viernes, 1 de marzo de 2013

Top Ten Beatles Songs - Nº 02: Hey Jude

Vuelve McCartney al blog por la puerta grande después de mucho tiempo sin dedicarle una entrada. Hey Jude, una de sus mejores canciones en el seno de los Beatles, se aúpa al nº 2 de nuestra lista. Antes de meternos en faena, me gustaría hablar de una pequeña curiosidad sobre aquella encuesta que confeccioné y de la que salió este top que llevamos varios meses desgranando.

Ya dije en la presentación del ranking que habían votado unas 50 personas para puntuar los temas del grupo y situarlos en las posiciones finales. Lo que no he dicho es que, una vez tuve las canciones puntuadas, las fui agrupando en álbumes y singles para averiguar cual era el álbum y el single de los Beatles más valorado (por ejemplo, puedo sumar las puntuaciones obtenidas por las canciones de A Hard Day's Night y obtener la valoración del álbum completo). De esa forma, pude comprobar que el álbum más valorado de los Beatles era la versión americana de Magical Mystery Tour, algo normal teniendo en cuenta que tiene una cara B compuesta por singles muy potentes.

Y hablando de singles publicados por el grupo, también hice un ranking sobre ellos usando el mismo método. Tengo que decir que aunque Hey Jude se ha quedado a las puertas del nº 1 en cuanto a temas individuales, el tándem Hey Jude / Revolution se convirtió en el single más valorado por los fans, por encima de otros tan potentes como Strawberry Fields Forever / Penny Lane o Come Together / Something.


Dicho esto, vamos con la archiconocida génesis de una canción tan emblemática como Hey Jude, canción a la que por cierto Ian McDonald no dedica muchos párrafos en su libro Revolución en la Mente. Debemos situarnos en la época del White Album, cuando los Beatles empezaban a distanciarse en lo personal y en el trabajo de estudio. Lennon había vuelto de la India y había abandonado a su esposa e hijo por una japonesa que respondía al nombre de Yoko Ono.

La primera infancia de Julian había pillado a Lennon en plena efervescencia de la beatlemania, por lo que el chico se había criado sin ninguna figura paterna de referencia. Justo en el momento en el que los Beatles dejan los conciertos y John puede dedicar más tiempo a su familia, Yoko irrumpe en escena para volver a separarles. No es cuestión de juzgar a Lennon como mal padre, pero está muy claro que la vida familiar no iba mucho con él, por lo que la aparición de Yoko fue la excusa perfecta para distanciarse aún más de su primogénito.

Al enterarse de la situación de Cynthia y Julian, Paul se preocupó hasta el punto de acercarse a verles cierto día. El propio McCartney relata como, mientras conducía, la letra y la melodía empezaron a surgir en su mente como palabras de consuelo para el propio Julian. Cynthia quedó muy agradecida por la visita, pero la canción siguió desarrollándose a partir de aquel punto de partida. Julian no se enteró de que la canción iba sobre él hasta que McCartney habló de su génesis en una entrevista ofrecida durante la década de los ochenta. 

Si la canción va sobre Julian echando un vistazo superficial, otros críticos y analistas han encontrado en ella significados algo más complejos. Hey Jude es un tema que comienza con palabras de consuelo a un niño cuyos padres van a divorciarse, aunque la letra poco a poco va derivando hacia un significado algo distinto, el encuentro del amor por parte de un hombre adulto. Podría decirse que las palabras de consuelo a Julian hicieron eco en los sentimientos del propio Paul al haber cortado recientemente su larga relación con Jane Asher, mientras esa segunda parte en la que dice "you were made to go out and get her" podrían apuntar a su futura relación con Linda Eastman, a la que ya conocía de la presentación a la prensa del álbum Sgt. Pepper un año antes.

En cualquier caso, Hey Jude trata sentimientos tan universales que otras personas creyeron verse reflejadas en su balsámica letra, incluso el propio Lennon. La canción en su versión oficial podría dividirse en dos partes, una de estrofa-puente que abarca los tres primeros minutos y una coda final que se prolonga hasta sobrepasar en total los siete minutos de duración.


