sábado, 5 de febrero de 2011

El bufón ha muerto. Viva el Rey del Pop (I)

La semana pasada compré unas estanterías y estos días he estado llenando los estantes con libros y revistas compradas en los últimos quince años. Fotogramas, Muy Interesante, Rolling Stone, Ruta 66, Clio... las he organizado por orden de publicación y ante mí han desfilado músicos en plena cresta de la ola que años después nadie recuerda. Lo bueno de las revistas es que saben retratar perfectamente el momento en el que salen publicadas y en ocasiones sorprende releer ciertos artículos con la perspectiva que da el tiempo. Organizando la Rolling española encontré dos números con la portada dedicada a Michael Jackson, uno de ellos de 2001 con motivo de la publicación de Invincible, el otro del verano de 2009 que homenajeaba a la estrella caida. Entre ambos, ochos años y un abismo sobre como abordar el perfil del músico.

En esta entrada no voy a valorar a Michael Jackson como músico, sólo vamos a utilizarlo como ejemplo sobre como cambia la perspectiva del público y la prensa cuando el artista fallece. Evidenciaremos como la muerte de un artista puede revalorizar su obra hasta límites insospechados. ¿Es lícita esa revalorización? ¿Después de muerto eres mejor músico? No vamos a dar respuesta a esas preguntas, aunque los motivos pueden ir desde el respeto por la muerte inherente en el ser humano, la memoria selectiva o la cruel certeza de que el autor de algo grande no volverá a repetirlo. El título de la entrada es un juego de palabras que refleja perfectamente la diferencia abismal que se produjo en la actitud de la prensa tras su muerte. Todo esto podríamos aplicarlo después a muchos otros martires del rock que fallecieron y años después generan más dinero que la mayoría de los vivos.

El caso de Michael es un ejemplo perfecto. Creo que en ningún otro músico se ha producido una diferencia tan acusada después de un fallecimiento. Puede que sus fans nunca le dieran la espalda, pero la prensa hizo leña del arbol caido en cuanto vieron muestras de debilidad en el cantante. Los números de la Rolling que vamos a comentar son los siguientes:

Nº 25, Noviembre 2001 - Nº 118, Agosto 2009

Las diferencias aparecen ya en la portada. En el número de 2001 los títulares son Michael Jackson - Los delirios del extraterrestre más poderoso del pop o Encuentros en la Tercera Fase "Yo estuve con M.J." Testimonios estremecedores. Después del obito, el sobrio Michael Jackson 1958-2009 La historia definitiva. En el interior, los artículos pasan de Michael Jackson - Atrapado por su pasado o La culpa fue del boogie a los respetuosos Triunfo y Tragedia - La vida de Michael Jackson, El reino mágico de Michael o ¿Qué fue mal? De los píes de foto del reportaje de 2001 mejor ni hablamos. En cuanto al diseño de los reportajes, el número anterior al fallecimiento encabeza cada artículo con una bonita letra de psicopata color rosa, mientras el de 2009 usa una letra sobria con unas fotografías en blanco y negro que serían el sueño de cualquier novia para su book de boda. Donde mejor podemos ver la diferencia de enfoque es en la forma de abordar los temas tratados. Empezamos con la valoración sobre Thriller:

  • Año 2001- Por fin , de cara al mercado navideño, se publicará el disco que va a batir todos los récords habidos y por haber: el simpático Thriller.

  • Año 2009- Cuando se editó Thriller, en noviembre de 1982, no parecía tener un tema predominante, ni siquiere un estilo cohesivo. Sonaba como un conjunto de singles. Era un trabajo de pasión, ritmo y estructura que definía la sensibilidad - si no la vida interior- del artista. Thriller es un trabajo de revelación personal que también es una obra maestra del mercado de masas. Es un logro que seguramente nunca será superado.

Lo de "simpático" parece una forma tangencial de evitar lo menos criticable de Michael. Es difícil ponerle pegas a Thriller, por lo que el redactor pasa de puntillas sobre él. Esto demuestra las ganas de encajar en la opinión pública de la época, ninguna concesión a ofrecer una visión positiva sobre el músico. En cambio, el artículo de 2009 ofrece una visión sin prejuicios y, sin ser fan del músico, me parece mucho más acertada.


Vamos ahora con Invincible, el álbum recién publicado en 2001:

  • Año 2001- Noticias contradictorias: MJ va a sacar otro disco. Nadie hace ni caso; sin embargo, aquí lo tenemos ¡Y se llama Invincible! Viene acompañado de una recopilación.

  • Año 2009- Su último álbum, Invincible, incluía unos cuantos temas atrevidos - finalmente daba cabida a las innovaciones del hip hop- pero en general no hacía honor a su título.

La definición de 2001 continúa en el mismo tono que la de Thriller. Si se califica a Thriller de "simpático", ¿qué se puede esperar de Invincible? El texto de 2009 en cambio intenta aplacar en la medida de lo posible la mala crítica, pecando un poco de moderada.


Continúa el jueves 10 de febrero...

5 comentarios:

David dijo...

