martes, 5 de febrero de 2013

David Bowie en cinco discos.

Después de dedicar una entrada a los cinco discos fundamentales de Bob Dylan, volvemos a la carga con los discos más recomendables de David Bowie. Recordar antes de comenzar que esta sección tiene más sentido cuando se aplica a carreras inabarcables de músicos cuyo trabajo se prolonga durante décadas y pretende ser una humilde guía para que los iniciados vayan al grano y luego tomen el camino que mejor les convenga. En el caso de David Bowie, me gustaría hacer varias aclaraciones antes de entrar en materia. Cuando me puse con la discografía de Bob Dylan, lo tuve fácil porque Time Out Of Mind tenía que aparecer por fuerza y me servía como disco representativo de su etapa más crepuscular. En el caso de David Bowie no he podido hacer eso, ya que después de Let's Dance no existe ningún álbum en su catálogo que me gustaría resaltar. Por lo tanto, este breve recorrido en cinco discos se quedará un poco a medias, ya que se concentrará en la década de los setenta y obviará las tres décadas posteriores. Lo importante es recomendar lo verdaderamente recomendable y no serviría de nada establecer un criterio meramente cronológico, cuando lo relevante es la calidad de los discos a incluir en este breve repaso.


David Bowie - Hunky Dory (1971)

Hunky Dory es una expresión cuyo equivalente en castellano es "a pedir de boca", título que describe perfectamente lo que supuso este álbum para la carrera de David Bowie. Tras sus dos primeros discos en los que el Duque Blanco andaba buscando su estilo propio, Hunky Dory supone el primer paso serio para destronar a Marc Bolan del trono del glam rock. Con una portada en la que no faltan las referencias a su evidente ambigüedad sexual, Hunky Dory atesora una colección de canciones pop a tan alto nivel que asientan a Bowie en el hueco dejado por los Beatles tras su ruptura. A destacar Changes, la canción que abre el álbum con un potente y original estribillo, Oh! You Pretty Things, en la que el músico muestra su maestría en la construcción de canciones al piano, y Queen Bitch, un potente tema con carismático riff de guitarra que homenajea a un grupo tan influyente en años posteriores como la Velvet Underground. Mi canción favorita (y la de casi todo el mundo): Life On Mars?, un tema que Bowie sacó a partir de los acordes del archiconocido My Way de Frank Sinatra y en el que se puede palpar la grandeza del siguiente álbum que vamos a comentar en esta entrada.


David Bowie - The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars (1972)

Cuando tenía veintipocos años, este álbum me impactó como muy pocos habían hecho hasta entonces. Antes de Ziggy Stardust, nunca me había acercado en serio a la música de David Bowie y la imagen que tenía de él era la de su decadente etapa ochentera. Ziggy Stardust me cautivó por completo y, aún hoy, me sigue emocionando tanto como en aquellas primeras escuchas. Ziggy es el alfa y el omega del rock, uno de los discos más grandes del siglo XX y la obra cumbre de un genio irrepetible. Álbum conceptual que le dio otra vuelta de tuerca a lo ya conseguido en Hunky Dory rompiendo la rosca, alcanzando cotas que rozan la perfección absoluta. Es fácil sucumbir al encanto de gemas pop como Starman, Star o Hang On To Yourself, dejarse llevar por el inmortal riff de guitarra de Ziggy Stardust, caer en la dulce melancolía de Five Years o Lady Stardust y ser arrastrado por la monumental apertura a vibrante grito de un tsunami hecho canción como Moonage Daydream. Para finalizar, el dramatismo de la autoinmolación del protagonista en una canción de corte acústico como Rock & Roll Suicide que se va tornando en himno para poner el punto final perfecto.


