sábado, 26 de noviembre de 2011

El día que no recogieron a Syd



El carisma y talento como compositor habían aupado a Syd Barrett hasta el puesto de líder natural de Pink Floyd. Sin embargo su presencia se volvió incómoda para el resto de miembros del grupo debido a su inestabilidad psíquica, que se vio acentuada exponencialmente por su ingente consumo de drogas. En un caso parecido al de mi adorado Nick Drake, el abuso de alucinógenos disparó sus trastornos: se habla de esquizofrenia, de trastorno bipolar o de Síndrome de Asperger; desconozco si alguna vez se hizo público un diagnóstico psiquiátrico suyo, pero desde luego por ahí deben ir los tiros.


El hecho es que literalmente perdió la cabeza, y son famosos algunos episodios suyos: desde entrevistas en que era incapaz de articular palabra, delirios de lo más variopintos, temporadas totalmente ausente… Pero lo peor para sus compañeros era su cada vez mayor incapacidad para tocar en directo. No es que no fuera capaz, simplemente era impredecible: podía actuar normalmente desde luego, pero desvariaba en sus actuaciones y cada vez más frecuentemente. Lo mismo podía quedarse inmóvil sin tocar una nota, que se bloqueaba en un acorde y lo tocaba insistentemente durante muchos minutos.

En un principio se decidió sustituirle por David Gilmour para las actuaciones en directo, y Barrett permanecería en la banda como compositor y, siempre que se encontrara en condiciones, tocaría con la banda en algunos shows y en las grabaciones. Pero la fórmula no duró mucho: tras grabar A saucerful of secrets (único trabajo con los cinco miembros juntos) y camino a una actuación, simplemente no le recogieron.

Según cuenta Mason en su biografía Dentro de Pink Floyd no fue algo premeditado: no se sentían cómodos junto a Barrett y, viendo que su estado era cada vez peor y el daño que estaba infligiendo al grupo, se preguntaron unos a otros dentro de la furgoneta ¿recogemos a Syd o no? Y simplemente no fueron a por él. Ni ese día, ni el siguiente, ni nunca más. E igual que no le llamaron para decirle que lo echaban de la banda (de su banda), Barrett tampoco les llamó nunca para preguntarles qué pasaba. No recuerdo el resto de miembros, pero al menos Mason cuenta que aunque se sintió culpable por lo que habían hecho, igualmente se sintió aliviado al quitarse la “carga” de encima.



Mucho se ha hablado y se seguirá debatiendo sobre este tema. Hay defensores de ambas partes, y nunca se pondrán de acuerdo: hay quienes ven una traición imperdonable, los hay que ven un acto necesario, otros una gran pérdida musical... La historia es la que fue, y no la que podía haber sido: aún con un Syd Barrett cuerdo y en forma, la carrera de Pink Floyd habría sido totalmente diferente, y probablemente nos habríamos visto privados en gran parte del talento compositivo de Waters y, en menor medida, de Gilmour.

Personalmente, prefiero mil veces The Dark Side of the Moon o Wish You Were Here antes que The Madcap Laughs.


8 comentarios:

revolver dijo...

Entiendo tu epílogo, pero no es justo comparar la obra en solitario frente a la del grupo, alguien juega con ventaja. Los disco en solitario de Waters o Gilmour tampoco son mejores que "Dark Side..." o "Wish You..." y no superan a "The Madcap Laughs".

Por otro lado, hay que reconocer, con el paso del tiempo, que la obra de Pink Floyd post-Barrett, tiene tres, a lo sumo cuatro, discos excelentes, el resto raya la mediocridad.
También me parece de recibo admitir que Waters perdió la chaveta, en otro sentido, pero hizo desintegrarse al grupo.

Y reconocerás conmigo, espero, que "The Piper At The Gates Of Dawn" es una obra maestra.

Beatles dijo...

Como siempre en estos casos,imposible saber que hubiera pasado si ...
También pienso que los desvaríos discográficos en Pink Floyd con Barret hubieran seguido y no hubiéramos podido conocer las obras fundamentales que se gestaron.Porque eso fué en ese momento y concebir los mismos discos en épocas anteriores o posteriores es,simplemente imposible.Aunque un solitario Waters en los 90 hubiera querido componer un Muro no sería igual.¿Ó lo mismo hubieran hecho el Muro con Barret?

Luis de Vigo dijo...

The Piper At The Gates Of Dawn, Es de los mejores discos de la historia y es obra de Barret, yo lo prefiero al cualquiera de los que hicieron posteriormente. Pink floyd en mi opinión están supervalorados, no digo que sean malos, ni que no me gusten, me gustan, los escucho, pero como dice revolver tienen discos que (el no utiliza , estas palabra yo si) son auténticos pestiños y no son pocos.

Mansion On The Hill. dijo...

No soy muy forofo de Pink Floyd. Me gustan cosas puntuales como el album Wish You Were Here pero poco mas. No es mi estilo.

Aunque con el tiempo he empezado a apreciar la etapa con Barret. Sobre todo The Pipper At The Gates...

La historia de Barret es apasionante eso si. No se si habrás visto las ultimas fotos que le sacaron paseando en solitario por Londres. Demacrado, viejo, olvidado...pero con esa cara inconfundible.

Un abrazo

bitelino dijo...

Para mi fue una decisión muy buena y más que merecida. Merecida por la profesionalidad y el nombre del grupo, y acertada porque las composiciones ganaron muchísimo en madurez, mejores letras, temazos a tutiplén!

Saludos.

Bruno dijo...

Mi comentario último no iba tanto en el sentido de comparar unos discos con otros, sino el rumbo que siguió el grupo sin Barrett.

Y sí, coincido con muchos de vosotros y soy de los que piensan que Pink Floyd están sobrevalorados, que tienen unos cuantos discos grandiosos y mucha mediocridad.

Un saludo y gracias a todos por comentar.

Manuel J dijo...

Dejando a un lado polémicas sobre cuales fueron las mejores obras de Pink Floyd (por cierto, yo soy del Dark Side Of The Moon), me sorprende que coincidáis conmigo en que Pink Floyd no fue para tanto contemplando su obra global en conjunto. De hecho, durante mi mes de inactividad en el blog, intenté reengancharme con una entrada que no pasó de borrador titulada "Pink Floyd, ¿fueron para tanto?". Quizá la recupere un día de estos, porque no me convencía demasiado. Pensé, ¿y si el problema es mío? Y veo que no con vuestros comentarios.

Mansion On The Hill. dijo...

Manuel J: Ya sabes lo que pienso de Pink Floyd. No se si la palabra mas acertada es sobrevalorados sino sobredimensionados.

En sus mejores momentos eran una banda excelente. Pero se tiende a sobredimensionar su papel en la historia de la musica cuando, en mi modesta opinion, no ha sido trascendental. Ellos se han encargado, sabiamente, de cultivar ese mito "pink floyd".

A mi me gustan Wish You Were Here y algunos temas sueltos. Me cuesta un horror ponerme un disco suyo aunque paradojimacamente las canciones que mas me gustan duran tambien lo suyo.

Extraña relacion la que tengo con Waters y Cia. En mi blog lo comenté en su momento y sigo anclado en el mismo punto.

Un abrazo