viernes, 31 de diciembre de 2010

TOP Nº 01 - George Harrison - All Things Must Pass (1970)


Y llegamos por fin al final de otra sección. Voy a echarla de menos, ya que durante estos últimos meses ha sido genial reencontrarme con lo mejor de la música de los Beatles en solitario. Nos ha ocupado casi todo un año, aunque se concibió en un principio para que terminara el más que pasado 4 de julio ¿Qué ha ocurrido para plantarnos en Navidades con el nº 1? He preferido tomármelo con calma, dejando el espacio necesario entre cada posición y dando el tiempo suficiente para recrearnos con cada uno de estos maravillosos discos. Decidí que nunca deberían coincidir dos discos de los Beatles en la primera página del blog, así que han llegado a transcurrir meses sin una nueva entrada. También es cierto que cada post se ha preparado de forma concienzuda a partir del puesto nº 6, intentando hilar los párrafos de manera que la lectura fuera amena y fácil, aportando toda la información posible sobre todo lo que había detrás de cada álbum.

Paso a paso, hemos llegado así al cantado nº 1. Muy previsible, aunque tengo la esperanza de que alguien que haya seguido la sección y apenas tenga noción sobre la carrera en solitario de los miembros del grupo, se sorprenda encontrando un álbum de George Harrison en la cúspide. Sé que es difícil sorprender a nadie con tanta información circulando por Internet, pero sería genial haber descubierto un disco tan maravilloso al menos a una persona con esta entrada. Esa persona pensaría en un principio... ¿un álbum de George Harrison en el número 1, por encima de McCartney o Lennon? Pues si, y aunque toda posición en este listado es discutible, escuchar este álbum te descubre si o si una colección de canciones soberbias. Dicho esto, entramos de lleno en el disco a comentar.


La primera composición de Harrison que aparece publicada en un álbum de los Beatles es Don't Bother Me. George se encontraba enfermo en un hotel de Bournemouth durante una serie de actuaciones del grupo en Gaumont en agosto de 1963. Bill Harry, un periodista de Liverpool, le animó a componerla después de escuchar el instrumental Cry For A Shadow que George había co-escrito con Lennon antes de que estallará la Beatlemania. La canción no puede escapar del tono sombrío por la enfermedad que sufría su autor en ese momento, aunque crea un boceto muy definido de su futuro trabajo en la composición. Tan definido que marca las pautas desde el principio para diferenciarse de sus compañeros y crear una nueva voz dentro del seno del grupo. Ian McDonald afirma con mucha razón en Revolución en la Mente que Harrison aporta a la música pop algo poco común en ella, la seriedad.

George no publicará nuevos temas hasta tres discos después en el álbum Help!, cuando el tandem Lennon-McCartney se ha consolidado ya como una marca de confianza infalible. De ahí las dificultades de George para poder meter más de dos canciones en los trabajos de los Beatles. Incluso George Martin, el productor del grupo, se ha arrepentido en alguna que otra ocasión de su reticencia para trabajar con las canciones que George llevaba al estudio. El tiempo dió la razón finalmente a alguien que tuvo que competir de tú a tú con el tandem de compositores más famosos del siglo XX. Aunque sólo superó el número de dos temas por álbum en Revolver, George ganó mucho terreno en los singles publicados durante los últimos años del cuarteto. En 1968 situó The Inner Light como cara B del single Lady Madonna, en 1969 Old Brown Shoe como cara B de The Ballad Of John And Yoko y, por fin, la ansiada cara A de Something que relegaba a un tema tan rompedor como Come Together a un papel secundario. El afan de superación de Harrison es digno de admiración. Quizá por ser mucho más joven que el resto de los componentes del grupo, tardó algo más en desarrollar sus aptitudes y, a pesar de encontrarse a la sombra de dos genios como Lennon y McCartney, fue subiendo peldaños en el grupo hasta superar a ambos en los últimos discos de los Beatles.

Las canciones de All Things Must Pass son el fruto de la impotencia de Harrison para publicar todo el material que había compuesto en los últimos años de los Beatles. Quizá publicar dos canciones por álbum cuando grababan Help! o Rubber Soul iba más acorde con el ritmo de composición que llevaba por entonces, pero en los tiempos del White Album o Abbey Road, no. Durante los ensayos para Let It Be, Harrison dejó ver ese malestar durante una conversación que quedó recogida en las cintas de grabación del estudio:


He encontrado la traducción a esta conversación en el libro Las Canciones Secretas de los Beatles de Alejandro Iranzo y Antonio Vizcarra:

