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lunes, 16 de febrero de 2015

Eduardo Izquierdo - Bob Dylan, La Trilogía del Tiempo y el Amor


Ha sido una pena quedarnos sin fuelle en el blog al comenzar 2015. A finales del año pasado nos planteamos comenzar a trabajar en el mes Dylan para junio o julio, tal y como hicimos con el mes Beatles a principios del verano de 2014. Al no disponer de material nuevo ya en febrero, no nos queda más remedio que publicar todas las entradas sobre Dylan que podrían haber formado parte de aquello. En fin... quizá un mes sobre Dylan hubiera saturado al personal cosa mala. Igual estas entradas se disfrutan más en pequeñas dosis que no en un largo evento dedicado al genio de Duluth.

En cuanto al libro que nos ocupa, diré en primer lugar que lo que ha hecho Eduardo Izquierdo me parece muy valiente. Hace algunos años me planteé hacer lo mismo que él en una escala mucho más pequeña y no fui capaz. El 25 de enero de 2011 escribí una entrada llamada Bob Dylan, el eterno retorno en la que hablaba de como Dylan había conseguido recuperarse artísticamente varias veces a lo largo de su carrera y prometía una serie de tres entradas en las que hablaría de su última resurrección con discos como Time Out Of Mind, Love & Theft y Modern Times. Releyendo dicha entrada, me ha sorprendido encontrar una referencia de mi propia cosecha hablando de estos álbumes como La Trilogía del Crepúsculo. Eduardo Izquierdo la llama ya desde el título del libro La Trilogía del Tiempo y el Amor, un apelativo mucho más optimista y favorecedor. Me gustaría aclarar que no fui capaz de escribir ninguna de las tres críticas anunciadas, de manera que sólo quedó mi intención de hacerlo. Quizá empecé la de Time Out Of Mind, pero no me vi capaz de terminarla y se me hizo muy cuesta arriba hablar de discos como Love & Theft o Modern Times cuando prácticamente me parecen la misma cosa. El autor del libro que nos ocupa no sólo escribe las críticas de estos tres álbumes, si no que también consigue armar un libro muy interesante sobre la última etapa de Dylan como músico. Etapa que pilló a todos por sorpresa y que ha vuelto a escribir con letras de oro una nueva página en la historia de la música.


La Trilogía del Tiempo y el Amor no puede limitarse a hablar de los tres discos y punto. De hecho, sería un pecado quedarse ahí cuando la carrera de Dylan a partir de la publicación de Time Out Of Mind se ha expandido triunfante en otros muchos aspectos. Eduardo Izquierdo expone en primer lugar el porqué de considerar esta triada de discos como una trilogía cuando la obra musical de Dylan no puede etiquetarse tan alegremente. Tras esa justificación, que seguro contentará a los fans del músico más fervientes, resulta tan interesante hablar de la creación de Time Out Of Mind como de la etapa previa que encaminaba a Dylan a ser rescatado de un olvido que abarcaba casi dos décadas. Leyendo el libro he caído en la cuenta de que Time Out Of Mind no sólo reactivó su carrera discográfica, si no que también expandió a Dylan a otros campos que con el paso del tiempo incluso los fans hemos olvidado. Desde 1997, la colección de bootlegs se ha reactivado en paralelo a su discografía oficial ofreciéndonos joyas como el legendario concierto del Royal Albert Hall, las tomas alternativas de Tell Tale Signs o todo el material que reivindica las denostadas sesiones de Self Portrait. El genio de Duluth ha ganado un Oscar, ha publicado un libro maravillosamente bien escrito llamado Chronicles Volume 1 y ha colaborado en uno de los documentales más celebrados de los últimos años dirigido por nada menos que Martin Scorsese. Además, el Never Ending Tour se empezó a conformar durante estos frenéticos años y, algo que pocos habían considerado, Dylan ha logrado reunir a la mejor banda de acompañamiento con la que ha contado nunca desde The Band.

La Trilogía del Tiempo y el Amor está bien planteado por todos estos motivos. No sólo tiene la oportunidad de hablar de tres discos maravillosos, si no que también aprovecha para hacer un repaso a todos los acontecimientos que han ido expandiendo el universo Dylan en su última resurrección discográfica. No se deja nada en el tintero e incluso aborda aspectos tan peliagudos como las acusaciones de plagio sobre los dos últimos discos de la trilogía. Sobre este tema, creo que el propio Dylan se ha reído descaradamente incluyendo Early Roman Kings en Tempest (un plagio más que evidente a Manish Boy de Muddy Waters). ¿Aspectos negativos? El principal de todos ellos que, al establecer la trilogía de discos como eje central del libro, el autor se ve obligado a hablar de todas las canciones y en ocasiones hay poco que decir, pero hay que decir algo. Cada vez que empieza la review de un álbum viene acompañada de la tan temida enumeración de cortes. En casos de álbumes tan genéricos como Love & Theft o Modern Times se hace especialmente cuesta arriba por que varios temas son muy parecidos y hay poco que decir.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Javier Márquez - Simon & Garfunkel, Negociaciones y Canciones de Amor


Hace más de veinte años que me regalaron mi primer disco de Simon & Garfunkel, Parsley Sage Rosemary & Thyme, y aún sigo sorprendiéndome de las extraordinarias capacidades como compositor de Paul Simon. Hasta ahora me limitaba a admirar su genio como creador y su afán por evolucionar a través de los años. No sabía nada de su vida personal ni de su intermitente y peculiar amistad con Art Garfunkel. El amigo Mansion tuvo a bien prestarme el libro de la editorial Milenio que vamos a comentar en esta entrada escrito por Javier Márquez, gracias al cual he enriquecido enormemente mi percepción sobre el dúo. Después de terminarlo queda claro para cualquier despistado que Paul Simon es uno de los compositores más importantes del siglo XX y que su trayectoria artística no termina después de la separación del dúo, sino que trasciende incluso a su inmenso legado de los sesenta.

El hilo conductor que se mantiene durante todo el libro es la frágil amistad que une a Simon y Garfunkel a lo largo de los años, viendo como cambia de forma cíclica entre las peleas de egos y la necesidad mutua de volver a verse. Teniendo en cuenta la enorme desigualdad artística entre ambos, sorprende que Paul Simon acceda cada dos por tres a compartir escenario con alguién capaz de diluir su presencia escénica en favor de la nostalgia. Y es esperanzador comprobar también como ese vínculo sobrevive a los años y los vaivenes profesionales.


Después de la separación, a principios de los setenta

El libro ofrece al lector un seguimiento exhaustivo de la trayectoria vital de ambos protagonistas y va encajando las piezas casi sin proponérselo, ofreciendo un marco sólido en el que encuadrar discos, canciones y conciertos ya conocidos. Resulta sorprendente redescubrir muchos temas clásicos del dúo gracias a la nueva información ofrecida sobre ellos, en los que era impensable a estas alturas preguntarnos el porqué de su genesis o qué querían expresar en el momento de su publicación de lo asimilados que los tenemos. Javier Márquez nos desvela también el proceso creativo del dúo dentro del estudio, reivindicando a Garfunkel como parte activa en el acabado final, ya que se trabajaba a conciencia sus partes vocales e imponía arreglos y añadidos orquestales apoyado por el productor Roy Haylee. Por ejemplo, un tema como Bridge Over Troubled Water habría terminado de una forma muy distinta si Garfunkel no hubiera insistido en enfocarlo como un canto a la amistad universal, siendo el épico final in crescendo otra de sus inestimables contribuciones.

