miércoles, 30 de enero de 2013

Top Ten Beatles Songs - Nº 03: Strawberry Fields Forever

Tras una larga espera, retomamos el ranking con las mejores canciones de los Beatles. Ha pasado mucho tiempo desde que publicamos el nº 4 con Something de George Harrison, pero tanta demora tiene una sencilla explicación. No es el primer ranking que escribo para el blog, antes ya publiqué uno sobre los mejores discos de CSNY y otro sobre los mejores trabajos en solitario de los Beatles. Empecé el presente ranking sobre canciones de los Fab Four muy ilusionado, pero poco a poco fui espaciando las entradas en el tiempo porque, como es natural, a medida que me acerco a las primeras posiciones, el nivel de exigencia que me impongo es cada vez mayor. Las canciones que nos quedan por tratar son capitales en la discografía del grupo y la información disponible sobre ellas es enciclopédica. Luego, el retraso se ha producido básicamente porque sabía que estas primeras posiciones me iban a suponer demasiado esfuerzo de documentación y redacción. Estos últimos meses he estado muy ocupado y no me veía con tiempo para finiquitar el ranking. ¿Qué ha ocurrido? Mis circunstancias personales no han cambiado, pero he pensado que había que terminarlo de cualquier manera posible. No se podía retrasar más, así que voy a cambiar el enfoque para estas tres últimas canciones. No voy a documentarme tanto como en anteriores entradas, voy a escribir lo que salga y no voy a darle demasiadas vueltas. Al fin y al cabo, lo importante es el orden de las tres primeras posiciones. Para ampliar información siempre tendréis la wikipedia.


Strawberry Fields Forever alcanza la medalla de bronce en nuestro particular ranking. Como ya dijimos cuando tocó comentar In My Life, los Beatles llevaban algún tiempo jugando con la idea de realizar un álbum conceptual sobre la nostalgia y los recuerdos de su infancia. Si In My Life fue un primer paso en esa dirección, no fue hasta la época de Sgt. Pepper cuando los Beatles empezaron a explotar ese recurso compositivo en mayor medida. Aquel proyecto conceptual sobre la infancia norteña (como la llama Ian McDonald) nunca llegó a realizarse como tal, pero si es cierto que las canciones de Sgt. Pepper, y sobretodo su single previo, heredaron mucho de esa intención original.

La composición de Strawberry Fields Forever se remonta a 1966, momento en el que los Beatles viven un punto de inflexión en su carrera. Vapuleados por medio mundo debido a las intensas giras internacionales a las que eran sometidos, el grupo al completo decide cerrar ese capítulo y abandonar los conciertos para centrar sus esfuerzos en desarrollar su música en el estudio. Atrás quedaban escándalos religiosos y desaires sin mala intención a la primera dama de Filipinas. Tras la publicación de Revolver, los cuatro Beatles deciden desconectar y dedicarse algo de tiempo para sí mismos. Lennon en concreto se marcha a Almería para participar en el rodaje de la película de Richard Lester How I Won The War. El consumo cada vez más habitual de drogas, el fracaso de su matrimonio con Cynthia Lennon y el limbo en el que se encontraban los Beatles situaban al músico en un punto vital de inminentes cambios e incertidumbre. Según cuenta Ian McDonald, la composición de Strawberry Fields Forever en ese momento crucial de su vida lo ayudó como catarsis para sobreponerse a sí mismo y resurgir como compositor. No sé hasta que punto un crítico puede entrar en la psique de un músico para afirmar tal cosa, pero puedo asegurar que el párrafo en el que lo argumenta resulta cautivador aún pudiendo ser totalmente falso.

Existe un bootleg pirata dedicado en exclusiva a la composición de Strawberry Fields Forever llamado It's Not Too Bad en el que escuchamos toma tras toma como la canción va tomando forma definitiva. Las primeras maquetas llevan el título de It's Not Too Bad e insinúan buena parte de las melodías que entrarían a formar parte de la versión definitiva. Escuchar esos primeros intentos resulta muy curioso, porque nos muestran a través de pequeños y sutiles cambios como una canción sin nada especial termina convirtiéndose en una rotunda obra maestra. La letra, además de hacer mención a un lugar destacado en la infancia del músico, trata lo distinto que se sentía del resto de las personas que lo rodeaban. No creo que hablemos de sentirse superior o mejor que los demás, simplemente de sentirse distinto al resto, ya que el propio Lennon dudaba en la letra de si era un genio o un loco. Todas estas dudas volverían a ser argumentadas por Lennon durante los próximos años, por ejemplo en una entrevista realizada a la Rolling Stone tras la separación de los Beatles.

