jueves, 4 de septiembre de 2014

Real Estate - Real Estate / Atlas


Hace bastante tiempo escribí una reseña sobre Days, el segundo álbum de Real Estate. Ahora no recuerdo que dije exactamente sobre él, pero con la perspectiva del tiempo lo calificaría como un clásico de guitarras etéreas y excelentes melodías. Days no era un álbum impactante desde las primeras escuchas, te iba conquistando poco a poco. Con el paso del tiempo me he convertido en un fan incondicional del grupo, por lo que me he interesado tanto por su álbum debut como por su tercer álbum publicado en marzo del presente año. Me gustaría aprovechar esta entrada para hablar sobre ambos trabajos:



Real Estate - Real Estate

No esperaba mucho de este primer álbum, quizá porque no había oído referencias sobre él en ninguna parte y el éxito de Days invitaba a que algún crítico musical lo reivindicara si de verdad merecía la pena. Hablamos de un disco que termina ganándote gracias al incipiente sonido tan característico que irían perfilando después. Las guitarras trenzadas están ahí, también los temas instrumentales de gran calado... y se añade además un sonido lo-fi que potencia aún más el carácter evocador y nostálgico de su música. La escasa producción nos deja intuir el eco residual de los instrumentos aportando sin quererlo cierto carácter artesanal a las canciones y sumando puntos a la experiencia del oyente. Las canciones no están al nivel de Days, pero salvan los muebles y ya van apuntando maneras. Podríamos hablar de un trabajo apoyado más en su sonido que en las canciones en sí, aunque no puedo terminar la reseña sin destacar varios de sus temas. Beach Comber es la mejor del lote y aparece la primera abriendo el álbum. Desde los primeros acordes reconocemos la música que tanto nos había cautivado en Days. Su primera parte es sublime, pero a partir del minuto 2:50 muta en un instrumental de celestiales resonancias. Suburban Dogs es un medio tiempo tocado a dos guitarras en el que podemos palpar la puesta de sol de una calurosa tarde de verano. Para terminar, me gustaría destacar el combo de instrumentales hacia el final formado por Suburban Beverage y Let's Rock The Beach. El primero de ellos vuelve a mutar hacia la mitad como ya hizo Beach Comber en un collage guitarrero que contrasta con la pausada primera parte, mientras Let's Rock The Beach es otro tema más ambiental a base de suaves repiqueteos que, sin aparentar ser gran cosa, dejan huella gracias al intuitivo trenzado de guitarras.

Real Estate - Atlas

Mucho me he peleado con Atlas estas últimas semanas debatiéndome entre si me encontraba ante un digno sucesor de Days o un paso atrás que no colmaba mis expectativas. Y ese precisamente era el problema, las altas expectativas que tenía con este disco. La toma de contacto fue decepcionante y han pasado meses e incontables escuchas hasta que he terminado por admitir que recoge el testigo a la perfección. Al principio no encontraba nada especial en los nuevos temas, pero poco a poco he empezado a verlos brillar. Los primeros fueron Had To Hear y Talking Backwards, luego Crime y Primitive... hasta que he terminado por rendirme ante todos los cortes. Real Estate continua madurando como grupo facturando un álbum que presta tanta atención a la composición como a la cuidada atmósfera nostálgica con la que envuelven todas sus canciones. Si su álbum debut sorprendía porque sus señas de identidad aún no se habían afianzado, Atlas supone la consolidación de la fórmula perfecta alcanzada en su segundo álbum. Me gustaría destacar para terminar un tema de amables melodías como Talking Backwards, publicado como adelanto semanas antes con muy buen criterio. Had To Hear abre Atlas de forma inmejorable con otro memorable riff de guitarra y una interesante parte instrumental hacia el final que deja muy buen sabor de boca. Últimamente me he aficionado a música de guitarras etéreas: Kurt Vile, Mac de Marco... pero creo que Real Estate a día de hoy es el máximo exponente en el género a mucha distancia del resto.

2 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Siempre hay que darle una oportunidad al primer disco de una banda. Yo creo que son universos fascinantes. O pegas el petardazo, como los Guns n Roses, o te pasa como a Rush, que hasta el quinto no se hicieron conocidos. Y este cedé es muy bueno.

Un abrazo, amigo. Páselo ud. bien.

Manuel J dijo...

Gracias por pasarte. Otro abrazo para ti ;)

El primer álbum de Real Estate es un gran álbum, aunque no haga historia.