Mostrando entradas con la etiqueta el dia que. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el dia que. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de diciembre de 2014

El día que los Rolling Stones actuaron por primera vez.

El 12 de Julio de 2012, se cumplieron cincuenta años de la primera actuación de los Rolling Stones. Un hecho que el grupo decidió celebrar por todo lo alto con una nueva gira mundial. Para los stonianos de corazón, como servidor, esa fecha es una de las dos o tres que podrían ser candidatas a día mundial del rock (al estilo del "El Dia de la Madre"), el día que la música rock pueda contar en los calendarios con su propio día oficial. El año, 1962. El lugar, una de las salas de música por excelencia en el Londres de los años sesenta: El Marquee. Y los protagonistas: la banda que simbolizaría durante los siguientes cincuenta años toda la esencia del rock and roll. 

El Marquee ya no existe como tal. Lamentablemente su lugar lo ocupa actualmente un banco, y por supuesto los Rolling Stones actuales no son exactamente los mismos cinco pipiolos que se subieron al escenario aquel lejano día de verano de 1962. Pero la historia comenzó ese día de forma oficial. Los Rolling Stones actuaron como teloneros de Long John Baldry´s Kansas City Blue Boys y como primera curiosidad, comentar que cobraron por el bolo unas diez libras y cinco cervezas. Y todavía hoy, a pesar de las innumerables biografías que existen sobre los Stones y a pesar de los múltiples testimonios que se han recabado por parte de protagonistas y testigos de aquella noche, hay todavía dudas sobre quienes y que tocaron esa noche. 

Cartel original del concierto, con los Stones anunciados como Mick Jagger and The Rolling Stones.
Los Stones, una vez confirmados por Alexis Korner que actuarían ese día, no tenían siquiera el nombre del grupo. Recogido en varias biografías y confirmado por Keith Richards en la suya propia, el nombre de The Rolling Stones se le ocurrió a Brian Jones observando el titulo de la primera canción (The Rolling Stones Blues) de un album de grandes éxitos de Muddy Waters que tenia en la habitación desde donde conversaba por teléfono con la persona que les estaba preguntando por el nombre cara al concierto. Tanto Mick como Keith estaban siendo testigos de ese apurado momento. Lo curioso es que finalmente, el cartel que anunciaba el concierto y que reflejamos en esta entrada, anunció al grupo con otro nombre diferente: Mick Jagger and The Rolling Stones. Al estilo de lo que en esa época estaba de moda (Eric Burdon y los Animals, por ejemplo). Jordi Tardá, afamado locutor y coleccionista stone, que guarda entre su colección dicho cartel original, lo puede confirmar.

Sobre la formación que ese día actuó en el Marquee hay un mito que debemos comentar. Mick Jagger estuvo a la voz, Keith Richards a la guitarra, Brian Jones aún como Elmo Lewis (como se hacía llamar el entonces líder indiscutible de la banda, no olvidemos que fue él quien reclutó a sus dos compañeros) a la guitarra y la armónica. El recordado Ian Stewart al piano y Dick Taylor al bajo. Pero la duda está en saber quien ocupó el lugar de la batería, porque en ese momento Charlie Watts (quien por cierto fue testigo directo de la actuación como parte del público presente) formaba parte de la banda de Alexis Korner. Algunas fuentes han citado a Tony Champan y otros a Mick Ivory. Esta segunda opción parece la mas real ya que el mismo Keith Richards lo confirma en Life, su libro autobiográfico. Otros como Mick Jagger, ni siquiera se acuerdan si fue uno u otro.

El supuesto primer set list de los Rolling Stones.
El repertorio de aquella histórica actuación, obviamente, no incluyó ninguno de los clásicos stonianos que todo el mundo conoce, pero es que tampoco ninguna primeriza canción propia, ya que debemos recordar que los Stones empezaron su andadura musical como grupo de versiones de clásicos del blues y del rock and roll americano y no fue hasta dos años después de aquel día cuando empezaron a componer sus propios temas. Extraído de la web oficial de la banda, el set list de aquel estreno escénico se componía íntegramente por versiones de clásicos de ídolos como Chuk Berry, Jimmy Reed o Muddy Waters entre otros:


- Kansas City de Wilbert Harrison.
- Honey What’s Wrong de Billy Fury.
- Confessin’ The Blues de Chuck Berry.
- Bright Lights, Big City de Jimmy Reed.
- Dust My Blues de Elmore James.
- Down The Road Apiece de Chuck Berry.
- I Want To Love You de Charles Smith.
- I’m A Hoochie Coochie Man de Muddy Waters.
- Ride ‘Em On Down de Robert Johnson.
- Back In The USA de Chuck Berry.
- I Feel A Kind Of Lonesome de Jimmy Reed.
- Blues Before Sunrise de Elmore James.
- Big Boss Man de Jimmy Reed.
- Don’t Stay Out All Night de Billy Boy Arnold.
- Tell Me That You Love Me de Fats Domino.
- Happy Home de Elmore James.



Para el final recordando ese día y ese concierto, que mejor que hacerlo de la mano de Keith Richards y un extracto de su autobiografía Life, que desde aquí recomendamos:

"Un bolo! El grupo de Alexix Korner iba a actuar en una retransmisión en directo de la BBC el día 12 de Julio de 1962 y nos pidieron que tocáramos con ellos en el Marquee. El batería de esa noche fué Mick Avory, no Tony Chapman como extrañamente se cree; y Dick Taylor tocó el bajo. Los Stones de los primeros tiempos (Mick, Brian y yo) tocaban lo de siempre."

"Ahí estas, tocando con tus colegas y piensas: Si, mola un huevo!. Es una sensación impagable. Y llega un momento en que te das cuenta de que realmente has abandonado el planeta durante un rato y de que eres intocable."

sábado, 19 de abril de 2014

El dia que Prince igualó a los Beatles.

Durante el verano de 1984, Prince consiguió un hito en la historia de la música con su proyecto Purple Rain. Ese año, logró ser el único artista en solitario capaz de conseguir un número uno en la lista americana de los discos mas vendidos, un numero uno con el single de presentación del disco, la impecable When Doves Cry, y por si esto fuera poco, la película a la que el álbum servía de banda sonora, fue también la película de mayor recaudación durante un breve período de tiempo. Tres números uno en tres "disciplinas" diferentes. Algo que solo los Beatles, en 1970, con el album/canción/película Let It Be habían logrado con anterioridad. Por si fuera poco, y tal y como hicieron los Beatles en su momento, Prince también obtuvo el Oscar a la mejor canción en la ceremonia de premios de la academia de 1985. Suficientes logros para que le dediquemos una nueva entrada al genio de Minneapolis, al que por otra parte, profeso una gran admiración.