El libro aclara también algo tan controvertido como la separación de ambos a finales de los setenta, indicando que Garfunkel fue el principal culpable al centrarse en una carrera cinematográfica con la que intentaba conseguir el protagonismo que nunca lograría alcanzar en la música por sí sólo. Esto desembocó en un marcado desinterés que molestó mucho a Simon durante la grabación de Bridge Over Troubled Waters, ya que Garfunkel llegó semanas tarde e intento imponer su criterio en varios temas que ya se encontraban más que perfilados. Otro aspecto crucial contado de forma magistral es el resurgir de Paul Simon a mediados de los ochenta gracias a su interés por la música africana. Sorprende para bien la humildad con la que un genio de su talla logró introducirse en aquella escena musical tan exótica y la extraña, pero efectiva, forma de grabar un álbum fundamental para la historia de la música como Graceland.

El autor del libro se ha documentado de primera mano hasta el más mínimo detalle y se nota por la pormenorizada descripción de los múltiples conciertos ofrecidos a lo largo de los años. Esta información se encuentra apoyada por la mención de una ingente cantidad de títulos de bootlegs y grabaciones piratas que se encuentra desglosada en las últimas páginas del libro para aquel que quiera seguir profundizando en el legado musical de ambos. Resulta admirable el tesón con el que el autor se ha ido documentando a juzgar por la gran cantidad de títulos que se van desgranando a lo largo de sus páginas.


Old friends, winter companions

Para terminar, me gustaría hacer mención a algunos puntos negativos que no terminan de gustarme. A partir de 1970, las carreras de Simon y Garfunkel en solitario se van alternando intentando mantener una línea temporal que resulte comprensible para el lector, pero en casos puntuales ésto no se consigue. Cuando se habla de la carrera de Garfunkel en la segunda mitad de los ochenta, se hace mención a Graceland en pasado cuando aún no se ha hablado de él en el libro. Resulta un poco mareante encontrar esas incongruencias temporales, aunque reconozco la dificultad de mantener esa consistencia cuando se tienen que describir periodos más o menos largos de dos trayectorias paralelas en el tiempo. Otro lastre del libro es la carrera en solitario de Art Garfunkel. Mucho menos interesante que la de su compañero, en cuanto lees su nombre estas deseando pasar y pasar páginas hasta volver a leer sobre Simon. Entiendo que es necesario ir alternando las carreras de ambos, pero se pierde el interés en varios puntos a riesgo de abandonar el libro varios días y queda la sensación de que Garfunkel es tratado de forma demasiado benevolente. Para terminar este pequeño apartado sobre los puntos negativos, decir que el libro fue publicado en 2004 y por consiguiente termina de forma abrupta cuando ya disponemos de una década completa con más discos de Paul Simon o reuniones del dúo que no se han podido tratar. Quizá ya es hora de una nueva edición con la que hacer los añadidos necesarios para actualizar el libro.

En resumen, nos encontramos ante un libro muy interesante con el que profundizar en la historia del dúo más importante del siglo XX. Además, creo que ésta es la primera vez que leo un libro acompañado de un móvil con el que ir viendo los vídeos y las actuaciones que se comentan en él. Si alguien se anima a leerlo, que aproveche la app de youtube para sacar el máximo partido a la experiencia.

Old Friends by Simon & Garfunkel on Grooveshark

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Victor Bockris - Patti Smith, Biografía No Autorizada


No soy precisamente lo que se dice un fan de Patti Smith, ya que nunca he ido más allá de su álbum Horses y canciones sueltas de su obra posterior como Dancing Barefoot, Rock'N'Roll Nigger, People Have The Power o Summer Cannibals. Eso no quita para que siempre me haya parecido una de las figuras más interesantes del rock y por ese motivo me he embarcado en la lectura de su biografía escrita por Victor Brockis. Sentía mucha curiosidad por conocer los pasos que la llevaron de poetisa neoyorkina con cierto reconocimiento a primera figura del rock a mediados de los setenta. También me apetecía saber más de esa evolución personal paralela a su carrera discográfica y averiguar el porqué de aquel parón que la mantuvo alejada de la música durante tanto tiempo en la década de los ochenta.

Me gustaría decir en primer lugar que Victor Brockis no es un escritor cualquiera al que se le encomendó la tarea de recopilar información y publicar un libro más o menos decente sobre Patti Smith. Él mismo aparece en esta biografía, ya que fue de gran importancia para ella durante sus primeros años en Nueva York. A principios de los setenta fundó la Telegraph Books, editorial que publicó el primer libro de poemas escrito por Patti. Además, Brockis tiene el honor de ser el primero que la entrevistó de forma profesional tras la salida de aquel libro al mercado con escasa tirada de ejemplares.



El libro está escrito de forma fluida y se apoya con frecuencia en antiguas entrevistas ofrecidas por la propia Patti, así como en testimonios de personas que la conocieron en diferentes etapas de su vida o que fueron entrevistadas por el autor expresamente para el libro. Se podría decir que Brockis desarrolla el cuerpo principal de la historia apoyando siempre todas sus afirmaciones en fuentes externas que aportan la objetividad y confirman muchos de los controvertidos puntos expuestos. Tanto al principio como al final del ejemplar que poseo se intercalan varias páginas con fotografías en blanco y negro utilizadas para ilustrar los momentos clave en la vida de Patti Smith. No es de extrañar que estemos hablando de una biografía no autorizada, cuando la protagonista del libro no sale muy bien parada en algunas partes del texto. Sorprende descubrir que Patti Smith era ya desde su niñez un bicho raro desbordante de imaginación difícil de ubicar en el patio del recreo. Ella misma habla en las páginas del libro de su orgásmica experiencia viendo por primera vez a los Stones en televisión o de la relación intrínseca que siempre ha existido entre su sexualidad y su proceso de creación artístico.

Sorprende descubrir como una persona tan fuerte vista desde fuera dependiera tanto de sus relaciones personales con los hombres. Se le atribuyen romances con gente como Todd Rundgren y Tom Verlaine de Television, así como Fred Smith de MC5. Este último fue su pareja estable desde finales de los setenta hasta su muerte prematura a principios de los noventa. La retiró de los escenarios tras la publicación del álbum Wave, convirtiéndola en una convencional ama de casa de Detroit con la que tuvo dos hijos varones. Otras personalidades importantes que desfilan por el libro son el controvertido fotógrafo Robert Mapplethorpe, uno de sus mejores amigos en los primeros tiempos, Andy Warhol, Bob Dylan o Debbie Harry, la líder de Blondie que siempre mantuvo con Patti una intensa y enfermiza rivalidad profesional. Resulta curiosa la escena en la que se encuentra por primera vez con Bob Dylan, el cual la aborda tras una actuación y le propone sin medias tintas embarcarse en la mítica Rolling Thunder Revue como artista invitada. En cualquier caso, hablamos de un personaje clave en la historia del rock que con sus éxitos y fracasos contribuyó a dar un nuevo impulso a la, ya por entonces, oxidada maquinaria del rock de mediados de los setenta.



