lunes, 17 de enero de 2011

The Beatles y la reunión desperdiciada (II)

La premisa para afrontar la grabación, quién sabe si por sentirse extraños en el estudio los tres supervivientes sin su compañero (irónicamente en la última sesión de grabación de los Beatles, realizada el 3 de enero de 1970 para I me mine, Lennon también estuvo ausente), fue autoconvencerse de que John se había ido de vacaciones dejando a los otros tres el encargo de terminar las nuevas canciones. Esto, que a priori no tendría la mayor importancia, para cualquier conocedor de los métodos de trabajo de los Beatles es de difícil aceptación: la auténtica fuerza de los Beatles era cómo la creatividad de uno espoleaba la de los demás. De acuerdo, pero es igual de cierto que durante toda su carrera el compositor del tema nunca perdía el control sobre su obra, sobre todo en los últimos años: todos sabemos, por ejemplo, cómo McCartney hacía a los otros tres tocar una y otra vez sus canciones porque “no sonaban exactamente igual a lo que él esperaba”. John y George, aún no siendo tan cansinamente exigentes como Paul, se guardaban siempre la última palabra en lo referente a los arreglos de sus composiciones, incluso en aquellas ocasiones en los que no quedaron totalmente satisfechos con el resultado final: puede ser el caso de John con los arreglos de Strawberry Fields Forever (debido seguramente a que ni él mismo sabía qué buscaba), o George con Something (de la que siempre criticó la, por otro lado excepcional, línea de bajo). Es decir, que todos tenían voz y voto a la hora de trabajar los temas, pero el autor tenía a su vez el derecho de veto. Por todo ello no se sustenta esta premisa.


"
Dientes, dientes, que es lo que les jode..."

¿Por qué todo el párrafo anterior? Porque este es otro de los motivos por los que ni Free as a bird ni Real love suenan ni remotamente Beatle: tradicionalmente en el estudio cada uno aportaba sus ideas para el tema en que trabajaran (incluso George Martin, el auténtico quinto Beatle), pero el autor de turno aceptaba y descartaba las sugerencias buscando mantener el difícil equilibrio entre su idea primigenia y las mejoras que aportaran los demás, logrando así un sonido más o menos reconocible bajo el particular prisma de cada uno de los compositores. ¿Qué sucedió en estas grabaciones? Que la sinergia no existía ya, no trabajaban como equipo y, lo que es peor, no había un auténtico “director de orquesta” que controlase la grabación: John no podía serlo por motivos obvios; Paul, seguramente el más ilusionado y el líder nato, no se atrevió a estropear la reunión con sus habituales y tiránicas indicaciones a los demás; George directamente pasaba olímpicamente del tema ya que, como titulara Zappa aquel disco, solo estaba allí por dinero; y Ringo… pues ejercía de Ringo y entre sus cometidos no estaba iniciar una nueva Guerra Mundial.

Bueno, en el estudio había un quinto en discordia: ¿qué pasa con Jeff Lynne? Pues he aquí la auténtica madre del cordero, el último y más importante de los errores cometidos en esta histórica reunión no es otro que la elección del productor. George Martin declinó amablemente la invitación para sumarse al evento alegando sus problemas de oído; nada criticable salvo que… posteriormente ha seguido trabajando puntualmente como productor (como por ejemplo con las mezclas del álbum Love para el espectáculo del Circo del Sol), así que una de ellas bien podría haber sido grabar estos dos temas y sacar algo decente. Pero seamos sinceros: obviamente Martin no estaba interesado en pasar por un mal rato en el estudio ya que, aunque habían transcurridos muchos años, el ambiente entre los Threetles (o al menos entre George y Paul) no había mejorado mucho en este tiempo, y quién sabe si se podría llegar a episodios como los que vemos en la película Let it be; además, ya no iba a tener que tratar con unos jovencitos sin experiencia, sino con tres grandes mitos, auténticos dinosaurios del rock, que seguramente no aceptarían sus indicaciones y sugerencias de tan buen grado como antaño. Es lógico por tanto que se desmarcara del proyecto. Pero, ¿por qué entonces Lynne?