Geoff Emerick afirma en El Sonido de los Beatles que, desde la primera vez que Lennon tocó la canción para el personal del estudio, ya sabía que se encontraba ante algo muy especial. La canción fue evolucionando rápidamente desde su versión acústica hasta una orquestada en la que George Martin escribió una partitura para cuatro trompetas y tres violonchelos. Lennon afirmó años después en una entrevista que no había conseguido el sonido que tenía en la cabeza para Strawberry Fields Forever, pero sabemos gracias a los testimonios de Emerick y Martin que en aquel momento preciso dudaba entre dos versiones registradas en el estudio. Ahora es cuando toca contar la archiconocida anécdota en la que Lennon les dejó a los técnicos la difícil tarea de ensamblar ambas partes que se encontraban en tonos distintos. Fue entonces cuando Emerick armado con tijeras y un variador de velocidad logró ajustar los tempos de ambas tomas para unirlas sin que el oyente pudiera percibir el truco (aunque para aquellos que tengan curiosidad, la unión se produce en el minuto 1:00 de la versión oficial de la canción).


Strawberry Fields Forever espoleó a McCartney para superarse a sí mismo y componer una canción tan redonda como Penny Lane, uno de sus temas más emblemáticos que, aún siendo mccartniano de toda la vida, tengo que reconocer a un escalón por debajo de la canción de Lennon. Ambos temas estaban destinados a figurar en Sgt. Pepper, pero el grupo llevaba más tiempo de lo habitual sin publicar nada, por lo que el mánager les forzó a sacarlas como nuevo single para abastecer la demanda. George Martin se lamentaría en incontables ocasiones de esta decisión como el mayor error de su carrera profesional, ya que ambos temas en Sgt. Pepper habrían convertido a este álbum en un disco más legendario aún. A pesar de ser uno de los singles más rompedores de la historia del pop, Strawberry Fields Forever/Penny Lane fue el primer single de los Beatles desde Love Me Do que no alcanzó el nº 1 en las listas de éxito. Se quedó en el nº2, por detrás de Release Me de Engelbert Humperdinck, debido a que se publicó como single de doble cara A y las ventas se dividieron entre las dos canciones, dependiendo de la que se registrara en el momento de su venta. En realidad, el single de los Beatles vendió casi el doble que el sencillo de Humperdinck, pero tampoco es cuestión de pararnos demasiado en esto.

Me gustaría terminar la entrada haciendo una valoración personal de la canción en cuestión. Strawberry Fields Forever es para mí una de las mejores canciones de los Beatles y uno de los mejores temas que he escuchado en mi vida. Podría contar con los dedos de una mano las canciones que están a su nivel o que guardan la misma magia. Al ser adolescente durante los noventa, la primera versión que conocí del tema fue la acústica que abría el segundo disco del Anthology 2 y, quizá por esa razón, prefiero su versión acústica que la versión oficial con arreglos orquestales y ensamblajes varios. Creo que si Strawberry Fields hubiera sido publicada en acústico, habría alcanzado una relevancia similar al Yesterday de McCartney. Al ser publicada en el momento en el que los Beatles no paraban de experimentar en el estudio, nos encontramos con un tema tan emblemático como Yesterday, pero tan rompedor técnicamente como Tomorrow Never Knows. Dos extremos que casan perfectamente para crear una canción clave en la historia de la música pop.

Espero no tardar tanto en publicar la siguiente posición en el ranking. Que la fuerza me acompañe.

Strawberry Fields Forever by Beatles/The Beatles on Grooveshark

8 comentarios:

Mansion On The Hill. dijo...

Strawberry Fields es mi cancion favorita de los Beatles, y junto a God Only Knows de Brian Wilson, la mejor cancion pop que he escuchado jamas.

Me encanta en todas sus versiones. Y aunque al principio me descolocaba ahora es indiscutible. El retrato perfecto de Lennon y su universo.

Un abrazo

PPK dijo...