El libro hace mucho hincapíe en la poderosa presencia escénica de Patti, tanto como poetisa en sus primeros años como consolidada estrella del rock tras su asociación con el guitarrista Lenny Kaye. Siempre me ha resultado difícil verla como precursora del punk, ya que sólo hay que escuchar un álbum como Horses para descubrir que su música era de mucha más profundidad y calado que la del infantil y contestatario movimiento punk. El mayor problema de Patti en sus primeros años era principalmente no saber contenerse en una entrevista y carecer del filtro necesario para evitar la primera tontería que se le pasara por la cabeza. Tras la publicación de Radio Ethiopia y su fracaso en las listas de éxitos, se convierte en una persona desagradable y ridícula en ocasiones, capaz de hacer las declaraciones más sonrojantes en un escenario por el simple hecho de aportar algún significado político a su música. Su regreso a los escenarios en los noventa tras la muerte de su compañero nos trae de vuelta a una mujer más juiciosa y responsable liberada de la provocación que la había acompañado en sus primeros años de fama.

El libro de Victor Brockis es de lectura obligada para cualquiera que quiera acercarse a la biografía de una artista única en su género. Es de las pocas figuras femeninas que no ha intentado atraer a su público por su físico o estética, apoyando todas sus canciones en la fuerza de su música y la inteligencia de sus textos. Aunque su discografía puede ser calificada de irregular o carente de cierta coherencia, su irrupción con el álbum Horses a mediados de los setenta sólo tiene parangón con el impacto de Like a Rolling Stone en el universo rock diez años antes.

miércoles, 18 de junio de 2014

Peter Ames Carlin - Paul McCartney · La Biografía

¡Feliz Cumpleaños, Macca! ¡72 añazos!


Cuando este libro se publicó allá por 2009, los fans de McCartney nos alegramos de que por fin se colara una biografía sobre Paul entre las incontables que ya existían sobre la figura de Lennon. Era curioso llegar a la Fnac o cualquier librería especializada y encontrar libros sobre John de todos los tamaños posibles, mientras su igual en los Beatles apenas tenía dos o tres volúmenes casi imposibles de encontrar. El libro de Peter Ames Carlin tenía buena pinta ya desde la portada y tentado estuve de comprarlo alguna que otra vez cuando me paseaba por las estanterías de la sección de música. Sin embargo, una simple hojeada me descubría que casi dos tercios del mismo se ocupaban de la conocida biografía del músico dentro de los Beatles. Una historia que los fans de McCartney nos sabemos de pe a pa y releerla por enésima vez me provocaba una pereza horrible.

Para alguien que ya haya leído varias biografías sobre los Beatles, este libro se hace muy pesado hasta pasar las primeras doscientas páginas. El autor podría haberle dado un enfoque más original al ser un libro sobre Macca, pero no hay muchas diferencias con lo ya leído anteriormente sobre su permanencia en los Beatles. Quizá algunas anécdotas puedan pillarnos con el píe cambiado, como aquella en la que Lennon invita al resto del grupo pagando a unas prostitutas durante su primera visita triunfal a los Estados Unidos. También sorprende el desfile de nombres de las amantes de McCartney durante los sesenta mientras aún era pareja de Jane Asher. Sin embargo, lo que más puede chocar a alguien familiarizado con los Beatles es encontrar ciertas desviaciones con respecto a la biografía ya canónica del grupo. Según el autor, Stu Sutcliffe no murió por un derrame cerebral como consecuencia de una paliza en Liverpool años antes, sino por un tumor cerebral. Choca también el hecho de que Lennon estuviera a punto de dejar el grupo para centrarse en sus clases del Liverpool College Of Art, cuando en ninguna otra biografía he leído algo parecido. Es decir, hay muchos detalles que aportan nueva luz sobre el grupo o más bien llenan el texto de información falsa.

Peter Ames Carlin, el autor

Una vez hemos superado la travesía en el desierto y llegamos por fin a la publicación del álbum McCartney de 1970, la cosa no mejora demasiado. El autor hace un repaso pormenorizado sobre su vida y nos describe a un Macca desorientado hasta Band On The Run, muy alejado del profesional de la nostalgia en el que se convertiría años después. Las entradas y salidas de los miembros de Wings se van hilando ofreciendo nueva luz sobre el férreo régimen que McCartney imponía en Wings. Según parece, al principio siempre prometía a las nuevas incorporaciones que participarían del grueso de los beneficios de los derechos de autor para después dejarles con un sueldo misero de 70 libras a la semana. Los miembros de Wings fueron abandonando el grupo desilusionados por no obtener las ventajas económicas acordadas, además de por estar encorsetados en lo que McCartney les dictaba que tocaran para cada canción nota por nota. El libro se toma también su tiempo a la hora de hablar del desarrollo de la enfermedad de Linda o el infierno posterior con Heather Mills.

Lo que más he echado en falta ha sido una revisión sobre su discografía realizada con propiedad. Después de leer el libro, estoy seguro de que Peter Ames Carlin habrá sido biógrafo de Macca, pero para nada admirador de su música en solitario. Se nota al leer los pocos párrafos que dedica a cada álbum, ansioso por pasar rápido sobre ellos para continuar recreándose en los cotilleos sobre su vida privada. No estoy de acuerdo con la mayoría de las reseñas escritas aquí, pero podría aceptarlas si hubieran estado fundamentadas. Según el autor del libro, London Town es un disco a medio hacer y Flaming Pie es irregular. También da la impresión de que valora más Memory Almost Full que Chaos And Creation. Los discos que más le gustan son Band On The Run y Tug Of War, el resto según él están llenos de defectos e irregularidades, opinión tan institucionalizada y superficial que queda muy lejos de lo que un verdadero fan del músico podría contar sobre su obra. Ninguna mención a grandes canciones ocultas como Dear Boy, Little Lamb Dragonfly, Through Our Love, etc. La música brilla por su ausencia en esta biografía y debería haber sido uno de los ejes centrales, así que otra oportunidad perdida para hacer justicia desde un punto de vista literario a la obra de Paul.

jueves, 12 de junio de 2014

J-M. Guesdon/P.Margotin - Todo Sobre los Beatles


Mi modesta colección de libros sobre los Beatles se compone de varios volúmenes, pero estoy casi seguro de que no sobrepasan la decena. Se podría decir que existe una biografía canon del grupo a la que se rigen todos los escritores y, una vez has leído dos o tres ejemplares sobre el grupo, el resto de adquisiciones no hacen otra cosa que dar vueltas y vueltas sobre lo mismo. El enfoque sin embargo puede dar a la obra cierta frescura, de manera que la biografía escrita por Hunter Davies podría ser calificada como la más ingenua, la de Ian McDonald la más profunda, la de Mark Lewisohn la más técnica o el Anthology de los propios Beatles la más light.

¿Porqué comprar un nuevo libro sobre el grupo? Eso me pregunto yo, pero no pude resistirme cuando vi Todo Sobre los Beatles en una de mis visitas a Fnac. Tenía una edición tan cuidada, unas fotos tan grandes y un diseño tan atractivo que lo deslice a mi pareja como petición formal para el día de reyes de este año si se quedaba sin ideas sobre que regalarme. Lo tengo en la estantería desde hace cuatro meses cuando escribo estas líneas y no puedo decir que esté devorando sus páginas, pero si tengo periodos espaciados en los que me pongo con un disco en concreto y me voy leyendo canción por canción todo lo que este libro me pueda contar.