Fanático confeso de los Fab Four, músico y multiinstrumentista competente (personalmente la E.L.O. nunca me ha gustado, pero tengo que reconocerle sus méritos), Lynne contaba con la gran ventaja de ser un buen amigo y compañero de Harrison en ese supergrupo que eran los Traveling Wilburys. Su experiencia como productor, sin embargo, no era todo lo notable que requeriría una empresa como esta: había producido los discos de los Wilburys, sus propios discos (tanto en solitario como con la E.L.O.) y los de sus compañeros Wilburys en solitario: a Petty (Full moon ever), a Orbison (Mystery girl, donde aparece el famoso You got it) y al propio George, al que produjo el maravilloso Cloud nine (clic aquí para ver el artículo del ranking). Poco más, una carrera decente pero no brillante. Así y todo se metió en el estudio con los Threetles y se ve que dejó el talento y la batuta en casa para ponerse tras los controles… pero lo que ocurrió allí fue más un descontrol que otra cosa. Sí, los Beatles tradicionalmente experimentaban y siempre buscaban cosas nuevas, pero aquello fue más bien un “todo vale”: guitarras, pianos, sintetizadores, contrabajo, slide, ukelele… Un sinsentido de instrumentos y sonidos que destrozan los temas, confiriéndoles ese sonido pesado y pastoso tan poco Beatle. Su mayor aportación en todo caso fue, para desgracia nuestra, ese "colchón sonoro" de guitarras acústicas y sintetizador que acompaña todo el tema, llevando las canciones más hacia su terreno (el pop edulcorado y meloso) que al de los Beatles.

Lynne: "Chicos, tengo unas ideacas para las canciones..."

Aunque personalmente preferiría que no hubiera sucedido, un cúmulo de errores y despropósitos empañaron la ocasión histórica de volver a escuchar a los Beatles 25 años después. Al poco tiempo de la muerte de George se rumoreó que McCartney y Starr iban a completar el tercer tema en que trabajaron, Now and then, vetado por el propio Harrison en las sesiones del Anthology: poco ilusionado por el resultado de los temas anteriores se negó a que este tercero apareciera editado. Nosotros que se lo agradecemos.



Sinceramente, preferiría que se siguiera editando material antiguo, como la aún inédita Carnival of light, o la tan esperada versión restaurada de la película Let it be, a que sigan haciendo estos experimentos necrófilos que poco pueden aportar.


15 comentarios:

Paco dijo...

¿Carnaval of light? Mejor que no la escuchéis... (se editó en pirata hace un par de años la versión completa y hace tres un fragmento).
Como en vuestro primer repaso, no estoy de acuerdo con vuestras apreciaciones. ¿Creéis que después de veinticinco años podrían sonar a Beatles? Aunque hubiesen grabado los cuatro, el sonido y la metodología habría sido igualmente distinto. ¿De verdad creéis que Harrison sólo estaba allí por dinero? ¿La carrera de Jeff Lynne no es brillante? El responsable de varias obras maestras cono Eldorado, A New World Record, Face the Music o los dos álbumes de los Traveling Wilburys es uno de los más reputados productores de la historia del pop. Este es mi punto de vista, desde luego.
En fin, cuestión de gustos...

Bruno dijo...

Me alegro que no estés de acuerdo, Paco, al menos así hay algo de debate ;)

No sé si podrían haber sonado a Beatle tras todos estos años ni aun estando John vivo, son todo conjeturas, pero desde luego lo que no hay duda alguna es que estos temas no suenan a Beatle en absoluto. Y, por encima de gustos o filias, afirmo esto porque:

1- es una verdad objetiva y universal
2- porque estoy harto de oir, incluso a los propios Threetles, que los temas suenan a Beatle porque se trata de los Beatles.

De hecho no me habría gustado que se buscara un sonido revival, pero el resultado es, en mi opinión, deficiente.

En cuanto a Harrison, sí, no es que lo crea, es que tengo entendido que se sumó al proyecto Anthology con desgana y con el único interés en hacer caja (no recuerdo si era por un tema de quiebra de su productora de cine o qué otra cosa). Puedo estar equivocado, ojo, pero siempre he entendido que era su única motivación.

En cuanto a Lynne... pues hombre, es cuestión de gustos (en el propio artículo lo reconozco, y tú en tu respuesta), pero a mi no me parece un productor brillante. Competente, sí. Con cierto talento, de acuerdo. Pero ¿brillante? No, no me lo parece. ¿Está a la altura de George Martin o de Phil Spector (los dos productores de álbumes de los Beatles)? No en mi opinión. Ahora, el resto ya es cuestión de gustos.

liamskelter dijo...

