lunes, 9 de junio de 2014

The Beatles Anthology CDs, ¿mereció la pena? (2 de 2)


Y ahora toca hablar de la parte del león, ¿era necesario tanto material inédito para un publico generalista? ¿que enfoque tenía que seguir una colección de temas inéditos? Tan sólo un fan incondicional podía tragarse tanto material de una vez, aunque es cierto que cualquier persona con criterio, por muy fan que sea, puede llegar a aburrirse con tanta versión alternativa. Esta muy claro que el publico generalista no iba a comprar los Anthology o quizá compraría el primero dejándose llevar por la publicidad para después desentenderse del segundo y tercer volumen. Yo, como fan, tengo que decir que no suelo escuchar estos discos con mucha asiduidad. De hecho, hacia años que no me los ponía y ahora me los he vuelto a poner por el hecho de escribir esta entrada.

La pregunta es: ¿Merece la pena escuchar Penny Lane por el simple hecho de incluir un nuevo sólo a la mitad? ¿O un Yesterday calcado al original en el que sólo se cambian dos estrofas de posición? La mayoría de las versiones presentadas en Anthology no eran tan distintas de las publicadas oficialmente y, si lo eran, se veía a la legua que los Beatles las habían desechado justificadamente porque habían encontrado una forma más apropiada de abordar el tema en cuestión. Algo que resultaba también evidente a medida que avanzaba la colección es que el grupo comenzaba a grabar cada tema con las ideas mucho más claras. Es por ese motivo que las versiones alternativas de Anthology 3 no difieren tanto de las versiones oficiales como si ocurría en el primer volumen.



Por otro lado, el hecho de que el grupo comenzará a grabar las pistas de cada instrumento por separado a partir de Revolver dice mucho en contra de la legitimidad de las tomas alternativas publicadas, sobre todo a partir del segundo volumen. ¿Son de verdad tomas alternativas del grupo o simplemente mezclas realizadas en los noventa por el técnico de turno? En los Anthology hay empalmes realmente chapuceros, por ejemplo el que se realiza en un tema tan soberbio como Yes It Is.

A pesar de que el objetivo de la colección es ofrecer material inédito del grupo, el enfoque es demasiado populista y evita en la medida de lo posible la publicación de material que pueda resultar demasiado duro para el oyente medio. Por este motivo hubo graves ausencias de temas experimentales como Carnival Of Light o la versión integra de Helter Skelter que alcanzaba la media hora de duración. Una época de los Beatles repleta de jam sessions en el estudio fue la del proyecto Get Back en la cual improvisaban largos instrumentales mientras eran grabados para la película Let It Be. Pues bien, no hay rastro de esos instrumentales ni existe en Anthology muestra alguna de aquellas largas improvisaciones en el estudio. Los técnicos que recopilaron el material se cuidaron de ofrecer en todas las épocas del grupo una visión normalizada que fuera aceptada por el mayor abanico de público.

También por cuadrar épocas entre cada entrega se hizo un uso indiscriminado de instrumentales de relleno, sobre todo en la segunda entrega, por el mero hecho de comenzar el tercer volumen con el material del White Album. ¿A santo de qué se publicaron los instrumentales de Eleanor Rigby o Within You Without You? ¿Alguien quería cantar estos temas en plan karaoke?



Ya que se atrevieron a publicar material que permanecía inédito, tendrían que haberlo enfocado en exclusiva para el fan más hardcore y arriesgar con aquellas tomas alternativas que ofrecieran una visión más complementaria de la obra oculta del grupo. Por poner algunos ejemplos, merecen la pena las versiones acústicas de I'm Only Sleeping y Strawberry Fields Forever, el primer boceto a piano de The Fool On The Hill, las interesantes tomas alternativas de Got To Get You Into My Life o Tomorrow Never Knows, material no publicado por el grupo como la versión de Leave My Kitten Alone, los primeros intentos con One After 909 en sus inicios o temas desechados posteriormente como That Means a LotNot Guilty o Step Inside Love. Con esto no quiero decir que todo el material inédito merecía ver la luz, pero en líneas generales había muy buen material diluido entre aburridas tomas alternativas que apenas variaban con respecto a la versión oficial publicada. Pero claro, habría sido una catástrofe económica ya que el proyecto discográfico se habría visto reducido de seis CDs a dos o tres a lo sumo.

Lo que si está claro es que, percibido por cualquier persona con criterio, esta colección de CDs fue el primer resbalón grave de Apple en relación con los Beatles. Como producto individual no tiene mucha razón de ser si lo comparamos con otras publicaciones más consistentes y necesarias como los Past Masters o el primer Live At The BBC.

4 comentarios:

Beatlejo dijo...

Yo creo que el problema inicia por la gran cantidad de material pirata que circulaba a esas alturas: para los fanáticos máximos, las únicas tomas verdaderamente nuevas fueron las de Free As a Bird y Real Love, pero todo lo demás ya estaba, quizás con un poco de menor calidad.
Yo creo que el material que podrían editar sería las sesiones en casa de George del disco Blanco o cosas así, pero en fin...

Esteban dijo...

Comparto el mensaje anterior. Un problema que le jugó bastante en contra a la apreciación de los Anthology es que gran parte del material ya era conocido por los fans. De sorpresa poco.

Lo otro es que muchas tomas "alternativas" no son más que maquetas acústicas de algunas canciones, y que se disfrutan (claro que si!) porque canciones como "Blackbird" , "Sexy Sadie" o cualquiera de aquella época, en la toma que fuese va a sonar bien.

A mi el CD 2 se me quedó algo cojo y también todo lo referido a "Abbey Road"(muy pero muy poco para un disco tan fantástico como aquel)pero si disfruté muchísimo el tercero cuando enfrentó el "White album". Las versiones alternativas de "Obladi oblada" , "Helter skelter" o "While my guitar gently weeps" me parecen fantásticas, casi que las disfruto tanto como las originales.

No fueron un desastre para mi estos discos pero claro que se les podría haber sacado mayor provecho.

Saludos!
Gran reseña!
Esteban
http://politomusica.blogspot.com

Manuel J dijo...

Beatlejo: Totalmente de acuerdo. Sería muy interesante eso que comentas, un disco oficial con las sesiones acústicas del White Album o cosas así. Se me ocurre una serie de bootlegs como ya tienen Bob Dylan o Neil Young, aunque no sé si el proyecto Anthology se ha cargado de un plumazo esa posibilidad que mencionas.

Esteban: Yo también disfruto puntualmente de algunos temas sueltos, menciono algunos en el texto de la entrada. Al igual que tú, creo que no se le hizo justicia a Abbey Road y me parece que el segundo volumen queda algo deslucido (sobre todo por instrumentales que no vienen al caso)

Gracias a los dos por comentar, se agradece mucho ;)

Orlando Velásquez dijo...

Realmente era una colección para fanáticos acérrimos pero no son tan buenos como bootlegs referenciales como el Ultra Rare... En lo personal prefiero la toma de Can't Buy Me Love publicada en el Anthology 1 que la oficial por la energia que transmite Saludos!