jueves, 2 de febrero de 2012

Desmontando a McCartney - The Pound Is Sinking

Rescatamos una sección algo olvidada para continuar analizando la carrera en solitario de Paul McCartney a través de sus canciones. Dedicamos la última entrega de Desmontando a McCartney a la canción Dear Friend del álbum Wild Life de principios de los setenta. Esta vez toca darnos un garbeo por los ochenta para enfrentarnos a un disco esencial en la carrera del músico: Tuf Of War. Aclarar que esencial no significa magistral, al menos para el que esto suscribe.


Tras discos en los que McCartney se salió por la tangente intentando acoplarse a las nuevas tendencias con el rancio intento por modernizar su sonido en Back To The Egg o esa ruptura con pasado y futuro que fue McCartney IITug Of War recupera el clasicismo pop perdido desde aquel London Town de 1978. Estamos hablando del álbum más trabajado y minucioso de McCartney, que marcaría además las directrices a seguir durante el resto de su carrera. Mi teoría es que tras el experimento amateur de McCartney II, Paul se fue hacia el otro extremo creando el álbum más sobreproducido que se le recuerda.


Para ello, su primera decisión fue comenzar las sesiones con un viejo amigo al que no veía desde Live And Let Die: George Martin. La inclusión de Martin en Tug Of War prometía aportar los medios suficientes para recordarnos que McCartney había sido tiempo atrás uno de los Beatles. Sin embargo y a pesar del esfuerzo, el sonido de Tug Of War intenta acercarse a la pulcritud de la obra de los Beatles, pero se queda en el mero intento. No sé si fue por el cambio tecnológico producido después de una década o que Paul se encontraba ya muy lejos del talento atesorado como compositor en los sesenta, pero me da la sensación de que Tug Of War intenta recuperar el sonido beatle sin conseguirlo en absoluto. El resultado es una copia disfrutable, pero una copia al fin y al cabo. Además, Tug Of War pugna por ser el álbum más encorsetado de McCartney junto a Flowers In The Dirt.

La grabación del álbum se prolongó en el tiempo más de lo deseado, ya que fue anunciado en varias ocasiones (noviembre de 1981, febrero de 1982, abril de 1982) y pospuesto otras tantas hasta que, tras el cambio de portada en el último minuto, fue publicado a finales de abril de 1982. Entre grabaciones, revisiones y remezclas que duraron meses, se produjo el asesinato de John Lennon y la disolución de Wings. Una circunstancia llevó a la otra, ya que, tras la muerte de Lennon, McCartney decidió dejar de ofrecer conciertos por miedo a ser el siguiente en caer. Sin el directo, Denny Laine dejo de verle futuro a Wings y abandonó el grupo, así que otra vez en abril (pero de 1981), McCartney anuncia una nueva etapa de su carrera en solitario. Si la disolución de los Beatles me provoca una gran tristeza, la de Wings me alivia: por fin termina esa pantomima que duró demasiados años y que, más que un grupo de músicos, fue un escudo en el que resguardar la carrera de McCartney.

De las sesiones de Tug Of War saldrían tantas canciones que, al igual que ocurrió con McCartney II, podrían haber dado para un doble álbum. Esas canciones descartadas de las sesiones de Tug Of War formarían un encantador álbum publicado en 1983 llamado Pipes Of Peace. No es necesario aclarar que la conceptualidad en un disco de McCartney es tan inexistente como los gamusinos, así que la dualidad entre guerra y paz con la que Paul juega en estos dos álbumes se queda tan sólo en el título (Roger Waters habría creado dos operas fantásticas con ambos títulos). Algún día hablaré de Pipes Of Peace, aunque depende tanto de Tug Of War que temo quedarme sin argumentos después de esta entrada.




Tug Of War inaugura en la carrera de McCartney el gusto por las colaboraciones. Estoy seguro de que Tug Of War habría sido mejor sin Stevie Wonder, ya que Ebony And Ivory da vergüenza ajena y What's That You're Doing? parece más bien un sabotaje que una colaboración. Prefiero obviar estas dos meteduras de pata y centrarme en el resto de temas. Mención aparte merece la portada, obra de Hipgnosis y una de las mejores de toda su carrera.

No hay muchos temas de Tug Of War que me llamen realmente la atención, así que terminaremos pronto. La canción que da título al álbum no esta mal, pero esos violines que parecen salidos de un disco de la Pantoja me han hecho aborrecerla desde que lo compré. Take It Away es una canción tonta que guarda algunas de sus frases más vergonzantes: in the audience watching the show, with a paper in his hand (in his hand, in his hand) some important impresario has a message for the band. Somebody Who Cares me aburre, mientras Here Today nunca me dijo mucho (al menos musicalmente).


