viernes, 22 de octubre de 2010

Beck - Sea Change


Beck siempre me ha parecido un músico más que interesante, pero ninguno de sus álbumes me ha tocado tan profundamente como este trabajo del año 2002. Nunca he sido de canciones con demasiados fuegos artificiales y la carrera de Beck está plagada de ellas (Loser, Devils Haircut, Sexx Laws, etc.). Siempre he sentido preferencia por lo acústico y lo austero, por la melodía desnuda. Sobrecargar un tema con demasiados elementos suele llegar a ocultar la verdadera esencia de la canción antes que realzarla o matizarla como deberían. A finales de los noventa, Beck era el nuevo genio capaz de mezclar con estilo y buen hacer todos los géneros musicales previos, además del mago que sabía adornar cada tema con miles de trucos originales. Sea Change fue el álbum de Beck que sacó a la superficie todo aquello que subyacía debajo de tanto adorno y filigrana. No digo que sus discos anteriores sean malos, pero tengo muy claro que este, su octavo álbum de estudio, me conquistó más que ningún otro. Puedo considerarlo facilmente como uno de los discos que más he escuchado en mi vida.


Mi historia con este álbum es más que reveladora. Un amigo me pasó un CD con siete u ocho discos en mp3, me lo dió un viernes justo cuando me disponía a pasar el fin de semana fuera de casa con mi novia. De lo único de lo que disponía para escuchar el álbum era de una radio que leía mp3, pero en la que no aparecían los nombres de los discos o las canciones. Recuerdo que estuve escuchando Sea Change todo el fin de semana sin saber de quien era el disco. No lo podía asociar con Beck, supongo que por la sobriedad de las canciones y la voz tan grave de la que hace gala en este álbum. Nada de fuegos artificiales, tan sólo grandes canciones y melancolía a raudales. Me llevé una gran sorpresa cuando descubrí de quién era el álbum que me había hechizado durante dos días.

La mayor influencia de Beck para crear el disco fue la ruptura con su novia de toda la vida, aunque podemos encontrar canciones de álbumes anteriores que ya apuntaban en esa dirección (Nobody's Fault But My Own de Mutations, por ejemplo). En Sea Change prima la melancolía y la tristeza junto con la sobriedad instrumental. No es necesario rellenar huecos, ya que todas las composiciones lucen tan conmovedoras que tan sólo la propia voz de Beck es capaz de llenarlo todo. El álbum fue producido por el bueno de Nigel Godrich y salió al mercado con cuatro portadas distintas usando como base la misma cara de Beck. He estado a punto de poner la más sobrecargada de todas, pero al final me he decantado por la más conocida para ilustrar el presente artículo. Sería difícil destacar algunas canciones por encima de las demas, pero puedo decir que Guess I'm Doing Fine fue la primera que me llegó realmente, aunque mi favorita haya sido finalmente End Of The Day (de hecho, la situamos en el puesto nº 6 del pequeño ranking que hicimos a principios de año sobre las mejores canciones de la década, click aquí).

Sea Change es un disco irrepetible en su discografía y, para mí, el mejor de su carrera. A partir de entonces no ha vuelto a publicar un trabajo tan relevante, aunque en allmusic consideren sus discos posteriores practicamente a la misma altura que su mejor obra. La revista Rolling Stone situó Sea Change como el mejor álbum de 2002 y lo nombra siempre en rankings más competitivos como "los mejores de la década" (nº 17) o "de la historia" (nº 440).

Siento la publicidad estúpida en el enlace...

5 comentarios:

Joserra Rodrigo dijo...

Estoy contigo, este es su disco.
Siempre he preferido la carrera larga de Eels pero Beck cuando está en su punto es mucho Beck.Por cierto, llegó aquí y me gusta lo que veo un montón.
Un abrazo y te enlazo.

Humberto Dib dijo...

Hola, muy bueno tu blog, llegué a él por casualidad, pero prometo pasar seguido.
Si quieres puedes visitar el mío.
Te dejo un beso.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

Scotty dijo...

Un saludo. Estupendo blog al que llego desde el amigo David.

Espero que nos leamos a menudo.

Un saludo.

Manuel J dijo...

Gracias a todos por comentar. Os enlazo ;)

Un saludo.

Bruno dijo...

Este disco también es de mis preferidos, pero personalmente prefiero el "Mutations".

Es curioso que sus discos más celebrados y valorados sean "Odelay" y "Mellow Gold" (donde aparece "Loser", auténtico himno), y a mi no me llaman la atención ninguno de los dos; junto con "Sea Change" y "Mutations" mi preferido es "Midnite Vultures". Imagino por tanto que no soy un buen fan de Beck.

Por cierto que, hace muchos muchos años, cuando servidor aún no le seguía (musicalmente, claro), el señor Hansen vino a tocar a mi pueblo :(