A mi me gustan las canciones, mucho mejor que oir las pobres demos de Lennon. Un saludo cordial para todos y un abrasso.

Dr. Quatermass dijo...

Bueno quizá el resultado fuera mejorable pero de ahí a no querer que salga a la luz.... En lo que si que tienes razón es que Lynne tuyo en sus manos realizar su sueño ¡producir a los Beatles! y eso es peligroso...

Un saludo

Anónimo dijo...

Siento no estar, ni mínimamente deacuerdo con el artículo y con las difamaciones contra JEFF LYNNE.
Sabrás mucho de Beatles, pero fuera de eso, poco, muy poco...
Abré tus oídos y escucha a los demás, que también existen.
JEFF LYNNE forever.

Manuel J dijo...

Hombre, por la parte que me toca, gracias por presuponer que sabemos mucho de los Beatles ;)

Bruno dijo...

Dr. Quatermass: fue el propio George el que se negó a que saliera a la luz Now and then, desilusionado con el resultado de los temas nuevos. Además existe un problema añadido y es un zumbido en la grabación de Lennon que no se logró limpiar bien. Si ni siquiera está al nivel de los dos editados, por mi que se quede en la lata antes que seguir usando el nombre de los Beatles en vano xD

Anónimo: hola desconocido amigo. Siempre es de agradecer que aparezcan posturas divergentes, es lo que genera el debate más interesante. Si te gustan los dos temas aquí criticados me encantará leer tu opinión al respecto, lo mismo que si deseas ensalzar la figura de Jef Lynne. Pero sí te pediría dos favores, al menos en este blog en el que colaboro:

1- lee con atención los artículos antes de opinar: por más que leo y releo no creo haber vertido ninguna difamación contra Lynne. Es más, lo califico y cito textualmente como "músico y multiinstrumentista competente" con "una carrera decente", productor "competente" y "con cierto talento". No veo ni insulto ni difamación en ningún sitio. ¿Qué ocurre? ¿Que no le he besado el culo? Es que creo que no tengo que hacerlo. Es más, es que me reafirmo en que su elección como productor para los temas es errónea. Ha producido trabajos muy buenos, sin ir más lejos el "Cloud Nine" o el "Flaming Pie" (no sé si produjo todos los temas o solo algunos, ahora mismo no recuerdo), pero esta empresa le vino grande. Como le dije a Paco un poco más arriba, cuestión de gustos.

2- Gracias por el consejo, pero es en vano: ya escucho mucha mucha mucha música. Si quieres "abrir mis oídos" con alguna recomendación será siempre bienvenida; sobre Lynne no hace falta: no me gusta la ELO por más que lo he intentado, y créeme, en muchas ocasiones. O bien como no me suena ningún Anónimo, si lo prefieres quedamos un día, nos conocemos y vemos quién la tiene más larga (la colección de discos, me refiero). En cualquier caso agradecería que ese tono chulesco y condescendiente, así como las insinuaciones sobre mis conocimientos musicales (o los de cualquier otro que participe aquí), las dejaras fuera de este blog.

Saludos a todos y gracias por los comentarios.

GEORGE MARTIN forever

Paco dijo...

Bruno, Manuel J, espero no haberos molestado. Desde luego, esa no ha sido mi intención. En la música hay mucha subjetividad, sobre todo cuando ésta llega al alma. El disentir con vuestra opinión es tan normal como aceptarla. Tengo amigos que piensan como vosotros sobre Lynne (no he leído ninguna difamación),la ELO y sobre estas grabaciones y seguimos siendo amigos, jeje. Pero yo crecí con ellos y, a lo mejor, es algo sentimental. No lo sé, pero desde luego me gustan esas baterías amplificadas y ese sonido algo barroco, aunque no lo debamos comparar ni con Phil Spector ni con George Martin.
Mi respeto hacia vosotros es tanto que os tengo enlazados en mi blog desde hace mucho tiempo. Sin acritud (¡estaría bueno!), un abrazo a ambos.

Bruno dijo...

