jueves, 7 de noviembre de 2013

BackTrip: THE PIPER AT THE GATES OF DAWN



Pink Floyd
"THE PIPES AT THE GATES OF DAWN"
Harvest / EMI (1967)

A menudo se olvida este álbum, en beneficio de "Dark Side of the Moon" o "Wish You Were Here", y sin embargo la temática de aquellos dos Lp's está basada en las experiencias reflejadas en este primer trabajo y en su creador, Syd Barrett. No olvidemos que Pink Floyd nacen como un grupo underground, con la contracultura londinense como bandera y que este álbum es un fiel reflejo de aquel movimiento.

Grabado en los estudios Abbey Road y coetáneo del mítico "Sgt. Pepper's" (dicen algunos trabajadores de EMI que los Beatles y Pink Floyd se espiaban mutuamente durante las grabaciones de ambos discos), este primer álbum de Pink Floyd es la cima de la sicodelia en estado puro. Auténtico viaje de LSD, droga a la que Barrtett era muy aficionado, que le llevó por caminos que nadie antes había explorado, reflejando en su música esas experiencias extrasensoriales. Con un solo disco Syd Barrett influyó en el futuro más que nadie en el terreno del rock. 


Transgredió los límites de la percepción plasmando su afición por la astronomía ("Astronomy Domine") y por los viajes intergalácticos ("Interstellar Overdrive"). A veces un trastorno mental controlado lleva a cristalizar instantes como los que se dan en este LP, perfumado con olor a incienso y empeñado en esclarecer los más recónditos perfiles de la mente a través de baterías con ecos, guitarras afiladas, bajos punzantes y teclados atmosféricos y etéreos. Un auténtico viaje a una lejana galaxia sónica.

Puedes escuchar The Piper At The Gates Of Dawn en Spotify.

4 comentarios:

Luis de Vigo dijo...

Una maravilla, para mi uno de los mejores discos de la historia, y el mejor de Pink Floyd.

Rick dijo...

Más que olvidado, yo creo que refleja una època distinta en la historia de Pink Floyd. Y la verdad es que hay muchos fans de Barrett (es decir, de la época psicodélica del grupo) que no lo son tanto de la época posterior, la progresiva.

Dejando aparte los fans irredentos, los que tienen todos los discos del grupo, está claro que hay dos escuelas. No tiene nada que ver este disco con "Dark side of the moon", por ejemplo, y en consecuencia cada uno tiene su clientela. Que podamos apreciar los dos es una cosa, pero no siempre los fans psicodélicos lo son también del progresivo.

Bruno dijo...

Pues lo dicho por los compañeros de más arriba, un disco muy especial en la carrera de Pink Floyd con sus seguidores y detractores.

A mi personalmente me encanta, pero creo que no soy objetivo con Barrett y su música.

Un abrazo, maestro.

revolver dijo...

Para mí los dos primeros discos de Pink Floyd siguen un camino diferente del resto, pero no dejan de ser discos de una (casi) misma banda...

Gracias a los tres por comentar.