Jann Haworth) y yo hicimos lo mismo. También invité al grupo a que trajeran objetos que fueran importantes para ellos. Paul trajo un camión cargado de instrumentos, John trajo un televisor, alegando lo importante que se había vuelto y que lo sería más aún. Yo llevé la figurita india con seis brazos, y la figura de Blancanieves, que aparece también en la portada que hice para el box set de Oasis. John y Paul aparecieron con enormes listas; George solo trajo Maharishis; Ringo dijo "Lo que digan los muchachos estará bien". Tuvimos una polémica religiosa cuando el presidente de EMI Joseph Lockwood nos pidió que no incluyéramos a Gandhi ya que el álbum iba a ser distribuido en India; también quitamos a Jesucristo. Llegamos a realizar una imagen de Hitler, que se puede ver en algunas fotos descartadas. En la portada definitiva está, solo que queda oculto tras The Beatles.

 Hitler aparece tras el bombo, bajo Marilyn Monroe

Las figuras de cera de The Beatles fueron idea mía. Estaba trabajando con Madame Tussauds y decidí incluir a Sonny Liston, Diana Dors y la cabeza de Lawrence de Arabia de su colección, pero no pensé que también podía incluir a The Beatles hasta que me di cuenta: ¡Por supuesto! ¡No se trata de The Beatles, sino de la Banda del Club de los Corazones Solitarios del Sgt Pepper! Así que tenía todo el sentido del mundo que The Beatles fueran fans del Sgt Pepper. No me di cuenta que las figuras de cera parecían decir "The Beatles están muertos; ¡larga vida a The Beatles!", y que miraban a sus propias flores funerarias, pero es una idea interesante. Metimos un par de detalles para que fueran encontrados, pero la mayoría de ellos no significan nada.

Se cargaron el trabajo de recortables tridimensionales cuando la fotografía fue retocada tras la sesión. Las palmeras de la derecha, que no eran reales, fueron retocadas hasta el punto de ser una pintura. Sí, eso me molestó.

No fui consciente de la influencia que iba a tener esta portada, solo que estaba trabajando con la mejor banda del mundo en ese momento, y era un buen álbum, y un paso al frente. ¿Es la Mona Lisa de las portadas de discos? No me corresponde decirlo, pero si alguien lo afirmara, le daría la razón.



Declaraciones de Peter Blake a Martin Aston, publicadas en MOJO