El album con la banda sonora de Purple Rain.
El proyecto global de Purple Rain estaba predestinado al éxito. Quizás la realidad posterior superó cualquier expectativa, pero el momento de Prince en 1983/84 era excelente. El album 1999 de 1982 habia sido numero uno en su pais y había colocado al menudo cantante en la primera fila de la nueva generación de talentos, compartiendo portadas y atención con su eterno rival, Michael Jackson. Purple Rain, editado en Junio de 1984, aún permanece como su obra mas imperecedera y con diferencia, el mas exitoso de sus discos. A finales de 1984 las ventas, solo en Estados Unidos, habían alcanzado los mas de diez millones de copias. Y no solo la citada When Doves Cry alcanzó el número uno en listas sino que la también sensacional Let´s Go Crazy repitió en el mismo puesto meses después. Prince, con Purple Rain, alcanzó cotas de popularidad extraordinarias, llegando a desbancar del número uno en ventas al mismísimo Bruce Springsteen y su famoso Born In The U.S.A. Estamos hablando por tanto, del momento de mayor fiebre comercial discográfica de la historia. La época dorada de los discos llamados superventas.

El album Purple Rain no vendió lo que vendió por casualidad. Su contenido resulta imponente y el paso del tiempo le sigue dejando en uno lugar destacadísimo entre los mejores discos de los años ochenta. Dejando al margen los dos temas citados que nadie debería dejar de escuchar, el album contiene dos de mis baladas favoritas de todo su repertorio como la dramática y brillante The Beautiful Ones y la inmortal Purple Rain, con diferencia, la canción mas conocida de Prince. Pero también hay temas mas estándar pero absolutamente deliciosos como Take Me With U o I Would Die For You. El funk marchoso marca de la casa en Baby I´m Star o extraños experimentos como Computer Blue. Sin duda, uno de esos discos que adquieren el cartel de clásicos apenas poco tiempo después de ponerse a la venta.

Estreno de la película Purple Rain en 1984.
Pero lejos de conformarse con un album de semejante dimensión y un éxito de tal impacto, debemos recordar que Purple Rain no es sino la banda sonora de un film del mismo titulo protagonizado por Prince. Hablamos por tanto no solo de un album superventas dentro del espectro del rock o del pop, sino que estamos ante la segunda banda sonora mas vendida de todos los tiempos, solo por detrás de la Saturday Night Fever de 1977. Desde luego, todo lo que rodea a Purple Rain es grande en términos cuantitativos y cualitativos. La excepción es el propio valor artístico del film, que porque no decirlo, es bastante pobre. Hablamos de una película colorista en el que lo mejor son las escenas musicales con Prince en el escenario y la música que ya disponemos en el album. El resto, es mas que olvidable por conocido e intrascendente. Un mero pero inteligente vehículo promocional del genio, que todo sea dicho, tuvo un éxito mayúsculo llegando a ser una de las películas mas taquilleras de aquel año en las salas de Estados Unidos.

Que supuso para Prince todo esto? Visto en perspectiva, le otorgó un lugar de privilegio en la historia del rock y dejar para la posteridad una de sus obras maestras mas incuestionables. Por otro lado, aunque llevó a Prince a un estado de megaestrella que anhelaba desde que editara su primer album en 1978, afortunadamente no le condicionó su posterior obra discográfica ni los siguientes pasos artísticos, siempre arriesgados. De hecho, apenas nueve meses después de ponerse a la venta Purple Rain, Prince publicó su siguiente album, el también excelente Around The World In A Day, que coincidió con Purple Rain en los primeros puestos de las listas, aunque acabó siendo mucho menos vendido y mucho menos popular.

Prince en una escena de la película.
Va a ser muy difícil que algo así se repita en la música. Como titula esta entrada, solo dos pesos pesados como los Beatles y Prince han conseguido este triplete de números uno para un mismo proyecto y en trabajos multidisciplinares. También tengo claro que la música no se debe medir en números uno o en el volumen de ventas (y mas ahora), pero no deja de ser importante que a veces, los éxitos masivos van de la mano de los éxitos creativos. Prince, durante los 80, disfrutó de muchos tipos de éxitos, al mismo que entregaba, por lo menos, media docena de obras maestras. El ser numero uno, debe ser una consecuencia lógica, no un fin que justifique los medios. Un ejemplo de la fama y popularidad que alcanzó Prince con este disco, lo podemos ver en la mítica película de adolescentes The Goonies de 1985, donde uno de los chicos protagonistas (el famoso "bocazas") viste a lo largo de todo el film, una camiseta de Purple Rain. Irresistible.

                                         
Igualmente en youtube disponeis del trailer oficial de la película Purple Rain.


jueves, 20 de marzo de 2014

El día que Belle & Sebastian sacaron sus trapos sucios

Es llamativo que uno de los momentos más vergonzosos de la historia de Belle & Sebastian sea a su vez una de sus mejores canciones: nos referimos al tema I'm waking up to us, que cuenta con una de las letras más autobiográficas de Stuart Murdoch así como con una de las melodías más sentidas que jamás ha compuesto.


Empezaba el siglo XXI y las cosas no iban demasiado bien para el grupo, principalmente por las tensiones entre Isobel Campbell y el propio Stuart. No era ningún secreto que la relación sentimental que mantenían había acabado como el rosario de la aurora y, visto que no eran capaces de llevarse bien ni siquiera en el terreno profesional, optaron por "no llevarse": literalmente no se dirigían la palabra entre ellos. Isobel decidió abstraerse en su mundo interior y pasar de todo, y Stuart digamos que decidió cantarle las cuarenta... a la vista de todos. Concentró toda la ira y resentimiento que guardaba dentro y le dio forma de canción, sacándola directamente de las tripas: se nota que todos los dardos y reproches que lanza a su ya exnovia son sinceros. En la canción Stuart por un lado le brinda líneas bastante directas como "necesitas un hombre que sea rico o que le falte un tornillo", "te gusta que los hombres te besen el culo y la ropa cara" o "creo que nunca te gusté realmente", y por el otro se las da de víctima con frases como "sabes que te amo, esa es la ironía", "solo quise hacerle ver la belleza que hay a su alrededor", "siempre quise lo mejor para ella" o "yo no he cambiado, ¿cómo podría?". Podríamos transcribir la letra entera, pero cualquiera interesado la encuentra fácilmente.

