domingo, 31 de marzo de 2013

Pequeños flops entre grandes hits (Parte 3 de 3).

Confieso que cuando Manuel se puso a hacer estas entradas sobre pequeños flops en discos de Grandes Exitos, una irrefrenable ansiedad por poner a caldo determinados temas de varios de mis grupos/artistas favoritos se apoderó de mi, hasta el punto de solicitar al mismo Manuel la posibilidad de crear una tercera pata a semejante lista. No es la primera vez que una entrada en el blog se tiene que separar en tres o mas partes, por lo que, tampoco se crea un precedente. Lo que si podemos crear con estas entradas es una buena masa de enemigos del blog. No es nuestra intención, por supuesto.


The Rolling Stones: It´s Only Rock And Roll (But I Like It).

Lo siento, pero no. La canción tiene un titulo fantástico que define la esencia stoniana casi como ninguna otra, pero como canción es un cero a la izquierda. En 1974 los Stones ya habían dado lo mejor de si mismos (aunque todavía quedarían algunos buenos discos por grabar) y el álbum It´s Only Rock And Roll no pasaba de ser un álbum comparsa en comparación con lo que le precedía. Ojo, defiendo ese disco (como tambien Goats Head Soup y Black and Blue), pero no así la canción que le da titulo y que fue, posiblemente, uno de sus últimos grandes himnos de rock de los setenta. Aun así,no cuela. Me resulta cansina y hasta aparatosa. En directo la cosa tampoco ha mejorado, y me duele verla compartir cartel de clásico inmortal junto con Jumping Jack Flash, Brown Sugar Gimmie Shelter, canciones que están a años luz de esta mediocre Es solo rock and roll (pero me gusta).



R.E.M: What´s The Frecuency Kenneth?

R.E.M tienen una de las discografías que mas me han marcado desde siempre. Hasta 1994 creo que es casi infalible. Con cada disco daban un paso hacia adelante en la búsqueda de esa excelencia musical que encontraron en discos fundamentales para mi como Document o Automatic For The People. Solo Out Of Time supone para mi un paso atrás, pero nada relevante si entendemos su obra en conjunto. En 1994 editaron Monster, un disco que me gustó mucho y me sigue gustando hoy dia. Dentro de una colección potente de canciones eléctricas y distorsionadas, sobresale negativamente, la pesadísima What´s The Frecuency Kenneth. Nunca la soporté, a pesar, insisto, de que Monster me parece todo un acierto como álbum. Era un tema que me recordaba a lo peor de ese sonido indi americano tan de moda en esos años, pero pasado por un tamiz pomposo y que para nada conectaba con los inicios del grupo y aquella facilidad de componer temas pegadizos, que tenían a mediados de los ochenta. Absolutamente prescindible, aunque la gente se volviera loca en sus conciertos.


Prince: Peach.

En 1993, Prince decidió editar su primer gran recopilatorio de grandes éxitos. Y lo hizo en formato triple (el tercer disco incluía sus caras B mas representativas del periodo 78-93). Ademas, como gancho, incluía dos nuevos temas. Uno de ellos, este Peach, que ostenta el dudoso merito de ser la sintonía archiconocida del programa Corazón Corazón de TVE y desde hace un montón de años. Con eso, ya lo digo todo. La canción no es mala, pero palidece con lo que Prince era capaz de parir en aquellos años. Rebaja su caché creativo para entregar un tema destinado a enganchar a las masas, olvidando cualquier atisbo de calidad  e innovación, que siempre han sido marca de la casa en el genio de Minneapolis. A veces pienso que es un refrito de la excelente Cream de un par de años antes. Pero no llega ni a eso.


Elton John: Nikita.

Muchos pensamos que Elton John murió en 1976. Por lo menos, el mejor Elton John. Un músico al que siempre he tenido aprecio por lo que hizo mas que por lo que hace. Fueron los ochenta (a pesar de su innegable éxito comercial) los que llevaron a Elton a jugar en la liga de lo más comercial. Perdió gran parte de su atractivo creativo para abrazar con ganas la comercialidad mas superflua. Nikita, y su insoportable video clip, supuso el paradigma de lo que fue el peor Elton John. El de los ochenta. No la soporto cuando suena en cualquiera de sus Greatest Hits tras maravillas como Your Song o Tiny dancer. Acabas lamentando que Elton pagara gustoso ese peaje que lo llevó de actuar con el mismísimo John Lennon a hacerlo con gente como Ronan Keating o el rapero Eminem.


