domingo, 7 de octubre de 2012

El día que acusaron de racista a Elvis Costello.

La carrera de Elvis Costello, es ante todo, un viaje apasionante por la mejor música de los últimos treinta y cinco años. Se me ocurren muy pocos casos de carreras discográficas tan eclécticas, complejas y brillantes como la que lleva ofreciendo Costello desde que allá por 1977, su álbum debut, el generacional My Aim Is True, viera la luz. Ha tocado casi todos los palos y de todos ellos ha salido triunfador. Eso sin contar que es autor de varios discos que bien merecen la coletilla de “obra maestra”. Elvis Costello es todo un género en si mismo, un talento innato y un verdadero superviviente.

En 1979, su tercer álbum, el cuasi-perfecto Armed Forces (donde se encuentran varias de sus canciones primerizas mas reconocibles como Oliver´s Army o Accidents Will Happen, cuyo título resulta premonitorio de los hechos que vamos a relatar en esta entrada) le había catapultado a los primeros puestos de las listas británicas, siguiendo y mejorando (comercialmente) la estela del debut y del también imprescindible This Year´s Model. En prácticamente dos años, Declan McManus, se había convertido casi sin querer, en el líder de una nueva generación de músicos británicos que fueron cobijados en aquello que se llamó new age. Aunque en sus canciones había cierto poso punk, no se le podía catalogar como tal. Y aunque su pasmosa facilidad para la melodía pop era marca de la casa, tampoco era un músico de pop en la línea de lo que por aquellos años se consideraba como música pop. Una rara-avis que supo acertar y conectar con el público de aquella generación gracias a unas colecciones de canciones sencillas en su textura pero complejas en su trasfondo. Además, su imagen, perfectamente diseñada, heredera de una especie de Buddy Holly actualizado y rabioso, todavía lo hizo más reconocible para el público.



Los Atracctions, su legendaria banda a los que había incorporado en su segundo disco, eran el vehículo perfecto para que Costello diera rienda suelta a su incansable creatividad y con ellos vivió aquellos primeros años a un ritmo de verdadera montaña rusa,  en la que además del tradicional disco por año (incluso editó dos en un mismo año, 1981), giraban sin parar tanto por sus Islas natales como por los Estados Unidos. Allí en concreto, el reto de conquista era mayúsculo, teniendo en cuenta el innegable sabor británico de su propuesta y el conocido rechazo publico que los americanos dispensan a la mayoría de productos de marcado aroma británico. Pero Costello consiguió hacerse un pequeño hueco en las revistas especializadas (especialmente en la entonces poderosa Rolling Stone) y entre el público más entendido. Nunca llegaría a ser un músico de grandes mayorías, pero sí de inteligentes y exigentes minorías.

Pero 1979 fue el año en el que el desgaste y los excesos empezaron a pasar factura en el seno de la banda. Ni Costello ni los Atracctions han ocultado jamas que en aquellas giras vivían al límite de sus posibilidades. El clásico rock and roll way of life se había convertido en el día a día del grupo, y no había noche de concierto donde no acabara saltando la noticia de algún altercado, escándalo o polémica. De hecho, en palabras de Costello, durante aquellos años dieron varios de los peores conciertos de su carrera. Conciertos de escasa duración donde siempre acababan con el respetable gritando y maldiciendo al músico y la banda por sentirse estafados por el espectáculo. Una época que dejó en Costello el amargo sabor de oportunidad perdida. Tenian los EE.UU comiendo de su mano y los dejaron escapar. Una de aquellas noches fue especialmente famosa en su tiempo. Concretamente lo que aconteció en la ciudad de Columbus el 15 de Marzo.




Ese día Costello y los Atracttions paraban en esa ciudad de Ohio para dar el correspondiente concierto. El destino hizo que esa noche también estuvieran por allí Stephen Stills y su banda. De hecho, Elvis y su grupo llegaron a ver el autobús del mítico músico tejano aparcado en su mismo hotel. Esa noche, como en todas las ciudades que visitaban durante la gira, hicieron la clásica visita nocturna a varios bares de la ciudad. Y por, de nuevo, caprichos del destino, acudieron a uno donde precisamente se encontraban Stills y varios miembros de su banda tomando unas copas y disfrutando de la noche. Pronto entraron en calor conversando de forma amistosa con el músico americano sobre todo tipo de temas. A medida que la noche avanzaba y la ingestión de alcohol se hacía cada vez mayor, la tensión entre británico y americano empezó a crecer. Costello (que por aquella época todavía no había aprendido a medir sus palabras y su actitud visceral era mas que conocida) empezó a menospreciar y criticar el estilo de vida norteamericano lo que provocó que Stills le preguntara ciertamente ofendido: 

- "Si tanto nos odias, que haces en nuestro país?". 