 Intentando encajar en la letra el verso "you bitch motherfucker" (al final lo eliminó)

La verdad es que Stuart los tenía que tener muy gordos cuando planteó la canción al grupo y les propuso grabarla. A saber qué pensó el resto de la banda, pero darían la callada por respuesta cuando vemos que no solo la registraron sino que la editaron como single. Isobel se tragó su orgullo y participó en la grabación, y se juró que se la devolvería en una mejor ocasión. Y esa oportunidad se le presentó en el programa de Jools Holland a finales de 2001. La banda escocesa interpretó el tema con cara de póquer, con profesionalidad, e Isobel hacía coros y tocaba la pandereta con aire ausente mientras encajaba uno a uno los golpes de su ex. Uno no puede evitar sentir un poco de lástima por ella, y cierto sonrojo por supuesto. Pero lo peor estaba aún por llegar: en la parte instrumental del tema, por encima de los violines, Isobel da un paso al frente y se calza un recitado (spoken word que dicen los snobs) a modo de respuesta que nadie esperaba: "conoceré a otro, y todo irá bien porque no serás tú". La mirada de Stuart al terminar ella no tiene precio.

Años después, entendiendo a quién va dirigida la canción (exacto: es rubia natural)

Stuart siempre ha negado que esta canción trate sobre la Campbell: en la sección de preguntas y respuestas de la web oficial un fan le hizo directamente la pregunta, a lo que el cantante respondió con evasivas, replicando que versaba sobre temas más generales más que sobre una persona en concreto... Pero lo cruel y conciso de la letra por un lado, y la respuesta de ella en directo, no hacen sino desmontar la farsa.
 

martes, 11 de marzo de 2014

Los días que inspiraron Suffer Little Children

Portada del single Heaven Knows I'm Miserable Now/Suffer Little Children

La canción que cierra el primer álbum de los Smiths siempre ha sido una de mis favoritas del grupo. El sentido fraseo de Morrissey junto a la hipnótica línea de guitarra de Marr me parecen sublimes. Es un tema poco conocido que no suele aparecer en recopilatorios, pero que para mí está a la altura de sus mejores clásicos. Esa admiración que siento por Suffer Little Children adquirió una nueva perspectiva cuando leí la biografía de los Smiths escrita por Johnny Rogan y titulada Morrissey & Marr - La Alianza Rota. Si antes de leer el libro me hubiera tomado la molestia de traducirla, habría descubierto la aterradora realidad que retrata la críptica letra que Morrissey utiliza en esta canción.

Los hechos relatados en Suffer Little Children ocurrieron a mediados de la década de los sesenta en Manchester y son conocidos como los asesinatos del páramo. Ian Brady, un perturbado con aficiones sadomasoquistas y simpatía por el nazismo, conoció a Myra Hindley en la empresa química Millward's para la que ambos trabajaban. Juntos comenzaron una relación en la que Brady inició a Hindley en sus perversas aficiones, entre las que destacaba la tortura de animales vivos en los Páramos de Saddleworth. Esta perturbadora afición se les fue de las manos cuando juntos engañaron a su primera victima, una chica de dieciséis años llamada Pauline Read, que sería conducida a los Páramos de Saddleworth con el pretexto de encontrar un guante de Hindley. Una vez allí, Pauline fue torturada, violada y asesinada por ambos, quedando su cuerpo enterrado en un lugar indeterminado del páramo. Este macabro ritual lo repetirían al menos cinco veces según se probó en el juicio con otros tantos menores de edad, aunque algunas fuentes indican que la cifra podría elevarse nada menos que a diecisiete niños cuyas desapariciones no pudieron ser relacionadas con el caso. Los tres primeros asesinatos demostrados se produjeron en dicho páramo, mientras los últimos se llevaron a cabo en la casa de la pareja, donde torturaban a sus victimas mientras sonaba de fondo el I Feel Fine de los Beatles.

"Edward see those alluring lights, tonight will be your very last night" (Edward, ¿ves esas luces llamativas?, esta noche será tu última noche) habla de Edward Evans, la última víctima de la pareja y cuyo asesinato fue presenciado de forma fortuita por David Smith, el cuñado de Myra Hindley. El tal Smith se ofreció a acompañar a Hindley a su casa después de que ésta hiciera una visita a su hermana. Mientras Smith leía la etiqueta de una botella de vino ya en casa de Hindley, escuchó un grito prolongado y descubrió a Ian Brady ensañándose con el cuerpo ya inerte de Edward Evans. Smith prometió a la pareja que no diría nada de lo ocurrido, pero inmediatamente después se presentó en la comisaria para denunciar los hechos. La pareja fue condenada a cadena perpetua tras el juicio. Myra Hindley murió en la cárcel a finales de 2002 tras un ataque cardíaco y una complicación pulmonar. Ian Brady sigue vivo, pero ha intentado suicidarse en varias ocasiones.

Ian Brady/Myra Hindley

Morrissey era un niño por aquella época y lo ocurrido le tocó muy de cerca. Él mismo podría haber terminado enterrado en Saddleworth si el destino lo hubiera cruzado con Ian Brady y Myra Hindley. La letra que después escribió para Suffer Little Children tiene frases tan certeras que demuestran lo impactado que quedó. Cuando dice "Lesley-Anne with your pretty white beads" (Lesley-Anne con tus bonitas cuentas blancas) se refiere a Lesley Ann Downey, cuya cadáver fue identificado gracias al collar de cuentas blancas que colgaba de su cuello. En "Oh John you'll never be a man and you'll never see your home again" (Oh John nunca serás un hombre y nunca verás tu hogar nuevamente) se refiere a John Killbride, un chico que fue interceptado por la pareja de asesinos en el mercado de Ashton-Under-Lyne tras salir del cine. La frase "A woman said: "I know my son is dead, I'll never rest my hands on his sacred head" (Una mujer dijo: "Sé que mi hijo está muerto Nunca posaré mis manos en su sagrada cabeza") se refiere a la madre de Keith Bennet, cuyo cadáver nunca fue hallado al no ofrecer los asesinos ningún dato sobre su ubicación.

Suffer Little Children apareció como último tema del álbum debut de los Smiths, pero también como cara B del sencillo Heaven Knows I'm Miserable Now. Al formar parte de aquel single, sonó fortuitamente en un pub de Manchester en el que se encontraba un familiar de una de las víctimas. Las quejas de este pariente por la temática de la canción tuvieron eco en el periódico Manchester Evening News, que le dio amplia cobertura mediática y consiguió que las cadenas comerciales Boots y Woolsworths retiraran de la venta el sencillo y el álbum debut de los Smiths. La discográfica Rough Trade no sabía nada de los asesinatos del páramo y se sorprendió del perjuicio económico que podría causarles este asunto. Fue Scott Piering, el publicista de los Smiths, el que consiguió contactar con la madre de otra de las victimas y convencerla de que la críptica letra era más un homenaje a los niños asesinados que un intento de lucrarse por parte del grupo. El asunto se zanjó finalmente cuando el familiar agraviado que había escuchado la canción en el pub llegó a un acuerdo con Marr y Morrissey para que donaran parte de los derechos de la canción a la Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños.

jueves, 16 de enero de 2014

El dia que Bob Dylan cantó para Michael Jackson.


