viernes, 18 de enero de 2013

The Beatles en el siglo XXI. La cara y la cruz (II)

LA CARA Y LA CRUZ

Portada de saldo para un álbum de saldo

The Beatles - Love

Cuando el Ruta 66 hizo la crítica de este nuevo álbum en el catálogo de los Beatles, el titular que utilizó fue el nada amable "The Beatles, refritos y de nuevo a la venta". Hablamos de una revista algo radical para mí gusto, pero en este caso me veo incapaz de quitarles la razón. Love es el monstruo de Frankenstein en la discografía de los Beatles, un engendro de grandes proporciones cuyo único atractivo real era presentar las canciones del cuarteto en el nuevo formato DTS 5.1 (algo muy valorable, pero sólo disfrutable para aquellos que dispongan en casa de la tecnología necesaria). 

El germen de todo esto, según wikipedia, fue la afición de George Harrison por los espectáculos del Cirque Du Soleil y su buena relación con el fundador de aquel espectáculo. Yo tengo una teoría personal basada en unas declaraciones de Ringo Starr por la misma época, en la que hablaba ilusionado de una segunda parte para el exitoso recopilatorio One de los Beatles, que pasaría a llamarse Two (por supuesto) y en el que se incluirían canciones del catálogo del grupo lo suficientemente buenas como para haber sido números 1, pero que quedaron relegadas a los álbumes y nunca pudieron alcanzar la cima en las listas de singles (lease Tomorrow Never Knows, Back In The USSR, etc). Como leit motiv para montar un recopilatorio resultaba un motivo demasiado vago, por lo que estaba claro desde el principio que esa segunda parte al One anunciada por Ringo nunca vería la luz. Sin embargo, viendo ahora el listado de canciones que se incluyeron en Love, no resulta muy descabellado suponer que esa idea primigenia podría haber mutado en este nuevo proyecto de banda sonora utilizándola como excusa para arropar los espectáculos del Cirque Du Soleil (por cierto, los espectáculos circenses me parecen insoportables y ni siquiera puedo aguantar ver al Cirque Du Soleil cuando lo pasan por televisión).

El caso es que para crear la banda sonora de Love, a alguien se le ocurrió la feliz idea de darle un punto de originalidad realizando una especie de orgía entre las canciones del grupo, mezclándolas todas con todas. George Martin, que no quiso participar en Free As a Bird o Real Love diez años antes alegando que ya estaba muy mayor, se prestó para el nuevo proyecto y embarcó a su hijo Giles en las mezclas y remezclas que se llevarían a cabo.


El resultado es un álbum olvidable que muy pocos de los fans del grupo habrán escuchado con regularidad y en el que, salvo contadas excepciones, nos vuelven a vender básicamente las mismas canciones con alguna que otra afrenta a la inteligencia y al buen hacer. Especialmente sangrante resulta aquel Gnik Nus idea de Giles Martin (Sun King pasada al revés) o la apertura de Yesterday con los acordes de Blackbird, aunque tengo que confesar que el álbum al completo tiene algunos momentos que me hacen levantar una ceja. Por ejemplo, la apertura de Get Back con la guitarra de A Hard Day's Night y la batería de The End tiene su punto de originalidad. También me gustan los oh yeah! de Lennon en Glass Onion conjugados con los grititos de McCartney en Hello Goodbye, o la actualización de un tema tan soberbio como What You're Doing del Beatles For Sale con el riff de guitarra de Drive My Car. El potente final de Being For The Benefit Of Mr. Kyte con elementos de Helter Skelter me parece de lo más dramático y ver la evolución a tiempo real de Strawberry Fields Forever, utilizando las tomas ya conocidas del proyecto Anthology, era incluso necesario. El resto por supuesto es fácilmente olvidable y fusiones como Come Together/Dear Prudence o las orquestaciones para la versión acústica de While My Guitar Gently Weeps resultan del todo innecesarias.

4 comentarios:

Mansion On The Hill. dijo...

Fantastica entrada de un disco sin sentido. Me lo compré,como no,y esta en la estanteria cogiendo polvo.

Mi momento favorito, o minimamente destacable, el What You´re Doing. Lo demas....uff.....

PPK dijo...

Lamento disentir. De acuerdo que no ofrece material nuevo, pero el trabajo de Martin jr. es más que destacable. Hay muy buenas mezclas, en mi opinión. Amén de la calidad del sonido como nunca habíamos escuchado a los Fab Four.
Creo que es la primera vez que disiento del autor de este blog, pero bueno... para eso están ¿no? Para debatir.
Un saludo.

David dijo...

Eeeh...Solo lo escuché una vez. No me disgustó, pero bueno, no sé si eso de que solo lo escuché una vez es ya significativo.
De todas formas, lo de monstruos de Frankenstein ya lo había leído aplicado también a los Anthology..
Como dijeron más o menos en su día en el blog de "Wilson&Alroy" y a mí me hizo gracia.
"No compréis discos recopilatorios o de grandes éxitos de los Beatles, porque cada disco de ellos es prácticamente un disco de éxitos".
Un saludo.

Bruno dijo...

Bueno, estoy en gran parte contigo aunque no puedo dejar de intentar darle más peso a lo positivo que a lo negativo de este proyecto. No ofrece nada interesante a los fans del grupo, pero sin duda algunas canciones quedan muy interesantes con estas extrañas simbiosis musicales.

Y si al menos sirvió para que nuevas generaciones conozcan a los de Liverpool, pues miel sobre hojuelas.

Saludos.