El gafotas genial contraatacó con:

- "Hemos venido para llevarnos vuestro dinero y vuestras mujeres". 

La cosa se fué poniendo peor a medida que entraban en materia. 

- "Y que me dices de nuestra música?", volvió a preguntar Stills

- "No tenéis ninguna música decente", respondió Elvis. 


- "Y que me dices de James Brown?"

- "Brown es un jive-ass nigger.....y Ray Charles nada mas que un ciego y negro ignorante". (Toda la conversación realizada entre gritos y reproches).


Ante semejante sentencia por parte de Costello, cuenta la leyenda que se llegó a las manos. Stills, harto y ofendido, se marchó del local dejando a Costello y los Atracttions en plena trifulca con los miembros de la banda del tejano. 



La noche terminó y transcurridos unos días, el incidente salió a la luz pública a modo de grandes titulares. Bonnie Bramlett, vocalista del grupo de Stills y presente aquella noche, fué quien encendió la mecha en los medios días después, poniendo al músico británico en el ojo del huracán de los medios musicales tildándolo de racista y xenófobo. Hasta el punto de que la CBS, la compañía que distribuía sus discos en el mercado americano, le obligó a dar una rueda de prensa a modo de disculpa quince días después en sus oficinas centrales de New York.

Lejos de ofrecer disculpas,
Costello se autodefinió como anti-racista y justificó sus actos de aquella lamentable noche como fruto de los excesos con el alcohol y del ritmo de vida que llevaban. Las disculpas no contentaron a nadie, ni a la CBS, ni a su público mas fiel, ni a los medios. El daño a su imagen ya estaba hecho y poco podría hacer para evitar lo inevitable: Costello pasó a ser persona non-grata en EE.UU. Ni siquiera sirvió de nada que el mismísimo Ray Charles minimizara el conflicto alegando que fueron palabras dichas en un momento de calentón etílico. Tuvo que llegar Imperial Bedroom en 1982 y sobre todo King Of America en 1986 para que el público norteamericano se reconciliara con el.

"Nosotros, jamas nos recuperamos de aquella gira", admitió años después el bajista Bruce Thomas. "Probablemente perdimos la gran oportunidad de haber podido ser como Bruce Springsteen o Elton John". 





Agradecer al Comité Ejecutivo de Music Is My Savior la oportunidad que me han brindado para colaborar en este blog. La imposibilidad de mantener el mío propio (mucho trabajo para uno solo y poco tiempo para dedicarle hizo que no pudiera seguir adelante con el) y la disponibilidad de Bruno y Manuel para acogerme en este espacio, han hecho que finalmente pueda aportar mi granito de arena para la regeneración de Music Is My Savior. Espero estar a la altura de sus dos ilustres mandamases (dicho con todo el cariño del mundo).


5 comentarios:

Víctor Hugo dijo...

Me encanta la Historia del Rock, y esta ha sido una buena muestra:)

¡Saludos!

Bruno dijo...

No conocía esta otra cara de Costello, me recuerda al famoso Lost Weekend de Lennon.

Bienvenido a MIMS, crack, un abrazo.

Mansion On The Hill. dijo...

Victor Hugo: Esta es una buena historia. Molaría que saliera a la luz una videograbacion del momento que no? :-)

Bruno: Gracias por la bienvenida. La carrera de Costello esta llena de anécdotas. Es casi tan apasionante como su obra musical.

Guzz dijo...

Qué cabrito el McManus !. Pero, ay, hasta esto se le perdona que ya es lo que tiene ser el más grande en mis querencias musicales. Gran e instructiva entrada Mansion y abrazo guzzero. Y auque los Saviors son visita obligada (más para los que semos biteleros hasta el infinito y más allá) no cierres la Mansion, please !. Abrazo guzzero (bis).

Clari dijo...

a mi me gusta mucho su música, hace tiempo que me la hicieron conocer en the kilkenny y luego me descargue el cd en casa.. uno de los influyentes del rock en esa época