U2: Sunday Bloody Sunday.


He sido muy fan de U2. En mi juventud (no tan lejana) fui un seguidor  obsesivo. Hasta el punto que aun son el grupo al que mas veces he visto en directo y en un numero mayor de giras. Ahora la cosa no es así y los veo y escucho con mucha frialdad y añoranza por lo que un día fueron y ya no son. Maldito dinero. En cualquier caso, dentro de su poco discutible legado ochentero, Sunday Blood Sunday ya no hay por donde cogerla. Eco de un dudoso pasado comprometido de la banda, el uso cansado y repetitivo de su mensaje y el inevitable paso del tiempo le han pasado factura. Ahora mismo me resulta fuera de lugar, de tiempo y sin ese ápice combativo y melódico que tan atractivo me resultaba en su día. Ademas, cantada por el Bono actual, roza la autoparodia.



Tom Petty: Free Falling. 

Pobre Tom. Si supiera que he metido su Free Falling en esta entrada, me dejaría de hablar. Pero es que de todas sus canciones mas conocidas, esta es la que mas me chirría. Reconozco el encanto que tiene para engatusar a las masas, a la MTV y los 40 Principales, pero es una canción sin chispa. De esas que el bueno de Tom podría componer con los ojos cerrados. Ademas, la producción de Jeff Lyne le sienta muy mal, a diferencia de la mayoría de temas que componen el imprescindible Full Moon Fever. Free Falling se corea en todos los recintos donde actúa (quizás tras American Girl sea su canción mas conocida popularmente) pero no aporta nada a la carrera del rubio de Florida. Es mas, pienso que ni siquiera hace justicia al verdadero estilo de Petty. No pasaría nada si la dejara bien guardada en un baúl y retomara otras canciones de su repertorio mucho mas incontestables.


Bruce Springsteen: Dancing In The Dark.

Los que crecimos con Bruce en los ochenta, no podemos olvidar nunca el impacto que causó en nosotros el video de Dancing In The dark y los bailes de Springsteen con una joven Courtney Cox. Visto hoy dia, puedo afirmar que pocos vídeos pueden ser tan poco representativos de la carrera de un músico como ese. La canción la compuso Bruce por encargo expreso de su productor/manager Jon Landau, cuando este, insatisfecho con el resto de temas que iban a formar parte del álbum Born In The USA, le pidió una canción comercial y que sirviera de carta de presentación del disco. A regañadientes, Bruce entrego este tema de impecable factura pero de exagerada tendencia al consumo masivo. Todo el mundo bailó al son de Dancing In The Dark como dos años antes lo habían hecho al ritmo de Billie Jean. A Bruce le cayeron los dólares como si fueran copos de nieve, pero le costó recuperarse del desastre de imagen y pomposidad del video y de esos sintetizadores. Cuando ahora suena en directo es otra cosa (innegable su poso rock, claro esta) pero a mi me sobra de cada cien, cien.

3 comentarios:

Chals dijo...

Vaya Mansion, debo ser algo casposo, je je je. Me gusta la de los Stones y la de Rem, de Bruce ni rechisto. Una sección muy buena.
Saludos

Mansion On The Hill. dijo...

Chals, casposo para nada! Todos tenemos nuestro puñado particular jejeje

No puedo con ambas. Y es dificil, porque los stones y rem son dos de mis bandas favoritas de todos los tiempos.

Un abrazp

Manuel J dijo...

A mí tampoco me gusta el tema de los Stones. El de REM si, aunque me chocó un poco cuando sonó por primera vez en los 40 Principales. Por entonces, tenía diecieseis años o así y me sonó raro el What's The Frequency Kenneth después del Shiny Happy People. Pensé que habían endurecido su sonido para vender más, fue sólo falta de perspectiva. Peach tampoco me gusta, la asocio siempre con las imagenes del Simply Irresistible de Robert Palmer por culpa del dichoso programa de televisión. Nikita es un bajonazo, pero Sunday Bloody Sunday no me disgusta. Eso si, pone en evidencia lo que ha cambiado U2 desde sus inicios hasta ahora. Es una canción que no les pega para nada. Aunque no conozco la obra de Tom Petty (habré picoteado en dos de sus mejores discos), Free Falling me gusta mucho. El Dancing In The Dark de Springsteen es muy ochentero... ya sabes que no soporto a ese tío, aunque se ponga comercial.

Un abrazo!