Todo Sobre los Beatles está estructurado según establece la discografía publicada en UK. Página tras página, se suceden las canciones en el orden en el que aparecen en los discos y éstos en el orden en el que fueron publicados cronológicamente. Para cada canción hay una primera columna donde se menciona al autor de la canción, los músicos implicados, la fecha de grabación, el número de tomas, la fecha de mezcla y el equipo técnico. La segunda columna tan sólo tiene dos apartados, génesis y realización, en los que se desarrolla de una forma más literaria ambos aspectos de cada corte, citando rigurosamente las fuentes en las que se basa el libro (ya sean entrevistas a Playboy o libros como el de Barry Miles sobre Paul McCartney). En la segunda hoja además se ilustra cada canción utilizando una foto que esté relacionada de alguna forma. No tienen que aparecer los Beatles en todas ellas e igual te encuentras al grupo Marmalade en Obladi Oblada o a Donovan en I Will, aunque suelen predominar Lennon y McCartney en el periodo del que se esté hablando. La elección de fotografías es excelente y de vez en cuando sorprende encontrar una poco conocida u otra a doble página. Las portadas de los discos originales no aparecen y cada capítulo sobre un nuevo álbum es anunciado a doble página con un color primario, algunos motivos psicodélicos en la parte izquierda y el listado de canciones a la derecha. En resumen, la maquetación del libro es una delicia y seguir un patrón básico para toda su discografía da mucha cohesión al libro, al menos estilísticamente.

Páginas interiores hablando sobre Michelle de Rubber Soul

Una vez hemos hablado de la forma, pasemos al contenido. Este libro no descubre la pólvora hablando sobre los Beatles y para cualquier conocedor de la obra del grupo la mayoría de anécdotas o citas a los propios Beatles son de sobra conocidas. Sin embargo, a lo largo de su lectura van apareciendo pequeñas perlas que no son tan de dominio público y que para cualquier freak del grupo resultan de lo más sorprendente. Por poner algunos ejemplos, yo no sabía que la melodía de I Will había sido compuesta por Paul McCartney en los tiempos de Hamburgo y que la había retomado en la India cuando Donovan se ofreció a ayudarle con la letra. Tampoco me había dado cuenta de que las dos caras de Abbey Road terminan con dos canciones cortadas de forma drástica, I Want You y Her Majesty. Me quedé a cuadros cuando me enteré de que los Beatles se habían lamentado del material de segunda fila que habían aportado para la BSO de la película Yellow Submarine después de salir maravillados del estreno del film o que la coda de Hello Goodbye tiene nombre y se llama Maori Finale. Son pequeños detalles, tonterías en realidad, pero que van sumando para continuar leyendo y no parar hasta terminarlo.

Leerlo de principio a fin no tiene mucho sentido, quizá es mejor ir saltando de álbum en álbum según las preferencias de cada lector (yo, por ejemplo, empecé con el White Album y he continuado con Abbey Road y Magical Mystery Tour). Me gustaría comentar para ir finalizando que, aunque el libro esta estructurado canción por canción, no tiene nada que ver con Revolución en la Mente de Ian McDonald. Este libro es algo más frío en ese sentido, no se moja dando una opinión o buscando una profundidad psicológica a las canciones de los Beatles, aunque es más riguroso en cuanto a los datos ofrecidos y sus fuentes. Ian McDonald además solucionaba la cuestión de la continuidad de la historia del grupo hablando de las canciones según su fecha de grabación. Este libro puede resultar algo cojo en ese aspecto, ya que sigue el orden establecido en los álbumes y va saltando entre los hechos de la cronología que conciernen al grupo, pudiendo provocar confusión en un lector primerizo. Otros aspectos negativos, pero que apenas afectan a la lectura, son que los textos utilizados como píe de foto cometen algunos resbalones imperdonables y que el apartado de realización acerca de cada tema resulta algo tedioso, ya que en él se habla de como se grabó cada canción de forma pormenorizada, estableciendo en que orden se fueron incluyendo los instrumentos y los trucos utilizados en el estudio con bastante palabrería técnica.

En resumen, ¿es recomendable este libro para alguien que ya tiene una extensa bibliografía sobre el grupo? Yo sólo puedo decir que estoy muy satisfecho de tenerlo en mis manos. Si sumamos la rigurosidad en los datos aportados, el exquisito diseño de sus páginas y la ingente cantidad de fotografías sobre el grupo resulta una adquisición casi obligatoria para cualquier fan. Además, por dimensiones es de los pocos libros que pueden hacer compañía al monstruoso Anthology de los propios Beatles.

domingo, 4 de mayo de 2014

Eduardo Margaretto - Elvis Costello


Confieso que cada vez me cuesta más encontrar músicos a los que admirar. Al principio era fácil, en la adolescencia descubrí a los Beatles y a punto de entrar en la veintena me dio por Pink Floyd. Con veintitantos empecé con Bob Dylan en vena y pocos años después Peter Gabriel, The Byrds y todas sus ramas posteriores, etc. La música por entonces estaba llena de excitantes descubrimientos, pero estos años atrás me costaba encontrar un nuevo músico que monopolizara mis escuchas. El amigo Mansion acudió al rescate sugiriéndome a Elvis Costello e indicándome que, en base a mis gustos y mi tendencia hacia el pop, era ideal para mí. Yo recordaba haberlo intentado años atrás y la cosa no cuajó, pero no me importó probar de nuevo con su música las veces que hicieran falta.

Me decidí a intentarlo por orden cronológico y me saturé con sus primeros y rabiosos discos. No fue muy buena idea, aunque quizá no era el momento adecuado. La llave para entrar en su discografía fueron para mí sus álbumes más calmados de finales de los ochenta, King Of America y Mighty Like a Rose. Ellos fueron los que abrieron camino para que recuperara sus primeros discos y aprendiera a verlos con otros ojos. Muchos meses después puedo decir que he encontrado mi nueva obsesión, no paro de escuchar los discos de Costello en cuanto tengo ocasión. Me conozco bastante bien toda su primera época hasta Mighty Like A Rose y últimamente estoy dudando si empezar con los discos posteriores a 1991. Me siento tan cómodo con la primera etapa de Costello que me da mucho respeto entrar en The Juliet Letters y ese mar de colaboraciones.

Una vez comprobado que había picado el anzuelo, el amigo Mansión me prestó por correo el libro que vamos a comentar sobre Elvis de la editorial Cátedra. Acabo de terminarlo y me he decidido a escribir una reseña, aunque el libro en cuestión se publicara hace más de veinte años. Tengo que confesar que los libros sobre pop rock de la editorial Cátedra me dan un poco de miedo. Como decía Forrest Gump, son como una caja de bombones... nunca sabes lo que te vas a encontrar. Digo esto porque hace años compré uno sobre David Bowie infumable desde cualquier perspectiva y también tengo otro sobre Peter Gabriel que podría considerarse correcto casi por los pelos. El volumen que tengo en las manos ahora escrito por Eduardo Margaretto me ha sorprendido gratamente, aunque tampoco lo situaría entre lo mejor que he leído sobre literatura rock. Los libros publicados bajo Cátedra tienen la extraña cualidad de provocar que el autor se pierda en metáforas ridículas y Margaretto resulta el más comedido de todos en ese aspecto, cosa muy de agradecer.



El libro va al grano desde la primera página mientras te desgrana la biografía de Costello sin meterse en jardines enfangados. Se podría decir que la biografía del músico está perfectamente retratada, pero las partes más flojas suelen coincidir cuando el autor se embarca en el análisis musical de sus discos. No lo hace del todo mal, pero se agradecería un punto más de profundidad psicológica y algo más de dinamismo, ya que se hace un poco aburrido el análisis canción por canción. Lo que si es un claro punto a su favor es que te vaya hablando con detalle de las historias que Costello cuenta en cada una de sus letras. Yo siempre he sido más de escuchar la música y me sorprende la originalidad en la temática de sus canciones, otro suma y sigue para caer rendido ante la producción musical de este hombre. La variedad de situaciones, enfoques y perspectivas es tan amplio que parece poseedor de una desbordante imaginación. No sólo hablo de las típicas variaciones románticas, hablo de crítica política o interesantes reflexiones personales.