  • George: Os diré lo que quiero hacer después del concierto. Sabéis que tengo muchas canciones, tantas que podría llenar los próximos diez años, o diez álbums. Me gustaría, quizá, hacer un álbum con estas canciones.
  • John: Pero, ¿en solitario?
  • George: Sí. Porque creo que estaría bien sacármelas de encima y luego ver como suenan.
  • John: Pero eso no sería bueno para la imagen de los Beatles, ver como George hace un LP en solitario.
  • George: Si, pero sería bonito. Cualquiera de nosotros puede hacer cosas por separado. De esta manera, la imagen de los Beatles queda preservada. Puedo regalar todas estas canciones a otra gente que lo haría bien, pero me paro a pensar y digo, ¡que cojones!, son mis canciones y las tengo que hacer yo.
  • Yoko: Muy bien. Es una buena idea.
  • George: Estas canciones las puedo grabar y mezclar en una semana, porque son muy simples. No creo que haya que dedicarles mucho tiempo.

Es difícil conjeturar cuales fueron los temas rechazados por los Beatles que terminaron en All Things Must Pass y que canciones fueron creadas expresamente para el álbum con el grupo ya separado. Jordi Sierra i Fabra indica que 16 de las 18 canciones que componen los dos primeros discos del triple álbum fueron compuestas por George en 1969, aunque Mark Lewisohn afirma que Isn't It A Pity fue propuesta por George en 1966 para el álbum Revolver. En cualquier caso, en el libro Las Canciones Secretas de los Beatles se indica, en base al kilométrico metraje grabado para Let It Be, que los temas compuestos por George durante su estancia en los Beatles fueron: All Things Must Pass, Isn't It A Pity, Let It Down, Hear Me Lord, What Is Life, My Sweet Lord, Apple Scruffs, The Art Of Dying, Run Of The Mill y Wah Wah. El resto podrían haber sido compuestos después de la disolución del grupo o bien no propuestos por George para que fueran grabados por los Beatles. Si McCartney disolvía el grupo en abril de 1970, George terminaba de grabar su triple álbum debut cuatro meses después, en agosto de ese mismo año. Trabajaba con la ventaja de tanto buen material que había sido rechazado por el grupo.


George era desde luego el que peor llevaba aquello de ser un Beatle: "Ya no soy un beatle" dijo tras subir al avión después del último concierto que ofrecieron en 1966 en Candlestick Park de San Francisco. Cuando grababan las tediosas sesiones para Sgt. Pepper, George se aburría soberanamente recordando la fascinación que le había dejado su reciente viaje a la India. En los últimos años del grupo, publicó dos álbumes experimentales que anticipaban su deseo a volar en solitario: Wonderwall y Electronic Sound. También fue, junto a McCartney, uno de los Beatles más implicados en producir a artistas de Apple. Algunos de los apadrinados por George fueron Jackie Lomax, para el que cedió la fantástica Sour Milk Sea, Billy Preston y Doris Troy. También grabó con la Plastic Ono Band de Lennon y se fue de gira con Delaney & Bonnie mientras los Beatles expiraban como grupo.

El álbum fue grabado con la producción de Phil Spector en los studios Trident y en Abbey Road. A pesar de tener el sobrenombre de The Quiet One dentro de los Beatles, George era cualquier cosa menos tímido. Sus amigos decían que charlaba por los codos y su don de gentes le granjeo tantas amistades dentro del mundo de la música que, a la hora de grabar su primer álbum, no le faltaron colaboradores para echarle una mano: Ringo Starr, Jim Gordon, Carl Radle y Eric Clapton de Derek & Dominoes, Gary Brooker de Procol Harum, Klaus Voormann de Manfred Mann, Ginger Baker de Cream, Gary Wright, Dave Mason de Traffic, el batería Alan White de Yes, miembros de Badfinger, Billy Preston e incluso un desconocido Phil Collins para la percusión en el tema Art Of Dying. La producción de Phil Spector destaca por ser la que más se acerco a su famoso Wall Of Sound para un beatle en solitario. Sólo hay que escuchar el primer disco del triple pack, donde sólo hay un relativo descanso para el oído en If Not For You y Behind That Locked Door. Metales y un par de cojones, como decían en Ruta 66 sobre el álbum en el homenaje que le dedicaron tras su muerte.