Paco: tranquilo, hombre, que no nos hemos molestado ni mucho menos. Como te respondí en mi primer comentario, me alegro que no siempre estemos todos de acuerdo porque así se genera debate. Agradezco que expongas tus opiniones, al igual que a todos, para conocer otros puntos de vista.

En cuanto a la ELO, como respondí a Anónimo, lo he intentado varias veces, pero su música no me entra. No está mal, lo reconozco, pero no logra engancharme y a los pocos temas me aburro. Con esto no quiero decir que me parezca un mal grupo ni mucho menos, tan solo que no está en mi onda (I mean it must be high or low xD). El disentir es, como bien dices, natural.

A propósito de tenernos enlazados el blog, yo no soy el que entiende de esto, pero Manuel seguro que enlaza los tuyos en cuanto lea los comentarios.

Un abrazo para ti también.

PD: por cierto, ¿en qué bootleg apareció "Carnival of light" y dónde puedo encontrarlo? ¿Se sabe a ciencia cierta que sea el auténtico tema? Por lo que tengo entendido durante estos años han salido varios "Carnival..."'s falsos, pero como es un completo esperpento y nadie lo ha oído es difícil saber cuál es el auténtico y cuál no...

revolver dijo...

Personalmente creo que todo el proyecto "Anthology" es un gran despropósito. Lo queramos o no, The Beatles fallecieron en 1970. Se acabó el sueño. A partir de ahí, valorar si lo hicieron por no perder el tren de las ventas, por resucitar un cadáver mutilado, o por su propia nostalgia, me parece inútil. Lo hicieron de todas formas. Macca aprovechó las circunstancias y en sus giras desde entonces toca más temas Beatle que propios.
La publicación de los dos singles mencionados fue la excusa para enganchar a los fieles.
Por cierto, a mí tampoco me gusta Jeff Lynne como productor. Creo que los discos de Travelin' y de Tom Petty que produjo son mejorables en buena medida.
Saludos.

Fran G. Lara dijo...

Lo mejor de Anthology fue ofrecernos a los seguidores temas que ya teníamos con el mejor sonido. Lo peor fue que muchos temas se editaron incompletos (sacrilegio con la demo de Strawberry Fields Forever) y en otros casos remontados (la primera toma de Goodnight). Pero en conjunto creo que para los fans fue algo satisfactorio. Tanto que incluso hubiéramos agradecido Now and Then en el Anthology 3. Yo lo tengo en un pirata y no está nada mal. Muchas veces los propios autores son hipercríticos con sus trabajos y desprecian cosas que son muy estimables. Es el caso de That Means a Lot, por ejemplo.

Miguel dijo...

Muy interesante el articulo. Personalmente me gustan ambas canciones, incluso en mis primeros dias de fan de los Beatles escuché Free as a bird sin conocer las circunstancias en que fue grabada y en mis oidos sonaba a algo 100% Beatle.

Cierto es que con el paso del tiempo mi opinión ha cambiado, se echa de menos cierto balance y me parece que McCartney trata de llevarla hacia su terreno, pero no deja de parecerme una buena cancion.

Mansion On The Hill. dijo...

Poco me queda decir. Sois unos maestros. Lo que si me gustaria comentar es que los fans de los Beatles somos demasiado radicales. Hay que intentar ver las cosas con perspectiva y disfrutar de los mejores momentos y aceptar sin problemas los pasos en falso.

Yo comenté que la obra completa del Antologhy tiene sus claro oscuros,pero es muy disfrutable.

Clemenza08 dijo...

"Carnival of Light" no aparece en ningún bootleg, lo que está dando vueltas por la red es falso, es una edición de un fragmento emitido por radio con partes de "Revolution 9" y otras cosas. La original de 14 minutos aproximadamente sigue inédita, lo demás es falso.

MrCarpenter dijo...

Me sorprende que haya gente que no tolera la manera de produccion de Jeff Lynne, pero en efecto, es cuestión de gustos. En lo personal, me encanta su trabajo con la ELO, y de productor (con Harrison, Petty, Orbison, Walsh, etc), pero concuerdo en que, el sonido que metio para "Free As A Bird" y "Real Love" es nefasto. Hubo un tiempo en que Lynne no desbordo su genialidad como productor y ciertamente, no hizo un buen trabajo en este disco de los Threetles.