domingo, 19 de octubre de 2014

Prefab Sprout (4 de 10): From Langley Park To Memphis


Una vez afianzado un estilo propio, gracias al cual consiguieron darse a conocer cosechando alabanzas por parte de la prensa especializada, el siguiente paso del grupo fue apostar por potenciar su faceta más comercial lanzándose sin tapujos a la conquista del mercado americano.

From Langley Park To Memphis enseña sus cartas desde el título, ya que Langley Park es el pueblo del condado de Durham del que el grupo es originario, mientras Memphis hace mención a la ciudad capital del country en el estado de Tenessee. Si queremos más referencias sobre el deseo de conquistar los Estados Unidos, sólo tenemos que analizar canciones como Cars And Girls, que hace referencia directa a Bruce Springsteen, mientras The King Of Rock'N'Roll fue escrita desde la rendida admiración de Paddy por el inmaculado pop de otro icono cultural americano como Michael Jackson. La referencias no se paran aquí, ya que The Venus And The Soup Kitchen se mete en un género tan americano como el gospel y Hey Manhattan es un guiño en toda regla a la isla de Nueva York.

Teniendo en cuenta esas ganas de ampliar horizontes, resulta extraño el paréntesis discográfico de tres años entre su predecesor y el álbum que nos ocupa. Más si tenemos en cuenta la cantidad de canciones acumuladas de las que Paddy disponía ya en la época de Steve McQueen. Todo tiene una explicación y, en este caso, el retraso se aclara si tenemos en cuenta que el grupo grabó entre medias un álbum completo llamado Protest Songs que fue finalmente archivado en beneficio del potencial que veían en los nuevos temas compuestos para From Langley Park To Memphis. Ya hablaremos de Protest Songs en la próxima entrega sobre el grupo, ya que saldría a la luz en 1989 como el cuarto álbum oficial de su discografía.



El cambio de última hora terminó por ser la decisión acertada, ya que el álbum del que hablamos representa el mayor éxito comercial del grupo a nivel mundial. Tan sólo es necesario pasarse por youtube para comprobar que la mayoría de vídeos sobre Prefab Sprout versan sobre este disco: videoclips, conciertos, actuaciones en programas de televisión, etc. Cualquiera que tenga más de treinta años recordará el bombardeo en televisión con Paddy McAloon y su media melena cantando Cars And Girls mientras Wendy Smith murmuraba sus frases estelares. A mí me fascinó esta canción con tan solo nueve años y, volver a escucharla en M-80 mucho tiempo después, me hizo profundizar en su discografía hasta considerarlos a día de hoy como uno de mis grupos de cabecera.

From Langley Park To Memphis está considerado por norma general un escalón por debajo de Steve McQueen a pesar de su fama internacional alcanzada. Estoy de acuerdo en que el balance global no deja tan buenas sensaciones como su predecesor, pero su escucha se hace más agradable gracias a una adecuada sencuenciación de temas. El tercer álbum de Prefab Sprout no tiene las canciones divididas entre las dos caras del álbum como ocurría en Steve McQueen, alternándose todas ellas de forma magistral.

Ahora toca hablar de las canciones y me gustaría aprovechar para reivindicar varios temas poco conocidos, pero imprescindibles, que apenas se prodigan en recopilatorios. Enchanted es la primera sorpresa para cualquiera que escuche el álbum por primera vez. Hablamos de un corte con estrofas de mucho encanto adornadas con un gran trabajo en las segundas voces. Nightingales es una de las grandes baladas ocultas de su autor que, aunque pueda pecar de candorosa por las campanitas que la adornan, atesora algunas de las melodías más dulces de su carrera. El tercero en discordia es The Golden Calf, un tema que a base de guitarrazo limpio intenta sacar músculo para demostrar que Prefab Sprout son capaces de facturar algo más que pop preciosista. No consigue aparentar contundencia, pero nos deja una canción con madera de clásico que lamentablemente no gozó de mucha popularidad. Nancy (Let Yout Hair Down For Me) es un agradable medio tiempo que pone el broche de oro al tramo final. Una canción que, sin encontrarse a la altura de las anteriores, posee cualidades de sobra para que los fans del grupo puedan apreciarla como merece.



En cuanto a las canciones más conocidas, me gustaría decir que tanto I Remember That como Hey Manhattan! me han parecido siempre las menos agraciadas de todos sus éxitos. Melódicamente son intachables, pero pecan de un sonido demasiado almibarado. Por otra parte, Cars And Girls es una de las canciones pop más perfectas de los ochenta y, si me apuran, del siglo XX. Quizá me nublan el cerebro los recuerdos de mi infancia, pero me sorprende lo bien que ha sabido envejecer durante los últimos treinta años. El diálogo entre McAloon y Smith en los estribillos sigue siendo memorable, la intro posee uno de los comienzos más originales y rompedores de la música pop y cada punteo de guitarra está colocado en el lugar adecuado. The King Of Rock'N'Roll, por su parte, sigue siendo a día de hoy el Ob-La-Di Ob-La-Da de su cancionero, un tema tan liviano como cautivador y pegadizo.

Para terminar, me gustaría dejar un pequeño apunte sobre el frenético ritmo de trabajo en el que el inquieto líder del grupo se encontraba a mediados de los ochenta. No sólo compuso y grabó dos álbumes tan radicalmente distintos como Protest Songs o From Langley Park To Memphis, sino que entre medias sacó inspiración para componer canciones destinadas a un álbum navideño del que a día de hoy sólo se conoce el título de uno de sus temas: The Madman On The Roof. El disco iba a llamarse A Symphony of Snowflakes y fue creado según su autor para que todo el mundo pudiera cantarlo. A día de hoy aún sigue inédito.

Escucha Prefab Sprout – From Langley Park To Memphis en Spotify