El libro termina en Mighty Like a Rose porque se editó en 1993 y el autor se despide confesando que no tiene ni idea de por donde va a tirar la producción musical de Costello a partir de ahí. Hizo bien, porque a fecha de hoy ha publicado más discos de los analizados en el libro, ha colaborado con multitud de músicos y se ha embarcado en géneros musicales que serían impensables desde la perspectiva de un admirador de principios de los noventa. Me gustaría resaltar también lo interesante que resulta leer un libro publicado hace más de veinte años para apreciar el cambio en la visión sobre su obra pasados unos años. My Aim Is True continua siendo la opera prima inteligente y perfectamente engrasada, pero sorprende contrastar las críticas de otros álbumes en el libro con reseñas actuales. Por ejemplo, Get Happy!! era en el libro un álbum difícil y saturado de material, pero correcto, mientras ahora se le considera como uno de sus mejores trabajos de los ochenta. En cambio, Mighty Like a Rose sólo recibía alabanzas en el libro (con las que estoy de acuerdo) cuando ahora es considerado por algunas publicaciones como el peor trabajo de toda su carrera.

Me gustaría recomendar este libro, pero creo que es difícil de conseguir a menos que encontréis alguna edición de segunda mano en ebay. A mí me ha servido para sumergirme de lleno en la obra de Costello cuando no tenía más información sobre él que las sensaciones que me provocaba su música. Me ha servido de mucho para contextualizar su obra con su biografía personal y entender mejor el porqué de cada movimiento profesional. Por ejemplo, queda totalmente clara la aparición de King Of America tras dar tumbos con discos anteriores como Punch The Clock o Goodbye Cruel World. En resumen, la literatura rock bien escrita sigue siendo la aliada perfecta para conocer mejor a tus ídolos.

miércoles, 16 de abril de 2014

Mark Oliver Everett - Cosas que los Nietos Deberían Saber


Este libro siempre me produjo mucho interés, aunque no sabía muy bien de que iba. Tengo amigos aficionados a la música de Eels que hablaban maravillas de él, pero me desorientaba una portada tan extraña y hasta hace poco desconocía la música que hacia el tal Mark Oliver Everett. Ahora que ya he escuchado algunos discos de Eels, el amigo Bruno aprovechó para pasármelo mientras almorzábamos en el Puerto de Santa María. Tras terminarlo esta misma tarde tengo que decir que me ha tocado muy hondo y que merece la pena hacerse con él, no sólo para los aficionados a la música de Mr. E, si no también para cualquiera que quiera conocer una conmovedora historia de superación personal ante horribles adversidades.

Cosas que los Nietos Deberían Saber es un libro extraño en el género de la literatura rock, ya que nos ofrece la descarnada biografía de un músico en la que quizá lo menos importante sea precisamente la música. La vida de Mark Oliver Everett es digna de ser plamada al papel y es de agradecer que se haya tomado la molestia de hacerlo cuando, a todas luces, parece una persona reservada y carente del ego necesario como para escribir una biografía con tan solo 42 años. El libro comienza en su edición en castellano con una presentación de Rodrigo Fresán en la que el susodicho te cuenta de pe a pa los hechos más importantes del libro a modo de resumen. Se podría considerar que reventarte lo que vas a leer en un libro desde el mismo prólogo es una maniobra bastante torpe, pero este libro es valioso, no por la historia en sí, si no por la filosofía vital que su autor va destilando en sus páginas acerca de superar los malos momentos en la vida y continuar hacia delante a pesar de todo. Mr. E narra además su peripecia vital de una forma tan ingeniosa que saca casi sin proponérselo la sonrisa al lector en cada página. Cuando llegan los terribles momentos que ya se anticipaban al principio, el lector los vive de una forma más intensa al verlos desde la óptica del propio autor . De hecho, tengo que confesar que en cierto momento del libro se me escaparon algunas lágrimas, porque me vi desbordado ante lo que se estaba contando. Y advierto que yo soy de los que pocas veces llora viendo películas y nunca hasta ahora leyendo libros.


Antes dijimos que el aspecto musical no era lo más importante, pero cualquier fan de Eels podrá disfrutar de una pormenorizada descripción de la génesis de sus discos hasta Blinking Ligths And Other Revelations. Toda su carrera musical hasta 2005 se encuentra reflejada en estas páginas, aunque entretejida y ligada con el transcurrir de la vida del protagonista. Desde los tímidos comienzos musicales al conseguir su primera batería siendo un niño hasta la falta de entendimiento con la discográfica de turno para sacar adelante y publicar cada uno de sus trabajos. Por otro lado, también resulta muy interesante un libro en el que el mismo músico te va desvelando sus pensamientos a la hora de tomar cada decisión profesional: su motivación para cruzar el país e irse a la Costa Oeste con el objetivo de buscar fortuna, lo que supone para él crear música como terapia para enfrentarse a la cruda realidad o el retrato vital previo a la génesis de cada álbum gracias al cual podemos entender porqué cada nuevo trabajo suena como suena. De esa forma, además de acompañar a Mr. E en su intenso drama personal, el lector tiene la oportunidad de involucrarse en la evolución musical de Eels disco a disco.

Al final del libro, el propio autor espera que no sea necesario escribir una segunda parte, ya que eso significaría que no le ha ocurrido nada tan grave como para publicar tan temida secuela. Te quedas con las ganas de estrecharle la mano y desearle lo mejor. En cualquier caso, lo que Mr. E ha sido capaz de plasmar en este libro es algo que pocos escritores saben hacer. Si alguien decide comprarlo después de leer esta reseña, descubrirá una apasionante historia de la que podrá extraer interesantes reflexiones. No en vano, una de las mejores frases del prólogo y que aparece en la portada del libro es la siguiente: "El mejor libro de autoayuda que no intenta ayudar a nadie pero que lo consigue casi sin proponérselo".

domingo, 23 de marzo de 2014

Paul Williams - Bob Dylan · Años de Juventud


Creo que nunca antes me había topado con una obra como la que voy a reseñar ahora. Sólo Bob Dylan es capaz de desatar pasiones para inspirar el texto más excesivo de todos los que he leído sobre literatura rock. Años de Juventud es un volumen que evita constantemente la objetividad, de hecho parece escrito con el único fin de que compartas la pasión del que lo firma por la música y figura de Dylan. Esta premisa no pinta nada mal en un principio y como fan del músico tenía muchas esperanzas con este libro, ya que nunca está de más conocer nuevas opiniones sobre cualquiera de sus canciones o discos.

El problema fue, creo yo, que tanta intensidad no puede mantenerse a largo plazo y, mientras más se esfuerza el escritor por transmitirte sus sensaciones, más se quema el lector, porque, al fin y al cabo, estás viviendo la música a través de los ojos de otro sin tregua alguna. A medida que iba pasando páginas, mis buenas vibraciones iniciales se tornaron cansancio y tuve que realizar varias paradas durante su lectura, hastiado de leer la enésima suposición peregrina sobre tal o cual asunto. Y es que Paul Williams no se limita a ofrecer su opinión personal sobre cada álbum oficial, concierto o canción descartada en el estudio. Lo más alucinante es que se intenta meter en los sentimientos del propio Dylan para contarte sus conflictos interiores. Al principio te llama la atención, pero después te preguntas... ¿en base a qué? Resulta muy cargante y te desilusiona descubrir que el libro que estás leyendo no se toma demasiado en serio cuando hace semejantes elucubraciones. Te queda el regusto amargo de que al final no estás leyendo sobre Bob Dylan, sino sobre el fanatismo de otro tío hacia el músico. De hecho, Williams quiere meterte sus razonamientos a base de continuas metáforas e imágenes mentales, por lo que seguir el hilo y no perderte por el camino supone un gran esfuerzo.