Debido a que los Beatles habían optado en los últimos años por grabar a altas horas de la madrugada, Hey Jude se fue desarrollando durante las dos últimas noches de agosto de 1968 para grabarse en su versión definitiva el 31 de agosto con la consola de ocho pistas de la que disponían en los estudios Trident (los estudios Abbey Road aun contaban con un cuatro pistas por aquella época).

Desde su concepción, McCartney tenía claro que Hey Jude debía aparecer como cara A de single y ser excluida del doble álbum en el que estaban trabajando. Lennon, por su parte, hacia grandes esfuerzos por adaptar un tema tan político como Revolution al mismo formato. Ambos temas pugnaron por la cara A hasta el final, pero Hey Jude resultó vencedora gracias al apoyo de Harrison. Lennon se lamentaría años después de que un tema tan bueno como Revolution hubiera quedado relegado como cara B de single. Yo estoy con Lennon, y creo que ambos temas se encuentran a un nivel tan alto que no habría resultado extraño que el grupo hubiera optado por la diplomática solución de sacar un single de doble cara A como ya habían hecho otras veces.

Hey Jude fue el primer single lanzado por el nuevo sello discográfico fundado por los Beatles y se convirtió a nivel comercial en su single más exitoso, llegando además a ser el tema del grupo que más semanas seguidas ha encabezado la lista americana Billboard.

Me gustaría terminar esta entrada haciendo una valoración personal de la canción como ya he hecho en otras ocasiones. Yo descubrí Hey Jude de adolescente en el doble álbum The Beatles 1967-1970 y, durante meses, se convirtió en una de mis obsesiones junto a Penny Lane. Me tira más McCartney que Lennon (como muchos sabéis) y esas dos canciones en concreto tienen mucho que ver con esa elección personal.

En la actualidad, Hey Jude me sigue gustando tanto como antes y es un tema que no he quemado hasta achicharrarlo como, por ejemplo, Yesterday. Eso si, Hey Jude en concierto me parece insoportable. Esa manía de McCartney de alargar la coda final mientras juega con el público (¡ahora los hombres, ahora las mujeres!) se me hace tan pesada que se ha convertido en una de las razones por las que hace años que no veo uno de sus conciertos. En cualquier caso, la canción en sí tiene momentos increíbles y la coda final se hace muy llevadera gracias a los gritos con los que McCartney adorna el monótono estribillo. Mi momento favorito, la estrofa final antes de entrar en la recta final, cuando Harrison y Lennon le hacen las armonías a McCartney, de hecho me parece uno de los momentos más bellos de la discografía del grupo.

5 comentarios:

David dijo...

Hey Jude no es mi canción beatle favorita.

Es mi canción favorita.

David dijo...

Joder. ya os han cortado el vídeo (jaja)
No pasa nada. conozco el tema ;-)

PPK dijo...

Lo primero que quiero comentar es que me sorprende que la versión americana de Magical Mystery Tour sea el álbum más valorado. En ninguna lista he encontrado eso. Pero bueno, no deja de ser una puntuación muy especial.
En cuanto a los singles de que hablas...¿quién puede publicar singles con esas dos caras? Nadie, absolutamente nadie.
Por último, coincido contigo en lo de que es una canción que no he quemado después de miles (esto debe ser literal) de escuchas, como sí que ya no escucho Yesterday.
Saludos.
PD) Creo recordar que Joaquín Luqui, amigo personal de Paul, dijo de esta canción que era la mejor canción pop de todos los tiempos. A mí me parece musicalmente insuperable. Quizá no tan rompedora como otras del cuarteto, pero sí es melódicamente perfecta.

Mansion On The Hill. dijo...

Hey Jude es una cima del pop. Top 10 de todos los tiempos.

Gran entrada Manuel. Como siempre. :-)

HARI dijo...

¡ Hey Jude #2 !

Como diría el amigo Paco, ¡JUAAASSS!

Pucherazo total. Esto descredita el Blog. No pienso volver a pagar la cuota.