El título de la entrada puede despistar. Evidentemente, nunca Bob Dylan cantó en exclusiva para Michael Jackson y jamás ambos registraron nada conjuntamente. El titulo de la entrada tiene pues algo de provocador, pero nos va a servir para contar todo lo que rodeó a la grabación del famoso tema benéfico We Are The World (1985) para el proyecto USA For Africa y que sorprendentemente y contra todo pronóstico, tuvo el honor de ser el único momento de la historia en el que dos artistas tan antagónicos como Dylan y Jacko compartieron cartel. Había mas estrellas (yo creo que mas que nunca) pero los focos apuntaban a ellos. Cada uno por diversas razones, pero el hecho en sí mismo, no deja de tener su historia paralela. Repasémosla.

A mediados de los años ochenta hubo un increíble boom de acciones benéficas por parte de muchos de los músicos mas importantes de la época. Detrás de la mayoría de esas campañas se escondía el loable objetivo de ayudar a esas causas, mientras que algunas no eran sino meros vehículos autopromocionales. La moda fué pasajera, una vez que el mundo vivió una sobredosis de mega-conciertos y discos de tributo a causas algunas de ellas de muy dudosa veracidad. Pero el gran hepicentro de todo aquella explosión de generosidad se concentró fundamentalmente entre los años 1984 y 1985. Por un lado estaba el ínclito Bob Geldoff en Reino Unido, principal impulsor del famoso Live Aid y del villancico coral Do They Know It´s Christmas Time de 1984 y que contó con la colaboración de muchas de las mas rutilantes estrellas de la escena británica (Sting, George Michael, Simon Lebon, Bono, Paul Weller, e incluso Paul McCartney al bajo). El previsible y extraordinario exito de aquella canción, agitó la conciencia de sus camaradas americanos y estos, lejos de quedarse al margen, organizaron su propio tributo en forma de canción al mismo pueblo de Etiopía, que por entonces vivia una de las mayores tragedias humanas del siglo. Y los cabecillas de todo aquello fueron ni mas ni menos que Michael Jackson (en plena resaca post-Thriller) y Lionel Richie, un cantante de color del que nunca tuve consciencia de que existía ni antes ni despues de aquello. Los llamo cabecillas irónicamente porque estoy convencido que el verdadero artífice de la canción no es otro que el otrora genial Quincy Jones, que actuó como maestro de ceremonias. 



El objetivo era reunir a lo mas granado del universo musical americano, y hacerles cantar el épico We Are The World. Hubo artistas a los que fué sencillo convencer, bien por su predisposición, bien por la estrecha amistad con los dos promotores del asunto o bien por la oportunidad que veian en todo el tinglado para aupar aun mas sus incipientes carreras: Paul Simon, Stevie Wonder, Diana Ross, Tina Turner, Harry Belafonte, Cindy Lauper o Ray Charles entre muchos otrosHubo algunos que directamente pasaron del asunto (sorprendentes las ausencias de Prince, Madonna o Johnny Cash), y hubo un pequeño grupo de artistas de primer nivel que aunque fueron convencidos, tengo la sensación que aceptaron a regañadientes. Entre ellos, Bruce Springsteen y Bob Dylan. Dos músicos, que ya tenian un conocido pasado dentro del mundo de la canción protesta y el apoyo a causas humanitarias. Ocurre que en estos casos, su presencia chirriaba con el tono luminoso, glamuroso y pelín oportunista del proyecto. Pero al final, ambos cantaron, ya lo creo. De hecho, la parte de Springsteen junto a Stevie Wonder me parece lo mas provechoso, y con diferencia, de toda la grabación.

Y ahí estaba Bob Dylan. Creo que aún mas incómodo que Springsteen. El maestro llevaba años un poco perdido en lo creativo y reconozco que en esta sesión de grabación parece desembolverse con la misma destreza que la de un pulpo en un garaje. Da algo de extrañeza verle embutido en esa chaqueta de cuero, con esos pelos alborotados, compartiendo tablas con personajes tan estrafalarios como la propia Lauper o el mismo Michal Jackson. De hecho, Dylan y Bruce parecen una copia calcada a nivel estético. Pero la presencia de Bob Dylan, se entendía que era fundamental para la plena viabilidad del proyecto. Y es que mucha gente por esa epoca, todavia asociaba al genio de Duluth con el concepto de canción protesta y con la lucha por la igualdad y los derechos sociales. Su participación en la canción se remite solo a unos versos "Theres a choice were making, Were saving our own lives, It's true we'll make a better day Just you and me" hacia mitad del tema.


Lógicamente hubo video promocional del tema y su emisión fué constante a lo largo de todo el año 1985. Tanto que la canción de marras acabó ganando varios premios Grammy al año siguiente. Al final creo que tuvo tanta popularidad que nadie se acordó del objetivo de la misma, que no era otro que recaudar dinero para paliar la hambruna de Etiopia. Ese dinero también vino derivado de las ventas del album recopilatorio en el que alguno de esos artistas incluian alguna canción de su repertorio (o ajeno) para hacer mas atractivo el producto. En este caso, sobresale la maravillosa versión del clásico de Jimmy Clift Trapped, por parte de Springsteen y la sorprendente inclusión, esta vez si, del tema 4 the Tears in Your Eyes por parte del ausente Prince. Dylan, no contribuyó en la colección final del disco, que ni te decir tiene, fué numero uno de ventas en medio mundo.

Anecdotas de la grabación hay muchas y muy jugosas. Siempre me hizo gracia una pequeña parte del video (minuto 4:25) en el que se ve levemente como Bruce observa con cierta extrañeza a Michael Jackson (situado a su derecha, en la primera fila) el cual ya por entonces, iniciaba su particular camino vital hacia el surrealismo mas incomprensible. También siempre me sorprendió saber que todas las estrellas del proyecto llegaron a los estudios de grabación del tema (que se grabó en un solo día por cierto) en lujosas limusinas, contrastando con el objeto de semejante inciativa. El único que lo hizo a pié, andando y como si la cosa no fuera con el, fue Bruce Springsteen, que recordemos, en esa epoca estaba en plena gira y voragine del album Born In The U.S.A. Pocos meses depues vino el Live Aid, el proyecto Sun City, el homenaje a Mandela y muchos mas acontecimientos socio-musicales, que en los noventa descendieron en número e impacto. Pero nadie olvida que a mediados de los ochenta, juntar a muchas estrellas en un estudio para grabar canciones de dudosa calidad, era muy beneficioso...para casi todos.



viernes, 1 de noviembre de 2013

El día que murió Brian Jones.