La publicación del álbum pilló con el paso cambiado a todos los críticos musicales. El tercero de a bordo en los Beatles se destapaba con un álbum potente, robusto y compacto. Las canciones eran excepcionales y daban a conocer lo que el legado de los Beatles se había perdido por el desprecio o los celos de Lennon y McCartney. El álbum fue número 1 en Estados Unidos durante siete semanas, llegando tan sólo al número 4 en el Reino Unido. Esta posición ha sido una de las más inmerecidas en la carrera de Harrison, ya que durante ocho semanas, después de la publicación del disco, hubo una huelga que impidió repartir la correspondencia con las ventas de las tiendas de discos. En 2006 se llegaron a corregir los datos, así que las ocho semanas que Bridge Over Troubled Water de Simon And Garfunkel permaneció en el número 1 entre el 6 de febrero y el 27 de marzo de 1971 pertenecen en realidad a All Things Must Pass, dato que ya ha sido corregido para la historia.

La portada del álbum fue tomada en su nueva mansión Henley-On Thames, llamada Friar Park. En la reedición del año 2000 aparece coloreada y modificada con la adición de nuevos elementos para expresar su preocupación por el medio ambiente. Junto a los cambios en la portada, la reedición del 2000 vino acompañada por diversas tomas acústicas, instrumentales y una reinterpretación del gran éxito My Sweet Lord. All Things Must Pass fue así su álbum debut y, su reedición, el último álbum publicado mientras aún vivía (As life it goes round in circles, como el mismo decía en su canción Circles de su álbum Gone Troppo).


Y finalmente, terminamos con las canciones. En primer lugar, hablaremos de My Sweet Lord y su controvertido plagio. Inmediatamente después de salir publicado el single, apareció la demanda que acusaba a Harrison de copiar el tema He's So Fine de The Chiffons. George alegó que su inspiración le había llegado a traves de la canción Oh Happy Day de Edwin Hawkins, pero el juez le declara culpable en 1976, obligándole a pagar 587.000 dolares en compensación, pero indicando en la sentencia que el plagio fue involuntario y sin malicia. George publicará como respuesta a todo este asunto el tema This Song, burlándose en la letra de lo sucedido. My Sweet Lord es en cualquier caso muy superior a He's So Fine y, a pesar de estar dedicada a Dios, no peca para nada de todos los defectos que suelen venir asociados al mezclar música y religión.

I'd Have You Anytime abre el álbum de forma inmejorable, dejándonos descubrir lo que el tandem Harrison/Dylan podría haber dado de sí cuando ambos se encontraban en perfecta forma compositiva. Dijimos al principio que las canciones del álbum resultan apabullantes por el Wall Of Sound de Spector y, sin embargo, no llegan a cansar. Wah Wah (puya dedicada a McCartney) y What Is Life son resplandecientes, Let It Down agresiva pero con unas etéreas estrofas conducidas magistralmente por la calmada guitarra slide. El Harrison acústico se dosifica en temas como la dylaniana If Not For You y la juguetona Apple Scruffs, canción dedicada a las fans de Apple que acampaban cerca de los estudios. All Things Must Pass es una canción enorme, otra magistral respuesta de uno de sus miembros a la disolución de los Beatles, a la misma altura que God de Lennon o Let It Be de McCartney (por cierto, me encanta como la canta este último en homenaje a George). Isn't It A Pity es un gran tema del que siempre quedará la siguiente incógnita: ¿cómo habría quedado dentro de Revolver? ¿Lo habría convertido en un álbum más grande aún si hubiera sustituido a I Want To Tell You? Todas las canciones merecen algunas líneas, pero mi tema favorito es Run Of The Mill. El principio es arrasador, es una canción que me vuelve loco y no sé porqué. También entre mis predilectas se encuentra Ballad Of Sir Frankie Crisp (Let It Roll). No sé si por la guitarra tintineante o porque fue de las últimas que terminó por cautivarme de este maravilloso disco.

12 comentarios:

Bruno dijo...

Broche de oro para acabar el año, con esta gran entrada para este proyecto tan bonito que ha sido el ranking. Un artículo genial.

En cuanto al disco pues poco más que añadir, salvo que hay que quitarse el sombrero y aplaudir la valentía de publicar un disco triple, siendo el "tercero de a bordo". Si sacar un disco doble era complicado y arriesgado (a los mismos Beatles con el White Album), imaginad si se trata de uno triple. Lástima que George quemara la mecha tan pronto y nunca, ni de lejos, se acercara al nivel de ATMP.

¡¡Un abrazo y Feliz 2011 a todos!!

Bruja Truca dijo...

Pues yo misma puedo ser la que descubra el disco de George y se soprenda. Por cierto que este disco lo vi hace unas semanas en la Fnac en vinilo, edición especial, carisimo a más no poder...

¿Que ránking viene ahora?

Paco dijo...

Se lo merecía. Lo intuíamos y estaba claro. Has hecho un enorme y buenísimo trabajo. Enhorabuena. En fin, all things must pass...
Feliz 2011. Un abrazo.