David Bowie - Diamond Dogs (1974)

Entre la trilogía glam y la trilogía berlinesa, David Bowie publicó tres discos entre los cuales no existe un estilo evidente de unión. Si tengo que elegir entre Diamond Dogs, Young Americans y Station To Station, me quedo sin lugar a dudas con el primero de ellos. Diamond Dogs es el álbum en el que Bowie abandona el glam rock, aunque Ziggy continúe apareciendo en portada por aquello de hacer el obligado reclamo publicitario. Hablamos de un álbum en el que se mezcla la visión apocalíptica de George Orwell con las sucias guitarras de los Stones. Diamond Dogs es el primer paso experimental en su carrera y un álbum difícil, pero cautivador si se persiste en su escucha. En este gran trabajo encontramos un sublime medley formado por los temas Sweet Thing/Candidate/Sweet Thing (Reprise) en el que Bowie realiza quizá una de las ejecuciones vocales más perfectas de toda su carrera. Las guitarras estonianas aparecen en el tema que da título al álbum y en el pegadizo single Rebel Rebel. La cara B, la más oscura de las dos, nos guarda una amalgama de referencias entre las que podemos encontrar alusiones a la muerte (We Are The Dead), al libro 1984 de George Orwell (1984) y al hermano mayor con problemas mentales del propio músico en Big Brother, una fantasmal figura que se asoma a la obra de Bowie en varias de sus canciones.


David Bowie - Heroes (1977)

Tras Station To Station, Bowie decide alejarse de las drogas e instalarse en el decadente Berlín de finales de los setenta acompañado de Iggy Pop y Brian Eno. En ese ambiente, creará sus trabajos más experimentales y fascinantes en los que el productor jugará un papel crucial para descolocar y enmarañar todo el proceso creativo al que Bowie estaba acostumbrado. Introduciendo elementos ambient y usando el azar como génesis para la mayoría de los temas grabados, darán forma a varios álbumes de difícil escucha para el oyente medio que años atrás idolatraba aquellos discos glam de principios de los setenta. Si Low fue un banco de pruebas del que surgieron infinidad de ideas, Heroes es la madurez de ese método implantado por Brian Eno. El álbum Heroes se divide en dos partes, una cara A de canciones cantadas por Bowie y una cara B en la que predomina el carácter ambient e instrumental. No voy a negar que la cara B es un coñazo, pero las canciones de la cara A son las creaciones más soberbias de la etapa berlinesa del Duque Blanco. Cinco canciones que bien valen la recomendación del álbum al completo, en las que Bowie domina al caos (o el caos llega a dominar a Bowie). Heroes arrasa con todo convencionalismo y nos ofrece una colección de canciones deformes y grotescas, pero geniales.


David Bowie - Scary Monsters (1980)

Después de perder fans a mansalva con la trilogía berlinesa, el músico encara la nueva década con un trabajo más cercano al pop y en el que pone en práctica de una forma más controlada toda esa metodología aprendida con Brian Eno en Berlin. Scary Monsters es el último álbum cinco estrellas reseñado por allmusic, ya que después de esta maravilla y hasta el momento Bowie no ha vuelto a alcanzar niveles tan altos de calidad en ninguno de sus trabajos posteriores. Scary Monsters es una obra heterogénea en la que el pop adopta múltiples formas y en la que varios de los temas van mutando delante del oyente para ofrecer sorpresa tras sorpresa. Será también el último álbum en el que David Bowie cambie su aspecto para adoptar su última y fascinante encarnación, la del pierrot que aparecerá tanto en portada como en videoclip. Entre el pop sin pretensiones de Up The Hill Backwards o el elegante groove de un single como Fashion, me gustaría destacar dos canciones de este álbum que son punto y aparte en toda su discografía: Ashes To Ashes y Teenage Wildlife. La primera de ellas es mi canción favorita de toda su carrera, un tema inquietante como pocos en el que su maestría melódica desborda toda predicción para un músico que ya parecía haberlo ofrecido todo. Por su parte, Teenage Wildlife es un tema que muta y muta en un tour de force de originalidad y emoción para brillar en infinidad de encarnaciones.