Paul Williams (1948 - 2013)

Por poner un ejemplo ilustrativo: Williams habla del tema inédito I'm Not There e indica que hay varias partes en las que la letra no se entiende. La causa es tan simple como que Dylan no había terminado el texto y mascullaba sonidos al micrófono para rellenar los espacios en la toma grabada del estudio. El escritor sin embargo se lanza sin paracaídas estableciendo una analogía con la teoría de la caverna de Platón. No voy a explicar su razonamiento para llegar a una metáfora tan descabellada, pero os podéis hacer una idea de lo que supone leer este libro. O te tomas a broma todas estas salidas por la tangente o entiendes y perdonas que el autor pierda el norte de vez en cuando, ya que es evidente que no es capaz de filtrar entre sus mecanismos mentales y lo que quiere plasmar en el papel.

Y sin embargo, en su defensa me gustaría resaltar que, entre tanta paja mental, el autor es capaz de dar en la diana con algunas de las teorías que va lanzando. Por ejemplo, Paul Williams te ofrece una perspectiva bastante sólida a través de la cual entender la forma en la que Dylan concibe la interpretación de su música. Te deja bastante claro que para el músico de Duluth una canción en un álbum oficial es tan importante desde el punto de vista emocional como puede serlo un tema en directo del que no se haya grabado testimonio sonoro. La única ventaja del tema incluido en el álbum es que se convertirá en la versión definitiva y reconocible para el público a lo largo de los años. Es por ese motivo por el que las canciones de Dylan cambian con cada nueva interpretación en directo, hecho que viene ocurriendo hasta nuestros días para exasperación de muchos que acuden a sus conciertos sin pertenecer al núcleo duro de sus fans.


El puto amo desde 1962

Otro momento importante del libro es aquel en el que te retrata el complicado trasfondo según el cual fue concebida Like a Rolling Stone. Según el escritor, Dylan estuvo a punto de dejarlo todo tras Bringing It All Back Home al sentir que su modus operandi para componer empezaba a agotarse. Ese abandono momentáneo provocó en él una catarsis interior que le llevó a escribir un poema de varias páginas a partir del cual surgió la canción Like a Rolling Stone. A partir de ahí se abre la veda para explotar ese nuevo filón creativo con las canciones incluídas en Highway 61 Revisited o Blonde On Blonde. Tan sólo el propio Dylan sabe si ese razonamiento es o no cierto, pero lo que más me sorprende de esa teoría es que el propio Ian McDonald hablaba en Revolución en la Mente de una catarsis similar producida en Lennon poco antes de escribir otro tema clásico como Strawberry Fields Forever.

El libro llega hasta Planet Waves y también merece la pena leer las teorías del autor hacia discos como John Wesley Harding, Nashville Skyline o Self Portrait. Me llama la atención especialmente lo que dice Paul Williams sobre Nashville Skyline. Según él, fue concebido por parte de Dylan con una doble función: establecer una base de nuevos fans al estilo de músicos más convencionales y romper a la vez con el mito que el propio Dylan se había ido forjando durante los sesenta y que ahora le acarreaba sufrir los inconvenientes de sus seguidores más radicales. El tiempo transcurrido entre John Wesley Harding y New Morning es considerado por Williams como unos años en los que el músico intenta reinventarse sin llegar a conseguirlo. De hecho, tan sólo Planet Waves entraría para él dentro de la categoría de un álbum 100 % Dylan en este periodo.

Como le decía el otro día medio en broma a Mansion, Paul Williams con este libro se convierte en uno de los primeros bloggers de la historia y Años de Juventud es la entrada más larga que he leído nunca. ¿Merece la pena su lectura? Supongo que depende de lo que estés dispuesto a soportar por conocer varias ideas arriesgadas que dan nueva luz sobre una trayectoria tan conocida como la de Dylan. Se nota que Paul Williams sabe de lo que habla, no sólo ofreciendo datos contrastados, sino estableciendo teorías y suposiciones; el principal problema es que le resta mucha credibilidad que el autor se abstraiga tanto sobre lo que el propio Dylan pensaba o sentía en cada momento de su carrera, provocando que el texto pierda el rumbo en muchas ocasiones.

lunes, 24 de febrero de 2014

Ignacio Juliá - Neil Young · En el Ojo del Huracán


La bibliografía en castellano sobre Neil Young es bastante escasa para tratarse del músico que muchos aficionados comparan frecuentemente con el mismísimo Bob Dylan. Yo no podría hacer esa equivalencia con el genio de Duluth porque la música del canadiense no me dice tanto como para situar a ambos al mismo nivel. Muchas veces me he preguntado porque no empatizo con la música de Neil Young tanto como me gustaría. Conozco a mucha gente con buen criterio musical y a juzgar por sus comentarios parece que me estoy perdiendo a un músico de un increíble nivel. Yo siempre lo he visto más como un músico de canciones que de álbumes y puede que ese sea el motivo por el que no puedo considerarlo tan grande como me dicen que es. Old Man, Don't Let It Bring You Down, My My Hey Hey... son canciones que me parecen fascinantes, pero no hay un sólo álbum de Neil Young del que sea un rendido devoto.

Retomando la escasez de libros en castellano sobre su obra, me viene a la memoria el infame Una Leyenda Desconocida de Christian Aguilera. Un libro que compré con mucha curiosidad y que terminé por dejar debido a la intrincada forma de escribir de su autor. Buscando por Internet he encontrado otro libro publicado en 2011 llamado Shakey: La Biografía de Neil Young de Jimmy McDonough. Poco puedo decir de él, ya que desconocía su existencia hasta ahora mismo. El amigo Mansion me regaló hace algunos años un pequeño libro perteneciente a la colección Guías Efe Eme escrito por Javier Márquez y titulado Neil Young - El Rockero Indómito, en el que se hace un interesante repaso por la discografía del músico disco a disco. Sin embargo, el primer libro en castellano centrado en la figura de Neil Young se remonta a un año tan lejano como 1993. Ignacio Juliá, fundador y co director actual de la revista Ruta 66, escribió Neil Young - En el Ojo del Huracán, una obra literaria que cubría con justicia un hueco que era necesario llenar en la literatura rock de este país. El libro del que estamos hablando se encuentra actualmente descatalogado, pero el amigo Bruno tuvo la gentileza de prestármelo para que lo pudiera leer.

Neil Young & Crazy Horse

En el Ojo del Huracán tiene una estructura narrativa bastante original, ya que sigue un hilo principal en el que habla de la carrera del músico en solitario, pero intercala capítulos denominados flashbacks con la finalidad de tratar las sobresalientes etapas del músico con Buffalo Springfield o Crosby, Stills & Nash. Estos flashbacks mantienen el interés por la lectura, ya que los esperas con ganas incluso cuando te encuentras en una etapa tan poco interesante como la mitad de la década de los ochenta. En dichos flashbacks se tratan también temas tan interesantes como la figura del padre de Neil Young (un reconocido escritor canadiense ya fallecido) o, el menos interesante de todos, la carta de un amigo personal del escritor en la que se describe un concierto del músico junto a Booker T. & The MG's.

