viernes, 12 de abril de 2013

Grandes disgustos con Grandes discos (Parte 1 de 3).

Confieso que esta entrada (dividida en tres partes) no tiene como objetivo poner a parir y de forma gratuita una serie de discos por el simple hecho de “me apetece”. Son entradas enfocadas a dar una simple opinión del porque hay determinados discos (legendarios, todos ellos) con los que no conectamos. Es evidente que esto último no me pasa a mi solo, sino que tengo claro que responde a un sentir general y que todos tenemos ese pequeño puñado de álbumes clásicos que, atraídos inicialmente por la etiqueta de obra maestra que arrastran, acabamos escuchándolos repetidamente esperando encontrar esas sensaciones tan placenteras y entusiastas que todos conocemos pero finalmente no ocurre así y acabamos quedándonos con un extraño regusto a desengaño e impotencia. No valoro aquí la calidad del producto, fuera de toda duda habida cuenta de la fama que arrastran y por aquello del “millones de personas no pueden estar equivocadas”, sino que meramente responde a una cuestion de feeling. Ademas, porque no decirlo, también tiene un puntito de provocación. Afortunadamente son pocos casos, pero haberlos , hay-los. 




Appetite For Destruction – Guns N´Roses (1987).

Lo tengo en casa desde hace muchísimos años y tengo que confesar que no recuerdo la ocasión en que conseguí acabarlo en una sola escucha. Y es que hay tantas cosas en ese disco (o debería decir, en ese grupo) que me repelen, que ya dí por perdida la batalla hace mucho tiempo. Alguno dirá: sino te gusta, porque te lo compraste? Pues por lo que comentaba antes: La fama del disco, la popularidad, el inevitable guiño emocional que producían las primeras notas de Sweet Child O Mine, la edad, etc… Pecado de juventud, diría aquel. Pero no puedo con la voz de Axl Rose y la pose macarrilla y artificiosa de su pandilla. Eso de entrada. Luego la música se me hace imposible de escuchar. Quieren sonar poderosos (como los Stones, obviamente) y acaban sonando aparatosos hasta el sonrojo. Afortunadamente se separaron pronto y no hubo que aguantarles mucho tiempo, pero Appetite For Destruction me parece un disco ciertamente insufrible. Sobrevalorado, es poco. 







The Dark Side Of The Moon – Pink Floyd (1973).


Hubo una época en que me sentía extraño y como de otro planeta por no saber encontrar la gracia a este disco. Me diréis que a este disco no hay que encontrarle la gracia, que este disco es algo muy serio y que requiere de cierta liturgia para saber saborearlo y disfrutarlo en su esencia. Bla, bla, bla...Todo es muy pomposo. La propuesta, el rollo conceptual, la música. Miento, la portada me parece fabulosa y Us Or Them es ciertamente magnética, pero el resto es algo que no entiendo. Y vaya por delante que habré dado a este disco (y alguno mas de Pink Floyd) cientos de escuchas y oportunidades, pero todas resultaron en balde. Debo ser de los pocos seres habitantes de este planeta al que no le gusta este disco y que no flipa con los particulares sonidos de Waters, Gilmour y compañía. Por eso merecería un premio, no?




London Calling - The Clash (1979).

En este caso, confieso que la cosa me fastidia bastante. Porqué no me gusta London Calling si tiene todos los boletos para que así fuera? No lo entiendo. Cosa de feeling o de yoquese. De nuevo, otro disco (doble, por cierto) al que habré dado miles de oportunidades. Incluso he regalado alguna copia en alguna ocasión! Triste, pero es así. No me gusta London Calling y no me gustan los Clash. Es aun mas triste saber que me gustan los Jam o los Ramones, por ejemplo. Pero quizás el hecho que no comulgue con el reggae, el ska y músicas de ese tipo, hace que mi empatía para con los Clash sea prácticamente nula. Ademas, su reivindicación ochentera por parte de muchos de los peores grupos que pulularon por el rock de mi tierra (sarri sarri, ya sabeis), hizo que acabara tomándomelos muy poco en serio y acabara algo empachado. Una pena.



Kid A - Radiohead (2000).

Les ví en la gira de este disco y en el concierto inaugural esperando una buena dosis de The Bends y en menor medida de Ok Computer. Pero mi gozo en un pozo. Presentaban Kid A y me aburrí muchísimo. Fue en ese momento cuando Radiohead dejaron de interesarme. Se pasaron de cool y conmigo no coló. Tengo un amigo que comparte esta percepción para con los de Oxford y suele decirme que tiene una lavadora en casa que suele hacer aun mas ruiditos que los discos de Thom Yorke. Jejeje, es cierto, doy fe. Kid A fue una vuelta de tuerca mas de Radiohead en la búsqueda de dios sabe que. Les honra el ser una banda en permanente convulsión estilística y les gustará sentir que copan siempre las listas de los mejores discos de los últimos años, pero hace mucho tiempo que se olvidaron de la emoción. Ruiditos, canciones monótonas, y extrañas sensaciones de "pero esto que es!".

11 comentarios:

Chals dijo...

Vaya! quitando el último disco, que coincido, y el Appetite que se me queda desfasado (a mis gustos) London Calling es uno de mis discos de mi vida!, en ese disco hay mucho rock'n'roll y new wave costellera, pero sobre gustos no hay nada escrito, se entiende!. Y con el Dark estuve obsesionado mucho tiempo, y desde hace poco que descubrí a Syd Barrett y la balanza se me está cayendo hacia el Pipers side of the moon, je je. Saludos Mansion, buena sección.

PPK dijo...