Meses antes de que Brian Jones fuera encontrado muerto en su casa de Cotchford Farm (que un día perteneció a A.A Milne, creador de los cuentos de Winnie-The-Pooh), Keith Richards advirtió a su compañero de grupo: “A este paso no vas a llegar a los treinta, tío”. A lo que Jones respondió: “Lo sé”. Esa premonición se vió cumplida el 3 de Julio de 1969 cuando el rubio guitarrista de los Rolling Stones fue encontrado ahogado en el fondo de la piscina de su casa. Con la extraña muerte de Brian Jones daba inicio un negro carrusel de fallecimientos de brillantes estrellas del rock que durante las siguientes décadas viviria nuevos y dramáticos episodios. Los excesos, las drogas y un ritmo de vida llevado límite acabaron con el talento y la vida de muchos iconos musicales de varias generaciones. Brian Jones fué el primero cuyo deceso tuvo un impacto mediatico considerable, sobre todo porque su muerte siempre estuvo rodeada de misterio y porque, obviamente, estamos hablando del fundador de la banda de rock mas importante de todos los tiempos: los Rolling Stones.

Brian Jones.
Por lo que sea, Brian nunca consiguió encajar en los Rolling Stones a pesar de ser el inventor del combo londinense y a pesar de ser su indiscutible lider carismatico durante los primeros años de vida del grupo. Brian fue el artífice de haber contagiado a Richards y Jagger su pasión por el blues mas puro y que a la larga se acabaría convirtiendo en la marca de la casa del sonido stoniano mas básico. Con el paso de los años, Jones, demostraria mucho mas interés por otras músicas, otros instrumentos (conocida era su gran amistad con George Harrison y la afición que ambos tenian por el uso del sitar) y por el mestizaje con la música del norte de Africa. Todo ello dotó a la música de los Stones de matices muy sugerentes y que iban mas allá de las reglas básicas del blues y el rythm & blues. Discos como Aftermath o Between The Buttons atestiguan el gran aporte musical de Jones en los primeros años del grupo. No era un buen compositor ni tenia las dotes de liderazgo de sus dos compañeros principales, pero era un tipo con una gran habilidad para tocar muchos instrumentos y para hacer arreglos originales en muchas de las canciones, ademas de dominar muy bien la guitarra y el slide en muchos de los temas del grupo. Lamentablemente, las drogas, el alcohol y la autodestrucción psicologica (sufría de falta de autoestima y de profundas depresiones) acabaron con el. Alguna vez oí a alguien decir que si no hubiera muerto, Brian Jones se hubiera convertido en un sobresaliente productor musical. Estoy de acuerdo. Creo que ahí estaba el gran valor artístico de Brian Jones.

En 1969, ya no quedaba nada de aquel carismatico rubio que se situaba a la derecha de Jagger en las actuaciones del grupo y del artífice de temas tan grandiosos como Paint It Black o Ruby Tuesday. Su aspecto demacrado (engordado, con unas ojeras muy pronunciadas) que se puede observar en la ultima actuación que hizo con los Stones en aquel Rock And Roll Circus, ya presagiaba lo peor. Durante las sesiones del formidable Beggar's Banquet en los primeros meses de 1968 su papel, victima del agotamiento mental y del efecto de los excesos con las drogas, fué meramente testimonial. De hecho ya hacía bastante tiempo que Mick Jagger y Keith Richards andaban pensando despedirle del grupo no únicamente por su propia incapacidad y desinteres, sino también por razones puramente personales, y es que entre Jones y Jagger siempre hubo una insana competencia por el liderazgo del grupo y con Richards hacía tiempo que la relación era inexistente tras caer su novia Anita Pallenberg en brazos de Keith, justo después de poner fin a una mas que tormentosa relacion con Jones llena de excesos, malos tratos y reconciliaciones. Para el album Let It Bleed, ya apenas contaba. Existe una famosa fotografia ilustrativa de la grabación del tema You Can't Always Get What You Want con el coro Londinense en el estudio grabando el inicio de la canción, y un Brian Jones ausente y con pose de estar completamente al margen, a escasos metros del coro.

La famosa Cotchford Farm y su no menos famosa piscina.
El 8 de junio de 1969, Jagger, Richards y Watts viajaron en coche hasta la mansion de Brian Jones para comunicarle que por decisión unánime, dejaba de pertenecer al grupo que el había formado 8 años antes. Fué un momento duro para el grupo (al final no dejaban de ser amigos tras tantos años juntos) pero necesario para garantizar el futuro musical de los Stones. Curiosamente, es a partir de la marcha de Brian Jones cuando el grupo empezó a facturar los mejores discos de su carrera, demostrando que Jones era, a finales de los sesenta, un elemento perturbador del trabajo creativo de los Rolling Stones. A pesar del mal trago (con acuerdo económico mediante, todo sea dicho), Jones entendió la postura y asumió con naturalidad que su tiempo en los Roling Stones llegaba a su fin. Aquellos que le vieron durante sus ultimos meses de vida y tras ser despedido del grupo, afirman que Jones estaba muy ilusionado por acometer nuevos proyectos musicales con otros artistas y fuera del estilo de música de los Stones. Vivía con su nueva novia sueca Anna Wholin y estaba animado incluso para hacer obras en su mansion contratando a un grupo de albañiles que a la larga acabaron siendo decisivos en el fallecimiento del músico.

El 2 de Julio de 1969, ya fuera de la banda y mientras sus ex-compañeros trabajan en el estudio, Jones se encontraba descansando con su novia sueca, con el capataz del equipo de albañiles Frank Thorogood, que se habia acabado convertido en un huesped de la mansion de forma casi permanente, y con la mujer de este último. De hecho, en muchas biografias se cuenta, que dicho equipo de albañiles se había adueñado indirectamente de la casa de Jones al que con frecuencia despreciaban y ridiculizaban en publico. Esa noche, tras una cena, Jones quiso darse un baño en la piscina en compañía de su novia y el tal Frank Thorogood. Ana Wholin fué la primera en salir del agua y volver a la cocina dentro de la casa. Poco después, fue el propio Thorogood quien apareció por la misma cocina con cara desencajada y temblando, gritando que Jones se había ahogado y señalando con el dedo la piscina de la casa. Cuando los tres se acercaron al borde de la piscina, observaron el cuerpo de Brian en el fondo. No pudieron hacer nada aunque intentaron reanimarle. Brian Jones había muerto. Ese mismo día no solo nacia el mito sino también todo el misterio que rodeó la primera de las muertes que verdaderamente impactaron al mundo del rock de los sesenta. 