Pero vamos a ver, Manuel. ¿Qué esperas? ¿Que cuando está muerto alguien y hacen un reportaje sobre él se dediquen a recordar sus malos momentos y sus resbalones, o que se centren en su carrera discográfica-cinematográfica dando énfasis más bien a sus logros?
Primero tendremos que diferenciar entre vida privada y obra pública...que es lo que nos interesa de un artista al final (o lo que nos debería interesar principalmente).
Y cuando se muere alguien no es siempre así. En mi blog coloqué una reseña "caliente-caliente" que Diego Manrique hacía sobre Double Fantasy donde decía que lo de Lennon defraudaba y que lo que tenía interés eran los cortes de Yoko!
También recuerdo una historieta muy divertida en un Totem en la que entraba alguien llorando en plan "Han matado al Working Class Hero".. El padre no sabía ni quién era, pero cuando el hijo subía a su habitación le mandaba a su mujer ir a comprar al día siguiente varios discos. Que con la muerte esas cosas se revalorizan.
Esto de la muerte y el aumento de ventas tiene que ver con las discográficas y cómo lo planteen.
No sé dónde leí que Elvis no vendía mucho y que alguien dijo que no se estaba haciendo de la forma correcta y... bueno... pues así.
Por otra parte, la reputación de un artista no sube o baja siempre a consecuencia de su muerte.
Tú eres Paul Defensor (que gracia me hizo tu hermana cuando dijo aquello)... no hace falta que te recuerde cómo se pusieron los primeros discos de Paul en su día y cómo ahora en cambio se dice qué buenos eran y les dieron palos inmerecidos.
En fin... A Michael le deberías valorar como músico y artista (porque a mí no es que me vaya mucho, pero nunca he dejado de reconocer que lo era... incluso antes de que se muriera o en sus momentos más bajos... y es lo que te decía de diferenciar vida privada de obra pública... A ver si Billie Jean, Leave me alone, Beat it, Bad, etc...iban a ser peores o mejores temas por los jaleos o las locuras en las que se metiera o dejara de meter el hombre.
Un saludo.

Manuel J dijo...

Hola David!

Muchas gracias por explayarte de esa forma ;)

No tengo mucho tiempo para responderte ahora, pero te explico un poco. Esta entrada es de perogrullo, pero es una espinita que quería quitarme desde la muerte de Michael Jackson.

Es totalmente lógico hacer homenajes, pero siempre me molestó que la opinión pública cambiará de opinión como un calcetín. Además de preguntarme porqué hablan bien de alguien cuando ha muerto (algo que se responde sólo), mi principal objetivo es poner en evidencia el recochineo que se traían con el músico años antes.

Un saludo.

Bruja Truca dijo...

La Rolling Stone siempre ha sido una revista muy "chula". Rara es la vez que escriben desde la seriedad y objetividad que se le presupone a un periodista. Los comentarios que pones de 2001, bien podrían haberlos escrito en el Super Pop, aunque ahora alguien me ponga a parir por decir esto, me da igual.

Creo que una revista musical de ese renombre (al menos fuera de España) no se tendría que haber dejado influenciar por los escándalos de la vida personal de Michael Jackson.
Después de su muerte hablan desde el respeto porque saben que habrían perdido muchos lectores si hubiesen hecho bromas con el tema, que la gente en este país con ese tema aguanta pocas bromas.
Cuando todo el mundo se reía de las excentricidades de Jackson hicieron juego con eso y cuando murió hicieron juego con la pena y se cambiaron la camiseta. Sólo buscan vender, nada más. Aún me acuerdo de aquella portada de la Rolling Stone que le dedicaron a la tal Natalia de O.T...patético.

Mansion On The Hill. dijo...

MJ era MUY GRANDE. Un artista multidisciplinar irrepetible.

Fantastico analisis el que realizas. Tiste como se mueven por intereses meramente mercantiles algunos medios.

Manuel J dijo...

Hola a todos again:

David: Ahora tengo tiempo para responderte. Cómo te dije en mi anterior respuesta, estos dos artículos son de perogrullo, pero me parecía muy curioso jugar a identificar las diferencias entre ambos. Cuando cayeron las dos revistas en mis manos, no pude contenerme a escribir una entrada sobre ellas.

Tienes mucha razón en lo que comentas sobre Elvis, aunque también es cierto que su legado deja mucho que desear. Independientemente de como se gestione, siempre he pensado que Elvis es la estrella del rock más sobrevalorada de la historia. Le veo más mérito como catalizador de lo que vino después que a su obra artística en sí. Michael Jackson tampoco es santo de mi devoción, aunque me ha venido de perlas para expresar lo quería con esta entrada.

Bruja Truca: Rolling Stone es una revista que ha evolucionado muy mal. Yo sólo puedo hablar de mi experiencia con la edición española. Empecé a comprarla a finales del año 2000, con el primer número, y me encantó porque era la primera revista que me ofrecía información de grupos que me interesaban, haciendo retrospéctiva de clásicos de los sesenta y los setenta. Después empezó su sección de moda, sus portadas para atraer al público masculino (memorable la dedicada a UPA Dance) y encima se le pego la manía de las listas de la edición madre de los EEUU: Que si los mejores guitarristas, que si las mejores voces... Dejé de comprarla en 2006 y desde entonces sólo me he hecho con dos números más, más por aburrimiento que otra cosa. Ahora en internet y con los blogs, la información de calidad está al alcance de la mano, información escrita más desde el corazón del aficionado que de un redactor a sueldo que no siempre lo hace bien.

También es verdad que otras revistas que he comprado no han llegado a gustarme tanto como la Rolling en sus primeros años. Es otra edad, ya no tengo veinte años... estoy empezando la treintena y ha llovido mucho musicalmente. Ruta 66 me parece ahora la mejor opción, pero a veces parecen dedicarse más a fardar de grupos desconocidos que de buena música. La compro a veces, cuando veo una retrospectiva a un grupo que me guste. Pero nada más.

Mansion: Gracias por pasarte a comentar. A ver si encuentras tiempo para tu blog, que nos tienes abandonados a tus seguidores. Un abrazo ;)