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martes, 22 de abril de 2014

Top 5: Guilty Pleasures (III)

La verdad es que no me he podido resistir a la tentación, y tras las confesiones de Bruno y Manuel en sendas entradas, he sentido la necesidad imperiosa de abrir mi corazón y señalar aquellas cinco canciones que a uno le gustan cuando lo tienen todo para horrorizarme. Me deja muy tranquilo saber que ya somos varios los que hemos dado el paso (falta revolver) y que no estoy solo. Trago saliva y ahí voy.

Europe - The Final Countdown (1986).


Pues así es el asunto. Me gusta el ninonino de Europe. Uno de los primeros discos que cayeron en mis manos con doce años. Me flipaba el sonido y la voz. Claro que por entonces casi no sabia que era esto del rock and roll. Pero tengo un bonito de recuerdo de aquellas primeras verbenas de barrio a las que acudí con esa edad y de todas aquellas horas pasadas en los autos de choque mientras la susodicha canción sonaba por los altavoces. Que tiempos y que canción. Recuerdo también haberles visto en el televisivo Un,Dos,Tres presentándola y en ese momento, sentir por primera vez algo de grima. Ahora Europe es un grupo bastante respetado en el mundillo heavy, pero yo me despegué de ellos poco después de este pelotazo.

All Saints - Pure Shores (1999).


La banda sonora de la película The Beach es bastante notable. Entre aquella amalgama de sonidos y musicas sobresalía el tema principal de la película. Este adictivo tema cantado por cuatro chicas a cada cual mas hermosa. Confieso que escuché este tema veces y veces por aquella época. Me sigue pareciendo un ejercicio en la producción absolutamente brillante, ademas de tener una melodía y un estribillo del que es muy difícil escapar. Si a eso sumamos los parajes tropicales y paradisíacos que se muestran en la película, pues imaginaos. 

Desireless - Voyague Voyague (1986).


Otro pelotazo del orterismo ochentero ante el que no tuve mas remedio que claudicar. Era joven e inexperto y esta canción sonaba todos los días y en cualquier recopilación de lo mejor (en realidad, lo peor) del año. Aquí reconozco que el tema es horroroso pero pegó muchísimo. De chaval la tenía metida en el subconsciente y era incapaz de no tararearla a diario. Ahora casi no me acuerdo de ella, pero estoy seguro que si la vuelvo a oir volveré a soltar una sonrisa. Y no solo de sonrojo...De todos modos, las hubo peores, para que negarlo.

Tam Tam Go! - Voy Cruzando el Rio (1990).


Confieso que esta canción me sigue gustando. Como aquella otra de La Frontera y una de La Guardia. De las de estos dos grupos no me acuerdo del título. Fuí victima del RockoPop de la época, para que negarlo. Tam Tam Go! me parecían el no va mas del rock español. Otro pecado de juventud. No se que fue de ellos tras aquel famoso single del correo electrónico que me generó tantas nauseas y sudores fríos, pero esta canción del río me molaba y me sigue molando. Producción horrible, una épica mas falsa que un billete de monopoly, pero en general, el tema tiene su aquel gracias a un estribillo resultón. Infalible canción en aquellas juergas de adolescencia.

Los Sencillos - Bonito Es (1992).


Voy a decir una burrada, pero esta canción no es solo que me guste y tararé de vez en cuando sino que me parece realmente un buen tema. Sí, el cantante que luego se hizo famoso en programas de "talento", no le hacía ningún favor a la imagen del grupo, pero esto es un single pop tremebundo. Recuerdo cantarla en clase en una versión propia cambiando el nombre de "bonito" por el mote de una profesora de lengua y literatura de cuyo nombre prefiero no acordarme. En cualquier caso, un tema adictivo y bailongo que siempre me ha hecho tilín.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Top 5 Guilty Pleasures (II)

Manuel publicó hace tiempo esta entrada en la que exponía sus "vergüenzas" públicamente y reconocía sus gustos "inconfesables". Lo entrecomillo porque al final en la entrada incluía artistas indies o alternativos, con lo que conseguía mantener incólume su imagen. Yo propongo tirarme directamente al fango y reconocer canciones que me encantan pese a ser lo puto peor. O quizá no tanto, pero que uno no siempre se atreve a reconocer.