7 comentarios:

PPK dijo...

Es tremendo: la cantidad de conexiones que hay entre personas que de nada se conocen y que, cuando exponen sus gustos musicales, se reconocen en los gustos de otros casi al 100%.
Yo también sigo la obra del Duque Blanco. Coincido plenamente contigo en que hasta el "Let's dance" todo iba razonablemente bien. Desde entonces, alguna joya suelta, pero poco más. Los 70 y solo los 70 para Bowie.
De los 5 discos elegidos, coincido en 4. No me gusta nada "Station to Station". Yo hubiera puesto en su lugar "The man who sold the world". Pero es solo eso: mi opinión, mi gusto.
Por supuesto, por encima de todos, el inconmensurable "Ziggy Stardust", disco redondo de principio a fin. Pocos discos pueden ser tan perfectos como este. Absolutamente nada en él es relleno, desperdicio.
Solo un apunte más para quien se anime a escuchar a Bowie, y no lo conozca mucho: como el repaso es por discos, se ha quedado fuera una canción del 69; una joya. Tú ya sabes de lo que hablo: "Space Oddity"
Una más, un gustazo pasar por aquí.

Mansion On The Hill. dijo...

Bueno Manuel, te superas con cada entrada. Esperaba con ansias está dedicada a Bowie porque como sabes, ando bastante “obsesionado” en los últimos meses con su carrera. En parte gracias a ti y a tu pasión por el camaleón.

Hunky Dory fue durante muchos años, mi disco de referencia de Bowie. Es accesible y muy completo. Hasta que Low y Ziggy le adelantaron por la derecha. Esos tres discos me parecen sencillamente deslumbrantes. Increibles. Tras ellos, pues cada uno tiene sus preferencias…

Me parece básico Aladdin Sane aunque poner tres discos de la trilogía glam en una selección de cinco es excesivo. Scary Monsters ha sido todo un descubrimiento después de oírte hablar maravillas de el. Y Diamon Dogs es una extraña obra de orfebreria pop. Todos fantásticos. Quizás Heores, a pesar de sus grandes momentos, me parece algo mas inferior.

Fascinante la obra de los setenta de Bowie. Rey absoluto de la música pop en esos años. Lastima que luego su carrera diera algunos tumbos. Pero es lo de menos. Su herencia es apabullante.

Rick dijo...

Tremenda selección, sí señor. Supongo de que dependerá de la edad que cada uno tiene y también, claro, de los gustos particulares de cada uno; en mi caso, la época más brillante de Bowie fue el primer quinquenio de los 70, y "Ziggy Stardust" es mi disco preferido de toda su carrera.

"Diamond dogs", a pesar de su apariencia, ya no es glam sino una transición al estilo americano pero de mucho nivel. Y la trilogía berlinesa me carga un poco, me parece sobrevalorada, con solo dos o tres grandes canciones en cada disco. Me gusta más "Statio to station", el precedente. Aunque ya digo, aquí es una pura cuestión de gustos.

Luego ya, de los 80 en adelante, poco puedo decir; me fui aburriendo. Veo en cada disco alguna pieza que me atrae, pero lo siento muy alejado.

revolver dijo...

Antes de nada, amigo PPK, "Station To Station" no sale en esta selección de cinco discos...
Cosa que lamento, ya que a mí me parce un discazo, yo lo hubiera elegido en lugar de "Diamond Dogs"...Pero es la selección de Manuel y así está bien.

PPK dijo...

Lamento el error. Al leerlo citado y con las prisas de hacer el comentario erré el tiro.
Gracias, revolver.

eric waits dijo...

Me quedo con Ziggy, ,pero por supuesto adoro todo el pop 80s que daria para otra entrada. Listen without prejudice .... :-)

Addison de Witt dijo...

Magnifica entrada, lo único en lo que difiero es en Heroes que me parece un disco aburridísimo pero el resto lo suscribo en su totalidad.
Saludos.