La lápida donde se recuerda al fundador de los Rolling Stones.
Se ha hablado y escrito mucho sobre lo que ocurrió realmente esa noche en casa de Brian Jones. Recomiendo el libro de Stephen Davis "Los Viejos Dioses Nunca Mueren" así como "Brian Jones, El Stone Maldito" y "The Rolling Stones" ambos escritos por uno de los mayores stonólogos que hay en este pais, Mariano Muniesa. En esta entrada simplemente vamos a comentar las tres lineas de investigacion mas importantes que existieron en su día. La primera de ellas, y la que es parcialmente asumida por todos tras tantos años (Stones incluidos) es que Brian Jones falleció accidentalmente mientras nadaba. Asmático, con sobrepeso, destrozado por los excesos, simplemente se ahogó fortuitamente. Esta es la versión oficial del caso y la que se tomó como definitiva. Pero muchos que conocían muy bien a Jones (Richards y Anita, por ejemplo) siempre tuvieron sus dudas ya que Jones era un experto nadador y la noche de la muerte no estaba lo suficientemente drogrado como para no alcanzar el borde de la piscina. La segunda linea de investigacion habla del asesinato de Jones a manos de Frank ThorogoodLas razones, diversas. Las pruebas, mas bien escasas. El tal Thorogood siempre estuvo en el ojo del huracán (recordemos que era la otra persona que se bañaba junto a el en el momento del ahogamiento) pero jamás se encontraron pruebas de peso para inculparle. Algunos rumores señalan que hubo mas personas en la piscina en ese momento (los albañiles que trabajan en la casa) y que entre todos le mataron pero no intencionamente sino fruto de un ensañamiento fortuito. Lo mas misterioso del asunto es que Thorogood, en el lecho de su muerte muchos años despues, confesó a sus familiares haber matado a Brian Jones con sus propias manos.

La tercer linea de investigacion es la mas compleja y a mi, la que mas me ha llamado siempre la atención. Y no me parece para nada descabellada. Y es aquella que señala que a Brian Jones le mataron, no directamente pero si como inductores, los magnates del negocio musical. Por muchas razones, Jones se había convertido en un personaje muy incómodo para el cada vez mas boyante negocio musical. Sus excesos, su patética imagen decadente y sus amistades con otros grandes talentos de su tiempo (Lennon, Harrison, Dylan, Hendrix, etc...) era algo que los grandes empresarios de entonces veian con muy malos ojos. Aquellos rumores que circulaban sobre la supuesta formación de una nueva banda que Jones quería poner en marcha junto a pesos pesados como Lennon y Hendrix puso a muchos de ellos nerviosos. Quien se creia este rubio junkie para ser capaz de acabar con los Beatles y los Stones en el mejor momento de sus carreras? No lo podian consentir. La cuestion es que esos rumores apuntan a que Frank Thorogood y varios de los albañiles eran chivos espiatorios para primero, ejecutarle, y segundo, en caso de ser investigados, actuar como cabezas de turco. Todo quedó en un simple rumor y nadie se atrevió a ir mas allá.
Mariposas en Hyde Park en honor a Brian Jones.
Al entierro, celebrado el 10 de Julio de 1969 en el pueblo natal de Jones, solo acudieron sus ex-compañeros Charlie Watts y Bill Wyman en representación del grupo. La noticia, logicamente, cayó como una losa en el seno de los Stones y todos sintieron su muerte. Dias despues de la desaparición de Brian Jones, el grupo presentó a Mick Taylor como nuevo guitarrista en el ya mítico concierto de Hyde Park, que quedó como el gran homenaje de los Rolling Stones al que fuera su malogrado fundador. Aunque los mas incredulos, siempre son de la opinión que esa actuación fué una oportunidad que Jagger vió como perfecta para promocionar y presentar la nueva formación del grupo al igual que algunas de las nuevas canciones. De hecho, el gran concierto en el parque londinense ya estaba programado antes de la muerte de Jones. En cualquier caso, Brian Jones fué el primer mito de una generación que transformó para siempre la música y nuestras vidas. Y la primera victima de una epoca de excesos y tristes peajes. El trágico festival de Altamont a finales de ese año (con los Stones de nuevo como tristes protagonistas), dió carpetazo definitivo a los años de paz y amor. 

sábado, 10 de agosto de 2013

MIMS Gran Reserva: El día que los Byrds se reunieron por última vez

The Byrds fue un pilar fundamental en la historia del rock, aunque como grupo fue un fenómeno algo atípico. Para empezar, su génesis no se fraguó basándose en la amistad de sus componentes, sino en un interés genuino por el éxito comercial. Si dicen que la unión hace la fuerza, McGuinn, Clark y Crosby decidieron apoyarse entre ellos para alcanzar el éxito que se les negaba como músicos en solitario a principios de los sesenta. Después vendrían Hillman y Clarke como mero apoyo instrumental, aunque el primero de ellos llegaría a escribir algunas de las páginas más memorables del grupo.

Quizá si la amistad hubiera sido el motor de la génesis del grupo, la formación inicial se habría mantenido algunos años más y The Byrds no se habría convertido en el grupo más inestable de los sesenta. Por la banda desfilaron una docena de músicos teniendo en cuenta al quinteto original, desde medianías como Skip Battin o Kevin Kelley, pasando por interesantes músicos desconocidos como Gene Parsons o leyendas del country rock como Gram Parsons.

El quinteto original en los sesenta

Gene Clark abandonó tras el segundo álbum por iniciativa propia. David Crosby fue desde el principio el miembro del grupo que más papeletas tenía para ser expulsado debido a su conflictiva personalidad. A punto estuvo de recibir la patada antes incluso de que triunfaran con Mr. Tambourine Man, aunque no se libró de la expulsión tras la publicación de Younger Than Yesterday. Chris Hillman aguantó hasta Sweetheart Of The Rhodeo, pero Gram Parsons consiguió convencerlo junto a Michael Clarke para fundar los Flying Burrito Brothers. El que más aguantó y que, quizás inmerecidamente, recibe el título de alma de los Byrds es Roger McGuinn. Intentó mantener viva la llama hasta 1973 con desiguales resultados que van desde la excelencia de Untitled o Ballad Of Easy Ryder hasta la mediocridad de Byrdmaniax o Farther Along.

Los Byrds originales volvieron a reunirse en 1973 con un disco titulado simplemente The Byrds en el que David Crosby ejercia labores de productor. El más ilusionado con este reencuentro fue Gene Clark, el cual aportó las mejores canciones de toda la hornada que constituyó aquel álbum. El resto, o bien se las reservó para proyectos paralelos o no disponía de nada mejor con lo que contribuir. Aquel reencuentro terminó como el rosario de la aurora y el quinteto original decidió disolverse para no volver a publicar nunca más bajo el nombre de The Byrds.