David dijo...

Estupendo post (si bien mi disco favorito de un beatle en solitario es el Plastic Ono Band, pero el ATMP está ahí también).
Lo de las canciones y el tiempo que las "guardan". Ya ves lo que tardó en aparecer Not Guilty y era del blanco.
A mí también me parece mucho mejor My sweet Lord que He's so fine. Y luego, si no recuerdo mal, en la biografía de George de Javier Tarazona y Ricardo Gil, comentaban las "maniobras" de..¿era Klein? con la canción, los derechos y demás... Bueno, aquello era vergonzoso. Me alegro de que al final acabará bien y que descojonándose del tema George compusiera esa maravilla que es This Song.
A mí Run of the Mill también me encanta. Me parece una canción maravillosa. Quitando la jam, ese disco es una auténtica pasadoa.
Una que no has mencionado pero que a mí me chifla es la de Hear me Lord... Me parece como un tema de un musical rock con aire gospel.
PD: Lo de la puya de Macca siempre me ha hecho pensar cómo debió sentarle que la tocaran en el concierto homenaje a George (ja,ja).
En fin... no me has descubierto el disco, pero ha sido un placer leer este post.
FELIZ 2011 a los dos!

Mansion On The Hill. dijo...

Desde luego, una señora entrada a la altura del disco! Grande de verdad.

Poco queda decir. El mejor disco, de lejos, del bueno de George. Una enciclopedia pop en toda regla. Lastima que nunca igualara esa proeza. No dejo de pensar en las caras de Macca y John cuando se publicó el disco....jejeje

En Amazon Uk está la edicion en doble Cd por 11 libras + gastos de envio. Unos 16 euros en total. Una oportunidad perfecta para aquellos que quieran hecerse con semejante obra. Uno de los discos que hay que tener.

Enhorabuena por todo este trabajo y feliz 2011!

Beatles For Ever!

David dijo...

Ah! Se me olvidaba... Hoy parece que todo el mundo se ha puesto de acuerdo para despedir el año con sabor bitel. Tú, Paco con Band on the run, y hasta Quatermass, a quien le has inspirado la entrada.

Savoy Truffle dijo...

Si señor. Este para mi, y esto es echarle huevos, es el mejor disco que ha hecho un Beatle en solitario, mejor que cualquiera de los otros tres. Si, es mi opinión. No tiene desperdicio. Se notaba desde los últimos discos de los Beatles que era el que iba a más en composición, sin duda. Saludos.

Manuel J dijo...

Bruno: Gracias por esa primera línea de tu comentario.

Y coincido contigo en el segundo párrafo. Quemó toda su artilleria demasiado pronto y para sus siguientes discos no fue capaz de mantener esa línea. De todas maneras, si hubiera dosificado todas esas grandes canciones, no existiría All Things Must Pass.

Bruja: Yo también lo vi en la Fnac, 99 euracos. Ya me dirás que te parece este álbum cuando lo escuches.

Paco: Gracias por pasarte por aquí. Feliz 2011 para ti también ;)

David: Gracias ;) El libro de Tarazona/Gil lo he pedido a los Reyes. Espero poder disfrutarlo la semana que viene. Según parece, es difícil encontrarlo actualmente. Hear Me Lord también me gusta, pero es un tema que va después de todos los que he mencionado.

Mansion: ¡¡¡Gracias y Feliz 2011!!!

He leido en tu blog que te gustaría que escribieramos sobre Dylan. Se hará lo que se pueda. Aunque no lo parezca, soy tan de Dylan como de los Beatles ;)

Savoy Truffe: Bienvenido y gracias por comentar. Me hago seguidor de tu blog ahora mismo ;)

revolver dijo...

Manuel, ¿qué te digo que no te hayan dicho ya? Felicidades porque el resultado del esfuerzo es magnífico.
Coincido plenamente en la elección del primer puesto del Top. Y me da igual que George gastara toda la pólvora en un solo disparo, porque ese disparo ha valido para toda una vida.
Pd: Ahora que tiene plato, no dudes en ir a por el vinilo. !!!

Manuel J dijo...

Gracias, revolver.

Ya te digo, lo he visto por 99 euros y no es plan. Prefiero antes hacerme con los que me quedan de los Beatles.

Un saludo.

Orlando Granda dijo...

¡Qué gran triple álbum que es! No me canso de escucharlo.

Anónimo dijo...

Un ranking super predecible. En el primer puesto deberían estar Ram o John Lennon/Plastic Ono Band, ya que ambos, en originalidad, están a años luz del resto…