Ilustrado profusamente con fotografías en blanco y negro, el libro tiene una maquetación que recuerda al medio en el que el Ignacio Julia siempre se ha movido, la prensa musical especializada. Así, rara es la página en la que no aparezca una frase destacada del texto en los márgenes como suele ocurrir en los artículos de cualquier revista. Tengo que admitir que el libro me ha enganchado bastante y lo he terminado en muy pocos días. El autor escribe con claridad y consigue el objetivo que se propone, que es contar de forma interesante y adictiva la carrera musical del canadiense. Al detenerse en cada álbum se echa de menos algo de profundidad en el análisis, llegando a dedicar muy pocas líneas a varios trabajos que merecían reseñas más trabajadas. A pesar de esto, se puede decir a su favor que es consecuente con lo que dice y hace críticas negativas cuando la situación o las canciones lo requieren. Incluso una obra como Harvest recibe alguna que otra puya justificada y razonada. Lo peor del libro sin duda alguna es que da por finalizada la historia del músico poco antes de 1992. Un álbum como Harvest Moon no aparece reseñado y, teniendo en cuenta que ahora nos encontramos en el año 2013, se quedan en el tintero veinte años de la carrera del músico, un periodo que casi equivale al narrado en el libro sobre Young en solitario. No estaría de más una nueva edición revisada y con nuevo contenido para cubrir ese enorme hueco vital del músico.

Me gustaría destacar finalmente un aspecto secundario, pero lleno de encanto que he descubierto en las últimas páginas del libro: cupones de venta por correo e información sobre la editorial. Algo que ya no se ve gracias a los medios de comunicación actuales, pero que nos retrotraen a un tiempo en el que la música y la información se vivían a otro ritmo más pausado. No digo mejor, pero diferente.

lunes, 3 de febrero de 2014

Charles L. Granata - Wouldn't It Be Nice


Me sentí muy identificado cuando Bruno escribió aquella entrada sobre Pet Sounds encuadrándolo dentro de aquellas obras maestras con las que no llegaba a empatizar del todo. Yo mismo podría haber firmado aquel párrafo y es que Pet Sounds es un disco del que tenía expectativas demasiado altas cuando lo compré y escuché.

La primera noticia que tuve sobre este álbum fue en un documental sobre rock en el que el propio Brian Wilson tocaba al piano God Only Knows acompañado por Al Jardine y Carl WilsonPor aquella época grababa en cinta VHS todo lo que tuviera algo que ver con música y esos breves segundos en los que sonaban las primeras estrofas de aquella canción me produjeron tal impresión que anduve bastante tiempo obsesionado con ellas y abusando del rewind. Cuando el propio Brian dijo en aquel documental que Pet Sounds era el álbum favorito de Paul McCartney tuve que hacerme con aquel disco fuera como fuese. Tuve suerte al encontrarlo en un centro comercial por un precio bastante asequible, de hecho conseguí una edición muy completa con un libreto repleto de notas sobre las canciones. No sé si haber escuchado God Only Knows me creó unas expectativas demasiado altas, pero recuerdo muy bien que escuchar el álbum completo fue para mí una especie flop.

Pet Sounds en cualquier caso es mucho más que un trabajo discográfico, ya que las circunstancias de su génesis brindan a Charles L. Granata suficiente material como para escribir un libro sin tener que forzar la inclusión de material de relleno (de hecho, escribir un libro sobre un álbum musical ya no es tan meritorio desde que Greil Marcus publicara no hace poco un volumen dedicado a Like a Rolling Stone). Wouldn´t It Be Nice (Brian Wilson y la creación de Pet Sounds) es un libro de lectura fácil y adictiva que, junto al interesante material del que parte, me ha hecho devorar el libro en cuestión de días. Las conjeturas que cualquier aficionado al rock se hace sobre la creación de Pet Sounds y caída posterior de Brian Wilson se completan gracias a este libro por la rigurosidad de los datos y testimonios que ofrece.


Granata nos pone en antecedentes sobre la complicada personalidad del genio, la influencia de su padre en su temprana formación musical y el maltrato mental que le provocaron las drogas después de los primeros éxitos de los Beach BoysUno de los aspectos más meritorios del libro es la forma magistral que tiene de transmitirnos la genialidad de Brian Wilson gracias a los valiosos testimonios de aquellos que trabajaron con él en el estudio. Todos coinciden en que Brian era capaz de imaginar en su mente a la vez las diferentes líneas que correspondían a cada instrumento en una canción concreta, de manera que cuando acudía al estudio ya disponía de una idea clara sobre la que trabajar. De esta afirmación podría suponerse que era un perfeccionista que no admitía nuevas ideas y, sin embargo, los músicos que grabaron el álbum también hablan de lo abierto que estaba a cualquier sugerencia.

Las partes instrumentales de Pet Sounds fueron registradas antes que la parte vocal y su mezcla en mono, sin posibilidad de vuelta atrás, era realizada por Brian teniendo en cuenta la inclusión posterior de las voces. Cuando los Beach Boys regresaron de su última gira para cantar sobre las partes instrumentales siguiendo las indicaciones de Brian, el resultado final quedaba armado de forma que todas las piezas encajaban a la perfección tal y como las había imaginado su creador en un principio. Un momento que me impresionó como fan de los Beatles al leer el libro fue la parte en la que se describe la presentación de Pet Sounds en Londres con la asistencia de Lennon y McCartney. Según parece, el tándem de compositores se rodeo de un grupo de chicas a las que invitaron a jugar a las cartas con la única condición de que estuvieran calladas mientras Pet Sounds sonaba por primera vez en sus oídos. Al terminar la escucha, McCartney se sentó a un piano que había pedido previamente e intercambió impresiones con Lennon, el cual no paraba de susurrarle cosas al oído mientras Macca pulsaba las teclas del instrumento.

En esta reseña no hacemos más que rascar en la superficie. Wouldn't It Be Nice es un libro imprescindible para cualquier aficionado a la música que quiera conocer la forma de trabajar de un genio del pop cuando se encontraba en su mayor esplendor creativo.

domingo, 19 de enero de 2014

Mikel Muñoz - The Band · Historia y Música


Me gustaría aclarar en primer lugar que no soy un fan entregado de The Band. No conozco gran parte de su discografía después de Stage Fright, aunque si bastante bien sus primeros álbumes. Dejando a un lado los trabajos que publicaron bajo su autoría, los habré escuchado en incontables ocasiones como acompañantes de Bob Dylan en el famoso bootleg del Live At The Royal Albert Hall o como apoyo en Planet Waves. Siempre me han atraído como grupo, aunque reconozco que nunca he sentido la necesidad de ahondar más allá de Stage Fright. Hay que reconocerles que a finales de los sesenta cada uno de sus componentes tenía un carisma arrollador, acentuado aún más por esas enigmáticas fotografías en blanco y negro incluidas en la carpeta del Brown Album. Son un grupo del que siempre he querido saber más, sobre todo de aquella primera época en la que fueron capaces de desarrollar una música tan genial como propia, conocer los tejemanejes de su proceso de grabación, saber cómo contribuía cada uno de sus miembros al proceso creativo o ahondar en la historia de personajes tan atormentados como Richard Manuel.

