viernes, 9 de abril de 2010

The Band - The Last Waltz


Es muy difícil hablar sobre un DVD con tanta historia como The Last Waltz, el último concierto de The Band recogido en una película documental rodada por Martin Scorsese en pleno estado de gracia. Considerado como el mejor DVD musical de todos los tiempos según la revista Rolling Stone (aquí podéis ver el listado completo), The Last Waltz es la última imagen de un grupo legendario que daba su adios definitivo rodeado además por estupendos amigos.

The Band estaba compuesto por cinco miembros: Robbie Robertson, Richard Manuel, Rick Danko, Levon Helm y Garth Hudson. Robertson y Manuel fueron en un principio los principales compositores, quedando el segundo relegado a un segundo plano a medida que pasaban los años por sus excesos con el alcohol. A excepción del guitarra Robbie Robertson, los otros cuatro eran músicos multiinstrumentistas, siendo además Helm, Danko y Manuel carismáticos vocalistas que alternaban la voz principal en la interpretación de las canciones del grupo. Garth Hudson era el mayor de todos ellos y el que disponía de mayores conocimientos musicales, convirtiéndose en una especie de guía musical para el resto del grupo desde sus inicios.

Formados en 1959 alrededor de la figura del cantante Ronnie Hawkins bajo el nombre de The Hawks, el grupo comenzó entonces un largo camino que les llevaría a adquirir la suficiente personalidad propia como para publicar álbumes bajo su exclusiva autoría hacia finales de los años sesenta. En esa fascinante evolución tuvo vital importancia que Bob Dylan los reclutara en 1965 como banda de acompañamiento, ya que fue The Band el grupo que escudo a Dylan cuando éste decidío electrificarse en aquellas atípicas giras en las que tuvieron que soportar abucheos en lugar de aplausos por parte de los aficionados folk más extremistas. Tanto es así que Levon Helm, batería y vocalista del grupo, dejó la banda por aquella época para irse a trabajar a una petrolera, ya que no podía soportar tantas noches frente al desprecio del público. Una vez Dylan se retiró a Woodstock para comenzar una nueva etapa en su carrera después de los excesos del sonido mercurial, The Band decidió acompañarle al completo para improvisar y ensayar en un entorno mucho más tranquilo. Fue entonces cuando definieron su sonido por completo y publicaron su primer trabajo títulado Music From The Big Pink, un álbum que bebía directamente de las raices de la música tradicional americana y que saldría al mercado en plena resaca psicodélica. A este formidable trabajo le siguió otra obra maestra bajo el homónimo nombre de The Band para posteriormente caer en declive con sus siguientes entregas discográficas, no volviendo a alcanzar las estratosféricas alturas de aquellas dos primeras obras.

De izquierda a derecha, Richard Manuel, Levon Helm, Rick Danko, Garth Hudson y Robbie Robertson.

The Last Waltz es un honesto ejercicio de despedida donde The Band dice adios definitivamente a su público en el mismo lugar donde dieron su primer concierto como grupo, el salón de baile Bill Graham Winterland. Acompañados por amigos de toda la vida como el primer frontman al que acompañaron, Ronnie Hawkins, y personalidades que por entonces estaban en la cresta de la ola, como los también canadienses Joni Mitchell y Neil Young, el grupo intercala canciones propias de sus álbumes con acompañamientos a artistas invitados. El escenario alumbrado por enormes lamparas ve pasar a figuras como Eric Clapton, Muddy Waters, Neil Diamond o Dr. John.

Mención aparte merecen dos invitados que aparecen hacia el final de la película: Van Morrison cantando una soberbia versión del tema Caravan de su álbum Moondance y Bob Dylan tocando con el grupo la canción Forever Young (single del álbum Planet Waves, único trabajo de estudio en el que el genio de Duluth estuvo acompañado por The Band). La intervención de Bob Dylan en este documental tiene su pequeña historia, ya que su participación en el concierto estuvo en vilo hasta el último momento. A pesar de que The Band fue y será su grupo de acompañamiento por excelencia, Dylan grababa por la misma época una extraña y larga película llamada Renaldo & Clara de inminente estreno. Pensaba con cierto egoismo que su participación en la película de Scorsese podría eclipsar el estreno en los cines de Renaldo & Clara, por lo que se negó en rotundo a interpretar más de un tema durante su actuación con el grupo. Sin embargo, al final de Forever Young su corazón se ablanda pensando en los viejos tiempos, así que después de intercambiar unas breves palabras con Robertson, se lanza con una portentosa interpretación de Baby Let Me Follow You Down, canción que nos retrotrae a la legendaria gira de Dylan y The Band en aquel ya lejano 1966. El final del concierto es apoteósico con un I Shall Be Released cantado entre Dylan y Manuel que pone los pelos de punta, sobre todo por ver a dos bestias gruñonas como Morrison y Dylan compartir micrófono.

Después de The Last Waltz, los miembros del grupo, salvo Robbie Robertson, volvieron a reunirse en 1983 para realizar una nueva gira de éxito relativo. Robertson ha mantenido su promesa de no volver a tocar con el grupo y el concierto que comentamos será para siempre el último en el que los cinco miembros originales de The Band tocaron juntos. Decimos "para siempre" con tanta seguridad, porque lamentablemente dos de los componentes del grupo fallecieron hace tiempo: Richard Manuel se suicidó en la habitación de un hotel en 1986 y a Rick Danko le llego la muerte mientras dormía a la edad de 56 años.


Epílogo: Renaldo & Clara, película surrealista que dura cerca de cuatro horas interpretada, escrita y dirigida por Bob Dylan obtuvo muy malas críticas y no pasó de distribuirse en más de cuatro cines de los EEUU xD

3 comentarios:

revolver dijo...

Querido amigo, una vez más me saltan las lágrimas al escuchar esa canción. Lo escribí en la entrada de mi blog dedicada al álbum "THE BAND" y lo dije en Estación Lunar el día que pinché la canción en el programa: Es una de las canciones más hermosas que se han escrito.
La película la ví en el cine y me cautivó. Ahora con la nueva edición en DVD está al alcance de todos. Debería ser de obligado visionado en los institutos. El formato semidocumental, intercalando comentarios de los músicos, me enriqueció mucho en aquellos momentos. Es cultura musical.

Por cierto, yo añadiría a los dos LP's que has resaltado "STAGE FRIGHT" que también alcanza un alto nivel de calidad.
Un saludo.

Manuel J dijo...

Estuve dudando entre esa canción y The Weight, porque todo el mundo conoce esta última por el anuncio de Pepsi de hace algunos años (¿o era Coca Cola?). Al final me he decidido por The Night They Drove (...), porque la voz de Levon Helm es una maravilla y porque capta mucho mejor el espíritu de lo que fue The Band. Según parece, trata sobre la Guerra de Secesión norteamericana.

Es verdad, en el post no he hablado de las entrevistas y son super importantes para entender The Last Waltz. La parte que me da más pena es aquella en la que habla Richard Manuel (o lo que queda de él). Si ves Don't Look Back (el documental de Dylan), la parte en la que aparece Richard Manuel acompañando a Dylan por las calles (un joven lleno de talento)... y diez años después en The Last Waltz (echo una piltrafa humana, parece más bien un hechicero maligno con esa barba y esos dientes)... Lo dicho, una verdadera pena.

Gracias por escribir, revolver ;)

Queroriol dijo...

Gracias. El poder evocador de la música es extraordinario. Vi la película en su momento y creo que en su momeno no la valoré como merecia. Ahora pinso que es un monumento de nuestra cultura.