El quinteto original en la reunión de 1973

Los años fueron pasando y no es hasta 1991 cuando volvemos a verlos juntos en un escenario por última vez. Desde 1973 hasta 1991 pasan casi dos décadas en las que cada uno de ellos sobrevive como puede a los avatares del mercado musical. Roger McGuinn comenzó una carrera en solitario a mediados de los setenta que no llego a despegar a pesar de la enorme calidad de su primer álbum en solitario. A mediados de la década fue rescatado por Bob Dylan para la Rolling Thunder Revue y, girando en conciertos por los Estados Unidos, fraguó la reunión con Hillman y Clark que dió para dos álbumes bastante interesantes. Durante los ochenta ofreció conciertos en solitario y no publicó nuevo material durante la friolera de catorce años.

Gene Clark, por su parte, no consiguió recuperarse del fracaso de No Other y publicó tan sólo un álbum en 1977 llamado Two Sides From Every Story. A finales de los setenta colaboró con Hillman y McGuinn en aquel par de discos ya mencionados, aunque su participación en el segundo fue menos importante debido a los consabidos problemas con el alcohol. Publicó un disco en solitario llamado Firebyrd y formó duo con Carla Olson para el álbum So Rebellious A Lover. Desde 1985 hasta 1990 fundó una banda itinerante llamada A Twentieth Century Tribute To The Byrds para celebrar los 20 años desde la publicación del single Mr. Tambourine Man. Tengo un DVD con uno de aquellos conciertos homenaje en el que aparece Gene Clark junto a otro miembro de los Byrds que participó en la última etapa del grupo, John York. Resulta algo deprimente ver a Clark en un pequeño escenario, que parece el salón de actos de un colegio, cantando canciones como Set You Free This Time.



Clark, McGuinn & Hillman, 1978

David Crosby fue el miembro de los Byrds que alcanzó el éxito más fulgurante tras ser expulsado del grupo en 1967 y unir fuerzas con Stephen Stills, Graham Nash y Neil Young. Durante los primeros setenta fue una rutilante estrella que, debido a las luchas internas dentro del trío/cuarteto, se fue apagando para llegar a finales de los setenta con muy poca credibilidad musical. Se ofreció para colaborar con Hillman, Clark y McGuinn en el primer album del trío, pero fue rechazado. A principios de los ochenta era incapaz de colaborar con Stills y Nash en los trabajos del trio. De hecho, Stills y Nash intentaron publicar como dúo, pero la discográfica Atlantic se negó sin la participación de Crosby. El álbum Earth & Sky de Graham Nash iba a ser un disco de Crosby & Nash, pero fue imposible debido al lamentable estado del orondo bigotudo. Arrestado por posesión de drogas y armas en varias ocasiones, dio con sus huesos en la cárcel a finales de 1985. Salió rehabilitado y en los noventa comenzaría una breve carrera en solitario que no se prolongó demasiado en el tiempo.

Chris Hillman fue, tras la disolución del grupo, el corredor de fondo que logró mantener una de las trayectorias más respetables a través de los años. Tras los Byrds, participó en grupos legendarios como los Flying Burrito Brothers o Manassas. Durante la segunda mitad de la década grabó con Richie Furay y John David Souther un par de álbumes para después juntarse con McGuinn Clark. En los ochenta grabó un álbum en solitario llamado Morning Sky y fundó la Desert Rose Band con la que recuperó los viejos sonidos del country y el bluegrass que amaba desde su adolescencia.

Michael Clarke, el batería original y miembro del grupo con menos talento musical, se casó con una rica heredera y se convirtió en el batería de una banda llamada Firefall que, según parece, cosechó grandes éxitos con sus tres primeros álbumes. Entre divorcios y problemas con el alcohol, participó en varios discos de sus excompañeros de grupo y desempolvó el nombre de los Byrds para una serie de conciertos en los que tan sólo el aparecía como miembro original. Este hecho fue llevado a los tribunales por HillmanMcGuinn y Crosby, aunque el juez terminó por darle la razón a Clarke y le dejó utilizar el nombre de los Byrds para sus shows.

El quinteto original en la inclusión del grupo en el Rock And Roll Hall Of Fame, 1991

Así estaban las cosas cuando los cinco miembros originales de The Byrds fueron invitados a la ceremonia para entronizarlos en el Rock And Roll Hall Of Fame. Durante los primeros momentos del acto, McGuinn, Hillman, Clark y Crosby se sentaron en una mesa, dejando aislado a Clarke por la reciente disputa judicial. Sin embargo, a todos les pudo la nostalgia y no tardaron en invitarle a su mesa para recordar viejos tiempos antes de actuar juntos por última vez. Don Henley, miembro de los Eagles, fue el maestro de ceremonias y los cinco Byrds subieron al escenario para agradecer la inclusión del grupo en el Hall Of Fame. Cantaron Turn! Turn! Turn!, Mr. Tambourine Man y I'll Feel A Whole Lot Better. Los cinco actuaron en la parte principal del escenario, con McGuinn tocando su guitarra de doce cuerdas y Hillman escudándolo con el bajo. Clarke no tocó la batería y se limitó a compartir micrófono con Gene Clark. David Crosby actúo sentado, quizá debido a sus problemas de salud.

Si la investidura fue en enero de 1991, en mayo de ese mismo año fallecía Gene Clark. Aunque en el acta de defunción aparecía indicada muerte natural, quedaba claro que una vida de excesos había terminado por pasarle factura cuando tenía apenas 47 años. En diciembre de 1993, fallecía también Michael Clarke con la misma edad que su compañero de grupo en brazos de su madre y como consecuencia de una cirrosis. Al menos hubo un momento en el que pudimos volver a verlos juntos después de tantas idas y venidas, disputas y fracasos.

domingo, 7 de octubre de 2012

El día que acusaron de racista a Elvis Costello.

La carrera de Elvis Costello, es ante todo, un viaje apasionante por la mejor música de los últimos treinta y cinco años. Se me ocurren muy pocos casos de carreras discográficas tan eclécticas, complejas y brillantes como la que lleva ofreciendo Costello desde que allá por 1977, su álbum debut, el generacional My Aim Is True, viera la luz. Ha tocado casi todos los palos y de todos ellos ha salido triunfador. Eso sin contar que es autor de varios discos que bien merecen la coletilla de “obra maestra”. Elvis Costello es todo un género en si mismo, un talento innato y un verdadero superviviente.