Efectivamente, un punto de provocación hay. Cuando he leído el título, solo el título de la entrada, me he dicho: ¿serán tan osados de incluir aquí un disco de los de Liverpool? De momento he descansado. Pero como veo que hay tres partes...
En fin, en cuanto a los discos mencionados:
1.-No soporto a los Guns and roses; apenas conozco a Radiohead (perdón, pero es así): no creo que reconociera un solo tema suyo. 2.-Pero, amigo, con los otros dos discos...: el de Pink Floyd me maravilla desde la primera nota, todo él. Obviando si es un disco conceptual o no y todo ese rollo. Solo escucho el disco y me relajo. Los Clash no son mi grupo favorito, cierto; pero este disco está muy bien. Según no sé qué lista, es el disco de los 80 (¡y se publicó en el 79!).
Bueno, amigos, sigamos debatiendo. El contraste de opiniones es el objetivo de este blog ¿no?
Saludos.

nikochan dijo...

Coño. El London Calling no? en el resto coincidimos, ya te lo dije, y sabes muy bien que cambiaría en tu lista el London Calling que a mi sí me la pone dura por el sobrevaloradísimo "Joshua Tree" de Bono y sus U2 al que no le veo la gracia global a pesar de tener algunas canciones míticas de mi adolescencia, pero como un todo no me lo trago.

Rick dijo...

Me alegro de que solo haya dos discos con discrepancias, ya que Guns'N'Roses y Radiohead me aburren soberanamente: pasemos a lo que importa.

Es de esperar que haya comentarios muy dispares entre los Floyd y los Clash, ya que sus grupos de fans raramente coincidirán en casi nada. Yo no soy muy aficionado a ninguno de los dos (salvo la primera época de los Floyd con Barrett), pero creo que tienen su importancia: "Dark side of the moon" tal vez no sea el mejor disco suyo, pero no hay acuerdo general sobre ningún otro de su carrera. Unos prefieren su primera época, otros esta y otros la tercera (que a mí me parece la peor). Pero pasa lo mismo que con los Beatles y "Sgt. Pepper's": tal vez no sea su mejor disco, pero sí el más influyente, o el más importante a efectos hisóricos.

Y los Clash, que siempre me han parecido muy envarados, muy concienciados, muy progres ("Combat rock", decían ellos, no muy a gusto con el simple adjetivo "punk"), creo que llegan a su cima en este disco. Es verdad que le deben mucho a su productor, pero aun así es un buen disco.

Víctor Hugo dijo...

Coincido bastante con Guns And Roses y con el de The Clash. De 'London Calling' me gusta el inicio del disco, pero poco a poco se me acaba haciendo larguísimo... Pocas veces lo he escuchado enterito.

¡Saludos!

revolver dijo...

De acuerdo con Guns 'N' Roses y más todavía con Radiohead, de estos últimos no soporto ni "Ok Computer" ¿qué tienen estos tipos?

Guzz dijo...

Hay uno cuya opinión no comparto pero lo entiendo, otro cuya visión es completamente afín a la mía (grande por cierto Chals, el barretero "pipers" es "otra cosa"), otro -el último que pones- que me parece indigno de figurar en este listado y, finalmente, mi disco favorito de todos los tiempos... Ejem... Resumiendo: cada vez que alguien dice algo malo de "London calling" una cria de oso panda enferma, que lo sepas. Abrazo guzzero a pesar de todo Mansion, que hay que ser valiente para hacer esto... Yo no me atrevería jamás a confesar que, por ejemplo, detesto las voces de Morrison o Clapton o... Ups, cagada. Nasnoches.

Manuel J dijo...

Mansion, esta muy chula tu entrada. Tengo que decir que no puedo opinar sobre el álbum de Guns And Roses, no lo conozco. Me gusta Sweet Child O Mine, pero no puedo con tanta pose. Ni siquiera les he dado la oportunidad. Sobre el Dark Side Of The Moon, tengo que decirte que me impactó mucho con 18 años. Fue quizá el álbum que me sacó de escuchar a los Beatles en exclusiva para probar con otras sonoridades. La de noches que me lo habré puesto con los auriculares para escuchar cada nota de ese álbum. En cuanto al London Calling de The Clash, me gusta, pero me deja un poco "ni frío ni calor". El Kid A de Radiohead no lo conozco tanto como para opinar, es un álbum al que le habré dedicado una o dos escuchas y ya ni me acuerdo.

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

A todos nos pasa, Mansion. A mí con los Doors (por lo mismo, en parte, que dice Guzz) y Televison, y eso que su calidad es innegable. Hay otras cosas, como la mayoría de bandas hard y metálicas de los ochenta, que me parecen directamente lamentables, pero, sin embargo, el "Appetite" está en mi altar particular. Por cierto, yo estuve en el último concierto de Kortatu (Iruñea, 1988), je je je.

Un abrazo.

Johnny dijo...

Te entiendo perfectamente, my friend, aunque no comparto todo, especialmente el de los Clash que lo tengo en un altar, aún así te entiendo. Pero mira, este post me sirve un poco de terapia porque ando últimamente un poco hasta los cojones de anónimos que me critican por no incluir el de Pink Floyd en la lista que hice de mis preferidos del 73

Mansion On The Hill. dijo...

Bueno, como ya comentaba al principio de la entrada, era solo reflejar una serie de grandes discos (no lo pongo en duda) que a un servidor no le llegan. Por las razones que sean.

Lo de London Calling, tiene su miga porque es un disco al que siempre le doy nuevas oportunidades, pero no acabo de conectar con el. Se que es un delito pero no consigo encontrarle el punto. En el caso de los otros tres, aun reconocido que son lo que son, lo tengo mas claro. Mision imposible.

Todos tenemos discos con los que no congeniamos. Pasa igual con el cine o con la literatura.

Un abrazo a todos y muchas gracias por comentar.