Yo siempre he dicho que un genio es aquel que se adelanta a su tiempo (no creo que la frase sea mía, pero tampoco recuerdo dónde la habré leído/escuchado). Pues bien, cuando en mi adolescencia, el LP "Magical Mystery Tour" cayó en mis manos, al escuchar la cara B solía saltarme esta canción. No sabía porqué se me indigestaba. Ahora sí lo sé: porque es genial y el oído de un chico de trece años no estaba preparado para "aceptar" tanto esquema previo roto.
Ahora, pasados (de sobras) los 40, coincido con el autor de la entrada y el comentario nº 1: es la canción más genial que he escuchado en mi vida. Para mí, indiscutiblemente, la mejor de los Beatles. La mejor de todos los tiempos.
Saludos.

Rick dijo...

Para los que estábamos en la adolescencia cuando salió esa canción, se trataba de una de las primeras piezas totalmente psicodélicas del grupo, después de la revolución que supuso "Revolver".
Y algunos nos hicimos fanáticos de ese estilo gracias a los Beatles. Otra cosa es valorar su puesto en un ranking imaginario, ya que, por la propia subjetividad de los gustos que cada uno tiene, hay tantas listas como oyentes. No puedo decir qué puesto ocupa en la mía porque no lo sé. Pero eso sí, está muy arriba.

HARI dijo...

Así que G. Emerick dice que ya sabía que se encontraba ante algo especial, ¿no? No le quito mérito a su trabajo con The Beatles pero cuanto visionario hay a su alrededor. Hay que ver.

Y, ¿Penny Lane un escalón por debajo? Yo diría que es otra dimensión. Mientras PL es terrestre, popular y apta para cualquier abuelita, SFF es estratosférica, rompedora, intensa e inmensa.

Respecto a la posible edición acústica, siento disentir al 100 %. En primer lugar la relevancia de SFF en la Música es infinítamente mayor que Yesterday. Si bien ésta tiene unos galones excesivos (aun reconociendo su novedosa sencillez y sus buenos arreglos orquestales), SFF es lo que es gracias a su complejidad en la producción (aparte de otros muchos méritos). Las versiones acústicas no hacen sino confirmar uno de los cenit musicales de The Beatles y la sencilla genialidad de Lennon.

A pesar de todo sabes que te quiero, Manuel.

David dijo...

mmmm...
¿Cómo que la tercera? JAJAJA
Es curioso lo que pasa cuando escuchas una canción por algún sitio por primera vez...aunque no sea la original, suele ser la interpretación con la que te quedas.
Yo aquí me quedo con la del single claro (o la del MMT, vamos).
A mí me encanta de esta canción la historia de John diciéndole a George Martin eso de "Tú puedes hacerlo" para que juntara las dos versiones (jaja)... Qué manera de pasar y qué confianza en George, de paso ( Me da que Paul se hubiera quedado a hacerlo él).
No la wikipedia, hombre.
Hay una entrada de un blog vecino sobre esta canción que a mí me gustó mucho: http://bluebrigadoon.blogspot.com.es/2009/01/historia-de-una-cancin_10.html

Un saludo.

Beatlejo dijo...

Te saludo:
Te cuento que me he pasado gran parte de la tarde de hoy leyendo todas las etiquetas que hablaban sobre el cuarteto de Liverpool. Yo también escribo de música y arte en general. Te cuento que me ha gustado mucho cómo escribes: creo que gracias a tu trabajo voy a volver a retomar mi propia bitácora virtual.
Respecto a la canción que se reseña en esta entrada, a mí también me gusta mucha la versión acústica, pero creo que si John dio permiso a que saliera la que todos conocemos es porque sintió que de todas –creo que son más de sesenta versiones- esta era lo que más se acercaba a lo que imaginaba, y con eso no hay mucho más que decir: la música y el arte en general no es más que capturas de la imaginación.

Saludos y te seguiremos leyendo.

Bruno dijo...

Es curioso que ahora salga este tema.

Hace dos o tres semanas una persona que no sabe nada sobre The Beatles me preguntó cuáles eran mis canciones favoritas de los de Liverpool. Pues bien, me sorprendí a mi mismo respondiendo precisamente "Strawberry Fields Forever". Sin duda el trabajo en el estudio, loado sea George Martin per secula seculorum (ay, que algunos le pretenden comparar con Jeff Lynne, semejante herejía), realza estratosféricamente un tema que no destacaba especialmente en las primeras demos.

Gran entrada Manuel, esperando la plata y el oro con ansiedad.

Paco dijo...

Gran entrada, Manuel. Coincido y mucho contigo y con los comentarios. A mí me impresionó mucho cuando escuché la versión con la slide y los coros que apareció en el vol. 3 de los Documents, buena colección de bootlegs, por cierto.
La versión original, espectacular, with a little help from sir Martin.
Abrazo.