jueves, 6 de diciembre de 2012

Michael Jackson - Thriller en retrospectiva.



Cuando somos pequeños, siempre hay ciertas imágenes y determinados momentos (televisivos, para concretar) que se nos quedan grabados para siempre. En mi caso, entre los muchos que marcaron mi infancia, hay dos de esos que recuerdo con gran nitidez. Uno, la aparición de Farra Fawcett y sus amigas en Los Angeles de Charlie, y otro, a Michael Jackson bailando entre tumbas y zombies una canción de ritmo irresistible. Menudo canguelo aquello. Recuerdo que fue en el mítico programa de La Bola de Cristal un sábado cualquiera por la mañana y como todo chaval de 7 o 8 años de entonces, quedé marcado sin remedio. Evidentemente, el impacto fue mas visual que musical (por casa ya sonaban los clásicos), y ahí considero que está la clave y porqué el album Thriller se acabó convirtiendo en un hito: su impacto mediático.

No olvidemos que estamos hablando del album mas comercial de todos los tiempos. Una verdadera obra de inteligencia y oportunismo marketiniano, acompañada de momentos musicales de increíble efectividad y con el artista en su mejor momento. Los datos, fríos pero siempre reveladores, resultan apabullantes: Más de cuarenta millones de discos vendidos (esto traducido, equivaldría a decir que cada españolito de a pie tendría su propia copia del album), treinta y seis semanas no consecutivas como número uno en las listas americanas, nueve premios Grammy, varios singles como numero uno, etc... Algo irrepetible, como decía antes. Pero busquemos las claves para todo ello. 



La primera, la propia figura de Michael Jackson. El autodenominado "Rey del Pop" ya había desbordado las listas con su anterior album (y mi favorito de su carrera) el irresistible Off The Wall, que de alguna manera ya fue pionero en fusionar de forma impecable el sonido discotequero de la época y los ritmos más entusiastas de la música negra, y que puso de acuerdo tanto al publico negro que le seguía desde crío como al publico blanco consumidor de discos. El terreno ya estaba sembrado. Pero fue una memorable actuación en la celebración de los 25 años de la Motown, cuando el impacto del disco, con Billie Jean a la cabeza, empezó a ser realmente imparable. A partir de ese momento, el volcán entró en erupción. 

La segunda clave hay que buscarla en el verdadero cerebro de todo el conjunto. El productor Quincy Jones. Verdadero Rey Midas de la producción discográfica de aquellos años y que tuvo en Michael Jackson al artista perfecto para lograr las mayores cotas de reconocimiento de su carrera. Su mérito tiene el haber lidiado con una personalidad tremendamente compleja (hay alguna biografía recomendable donde se retrata bastante bien el perfil infantil, obsesivo y extraño de Jackson) y haber sabido llevar al artista por el camino correcto, hasta que los celos del artista hacia el productor acabaron con la  fructífera relación. Yo soy de los que piensa, que la ausencia de Quincy Jones, significó la tumba creativa de Jackson, pero esa es otra historia.


La tercera, las composiciones. Como ya pasaba en Off The Wall solo Wanna Be Startin Somethin, Beat It, Billie Jean y The Girl Is Mine son canciones propias de Jacko. El resto no, pero Jackson las lleva a su terreno hasta hacerlas propias.Todas son reconocibles hasta por el mas despistado, y la mayoría de ellas son clásicos imperecederos de una época. Con la muerte del ídolo, no han hecho sino rejuvenecer en la memoria colectiva tanto de las viejas como de las nuevas generaciones.

Y cuarto, los famosos vídeo-clips.Aquí está sin duda la gran clave de todo el éxito del álbum. Aunque fue Prince y no Jackson, el primer artista negro en salir en la MTV, los vídeos de Billie Jean, Beat It y sobre todo el de la canción que titula la obra, causaron el mayor impacto que se recuerda en la historia de este medio de promoción. Nada escapaba a Jackson en esa época y poco a poco se acabó convirtiendo en el artista multidisciplinar mas mediático de su tiempo. Los pasos de Billie Jean al son de la irresistible rítmica mientras las baldosas se encienden y se apagan, la chaqueta roja de Beat It y los efectos especiales de John Landis en Thriller son imperecederos. Todo ello llevó a que todo el mundo quisiera tener el dichoso disco en su casa y así poder hacer reales las fantasías bailongas de Jackson. Michael Jackson, visionario, vió y explotó el medio del video-clip como nadie antes lo había conseguido. Justo es reconocer ese mérito. 


Pero y la música? Porque al final se trata de eso, de música. Pues hay de todo un poco. Billie Jean es la obra maestra del álbum y de toda su carrera. Un tema perfecto en composición y ejecución, y que se acompaña de una producción de Jones memorable. Sus capas y sus sonidos, como encajan, son extraordinarios. No pienso lo mismo de la propia Thriller o de Beat It (con el solo de Van Halen a la cabeza), que tienen mas popularidad que calidad. Me quedo mas con la pegadiza Wanna Be Startin Somethin, que no es sino una revisión mas madura del Don´t Stop Till Get Enough de Off The Wall, con la deliciosa balada Human Nature y con el dulce final con The Lady In My Life. La aparición de Mccartney en The Girl Is Mine fue una especie de devolución de favores, tras el Say Say Say de años antes. Curiosamente, este The Girl Is Mine fue el primer single de adelanto de Thriller. Otra jugada maestra. Y van...

Han pasado treinta años de este disco. Treinta años durante los cuales la carrera de Jackson sobrepasó los limites de lo humanamente comprensible y que terminó como peor podía terminar. Eso no debe ensombrecer los innegables méritos de un album como este. El disco que sigue siendo (y no creo que nadie vaya a igualarlo tal y como está la industria actualmente) el album mas venido de la historia. 


2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
andres an dijo...

Como correción 'Say say say' Salió después de The Girl is Mine. Thriller estuvo 37 semanas no consecutivas en el #1. El record de más semanas consecutivas en el #1 es de Purple Rain de Prince. Muchos saludos.