En 1979, su tercer álbum, el cuasi-perfecto Armed Forces (donde se encuentran varias de sus canciones primerizas mas reconocibles como Oliver´s Army o Accidents Will Happen, cuyo título resulta premonitorio de los hechos que vamos a relatar en esta entrada) le había catapultado a los primeros puestos de las listas británicas, siguiendo y mejorando (comercialmente) la estela del debut y del también imprescindible This Year´s Model. En prácticamente dos años, Declan McManus, se había convertido casi sin querer, en el líder de una nueva generación de músicos británicos que fueron cobijados en aquello que se llamó new age. Aunque en sus canciones había cierto poso punk, no se le podía catalogar como tal. Y aunque su pasmosa facilidad para la melodía pop era marca de la casa, tampoco era un músico de pop en la línea de lo que por aquellos años se consideraba como música pop. Una rara-avis que supo acertar y conectar con el público de aquella generación gracias a unas colecciones de canciones sencillas en su textura pero complejas en su trasfondo. Además, su imagen, perfectamente diseñada, heredera de una especie de Buddy Holly actualizado y rabioso, todavía lo hizo más reconocible para el público.



Los Atracctions, su legendaria banda a los que había incorporado en su segundo disco, eran el vehículo perfecto para que Costello diera rienda suelta a su incansable creatividad y con ellos vivió aquellos primeros años a un ritmo de verdadera montaña rusa,  en la que además del tradicional disco por año (incluso editó dos en un mismo año, 1981), giraban sin parar tanto por sus Islas natales como por los Estados Unidos. Allí en concreto, el reto de conquista era mayúsculo, teniendo en cuenta el innegable sabor británico de su propuesta y el conocido rechazo publico que los americanos dispensan a la mayoría de productos de marcado aroma británico. Pero Costello consiguió hacerse un pequeño hueco en las revistas especializadas (especialmente en la entonces poderosa Rolling Stone) y entre el público más entendido. Nunca llegaría a ser un músico de grandes mayorías, pero sí de inteligentes y exigentes minorías.

Pero 1979 fue el año en el que el desgaste y los excesos empezaron a pasar factura en el seno de la banda. Ni Costello ni los Atracctions han ocultado jamas que en aquellas giras vivían al límite de sus posibilidades. El clásico rock and roll way of life se había convertido en el día a día del grupo, y no había noche de concierto donde no acabara saltando la noticia de algún altercado, escándalo o polémica. De hecho, en palabras de Costello, durante aquellos años dieron varios de los peores conciertos de su carrera. Conciertos de escasa duración donde siempre acababan con el respetable gritando y maldiciendo al músico y la banda por sentirse estafados por el espectáculo. Una época que dejó en Costello el amargo sabor de oportunidad perdida. Tenian los EE.UU comiendo de su mano y los dejaron escapar. Una de aquellas noches fue especialmente famosa en su tiempo. Concretamente lo que aconteció en la ciudad de Columbus el 15 de Marzo.




Ese día Costello y los Atracttions paraban en esa ciudad de Ohio para dar el correspondiente concierto. El destino hizo que esa noche también estuvieran por allí Stephen Stills y su banda. De hecho, Elvis y su grupo llegaron a ver el autobús del mítico músico tejano aparcado en su mismo hotel. Esa noche, como en todas las ciudades que visitaban durante la gira, hicieron la clásica visita nocturna a varios bares de la ciudad. Y por, de nuevo, caprichos del destino, acudieron a uno donde precisamente se encontraban Stills y varios miembros de su banda tomando unas copas y disfrutando de la noche. Pronto entraron en calor conversando de forma amistosa con el músico americano sobre todo tipo de temas. A medida que la noche avanzaba y la ingestión de alcohol se hacía cada vez mayor, la tensión entre británico y americano empezó a crecer. Costello (que por aquella época todavía no había aprendido a medir sus palabras y su actitud visceral era mas que conocida) empezó a menospreciar y criticar el estilo de vida norteamericano lo que provocó que Stills le preguntara ciertamente ofendido: 

- "Si tanto nos odias, que haces en nuestro país?". 

El gafotas genial contraatacó con:

- "Hemos venido para llevarnos vuestro dinero y vuestras mujeres". 

La cosa se fué poniendo peor a medida que entraban en materia. 

- "Y que me dices de nuestra música?", volvió a preguntar Stills

- "No tenéis ninguna música decente", respondió Elvis. 


- "Y que me dices de James Brown?"

- "Brown es un jive-ass nigger.....y Ray Charles nada mas que un ciego y negro ignorante". (Toda la conversación realizada entre gritos y reproches).


Ante semejante sentencia por parte de Costello, cuenta la leyenda que se llegó a las manos. Stills, harto y ofendido, se marchó del local dejando a Costello y los Atracttions en plena trifulca con los miembros de la banda del tejano. 



La noche terminó y transcurridos unos días, el incidente salió a la luz pública a modo de grandes titulares. Bonnie Bramlett, vocalista del grupo de Stills y presente aquella noche, fué quien encendió la mecha en los medios días después, poniendo al músico británico en el ojo del huracán de los medios musicales tildándolo de racista y xenófobo. Hasta el punto de que la CBS, la compañía que distribuía sus discos en el mercado americano, le obligó a dar una rueda de prensa a modo de disculpa quince días después en sus oficinas centrales de New York.

Lejos de ofrecer disculpas,
Costello se autodefinió como anti-racista y justificó sus actos de aquella lamentable noche como fruto de los excesos con el alcohol y del ritmo de vida que llevaban. Las disculpas no contentaron a nadie, ni a la CBS, ni a su público mas fiel, ni a los medios. El daño a su imagen ya estaba hecho y poco podría hacer para evitar lo inevitable: Costello pasó a ser persona non-grata en EE.UU. Ni siquiera sirvió de nada que el mismísimo Ray Charles minimizara el conflicto alegando que fueron palabras dichas en un momento de calentón etílico. Tuvo que llegar Imperial Bedroom en 1982 y sobre todo King Of America en 1986 para que el público norteamericano se reconciliara con el.

"Nosotros, jamas nos recuperamos de aquella gira", admitió años después el bajista Bruce Thomas. "Probablemente perdimos la gran oportunidad de haber podido ser como Bruce Springsteen o Elton John". 





Agradecer al Comité Ejecutivo de Music Is My Savior la oportunidad que me han brindado para colaborar en este blog. La imposibilidad de mantener el mío propio (mucho trabajo para uno solo y poco tiempo para dedicarle hizo que no pudiera seguir adelante con el) y la disponibilidad de Bruno y Manuel para acogerme en este espacio, han hecho que finalmente pueda aportar mi granito de arena para la regeneración de Music Is My Savior. Espero estar a la altura de sus dos ilustres mandamases (dicho con todo el cariño del mundo).