El libro de Mikel Muñoz supone un acercamiento inmejorable en castellano a la obra e historia del grupo. Su lectura es ágil y no se corta a la hora de juzgar sus trabajos de una forma objetiva. Normalmente, un libro sobre un grupo musical adolece de tomar partido con marcada tendencia a ensalzar la obra de la que se habla, ya que los potenciales compradores son fans que desean leer por enésima vez acerca de las virtudes de sus ídolos. Mikel Muñoz no se anda con falsas concesiones y, cuando tiene que hablar de la sequía creativa que comienza en Cahoots, se muestra implacable a la hora de enumerar las carencias y fallos de cada nueva entrega. El libro va al grano desde el principio y nos ahorra innecesarias descripciones sobre los años de juventud de los miembros del grupo. Su primera etapa con Ronnie Hawkins dura justamente lo necesario y el momento en el que Dylan los recluta como banda de acompañamiento no se hace esperar demasiado. También son de agradecer las interesantes fotografías del interior en las que podemos ver instantáneas tan interesantes como una de 1965 en la que los miembros del grupo no son ni la sombra de lo que serán un lustro después. También se agradece que el libro no nos haga la jugarreta de colarnos largos apéndices para hacer bulto como suele ocurrir en el género de la literatura sobre rock.

Dylan, Manuel, Hudson, Helm, Danko, Robertson

No hay unos pasajes específicos que me gustaría destacar. Me sorprenden en cambio algunas ideas que se me quedaron grabadas una vez terminé el libro. Aunque Mikel Muñoz resalta con justicia las mejores canciones de la obra crepuscular del grupo, deja la impresión de que The Band tras Stage Fright acusa una creciente sequía creativa de la que nunca volverá a recuperarse. Tras el resbalón de Cahoots se suceden directos y discos de versiones en un desesperado intento por esquivar el juicio por parte de crítica y público a nuevo material. De hecho, tras el fracaso de Cahoots en 1971 se produce un brusco parón creativo que durará cuatro largos años hasta Northern Lights Southern Cross. Sus dos últimas entregas aún conservan destellos de su primera obra, pero ya nunca volverá a ser igual. Otro aspecto que me llama la atención es la tácita rivalidad entre Levon Helm y Robbie Robertson en su pugna por liderar el grupo. Al terminar el libro me quedo con la idea de que Levon Helm es (o mejor dicho, era) un ingrato rencoroso que no supo valorar las cruciales contribuciones creativas de Robbie Robertson. No quiero que se me entienda mal, hablo del Levon Helm de los ochenta y en los incontables momentos en los que se dedicaba a despotricar sobre su ex-compañero ante la menor oportunidad, acusándolo de robar la autoría de los temas del grupo y alegando a la vez que la composición de los temas era una labor de puesta en común. Resultan llamativas esas declaraciones cuando en su carrera en solitario era evidente que como compositor no poseía ningún tipo de aptitud.

Dejando a un lado estos aspectos difíciles y peliagudos, el libro de Mikel Muñoz ayuda a entender la historia de estos cinco hombres, no sólo como grupo, sino en su periplo vital. A pesar de que Levon Helm se convirtió después en una persona irritante, me sigue emocionando verlo cantar The Night They Drove All Dixie Town en The Last Waltz escudado por Robbie Robertson y el resto de sus compañeros. Este libro sirve sobre todo como sentido homenaje a las páginas doradas que The Band escribió en la historia del rock como Music From Big Pink, su segundo álbum homónimo o The Last Waltz.

domingo, 20 de octubre de 2013

Stephen Davis - The Rolling Stones: Los Viejos Dioses Nunca Mueren.


La sección de críticas de libros del blog ha sido, sin duda, una de las que, antes de ser parte activa en la elaboración de entradas, mas me ha gustado siempre. No han sido pocas las referencias que acabé adquiriendo tras leer las reseñas en el blog. Por ello, aprovechando que en verano tuve mucho tiempo para leer y que la sección andaba algo de capa caída en los últimos meses, me he animado a escribir sobre uno de mis libros de literatura rock de cabecera: The Rolling Stones: Los Viejos Dioses Nunca Mueren de Stephen Davis. Un libro que se puede adquirir en edición de bolsillo a un precio muy asequible (menos de diez euros) y cuyo contenido no queda nada aminorado en comparación con ediciones mas voluminosas.

He leído este libro completo unas cuatro veces desde que me hice con el ya hace unos cuantos años. Además, en muchas otras ocasiones he releido y consultado algunos capitulos puntuales sin animo de volver a leerlo desde el principio hasta el final. Indicador claro de lo amena, entretenida, absorvente y completa que resulta ser su lectura. Los Stones, puede que tras los Beatles y Dylan, sean el grupo con mayor número de referencias bibliográficas del mercado. Tras haber leído muchas de ellas, creo que esta obra de Stephen Davis es la mas completa ya que abarca no solo aspectos meramente musicales dentro una carrera tan longeva, sino que entra a degüello en todo tipo de intimidades, chascarrillos y comentarios de la historia del grupo con mas historia, los Rolling Stones. Y todo ello a través de un estilo nada rebuscado y si cabe bastante directo, a veces telegrafico y que se hace muy ameno. Un libro que engancha y que a pesar de su considerable volumen (mas de quinientas paginas en la edición que tengo yo), tienes la sensación permanente de querer saber mas y mas. 



El libro esta muy orientado a comentar y narrar la etapa primeriza del grupo y hasta mediados de los setenta. Podríamos decir que tres cuartas partes del libro relata hechos y acontecimientos acaecidos en los primeros diez o quince años de carrera del grupo ya que a partir de los ochenta se nota que el ritmo de información decae y el autor apuesta por pasar bastante de puntillas por muchos de los hechos mas relevantes de los ultimos quince años del grupo. Cabe señalar en este respecto que el libro llega hasta 1998 con la gira de Bridges To Babylon. Davis no opta por lavarse las manos a la hora de comentar todo tipo de adicciones y vicios que rodeaban la actividad de los Stones durante los mejores años de su carrera. De hecho llega un momento en que llega a abrumar con tanto detalle y acabas lamentando un poco que no diriga su atención a aspectos meramente musicales que a todas luces son los que mas me interesan en este tipo de libros. En cualquier caso, esto ultimo tambien tiene una generosa cabida en las paginas del libro así como relatos y comentarios sobre cada una de sus giras. A lo largo de su lectura pasas por situaciones verdaderamente dramáticas, sorprendentes y por otras en las que no puedes evitar soltar alguna que otra carcajada. 

La personalidad de cada miembro del grupo queda bien retratada por Davis a través de la narración de todo tipo de hechos (muchos de ellos confirmados y algunos otros algo exagerados por el autor) y logra complementar muy bien la percepción que tenemos los seguidores de cada uno de ellos. Desde la ambición y arrogancia de Jagger, pasando por la generosidad y particular filosofía de vida de Richards, el irrelevante papel de Wyman en muchas de las sesiones de grabación o la extraña y autodestructiva personalidad de Jones. Si que es muy interesante también cuando señala y comenta profusamente la participación e influencia que personas ajenas al grupo (novias, mujeres, productores, fotografos, promotores, etc...) tuvieron en el devenir de la banda y como en muchos casos, sus papeles (los de Anita Pallenberg, Marianne Faithfull, Ian Stewart o Jimmy Miller) llegaron a ser tan importantes y decisivos como el de cualquiera de los miembros oficiales. Un libro verdaderamente fascinante sobre un grupo no menos fascinante.