Lo mejor de Tug Of War se encuentra en la cara B del vinilo. Ballroom Dancing es un logrado tema pop que volvería a revisitar en Give My Regards To Broad Street. Wanderlust es una de sus baladas más logradas de los ochenta, que data por cierto de las sesiones de grabación de London Town. Este tema repite acertadamente el mismo juego de voces paralelas heredado de canciones como She's Leaving Home o Silly Love Songs. Finalmente, Dress Me Up As A Robber me parece uno de los cortes más refrescantes del álbum, con esa mezcolanza de sonidos que van desde una guitarra española a unas trompetas, pasando por el sonido disco de las estrofas.


Llegamos por fin a The Pound Is Sinking, mi canción favorita por varios motivos. En primer lugar, es el primer medley de McCartney totalmente disfrutable desde You Never Give Me Your Money. Ya lo intentó al final de Red Rose Speedway pero le salieron cuatro canciones perfectamente delimitadas. The Pound Is Sinking es un tema olvidado en su discografía que tampoco ejercería ninguna influencia en su obra posterior, pero que me encanta. Las estrofas desnudas al principio ganan enteros cuando son rodeadas por el resto de instrumentos y esa parte en la que vuelve a romper el ritmo diciendo the market's bottom has fallen right out es genial. También hay otras dos partes diferenciadas del resto, pero perfectamente enlazadas: aquella de voz impuesta que comienza con well I fear, my dear, that it's eminently clear y otra más calmada hacia el final con el hear me, my lover. Maravillosas ambas. Por otra parte, la letra de la canción no podría ser más actual, con todas esas subidas y bajadas de las divisas. McCartney ya vaticinaba en 1982 la preocupación por los mercados en el siglo XXI. Un visionario.


7 comentarios:

David dijo...

Mi favorita del disco también es The Pound is Sinking, pero el tema de Tug of War está muy bien (a mí siempre me ha gustado; y nunca me he acordado de Pantoja al escucharlo; será porque no conozco las canciones de esta mujer).
Ebony and Ivory es ya un clásico. Sí, vale. Es ñoña, simple, hortera y lo que quieras, pero a mí me da igual.
Pipes of peace fue el primer disco que escuché de Paul en solitario... y por eso le tengo especial cariño...pero de encantador tiene más bien poco. Sí, tiene unos cuantos temas (como este) y se deja escuchar...pero creo que Tug of war es bastante mejor (al menos lo he puesto más veces).
Un saludo.

Addison de Witt dijo...

Efectivamente es un intento de sonar como antaño por parte de Paul, y dices muy bien que no termina de conseguirlo, un disco sobre el que no se habla demasiado, creo que tengo mejor concepto de él que tu, pero la reseña me parece fantástica, a mi "Here Today" me encanta, cuando la tocó en La Peineta me emocioné profundamente. "Ballroom Dancing" y "The Pound...", pienso como tu que son los mejores cortes del Lp. Estoy deseando leerte a propósito de "Pipes of Peace", de este se habla menos aún... que me lio!
Un Saludo.

Mansion On The Hill. dijo...

Siempre tuve este album como uno de mis preferidos de Paul. Tambien he de decir que fué de los primeros que escuché. Pero hace poco lo revisé y no me gusto mucho. De hecho, me decepcionó bastante. Lo mismo que con Flowers In The Dirt. Estoy de acuerdo con lo que comentas, y el Mccartney mas encorsetado es el menos disfrutable de todos. Hoy dia, me quedo sin dudar con cosas como Ram o el ultimo como The Fireman. Mas atrevido, con menos complejos.

"la conceptualidad en un disco de McCartney es tan inexistente como los gamusinos". Muy bueno.

Un abrazo

Fernando Pajuelo López dijo...

Buenos argumentos para un Paul McCartney al que se admira, o todo lo contrario a partes iguales.

Al margen de su etapa imprescindible con Los Beatles, elegiría de su extensa discografía su Band On The Run y el Off The Ground.

En cuanto a Tug of War, quizá el tema Here Today me llegue algo más por las dosis de realismo que sus versos evocan a lo que fueron tiempos mejores con los Fab Four.

Bruno dijo...

Salvo que nunca ha sido de mis preferidos, coincido punto por punto con la opinión de Mansion. No me parece un mal disco, pero creo que el "Tug of war" no es tan bueno por más que aparezca George Martin tras la mesa.

Por cierto, prefiero "Here today" que "The Pound Is Sinking" ;)

Un saludo.

HARI dijo...

Manuel J: ¿seguirás siendo mi amigo si te digo que nunca he escuchado este disco?

PPK dijo...

En algún comentario anterior me dijiste que solíamos coincidir bastante. Hasta esta entrada.
Disiento en muchas de las cosas que dices.
1.- Me gusta el tema que da título al disco.
2.- "Here today" me parece preciosa balada y típicamente mccartiana.
3.- "Dress me up as a robber" es de las que menos me gustan de todo el disco, junto con (aquí coincidimos) "Ebony and ivory".
4. "Ballroom dancing" y "Wanderlust" me gustan bastante.
5.- "The pound is sinking" me parece de las más flojas del disco.
6.-"Somebody who cares" me parece de lo mejor del disco.

En fin, viva la disidencia.
Saludos.