He dudado mucho en qué incluir aquí y qué no, porque ¿dónde está el límite entre lo vergonzante y lo aceptable? A ver, por ejemplo me gustan y tengo discos de gente como Carlos Gardel o María Dolores Pradera, que no encajan precisamente entre el resto de mis gustos musicales pero no me causan ningún pudor. Algunos de los aquí incluidos tampoco, pero sí quizá el tema en concreto que elijo. ¡Ah! Porque es así: solamente cojo cinco canciones que son mis "placeres culpables", en lugar de álbumes completos. Ahí van...


5. Miguel Ríos - El río 

Alguno dirá "joder, si Miguel Ríos es de puta madre", y no falta razón. Pero hay que reconocer que esta canción tiene unos arreglos a lo Augusto Algueró, u otro similar, que a un tiempo son lo mejor y lo peor del tema: principalmente esos coros femeninos (shiri shiri shiri shiriiiii...) son chirriantes a la par que pegadizos, y tres cuartos de lo mismo ocurre con los arreglos orquestales. Ríos hace una interpretación comedida pero con fuerza arrebatadora, y la melodía aunque sencilla es emotiva. Esta canción es cojonuda para cantar en la ducha, dándolo todo en el estribillo, os lo recomiendo xD

El Rio by Miguel Rios on Grooveshark



4. Julio Iglesias - La mer

Tenemos por un lado que Julio Iglesias merece todo nuestro respeto y admiración por haberse llevado a la cama a más de 3000 mujeres (y aunque fuera solo el 10% de esa cifra ya es una barbaridad). Por otro, su estilo musical a partir de los ochenta es una auténtica vergüenza. Entre una cosa y otra tiene algunas canciones pasables (como La vida sigue igual o Gwendoline), y entre otras muchas aparece esta auténtica maravilla: la versión en directo del clásico La mer, grabado en un concierto en el Olympia en 1976. Conocí este tema por la maravillosa película El topo, cuyas últimas escenas sin diálogo están acompañadas por la música de Julito cantando en francés (clic aquí para verlo, con spoilers a tutiplén). Tras 3000 escuchas me sigue pareciendo un temazo.

La Mer (El Mar) by Julio Iglesias on Grooveshark



3. Camilo Sesto - Algo de mí

Camilo aparece por partida doble en estos guilty pleasures, algo que dice mucho tanto de su música como de su imagen pública. Convertido en un auténtico freak, en los setenta no solo era considerado un sex symbol sino un artista como la copa de un pino. Potencial y dotes no le faltaban, como demuestra en este tema: sensiblero, sí; efectista, desde luego; pero la melodía y la interpretación marca de la casa compensan todo. El estribillo es absolutamente mítico, uno de esos alardes vocales del señor Blanes. Temazo.

Algo De Mí by Camilo Sesto on Grooveshark


2. Raphael - Mi gran noche


Raphael desde luego tiene canciones muchísimo más famosas, pero para servidor esta canción raya a una altura desconocida para el de Linares. El ritmo de la canción es irresistible, y la afectada interpretación realza aún más si cabe la ingenuamente pícara letra; si a esto le sumamos este video, ya es el acabose. Si tuviera que elegir un ejemplo de canción maravillosamente pegadiza, esta estaría sin duda entre las finalistas, porque es de las que se mete en mi cabeza y no me la quito en días. Por cierto, otra cojonuda para cantar a voz en grito en la ducha.

Mi Gran Noche by Raphael on Grooveshark


1. José Luis Rodríguez - Pavo real

El premio gordo de la noche es para el famoso tema de aquel cantante más conocido como El Puma. Nunca he entendido ni el cómo ni el por qué, pero es oír este absurdo tema, mezcla de música latina y funk venezolano (¿eso existe? espero que no) y es que se me van los pies. Realmente no es para tanto, pero sí reconozco que es de los que me hace tararear como un loco la estúpida musiquilla del pavo real... Lo sé, mi alma ya está condenada y por mucho que escuche a The Beatles iré al infierno sin posibilidad de redención.

pavo real by jose luis rodriguez el puma on Grooveshark